#CrisisMaraton: CRISIS EN TIERRAS INFINITAS #8

 


Título original
:
Crisis on Infinite Earths #8

Sello: DC Comics
Guionista: Marv Wolfman
Artista: George Pérez
Entintador: Jerry Ordway

Colorista: Anthony Tollin

Public. USA: Noviembre 1985
Public. España: Abril 2014 (ECC)
Valoración: 10/10

 


Cuando un cómic va a cumplir 30 años y aún se considera un clásico o, lo que es más importante, aún se tiene en consideración lo que pasó en ese cómic, significa que estamos ante una de las obras maestras del género. Si bien es cierto que al final los muertos regresaron, volvió el Multiverso con 52 Tierras, y volvimos a tener varias Crisis (de Identidad e Infinitas) digamos que el efecto de Crisis en Tierras Infinitas fue de lo más duradero en el mundo de los comics.

Gracias al amigo Tirso Ruiz, que tuvo la genial idea de montar un #CrisisMaraton en Twitter hemos tenido la posibilidad de volver a leer estos cómics y, lo que es mejor, compartir la experiencia con más lectores. Cuando surgió la posibilidad de reseñar un número de la saga, no dudé en ponerme el primero de la lista y pedirme este número. No porque sea un gran fan de Flash (de hecho creo que no había leído ningún cómic suyo cuando leí este), sino porque de todos los cómics que leí de pequeño, de todas las historias que me hicieron amar los cómics para siempre, éste es uno de mis preferidos de todos los tiempos. Veamos por qué… SPOILERACOS AHEAD!

Después de los primeros números donde se planteaba toda la trama con una sobrecarga de información (no olvidemos que la cosa era presentar 50 años de historia del universo DC para luego cargárselo casi todo), los autores se pusieron las pilas para darle al lector lo que quería: acción y épica a partes iguales. A partir del #5, la acción empezaba a dejarse ver pero fue en el #7 donde los más grandes superhéroes de todo el multiverso se unían para enfrentarse a la amenaza del Anti-Monitor. El ataque acabó con la muerte de Supergirl, dejando al lector con una angustia y un mal sabor de boca pocas veces visto en un comic de este tipo.

Cabía esperar entonces, y faltando aún cinco números para concluir la maxi-serie, que éste sería un número tranquilo para digerir lo que acababa de pasar. Y eso parecía durante las primeras páginas donde el Anti-Monitor además de estrenar nuevo traje urdía una amenaza más contra el Multiverso. A lo largo de la primera mitad del número, multitud de historias se desarrollaban atando cabos de aquí y allá. Recordemos que es un cómic donde confluyen todos los personajes de cinco Tierras. El buen hacer de Marv Wolfman hacía que todo se entendiera y pudieras conocer a los personajes aunque su aportación a la historia fueran tres viñetas. Entre otras cosas veremos la primera aparición de Darkseid en la saga, cómo sigue la trama de los Lanterns, un nuevo uniforme para FireHawk, algún que otro gag y un homenaje a la Guerra Kree-Skrull.

Blue Devil tomando el Sol. ¿De qué color se supone que tenía que ponerse?

Entonces, en la página 14, cuando parecía que efectivamente iba a ser un número más pausado que los anteriores, la historia volvía a Flash. Flash había caído prisionero del Anti-Monitor  pues era el único capaz de cruzar dimensiones, suponiendo una amenaza para sus planes. Lo dejó en manos del Psico-Pirata para que éste lo torturara a su antojo, cosa que el trastornado villano había hecho en repetidas ocasiones. Algunos héroes habían visto a Flash pidiendo ayuda en un flash-forward (o flashback según se mire) de lo más misterioso…

Pues bien, en solo 10 páginas Wolfman y Pérez nos explican, como sólo ellos eran capaces, la que será la última carrera de Barry Allen. Flash consigue escapar del control del Psico-Pirata y lo obliga a colaborar con él en un plan desesperado para  detener al Anti-Monitor. Para ello, hará que “hipnotice” a los Thunderers para que distraigan al Anti-Monitor mientras él destruye el cañón… pagando el precio más alto.

