CotU #22: POKEMON RéBURST, de Jun Kusude y Mitshuhisa Tamura

 

 

Título original:
Pocket Monster Réburst (ポケットモンスターRéBURST)

Sello: Shōgakukan
Guionista: Jun Kusude
Artista: Mitshuhisa Tamura
Publicación Japón: Mar. 2011 – Oct. 2012
Publicación España:
Valoración: Un diamante es un amigo para toda la vida

 

 


Todo sacrificio tiene su recompensa y aquí llega la mía. Como decía al principio, aquí hay mucha gente nueva que está viendo el juego desde la grada, así que… Ramonet Daví ¡te elijo a tí! Así como he elegido conscientemente mis palabras porque el bodrio con patas que te va a tocar reseñar será Pokemon Reburst. Ánimo, lo bueno de esto es que luego puedes volcar toda tu frustración comiquera en otro.
 

-Teresita Sunday, la que siempre se elegía a Squirtle en Pokémon Rojo.

Vale, me habéis pillado. Pese a tener una barba tupida, suave y sedosa como la de Ramonet, no soy él. Mayormente porque la mía es de otro color. Pero esa no es la cuestión. Aquí lo importante es que el nominado en cuestión no está escribiendo esta reseña y ahora os preguntaréis: ¿pero por qué, Joe? ¿POR QUÉ? Pues es bastante sencillo. Con el paso de los años he ido desarrollando esa cualidad de la que presumía mi madre cuando éramos pequeños, en la que nos dejábamos la comida en el plato y ella terminaba comiéndose todo con la excusa de que «la comida no se tira». Sí, ahora también soy un sumidero humano capaz de comer cantidades ingentes de comida, aunque yo engordo (no como ella) y… estoy desviándome del tema. A ver si me centro ahora: no es la primera vez que cuando uno de los nominados pone excusas malas para no jugar al juego, soy yo el que se tiene que encargar del marronaco. Aunque eso no es lo que ha resultado ser…

POKEMON RéBURST
de Jun Kusude y Mitshuhisa Tamura

O al menos, no del todo. Todo esto tiene una explicación muy buena: imagino que Teresa habrá pensado que a Ramonet no debe de gustarle ni un poquito esto de los pomekos ya que él es un tío duro con chupa de cuero y barbaca de leñador canadiense, pero el problema es que a mí si que me gustan los monstruos de bolsillo. Puede que no lo parezca, pero yo soy de esa generación que se crió viendo a Ash Ketchum, de Pueblo Paleta, danzando por ahí con una rata amarilla insoportable viviendo mil aventuras con gente que molaba más que él como Brock o Misty. Aunque hay que admitir que yo siempre estaba esperando que apareciera el trío del Team Rocket haciendo el canelo en sus episodios, capitaneado por el único pokémon capaz de emitir algo más que soniquetes repitiendo su propio nombre y dando claros síntomas de que él no tenía el mismo tipo de oligofrenia que sus congéneres y compañeros de equipo. Tampoco sería justo dejar fuera a Psyduck, Victreebel o Wobbuffet, la verdad. Todos tenían su encanto, salvo la estafa de Pikachu que era más inútil que un arquero manco en todos los juegos de la Game Boy. ¡Cómo odiaba a esa rata idiota!

Pero otra vez me estoy desviando del tema. Lo que quería decir es que a mi sí me gusta Pokémon y todo lo que esto conlleva, amén de que estoy un poco desactualizado por culpa de mi pobreza, la vejez mental y la falta de tiempo. Eso sí, sigo siendo consumidor de los mangas y nunca he dejado de admitir que soy un fan de la franquicia nipona. Es por eso que cuando escuché todo tipo de críticas negativas sobre Pokémon RéBurst, sobre todo de mi colega Ferran, me asusté un poquito. Esperaba encontrarme con un manga lleno de fanservice baratero, una historia totalmente plana o aburrida y un insulto a mi infancia. Y no ha sido así para nada. De hecho me ha gustado y me parecido una auténtica lástima que esto no esté publicado en nuestro país y tampoco sea fácil de conseguir en occidente, más allá del primer tomo y un par de capítulos más. Tiene una pinta muy interesante y sabe jugar bien con el nuevo lector y aquel viejuno que puede perderse en este mundo cada vez más grande, algo que se agradece muchísimo. Ha sido una grata sorpresa pese a que todo indicaba justamente lo contrario.

