DESCENDER, Vol. 1: “Estrellas de Hojalata”, de Jeff Lemire y Dustin Nguyen


 

Título original:
Descender, Vol. 1: “Tin Stars” TPB

Sello: Image Comics
Guionista: Jeff Lemire
Artista completo: Dustin Nguyen
Contenido
: Descender #1-5 (Mar.–Jul. 2015)
Publicación USA: Septiembre 2015

Public. España: Febrero 2016 (Astiberri)
Valoración: 9/10

 

 

El mes pasado os hablé de cómo Jeff Lemire había cogido las riendas de la serie de Ojo de Halcón y lo bien que lo estaba haciendo, pues hoy volvemos a Lemire, pero esta vez a su parte más independiente, de la mano de Image y que a España nos trae la editorial Astiberri. Así que coged a vuestro robot de compañía que empieza la ópera espacial protagonizada por el pequeño Tim-21 y sus compañeros. Os doy la bienvenida a…

DESCENDER, Vol. 1
de Jeff Lemire y Dustin Nguyen

En un lejano futuro la humanidad ha empezado a colonizar el espacio, creando y fundando colonias que albergan súper ciudades en planetas alejados de la tierra. Al mismo tiempo, el ser humano ha llegado a crear robots e IA con infinidad de usos, sirviendo tanto como para labores del hogar, como facilitar las cosas en el trabajo o en la ayuda de la crianza de los niños. En esta situación de tranquilidad, un día llegó un gran robot para, en principio, entablar contacto con la humanidad, pero acabó con un ataque que casi erradica a la humanidad. Este hecho acabaría desembocando en un odio hacia los robots que prácticamente los exterminó.

Diez años después los temidos robots llamados “cosechadores” han vuelto y el destino de los planetas del CGU (Consejo Galáctico Unido) está en manos de los pocos robots que sobrevivieron al exterminio: Tim-21 y el grupo de inadaptados y marginados que lo acompañan. Políticos, militares, chatarreros espaciales, y unos cuantos grupos más que irán apareciendo, querrán hacerse con el control de Tim-21 no sólo para acabar con la amenaza de los cosechadores, si no para sus propios intereses.

Póngamelo con un poco de BSO de Inception, por favor.

Bajo esta premisa Lemire nos presenta su ópera espacial, en la que el destino de la humanidad está en manos de un pequeño robot. Puede que la idea resulte, en  principio algo trillada y manida, pero acaba siendo un punto a favor del autor, pues los personajes están tan bien construidos y encajan tan bien entre ellos que hacerlo de otra manera quizá hubiera sido desfavorable para su desarrollo.

Por otro lado, aparte de lo bien caracterizados que están los personajes, Lemire nos da unas leves pinceladas de una sociedad humana en decadencia, que en vez de afrontar su situación marginal ha decidido echar la culpa de todo a los robots, siendo capaces crear una cruzada contra su propia creación llevándola prácticamente a la extinción. Esto no es difícil extrapolar a nuestro propio mundo, haciendo que sea mucho más fácil congeniar con el cómic y su universo. Además, como toda buena historia con robots, se nos plantea la idea de si estas IA son realmente seres vivos o no, porque a pesar de que los hemos construido nosotros, ellos se desarrollan como seres individuales y generan sentimientos propios.

En el apartado artístico Dustin Nguyen no solo realiza un arte que está a la altura de lo que plantea Lemire, sino que, encima, lo supera. Utilizando un trazo sencillo fomenta la expresión de los personajes, y además el coloreado está hecho a la perfección a base de acuarelas donde predominan colores fríos y pálidos que contrastan cuando aparecen los colores más cálidos. Este contraste se usa para diferenciar los momentos en los que los protagonistas están en una zona de confort o en un lugar seguro y los más críticos de la trama. Y no solo es que esté magníficamente dibujado y coloreado, sino que además Dustin tiene un pulso perfecto para narrar un argumento tan pausado, creando entre ambos autores un universo distópico en el que el dibujo y el guión se complementan y necesitan mutuamente, dando lugar así a una historia diferente y maravillosa.

También quiero hacer mención especial al formato en el que Astiberri ha traído el cómic a España, pues ha sido un acierto total. Ha decidido poner unas tapas duras, maravillosamente resistentes (por desgracia, lo digo por experiencia) y un papel igualmente fuerte y grueso, con el que llega a parecer que hay páginas pegadas, pero no, es la buena calidad y consistencia de las mismas.

No sabemos si sueñan con ovejas eléctricas, pero tienen perro.

En definitiva, un gran arranque para lo que promete, a mi parecer, ser uno de los grandes cómics de esta década, lleno de ternura, ambientes espaciales y, sobre todo, personajes maravillosos y entrañables que nos harán pasar grandes aventuras. Seguiré comentando los próximos números conforme vayan saliendo, mientras tanto…

¡Nos vemos en la Zona!

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2 Respuestas

  1. albierzot dice:

    Con lo buena que es esta serie y lo malos que son sus mutantes… Parece otro guionista.

    • Xades dice:

      Malos del todo no me parecen, creo que es mas culpa de Marvel por culpa de las directrices que quieren llevar muy cercanas a lo visto post Dinastía de M y es algo que ya hemos visto

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