DEADMAN WONDERLAND, de Kohichi Hatsumi


 


Título original
:

Deadman Wonderland – デッドマンワンダーランド
(Deddoman Wandārando)
Director: Koichi Hatsumi
Estudio: Manglobe
Género: Shonen. Acción/Terror
Episodios: 12
Duración:
24 min.

Primera Emisión: 17 de Abril de 2011
Valoración: 7/10

 

 

 

Deadman Wonderland es la adaptación del manga homónimo, escrito y dibujado, conjuntamente, por Jinsei Kataoka y Kazuma Kondou, y que desató una gran polémica en el momento de su emisión y, sobre todo cuando finalizó.

La historia se sitúa en el año 2023. Un colapso gravitacional llamado Dead Hole ha hecho desaparecer más de la mitad de Tokio. Ganta Iragashi, es un estudiante superviviente que planea ir a un parque de atracciones con sus compañeros de clase, cuando un monstruo vestido de rojo irrumpe en el aula y, con uno de los arranques con más derroche de sangre que haya visto en una serie, acaba con todos menos con él. Acusado de asesinar a toda su clase, es condenado a muerte en una cárcel-parque de atracciones, Deadman Wonderland. Un lugar donde los presos forman parte de espectáculos macabros que la gente disfruta como si fueran efectos especiales, pero que, en realidad, son carreras a lo Humor Amarillo of the Dead y luchas a muerte llamadas ‘Carnival Corpse’. ¿Quién no querría pasar un entrañable día en familia en este parque de atracciones? Los presos que participan en estas pruebas ganan puntos de crédito con los que comprar caramelos. Parece una tontería pero es que los reclusos llevan un collar con veneno que los obliga a tomar un caramelo especial con el antídoto cada tres días.

Ladies and gentlemen: Welcome to violence!

Por suerte para Ganta, existe Shiro, una misteriosa chica albina que oculta mucho más de lo que aparenta y que va a mantenerle a salvo de todo. O de casi todo, porque algunos reclusos, los Deadman, poseen un poder llamado ‘el filo del pecado’ (en el manga creo que está traducido como ‘la rama del pecado’), con el que usan su propia sangre para materializar armas cortantes, punzantes, flotantes y hasta explosivas, con las que se enfrentan unos a otros. Además de Shiro, Ganta conocerá a otros personajes, como Senji Kiyomasa, el Cuervo, que usa su sangre en forma de guadañas que le salen de los codos o Minatsuki Takami, el Colibrí, que consigue extender la sangre desde el pelo, como una especie de látigo. Estos y el resto de elenco de secundarios ayudarán a Ganta a sobrevivir en un entorno hostil, en el que todo el mundo, guardias y reclusos, parecen estar locos.

Cuando me puse a ver el anime no había leído el manga, así que no podía comparar ni prever nada. Todo era maravilloso y tremendamente sangriento, un survival horror animado con el que ya me estaba frotando las manos pensando en lo que se me venía encima. La serie arranca por todo lo alto, revelando en cada capítulo una demencia carcelaria nueva, de la que somos testigos del funcionamiento a la vez que Ganta, pero, más o menos a la mitad, el guión da tal giro que el interés decae casi por completo. De pronto, todo se centra en un grupo de presos que planea escapar de la prisión, y que únicamente te mantiene pendiente por ver si lo logran o no. Esto no es lo que yo había pedido, camarero. Mira que a mi es fácil convencerme con litros y litros de sangre, pero reconozco que le falta un poco de profundidad porque no plantean a los personajes. Ellos van apareciendo, se unen a la acción del momento y ya forman parte de la pandilla. Es una lástima que la falta de desarrollo desmerezca un dibujo que consigue dotar a cada uno de un carisma arrollador pero que no explica de dónde viene. Sólo el personaje de Kiyomasa Senji ha sido merecedor de una OVA a modo de precuela a su estancia en la prisión.

Ganta también llora: “¿Por qué cambian el guión?”

Por suerte la animación es fluída y de calidad, y hace que disfrutes de las peleas y las carreras, que no cesan hasta el final. De estudios Manglobe ya había visto Samurai Champloo y no me esperaba menos en este aspecto. Las escenas de lucha no defraudan y el movimiento del pelo blanco de Shiro mientras salta y gira me resulta hipnótico, así que por esta parte todo bien.

La banda sonora también está bien. Para ella se creó la Deadman Wonder Band, que además de componer una música de ambiente potente, con temas death metal ensalzando las luchas de presos a muerte, colaboran con Fade en la ejecución del tema pseudo hardcore del opening, titulado “One reason” y en la del ending, “Shiny Shiny”, con Nirgills.

Lo que no está bien es la censura. Entiendo que una versión animada de un manga gore tiene que cortarse un poco a la hora de mostrar chicha, para que pueda ser emitida, incluso admito que en las emisiones en abierto censuren alguna parte demasiado cruda para blandengues, pero lo del DVD no lo entiendo. Si la gente espera a que salga el blue ray es para ver una imagen completa, ¿qué es eso de tapar la extracción de un ojo? Si en el original se planteó con un encuadre determinado yo pago por ver ese encuadre y no un globo ocular flotante.

De aquí surge toda la polémica, pues no se trata más que de un anime trampa, que cuenta la historia comprendida en los seis primeros tomos del manga y del que si quieres saber más, entre otras cosas, cómo acaba, te lo tienes que leer. Por una parte está bien, porque la gente lee, que buena falta hace, pero por otra está mal, porque engañan y obligan a gastar, o a consumir un formato que no te gusta, que por suerte no es mi caso. La misma polémica surge cada vez que aparece un anime de este tipo, sumado a que, este además fue criticado por su extremada violencia y vocabulario soez explícitos.

Estoy escribiendo y no puedo parar de pensar en Elfen Lied. Y no sólo en el ansia de ventas que adapta una parte del manga y obliga a dejar el final abierto, o, en el peor de los casos, cambiarlo por uno más conveniente. Muchas cosas me recuerdan a aquella obra de arte en la que la protagonista femenina que habla raro está obsesionada con el protagonista masculino tontito y encierra una personalidad violenta y sanguinaria en su interior. Pero hasta aquí puedo contar sin incurrir en spoilers.

Shiro.

Como resumen diría que el anime tiene tres valoraciones, según hacia dónde se mire. Una buena: acción a tope, misterio a ratos y gore sin parar. Una mala: el giro radical de la historia a mitad de guión. Y una peor: es un anime trampolín para captar lectores para el manga. Aun así, a mí me ha entretenido, me ha mantenido atenta hasta el final, y me ha engañado para que me lea el manga y sepa cómo acaba todo esto. Hasta entonces…

¡Nos vemos en la Zona!

Teresita Sunday

Si es creepy, es para mí.

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