DAREDEVIL T. 3 – En el país de los tuertos, el ciego es el rey (primeras impresiones sin spoilers)

Tras la pasable pero tristemente olvidable Los Defensores, esa pequeña sorpresa que fue El Castigador y las respectivas continuaciones de Jessica Jones, Luke Cage y Iron Fist, vuelve el personaje que lo comenzó todo. Vuelven las ralladas monumentales de Matt Murdock, las violentas andadas nocturnas y los amigos preocupados. Vuelve Daredevil.

 Creo que estamos todos de acuerdo en que por muy notables que fuesen las primeras temporadas de Jessica Jones y The Punisher, Daredevil siempre ha sido la serie insignia de este pequeño y confuso universo Marvel/Netflix. Y con eso quiero decir que siempre que la veo y la comparo con las demás me da la sensación que esta es la serie en la que más empeño ponen, desde el punto de vista técnico (esa fotografía, esa acción) hasta el argumental (porque sí, aunque la segunda temporada no fuese redonda, seguía estando por encima de la media). No sé si será porque es la que más presupuesto tiene o algo así, pero el caso es que siempre que la veo me parece el mayor producto de calidad de este universo. Y una vez vistos los seis primeros episodios de esta nueva temporada me vuelvo a reafirmar en esto, esta vez más que nunca.

EN EL PAÍS DE LOS TUERTOS, EL CIEGO ES EL REY

Trama

La historia abre con un Matt destrozado física y emocionalmente tras su trágico final en Los Defensores que, tras un breve retiro espiritual, volverá a defender a su ciudad de un presuntamente controlado Wilson Fisk (Vincent D’Onofrio) que vuelve a actuar. El arco de Matt Murdock en esta temporada es quizás el más interesante que ha tenido el personaje hasta ahora, ya que tras prácticamente experimentar la muerte, comienza a reflexionar sobre si merece la pena seguir siendo Daredevil y, aunque obviamente no tira la toalla del todo, la crisis de fe que experimenta hace que estemos ante un héroe más derrotado y jodido que nunca, al que da vida un Charlie Cox que sigue dotando al personaje de una humanidad enorme y prácticamente ya ha hecho suyo a nuestro protagonista.

En líneas generales, la trama recuerda a la de la primera temporada en cuanto a que vemos un enfrentamiento de las figuras de Matt y Fisk, solo que esta vez se siente como el enfrentamiento definitivo, ya que ambos se conocen y han ido madurando sus rencores mutuos. Fisk en esta temporada, movido por el sentimiento de vengar la situación de su mujer, consigue realizar un pacto con el FBI para ganarle la libertad. D’Onofrio sigue llenando la pantalla con una presencia realmente magnética. Su retrato de Fisk es tan portentoso, lleno de capas y entretenido de ver que tenerle en la serie más de un capítulo se siente como un regalo que no nos merecemos.

Personajes

La vuelta al traje negro cobra sentido dentro de la etapa por la que pasa Murdock. Después de los acontecimientos de la fallida precuela coral, Matt se encuentra bastante pesimista simbolizado por el lamentable estado en que se encuentra su traje icónico, por lo que su vena más violenta empieza a aflorar de nuevo en sus salidas nocturnas. La hermana Maggie (Joanne Whalley), la monja que salva su vida después del final de la reunión de los héroes de Nueva York, le ayuda a interiorizar estos demonios y a afrontar la realidad desde otra perspectiva. El personaje hace las funciones del cura de las anteriores temporadas pero su relación es mucho más cercana que con este último. 

Como no podía ser de otra forma, Karen y Foggy también tienen su importancia. Karen continúa con su labor de periodista de investigación y, al ver que Fisk sale de la cárcel, intenta ampliar los datos sobre él. En cierta manera reanuda su labor en la primera temporada intentando encontrar los trapos sucios. Foggy, por el contrario, parece mucho menos interesante. La subtrama que comienza con él, en principio, da un poco de pereza y no parece muy enlazada a la trama principal. Ya veremos adonde va a parar todo.

El Fisk de D´Onofrio sigue en tan buena forma como de costumbre. Un villano que parece enjaulado dentro de su casa, pero que sabe manejar los hilos para que todo funcione según ha orquestado. Da verdadero miedo. Por culpa de (o gracias a) sus planes, comienza a dirigir a cierto personaje hacia los infiernos y a aprovecharse de él. A estas alturas Netflix ya lo ha hecho oficial (desde Zona Zhero no sabíamos si iba a mantenerse en secreto hasta el lanzamiento), pero la introducción del nuevo villano se realiza de manera progresiva y sorprendente. Vamos conociéndole poco a poco y se nos va contando su historia, hasta el momento en que ya estalla, que es cuando de verdad lo vemos en acción. Un villano que todavía tiene muchos objetos que clavar en la parte restante de temporada que no hemos visto.

Apartado técnico

En el apartado técnico, volvemos a disfrutar de una fotografía realmente resultona que, aunque no introduce nada nuevo visualmente a lo anteriormente visto, destaca bastante con los ya clásicos tonos rojizos y verdes de la serie. La acción en esta tercera temporada vuelve a estar a la altura de lo que suele ofrecer la serie, con un nuevo (y ya clásico) plano secuencia, que se corona como el más largo con mucha diferencia y espectacular de la serie hasta la fecha, pues ya no se basa sólo en el “momento pasillo”. Abarca mucho más y llega a recordar un poco a la famosa secuencia vista en la primera temporada de True Detective. Hay que destacar también el primer enfrentamiento entre Matt y el nuevo villano intoducido en esta temporada, que resulta realmente visceral y tenso. En general, las coreografías siguen siendo igual de pulidas y curradas que siempre.

Influencias

Quien esperaba la etapa de “Born Again” como principal referencia argumental, que no se desilusione. Aunque la historia es original, coge elementos de muchas historias clásicas del héroe incluida la niña bonita de Frank Miller. La etapa de “The Outsider” es otro de los referentes, por la estrategia de disfrazar al villano de turno como si fuera Daredevil, pero, como ya he dicho, no se apoya completamente en ninguna historia ya conocida. Estas referencias argumentales siempre son utilizadas de una manera cohesionada, dando margen tanto para giros inesperados como para recuperar momentazos históricos de los cómics como aquella visita de Matt al hospital para jugar a la ruleta rusa.

Valoración

Podéis estar tranquilos, esta temporada se siente mucho más cercana a la primera, tanto en su tono como en su desarrollo. El primer capítulo es bastante introductorio y ocurren pocas cosas, pero en seguida coge el rumbo. Su estructura sí parece que tiene en cuenta la longitud de su temporada y esta vez no parece que nos vayan a contar dos historias bien diferenciadas, como ocurrió en la anterior. Todo se va encaminando hacia un mismo punto, añadiendo poco a poco más subtramas. No dejan de pasar cosas al mismo tiempo que no lo da todo para quedarse demasiado pronto sin nada que contar, uno de los mayores problemas que encontramos últimamente en estas series. Por lo pronto, Daredevil parece que sabe lo que hace en este aspecto.

La primera mitad de la tercera temporada de Daredevil vuelve a reafirmar a la serie como el producto más redondo de Marvel/Netflix. Con una historia que enfrenta al Matt más jodido que nunca contra el Wilson Fisk más cabreado hasta la fecha, esta promete ser la temporada más emocionante y definitiva del personaje.

¡Nos vemos en la Zona!

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