Otra cosa no, pero el protagonista es un motivado de la vida.

La historia de Jun Kusude nos transporta al famoso mundo que todos conocemos, ese que está lleno de unos seres que poseen características y habilidades diferentes entre especies y conviven con los humanos. Bueno, quien dice que conviven también podría decir que en ocasiones son capturados por estos y utilizados para luchar entre ellos hasta la extenuación por mero divertimento y ambición humana. Eso cuando no son utilizados como los animales de Los Picapiedra para el bienestar social. En resumidas cuentas, aquí el concepto animalista, como siempre, brilla por su ausencia… Como decía, en este idílico mundo vive nuestro protagonista, Ryouga, un joven que busca convertirse en el guerrero más fuerte para lograr cumplir la promesa que hizo cuando era pequeño a un ser muy querido, Arcadia. Él no caza pokémon, sino que hereda una extraña gema que contiene dentro a un monstruo legendario, Zekrom, y se fusiona con él cuando necesita luchar contra alguien poderoso. A esta técnica se le conoce como reburst. Durante su periplo conocerá a aliados como Miruto o Yappy y deberá enfrentarse contra la pérfida organización Great Gravel, en la cual hay varios integrantes que poseen la misma cualidad que él. Una aventura llena de peligros, diversión y muchos bichos adorables. ¿Qué más se le puede pedir?

Está claro que no deja de ser un shonen de toda la vida, como diría el otaco analista, pero es cierto que se deja leer y es muy disfrutable. No entiendo el rencor y odio que se le tiene a este título, ya que no cae en fanservice de ningún tipo y el protagonista solo tiene buenos valores que enseñar como la amistad, la unión, la bondad desinteresada y el espíritu de mejora constante. Creo que debe ser por aquello de que no salen pokémon peleando entre sí y que es el propio Ryouga el que se lía a palos con los malosos de manera directa, liberando a las pobres bestias. Tampoco es que el arte sea malo, así que no pueden ir los tiros por ahí tampoco. A ver, que tampoco es que sea genial, más que nada porque Mitshuhisa Tamura es el típico ayudante de mangaka con renombre que sabe dibujar perfectamente bien, pero que no tiene nada de personalidad. Es correcto, como todo lo que pasa con este manga. Puede que en tomos posteriores la cosa decaiga y cometan aberraciones contra la pokemidad, no lo descarto. Sabríamos más si esto hubiese llegado al menos a occidente de alguna forma. Pero ea…

Pim, pam, pom, bocadillo de Zekrom.

Me lo he gozado con este CotU, al igual que me pasara con aquel que le tocó a Jorge hace unos años. Si me toca reseñar a mí lo que no quieren y está así de potable, yo estoy encantado. Aunque la mejor parte de todo viene ahora. Hace tiempo que quiero nominar a ese ser de luz y bondad que es Fernando Aguilar, ya que nos llena a todos de alegría y sé que él no va a fallar. A él no le importan las visitas ni nada por el estilo. Él disfruta como hacemos la gran mayoría que nos dedicamos a esto. Es por eso que no voy a ser muy cruel contigo y voy a «recomendarte» un cómic que entra dentro de mi top de broza comiquera favorita. El cómic en sí es U.S. 1 y lo disfrutamos en su momento varios integrantes de la Zona. Más por su origen y su elenco que por su contenido. Espero que sepas apreciar esta maravillosa putada. Love you, bro!

¡Nos vemos en la Zona!

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Joe Runner

Orgulloso elotano (de Elda) que pasa los días leyendo cómics y charrando sobre ellos con sus amigos y familiares de la Zona. Vivo mejor que quiero.

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