DETROIT. Riot on the rocks

Título original:
Detroit
Año: 2017
Director: Kathryn Bigelow
Guión: Mark Boal
Fotografía: James Newton Howard

RepartoJohn Boyega, Jack Reynor, Hannah Murray, Anthony Mackie, Will Poulter, Jacob Latimore, Jason Mitchell, Kaitlyn Dever, John Krasinski, Darren Goldstein, Jeremy Strong, Chris Chalk, Laz Alonso, Leon Thomas III, Malcom David Kelley, Joseph David Jones, Algee Smith, Ben O’Toole, Ephraim Sykes, Samira Wiley, Peyton Alex Smith, Austin Hebert .

Valoración: Bigelow did it again /10

Sinopsis: Kathryn Bigelow nos mete de lleno en los disturbios raciales que sacudieron la ciudad de Detroit, Michigan, en julio de 1967. Todo comenzó con una redada de la policía en un bar nocturno sin licencia y acabó convirtiéndose en una de las revueltas civiles más violentas de los Estados Unidos.

Tras las dos oscarizadas En tierra Hostil y Zero Dark Thirty, ambos unos thrillers basados en hechos reales realmente de primera, la directora Katheryn Bigelow vuelve a la carga, alguien que sin duda me parece una de las personas más interesantes de Hollywood ahora mismo. Y cómo no, retorna con otro thriller basado en hechos reales, esta vez sobre los disturbios raciales acontecidos en la ciudad de Detroit el verano de 1967. Y lo cierto es que, como en sus dos anteriores trabajos Bigelow no decepciona.

Con Detroit, Bigelow vuelve a demostrar que poca gente narra historias reales con tanta fuerza, inteligencia y objetividad como ella (quizás Paul Greengrass). Lo mejor de sus últimas películas es que se disfrutan tanto como lo que son, thrillers políticos/bélicos/espionaje pues Bigelow no decepciona en cuanto a los momentos de tensión y acción se refiere, como lo que parecen, excelentes piezas de documental. A diferencia de otros directores, que a la hora de tocar temas trágicos sólo se limitan a explotar la tristeza de las víctimas y no hacen preguntas o debates (hola Peter Berg), Bigelow hace todo lo contrario: expone los hechos de la manera más objetiva y realista posible para que el espectador sea el que decida de qué lado posicionarse o simplemente, cree un debate en torno al tema principal, vamos periodismo del bueno.

Pues bien, todo esos ingredientes powered by Bigelow se encuentran en plena forma en Detroit, la que quizás sea la más dura, cercana y socialmente relevante de esta, su trilogía no oficial. Os diría que Detroit podría pertenecer al género de terror y no os estaría engañando. Resulta una película muy cruel de ver y esto, irónicamente, es su aspecto más positivo. Bigelow no nos plantea la situación sin más, sino que nos mete en primera persona dentro de un duro suceso real para enseñarnos las terribles consecuencias que puede llegar a tener el racismo extremo. Y tal como sus anteriores trabajos, no intenta crear ningún discurso sobre el racismo, pero sí plantear al menos varias cuestiones sobre este tema que, tristemente con alguien como Trump en el poder y los sucesos de Charlottesville, están más de actualidad que nunca.

En cuanto a dirección y montaje, Bigelow sigue siendo un hacha ya que, constantemente, la cinta transmite un frenetismo y tensión encomiables. Sí es cierto que el film llega ricamente a durar casi dos horas y media pero, gracias a una organizada y progresiva estructura (presentación de la época y personajes – recreación del evento – cierre de los hechos), la película consigue mantener el pico de interés de principio a fin.

Por lo que respecta al reparto, es interesante observar que alguien como John Boyega, que no puede ser más famoso en este momento, no tiene un papel de protagonista en la historia, aunque sí de secundario, y lo cierto es que sorprende muchísimo lo bien que encaja en un rol dramático (me he gustado aquí más que en Star Wars, vaya), pero quien de verdad se lleva la corona y realmente impacta es Will Pouter, quien nos brinda una interpretación realmente terrorífica de un personaje aún más terrorífico, su presencia en pantalla da auténtico pavor. Una de esas actuaciones que no se olvidan fácilmente.

Detroit es un thriller imprescindible. Bigelow vuelve a su terreno habitual con fuerza y la misma eficacia que siempre pero ahora algo más reforzada, para contar una historia con un contexto que, aunque en menor grado, bien se puede observar hoy en día. Dura, tensa y escalofriantemente realista.

¡Nos vemos en la Zona!

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1 respuesta

  1. Cinetron dice:

    Totalmente cierto. Me alegra saber que todos sufrimos la película. Películas como estas pueden cambiar las cosas.

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