Las últimas palabras de Flash fueron de aliento para los demás. ¡Eso es un héroe!

Wolfman pone todas las trampas para que a Barry no le quede otro camino que sacrificarse para que el Universo pueda vivir. Visto con los años, uno se da cuenta de que la amenaza del cañón fue una mera excusa, pues hasta entonces no se había hecho mención. Igualmente, Flash podría haber escapado y regresado con otros héroes para detener al villano. Pero cuando eres un chaval y lees esas cajas de texto explicando cómo Barry está solo, corriendo como nunca había corrido antes, despidiéndose mentalmente de sus amigos, de su familia, de su esposa, cuando lo ves cómo se consume y desaparece, dejando tras de sí solo su traje y su anillo, no puedes más que emocionarte y empezar a amar este arte que son los cómics (y sí, los cómics de superhéroes también son, o pueden ser en las manos  adecuadas, arte). Ayudan, y de que manera, los lápices de George Pérez, con una fuerza y un dinamismo al alcance de muy pocos (como ya vimos en mis reseñas de los Nuevos Titanes, de este mismo equipo creativo). Y no es una expresión vacía: muy pocos han logrado llegar al nivel, no digamos ya superar, que tenía el artista puertorriqueño por aquel entonces.

Descansa en paz, Barry Allen. Siempre te recordaré.

Con la muerte de Barry Allen, murió también una manera de entender a los héroes y los cómics que éstos protagonizaban. Desde que terminara la Crisis, se optaron por visiones tan diferentes como respetables de tratar con dichos personajes hasta llegar al lamentable universo DC actual. Para muchos, entre los que obviamente me incluyo, los cómics de superhéroes que se hacían antes eran mejores, no sólo por las historias que contaban, no sólo por los autores, no sólo por los niveles de incredulidad que alcanzábamos cuando éramos niños… sino por los personajes que habitaban esas páginas.

El número seguía con el Anti-Monitor más cabreado que nunca y dispuesto a destruir todo el multiverso usando toda la Antimateria de su universo. Esta vez el peligro sería tan grande que hasta el Espectro gritaría asustado… pedazo de cliffhanger porque The Show Must Go On!
Pero no aquí: ¡seguid el #CrisisMaraton!

Mientras tanto…
¡Nos vemos en la Zona!

CarlosPlaybook

Como lector de cómics he pasado por todas las etapas de la vida de un lector/coleccionista. A saber, inicio en la infancia por regalo de lote de cómics de un amigo de mi padre, abandono en la adolescencia por invertir el dinero en otras cosas menos saludables pero igual de divertidas, y recuperación en la madurez por nostalgia. Y sí, me encanta HIMYM.

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5 Respuestas

  1. batskwlkr dice:

    Buenísima, Carlos! A la altura del número que reseñas. Me reservo los comentarios para esta tarde en la #CrisisMaratón.

  2. CarlosPlaybook dice:

    Gracias “BatsWlkr”!!! La verdad es que tenía muchas ganas de escribirla porque como Barry, ha sido un viaje al pasado, cuando era un niño descubriendo todo un universo (o más de uno xD) Esta tarde más!!

  3. Diamond dice:

    En la biblioteca de la universidad tiene un ejemplar de COIE. Toca lectura ente clases. :)

    • CarlosPlaybook dice:

      Eso si que es una biblioteca xD
      Tendría que haber un ejemplar en todas las bibliotecas! Y hacer una lectura en clase, al más puro estilo El Club de los Poetas Muertos!

  1. 10 noviembre, 2014

    […] escrito esta reseña poco después de participar en el #CrisisMaratón y, como habéis visto, no he hecho ninguna mención al eterno debate entre las Secret Wars y la […]

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