DENTRO DE LOS YOKAIS, de Shigeru Mizuki

 

 

Título original:
GeGeGe No Kitaro: Shigeru Mizuki Yōkai Daizukan
(ゲゲゲの鬼太郎: 水木しげる妖怪大図館)
Sello: Kōdansha

Mangaka: Shigeru Mizuki
Publicación Japón:
Publicación EspañaSeptiembre 2019 (Astiberri)
Valoración: El bestiario de Mizuki

 


Tal y como hemos dejado constancia en nuestro reciente #ZZYearSix, este año se cumplen 60 años de la creación de Kitaro, el personaje más icónico de Shigeru Mizuki. Astiberri también lo sabe, por algo lleva publicando obras del mangaka desde 2010, así que para celebrar este año tan redondo, además del octavo volumen de las aventuras del niño del cementerio, han tenido a bien editar en nuestro país…

DENTRO DE LOS YOKAIS
de Shigeru Mizuki

Bastante antes que la fiebre Astiberri-Mizuki, a finales de los años 90, la primera oleada de cine de terror japonés llegó a nuestras vidas. Más allá de lo terrorífico de los personajes y criaturas que poblaban nuestras pantallas y que nos llegaban desde un imaginario tan distinto al nuestro, lo realmente sorprendente, al menos para mí, era esa obsesión con los pelos largos, el agua sucia y la mugre que se acumula las esquinas.

Seguramente mucha gente se quedó ahí, en la simpleza de rodar un plano de un cubo con agua negra que se derrama, pero a otros nos dio por curiosear. Porque en una película, vale, pero, ¿en todas? Ahí empezó mi relación de amor con el mundo de los yokais, los yureis (fantasmas no yokais) y los onis (ogros). Imaginad lo que supone, para una persona que ya profesaba una gran admiración por el terror occidental en prácticamente todos sus formatos, descubrir todo un imaginario nuevo, repleto de fantasmas, tradiciones y explicaciones a fenómenos sobrenaturales o de la naturaleza. Menos mal que ya había internet porque la fiebre de los yokais tardaría aún diez años en llegar a nuestro país y no había apenas publicaciones dedicadas en exclusiva a este tema, hasta que conocimos a Kitaro.

El yokai más famoso.

A partir de ahí, y para felicidad de todos, no sólo Astiberri se interesó por los yokais y su máximo representante, Shigeru Mizuki. Editoriales como Satori, ya especializadas en la cultura nipona, vieron un nicho de ventas en esta temática y, además de la Enciclopedia Yokai en dos tomos, del mismo Mizuki, han publicado varios libros con estos seres como protagonistas. El Japón fantasmal, de Lafcadio Hearn, o El mundo fantástico de la literatura japonesa, de Cora Requena Hidalgo, ya pusieron sobre la mesa algunos de los más importantes y conocidos, pero es Yokai, monstruos y fantasmas en Japón el que más se acerca al que nos ocupa hoy. En él, Andrés Pérez Riobó explica el origen y las leyendas que dieron lugar a algunos yokais, mientras ilustraciones clásicas y de Chiyo Chida les ponen cara y cuerpo. Una genial introducción al mundo yokai antes de enfrentarse a las 895 entradas que Mizuki describe e ilustra en su Enciclopedia con su estilo inconfundible.

Dentro de los Yokais da un paso más allá y disecciona, de forma literal, a buena parte de estos monstruos de ayer y hoy. Este recopilatorio recoge ochenta y cinco cortes anatómicos de distintos monstruos que se incluyeron en los tomos originales de Kitaro y que, allá por los años 60, Shigeru Mizuki dibujó para mostrar su apariencia externa, procedencia, costumbres y hábitats, pero también sus órganos internos y sus poderes mágicos, ayudándonos a entender el por qué de su existencia.

El yokai del escalofrío.

De esta forma se nos da a conocer desde las motivaciones del Nakuragaeshi (Vuelcalmohadas) para desarroparnos y tirarnos la almohada al suelo mientras dormimos, hasta la cantidad de yokais, como el Akaname (Chupamugres), que se alimentan y obtienen sus poderes de la ya mencionada suciedad que se acumula en los recovecos del baño. Es muy interesante descubrir cómo todas las culturas crean monstruosas criaturas para alejar a los niños de los peligros o instaurar costumbres que se basan en la limpieza del hogar (lo de los yokais de objetos domésticos o tsukumogami es un capítulo aparte), y otras tantas cosas que dan sentido a esas locuras de las tradiciones que plasman las obras orientales. Del mismo modo, podremos comprobar que criaturas como las quimeras (Nue) o las sirenas (Ningyo), tienen orígenes y explicaciones parecidas y a la vez diferentes a las nuestras, acercando ambas culturas.

Todo esto presentado en una edición muy cuidada, de tapa dura y lomo de tela, que muestra en portada algunos de los diseños de Mizuki a todo color. Serán los únicos que veréis así porque los de dentro van en tricromía blanco-negro-naranja que quedan quizá más pobres como ilustración, pero mucho más claros a la hora de la disección. Además, los yokais que se mencionan en alguna otra obra de Mizuki llevan una nota a pie de página que hace referencia a ellos y nos redirige a obras como NonNonBa, Operación Muerte o, cómo no, nuestro querido Kitaro.

El yokai de la madrastra de Desencanto.

Dentro de los Yokais es un imprescindible para todos los seguidores del trabajo de Shigeru Mizuki. Para todos los interesados en las tradiciones y el folklore japonés. Para los amantes del terror y sus orígenes. Para los que necesiten dar explicaciones a los niños sobre ciertos fenómenos naturales y sobrenaturales. Para los que quieran pasar un magnífico rato leyendo sobre monstruos y sus entresijos. Para todos.

¡Nos vemos en la Zona!

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Teresita Sunday

Si es creepy, es para mí.

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