CotU #15: THE RAVAGERS, de Howard Mackie, Michael Alan Nelson y Tony Bedard


Título original:
The Ravagers: The Kids From N.O.W.H.E.R.E. TPB
The Ravagers: Heavenly Destruction TPB
Sello: DC Comics
Guionistas: Howard Mackie, Michael Alan Nelson y Tony Bedard
Artistas: Ian Churchill, Daniel Sempere, et al.
Entintador: Norm Rapmund
Coloristas: Alex Sollazzo, Hi-Fi, et al.
Contenido: The Ravagers #0-12 (Jul. 2012 – Jul. 2013)

Publicación original: May. 2013 – Feb. 2014
Publicación España: –
Valoración: Me vuelvo a mis shonens de toda la vida /10

 

después de hablar con mis amigos, conocidos, parientes y compañeros de trabajo, creo que debería seguir su consejo y nominar a la persona que recomendó esta lectura pensando en mí. Sí, Ferran, estoy hablando de ti. Y me han chivado que hay un par de cómics que por lo visto no te gustan mucho, y creo que el que mejor se ajusta a tus necesidades es The Ravagers. Pero con cariño eh, que yo te quiero mucho.

Esperanza Vela, tan cuqui como siempre.

Pongámonos en situación: de la editorial norteamericana DC, a excepción de un par de los que algunos denominan “los indipensables”, he leído más bien tirando a poco. He de admitir que tantos movimientos editoriales, eventos y cambios de continuidad me confunden demasiado, estando habituado a historias que, por mucho que se alarguen de forma innecesaria, tienen un claro punto inicial y final y no dependen de factores externos. Por esto mismo no estoy muy informado de toda la movida esa de los New 52, de todo lo que supuso en su momento, de los cambios en la continuidad “habitual” y, por supuesto, tampoco tengo ni pajolera idea de lo que pasa en…

THE RAVAGERS
de Howard Mackie, Michael Alan Nelson y Tony Bedard

¡Ravageadores, reuníos! (Por poco tiempo)

En anteriores capítulos de Teen Titans, la muy malvada organización N.O.W.H.E.R.E. se dedica a alterar genéticamente a gente con predisposición a conseguir poderes metahumanos y hacerla competir en despiadados duelos para que, a la primera oportunidad que les aparezca, inicien un motín y decidan escapar. No es un gran plan. Y menos cuando lo que estaba cantado que iba a pasar, en efecto, sucede y tenemos a un grupillo de metahumanos nuevos rondando por ahí sin un objetivo claro ni una razón de ser en particular.

A decir verdad, no tengo nada malo que decir de los ravageadores (los voy a llamar así y no los vais a poder impedir), probablemente porque no hay nada que decir. Es seguramente la cosa, así en general, más intrascendente que he consumido en mi vida y mira que he leído shonens que no han pasado de los dos tomos. El intento de trama que tiene esta sucesión inconexa de doce números es una espiral infinita de tópicos gastados hasta la vergüenza ajena aderezado todo con pildoritas de cosas que pasan en otras colecciones y que, por fuerza, tienen que ser mucho más interesantes de lo que sucede en este despropósito.

Os juro que no se cómo han llegado aquí ni por qué

Los personajes de este supuesto equipo no podrían resultar más planos ni habiendo salido uno tras otro de una fotocopiadora. Son al mismo tiempo tan clónicos en su carácter y personalidad que es hasta un logro que hayan logrado que tengan tanta poca química en sus interacciones y la única razón por la que están en el mismo barco son las exigencias del guión que les obligan a permanecer unidos por mucho que repitan que se odian unos a otros continuamente y que estarían mucho mejor yendo por separado.

Si alguien tuviese que defender, bajo amenaza de muerte, la calidad de los ravageadores podría intentar explicar la irregularidad que tiene con el baile de guionistas que sufre la serie y añade un extra de caos primigenio a todo este desbarajuste pero es que ni tan siquiera la idea inicial planteada por Howard Mackie se sostiene por ningún lado que no sea malgastar papel dando algo de innecesario trasfondo a Chico Bestia y como se une este a los Jóvenes Titanes de estos New 52. ¿No hubiera sido más sencillo, dado que toda esta historia nace de las páginas de la colección de ese grupo de adolescentes, haberle metido ahí una vez rescatado de N.O.W.H.E.R.E.?¿Era tan necesario contar una historia tan desangelada con unos personajes que nos importan menos que un pimiento pocho?

¿Humo tapando pezones? ¿Desde cuándo estamos en un shonen?

Con el tema del dibujo, otro tanto, con la diferencia de en este aspecto no hay casi ningún insulto al buen gusto. Si, los personajes de Ian Churchill tienen un poco de peste a naftalina noventera pero, a excepción de algunos momentos puntuales, cumple sin más y al menos no estorba haciendo más pesada de lo que ya es esta colección.

Leer las aventuras y desventuras de los ravageadores ha sido como arrancarse una tirita de un tirón: un disgusto que, si se aborda de manera rápida y con decisión, se queda en nada y pasas a otra cosa rápidamente olvidándolo a los pocos minutos. Y, hablando de olvidar, seguramente quien no lo hará es Teresa, que ha sido la agraciada del maravilloso premio (o no) de disfrutar de uno de los spinoffs de Fairy Tail, Fairy Tail Ice Trail. Un cálido abrazo.

¡Nos vemos en la Zona!

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Ferran

Hago como que estudio Química pero en verdad me inflo a cómics y videojuegos desde pequeño. Soy de esa gente rara a la que le gusta más el manga que el anime.

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