CROSSOVER, de Donny Cates y Geoff Shaw

 


Título original
:
Crossover: Kids Love Chains TPB

Sello: Image Comics
Guionista: Donny Cates
Artista: Geoff Shaw
Colorista: Dee Cunniffe
Contenido: Crossover #1- 6 (Nov. 2020 – Abr. 2021)
Publicación USA: Mayo 2021
Publicación España:
Valoración: Un poema de amor a los cómics que certifica el “Donnycatesverso”

 

 

¡Cuánto tiempo! Antes que nada agradeceros a todos los que seguís aquí, lectores, redactores, jefes de la Zona y resto de compañeros, porque es gracias a todos vosotros que estáis pudiendo leer estas palabras. Lo segundo que quiero hacer es disculparme, porque sí, mal que le pese a nuestro querido tirano pelirrojo, mi regreso a la Zona no podía ser si no con la reseña de una nueva obra de Donny Cates. Quien, de la mano de Geoff Shaw, con quien ya perpetro majaderías del nivel de Buzzkill, God Country o Thanos Vence, nos trae esta nueva épica macarrada llamada…

CROSSOVER
de Donny Cates y Geoff Shaw

Sé que probablemente no contaseis con que os fuese a decir esto, pero quizá estemos ante el cómic menos Donny Cates de todos. El propio Cates confiesa sus intenciones con esta obra en el prólogo que incluye el tomo de la edición norteamericana. En esos apenas cuatro párrafos, nos habla de cómo, hasta ahora, alguna que otra experiencia cercana a la muerte le había empujado a escribir como un descosido, pero siempre en un tono más solemne y más depresivo, hablando de todo lo que dejamos atrás cuando nos vamos y del daño que hacemos a quienes nos rodean. Sin embargo, según cuenta el propio autor, esta vez, una nueva experiencia cercana a la muerte (yo no sé si este chico es muy cuentista o que la vida de un guionista de cómics es mucho más dura de lo que nos quieren hacer pensar), le ha empujado a escribir, sí, pero con la mirada puesta en todo aquello que podemos hacer bien antes de irnos, en disfrutar al máximo de lo que nos apasiona y de quienes más queremos. Y en el caso de Donny Cates está bastante claro que, a quien más quiere, es a los superhéroes.

Por eso escribe este Crossover como un enésimo poema de amor a los superhéroes, como ya hemos visto a hacer a todo tipo de autores, desde Morrison a Lemire, pero esta obra lleva la inconfundible impronta de Donny Cates. Sigue siendo macarra, sigue siendo épicamente grandilocuente, un atronador solo de guitarra. Pero, en esta ocasión, ese macarrismo desenfrenado no parece alcanzar la misma magnitud que en otros trabajos del texano. Y esto se debe a que, para variar, el guionista no centra la mirada en el evento cósmico por el que mundos colisionan y acaban, sino que lo hace en los personajes que se ven envueltos en esta situación. Y la mirada es mucho más alegre y optimista que en anteriores ocasiones. No, no por ello Crossover está libre de dramas, de desmembramientos y de ciudades explotando, es Donny Cates al fin y al cabo, tiene su propia versión de lo que es la alegría y el optimismo.

No me siento bien, señor Cates.

La premisa de esta historia, en definitiva, no propone nada nuevo, quizá lo más innovador sea la ejecución de dicha sinopsis y lo bien que se lo pasa Cates jugando con sus juguetes favoritos, desde grandes personajes emanados de las viñetas, hasta con sus propios colegas de la industria. Crossover, creo que aún no lo he dicho, nos cuenta la historia de un mundo en el que, sin saber muy bien por qué, los superhéroes se hacen reales, o más bien encuentran una forma de traspasar el papel y materializarse en el mundo real, en el que vivimos tú y yo. Desconocemos quién hay detrás de todo esto y qué intenciones tiene, pero desde luego se ve que Cates tiene bastante claro por dónde quiere llevar su historia. Aun así, este primer volumen es más bien una fiesta metarreferencial en la que están invitados tanto Spawn o Savage Dragon como Brian K. Vaughan o Chip Zdarsky.

De esta peculiar forma, también tendremos el regreso de cierto grupo de personajes creado en los inicios del guionista texano. Reivindicándolos dentro y fuera de las viñetas. Los más fans de Cates sabréis de quiénes hablo, los que no, lo descubriréis al leer esta historia. Ah, y también regresa cierta espada gigante que habla y que en realidad no es una espada sino todas las espadas… Bueno, por qué no mejor os lo leéis y dejáis de mirarme tan raro, os juro que todo tiene sentido dentro de la obra.

Vacaciones en Torrevieja 2013.

Vale, habiendo a leído hasta aquí probablemente estéis pensando que nada de lo que he dicho convierte esta en la obra menos Donny Cates de todas. Pero de verdad que, a pesar de un par de giros de guión y algún que otro cliffhanger potente, se ve un cómic menos intenso, menos canalla y más desenfadado.

A quién también recupera para esta ocasión es a su viejo compañero de fatigas, Geoff Shaw que no ha hecho más que crecer desde que estas dos mentes pensantes perpetuarán Buzzkill allá por 2013. Ahora mismo me atrevería decir que es uno de los artistas más sólidos de la industria, lástima que no se prodigue tanto como otros. El trabajo de Dee Cunniffe al color es también digno de admirar. Una paleta muy saturada y un juego muy interesante para representar según qué pasajes y sgún qué personajes.

Crossover es, por encima de todas las cosas, una carta de amor al noveno arte, a los superhéroes y a la industria del cómic; a los compañeros de profesión y a sus creaciones. Es la forma que Cates tiene decirnos que lo que más ama en el mundo son los cómics, y lo hace como sólo él podría hacerlo: destrozando ciudades enteras y llevando el medio a nuevos límites con cada idea loca que se le pasa por la cabeza. No sorprendo a nadie al decir que yo quiero entradas en primera fila para ver lo que nos depara esta historia en próximas entregas.

¡Nos vemos en la Zona!

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