EDDIE THE EAGLE, lo importante es participar

Título original:
Eddie the Eagle
Año: 2016
Director: Dexter Fletcher
Guión: Simon Kelton, Sean Macaulay
Reparto: Taron Egerton, Hugh Jackman, Christopher Walken, Matthew Brandon, Ania Sowinski, Mads Sjøgård Pettersen, Tony Paul West, Marc Benjamin, Rune Temte, Tomasz Dabrowski, Austin Burrows
Sinopsis: La película detalla las inspiradoras hazañas de Michael “Eddie” Edwards, más conocido como “Eddie el Águila”, el más famoso saltador de esquí en la historia británica.
Nota: 7/10

 

Rocky, Forrest Gump, Karate Kid… ejemplos de películas sobre la superación personal existen para dar y tomar. Y aunque este género sea uno que ya se nota bastante hastiado y cuyas películas tienden a tener una estructura y desarrollo más simple que el mecanismo de un chupete, lo cierto es que todas ellas nos encantan, ya que por muy similares o simplonas que puedan llegar a ser, consiguen tocarle la fibra hasta al más duro y dejarle con ganas de comerse el mundo. Y como no podría ser de otra forma, precisamente así sale uno de ver Eddie the Eagle.

La cinta de Dexter Fletcher narra la historia real de Michael “Eddie” Edwards, el primer atleta británico en competir en los Juegos Olímpicos de invierno en la modalidad de salto de esquí. Lo interesante de este personaje es que si Edwards se hizo un nombre dentro de la historia de dicha modalidad olímpica no fue precisamente por sus brillantes aptitudes físicas, sino por su peculiar y llamativo aspecto así como su inocente personalidad e infinitos esfuerzos por llegar a lo más alto. Afortunadamente la película se beneficia (a veces puede que demasiado) de todas estas características para hacerte llegar a conectar con su peculiar y entrañable protagonista. Y aunque en algún momento el film se aferre demasiado al derroche de simpatía y humor que obtiene de Edwards, durante el transcurso de la película nos damos cuenta de que es inevitable preocuparse por él cuando mete la pata y alegrarse cuando consigue sus metas, es decir, estás con él desde el principio hasta el (evidente) final. Eddie es el corazón de la película.

Y sí, seamos honestos, si nos ponemos a analizar con frialdad Eddie The Eagle, aunque es realmente entretenida y simpática no es más que otra película de superación deportiva como otras tantas, pero pasarla por ese filtro no es del todo justo: siendo sinceros, la mayoría del público va a disfrutar al cine sabiendo exactamente lo que quiere encontrarse, tanto el que busca espectáculo excesivo y descerebrado con las películas de Michael Bay como quien busca reflexiones existenciales en las de Nolan, por lo tanto, volviendo a este género, uno busca en este tipo de películas el salir de la sala con una sonrisa de oreja a oreja, feliz y con ganas de superar cualquier obstáculo por muy estúpido o minúsculo que sea. Y eso es justo lo que hace de Eddie The Eagle una gran y reconfortante feel good movie. También os digo que quien escribe estas líneas nunca ha sido un gran fan de este tipo de películas, ya que por mucho optimismo que transmitan lo mío con los deportes es una causa pérdida, por eso me sorprende que me haya calado tanto esta en particular. Y es que si consigue justo este efecto no es solo por el reconfortante buen rollo que transmite, sino por tres pilares que elevan el material de manera notable: actores, humor y banda sonora.

En lo referente al reparto, nos volvemos a encontrar con el muy prometedor Taron Egerton, quien vuelve a demostrar su versatilidad pasando de impoluto agente secreto en Kingsman al entrañable pringadillo que es Edwards, y con mucha solvencia. Es cierto que físicamente Egerton no se parece demasiado al Eddie Edwards real, pero sus gesticulaciones (a veces divertidas, a veces algo fuera de lugar) y el maquillaje ayudan bastante a la caracterización del personaje. Por otro lado Hugh Jackman cumple de manera más que notable siendo la figura del entrenador, además de tener el arco dramático más interesante de la película. Destaca la palpable química de Egerton y Jackman, que llena de energía y entusiasmo muchas de sus escenas. El humor es otro elemento que funciona realmente bien, un humor simpático y afable bien conjugado con los necesarios aunque breves momentos dramáticos, gracias también a la buena interacción entre los dos protagonistas. Y el tercero de los puntos más fuertes y memorables de este esperanzador film reside en su banda sonora: Matthew Margeson ha compuesto una serie de partituras en las que mezcla himnos y efectos musicales de los Juegos Olímpicos de invierno con sonidos ochenteros y algunos alegres hits de la época, cuyo resultado es una auténtica delicia para los oídos, en compañía de las vertiginosas secuencias de salto de esquí y a la colorida y vivaz fotografía de George Richmond.

BeYShITEddie The Eagle es otra simpática y entretenida película deportiva sobre la superación. No innova dentro de su género pero a la vez es una de las películas más reconfortantes y con más corazón que un servidor ha visto en bastante tiempo. Todo gracias a un reparto muy acertado, buenas dosis de humor conbinadas con la cantidad justa de drama y una gran banda sonora. Una muy grata sorpresa para comenzar la temporada de estrenos veraniegos.

¡Nos vemos en la Zona!

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