LA GRAN APUESTA, dinero fácil


Título original:
The Big Short
Año: 2015
Director: Adam McKay
Guión: Adam McKay y Charles Randolph (Sobre un libro de Michael Lewis)
Reparto: Christian Bale, Steve Carell, Ryan Gosling, John Magaro, Finn Wittrock, Brad Pitt, Hamish Linklater, Rafe Spall, Jeremy Strong, Marisa Tomei, Melissa Leo, Stanley Wong, Byron Mann, Tracy Letts, Karen Gillan, Max Greenfield, Margot Robbie, Selena Gomez, Richard Thaler, Anthony Bourdain

Sinopsis: Cuando cuatro tipos fuera del sistema descubren que los grandes bancos, los medios de comunicación y el gobierno se niegan a reconocer el colapso de la economía, tienen una idea: “La Gran Apuesta”… pero sus inversiones de riesgo les conducen al lado oscuro de la banca moderna, donde deben poner en duda todo y a todos… Adaptación del libro “La gran apuesta” de Michael Lewis, que reflexiona sobre la quiebra del sector inmobiliario norteamericano que originó la crisis económica mundial en 2008.

Las dos entregas de Wall Street, El Lobo de Wall Street, Margin Call… Al parecer a Hollywood le gustan este tipo de películas. Aunque a simple vista puedan echar un poco para atrás al espectador medio por parecer destinadas exclusivamente al disfrute de economistas o gente que de verdad entienda de que va el percal, afortunadamente los cineastas están empezando a entender que si quieren hacer cintas de este género y que triunfen y calen entre el público, tienen que darle un toque fresco y diferente dentro de un género siempre destinado al disfrute exclusivo de unos pocos, y justo eso hizo hace dos años la fantástica El Lobo de Wall Street. Siguiendo parte de esa estela, aunque sean películas sobre historias diferentes, nos llega La Gran Apuesta, que al igual que la película de Scorcese, se apoya de manera inteligente y muy efectiva en el humor, para en este caso contarnos una historia que es tan realista que escuece.

La Gran Apuesta se sitúa en 2005, tres años antes de que se originará la crisis económica mundial del 2008 originada por la quiebra del sector inmobiliario norteamericano, y sigue a un grupo de perspicaces personajes que descubren que todo se va ir al traste y deciden aprovecharse de la situación mientras esta poco a poco se les viene encima tanto a ellos como a todo el mundo. Antes de empezar a analizar otras características de la película hay que comentar lo más importante: si La Gran Apuesta funciona y hace que te adentres en este sucio viaje económico (que por supuesto sabes que acabará mal) es gracias al gran trabajo que Adam McKay y los guionistas han hecho adaptando a la pantalla un material que de por si podría resultar monótono o anodino y hacerlo potable para el público en general gracias a un sarcástico sentido del humor, muy ácido y efectivo.

Ya que, siendo sinceros, si esta producción nos llama la atención es en general o por el reparto o porque pertenece a la “temporada de premios”, y lo mejor es que la propia película lo sabe. Sabe que la mayoría del público que pagará por verla o tiene muy poca idea de economía en general o directamente no le importa un carajo esta tema. Junto a esta honestidad por parte de sus creadores, la película se apoya en el interesante recurso de la metanarrativa para explicarnos ciertas definiciones clave de elementos económicos que son esenciales para seguir mínimamente la historia. Y este es el mayor acierto de la película: el que todos esos complejos y rebuscados fundamentos económicos sean digeribles gracias a momentos como en los que un divertido Ryan Gosling rompe la cuarta pared, o esos inesperados y simpatiquísimos cameos de famosos explicándonos toda esta compleja jerga económica de la manera más enrollada y efectiva posible, y vaya si lo consiguen. Estos momentos son fácilmente los más memorables y originales de una película saludablemente meta.

Otro acierto es que detrás de tanto cinismo y comedia cáustica, todo está envuelto en un realismo que llama la atención y se refuerza aún más con ciertas imágenes de archivo gracias al ingenioso montaje. Pocas veces este aspecto suele ser de lo más destacable de una película, pero este no es el caso de La Gran Apuesta, que cuenta con un divertido, ácido e inteligente montaje que apoyándose en famosas y reconocibles imágenes de archivo juega mucho a satirizarlas y meterlas en su terreno de manera divertida y triunfante. Aparte del tono y montaje el reparto es otro de los pilares de la película, un brillante combo coral en el que sobresalen por encima de todos un entregadísimo Steve Carrell con un personaje nervioso y cabreado pero que al final es el más humano de todos; y un Christian Bale que vuelve a demostrar que los personajes asociales y raritos le sientan como anillo al dedo.

BeYShIT
La Gran Apuesta es una comedia muy notable, tan interesante y divertida como crítica y demoledoramente realista. Una recomendable propuesta, que gracias tanto a su carismático reparto como a un director que, por suerte, sabe de qué manera tiene que contar una historia de este tipo para hacerla amena y disfrutable para el espectador medio, se estrena como una de las películas mas interesantes y diferentes de esta recién comenzada temporada de premios.

¡Nos vemos en la Zona!

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