CotU #13: NFL SUPERPRO, de Fabian Nicieza y Jose Delbo


 

Título original: NFL SuperPro
Sello: Marvel Comics
Guionista: Fabian Nicieza
Artista: Jose Delbo
Colorista
: Jose Delbo
Contenido
NFL SuperPro #1-12 

Publicación. USA: Oct. 1991 – Sep. 1992
Public. España
ValoraciónGol en propia en tiempo de descuento /10

 

 

…Ahora toca pasar la pelota (nunca mejor dicho) a otro redactor
para que lea y reseñe el siguiente despropósito hecho cómic.
El siguiente pobre diablo que sufrirá es mi querido Xades
y tendrá que documentarse con ese gran hito de Marvel creado en 1991 llamado NFL SuperPro.

Jorge V, tirando a dar… 

Hoy más que nunca recuerdo una conversación que tuve con mi madre hace ya mucho tiempo: “-Ves Llorenç, a eso deberías apuntarte, a rugby. -Mamá eso es fútbol americano, no ves que van con armaduras. -No me repliques y haz deporte que te estás poniendo gordo.” Grandes recuerdos, sí señor, pero quién me diría que hoy, años después, me haría falta para reseñar esta magna obra envenenada que el bueno de Jorge me ha pasado, cual Quarterback enfadado con el Wide Reciber.

Así que sin más dilación empecemos mi tortura, pues hoy me toca hablar de, nada más y nada menos, que…

NFL SUPERPRO
de Fabian Nicieza y Jose Delbo

Así obtienen los poderes los auténticos héroes.

Esta magnífica y atemporal serie, la primera por sarcasmo y la segunda por, bueno… continuad leyendo, fue lanzada entre 1991 y 1992 a consecuencia de un acuerdo entre Marvel Comics y la propia NFL. “¿Qué es la NFL?” Os podréis preguntar pues no es, ni más ni menos, que la Liga Nacional de Fútbol americano claro está, allí lo que nosotros llamamos fútbol ellos lo llaman Soccer…en fin, putos americanos.

Pero volviendo a nuestro asunto de marras estas dos grandes entidades decidieron unirse para conseguir el lucrativo fin de ganar dinero, cosa en sí misma, respetable, al contrario que esta obra, para lo cual idearon un plan magnífico y a prueba de fallos, como el Titanic. En vez de lanzar una serie de especiales en los que uno o varios héroes se vean involucrados en algún evento relacionado con este deporte, las grandes mentes detrás de todo esto decidieron crear, no un héroe, no, un superhéroe. Así los fans del fútbol americano tendrían un cómic en los que gastarse sus dineros mientras que los lectores de cómics se interesarían en este deporte y así gastarse sus ahorros en entradas para los partidos o si no es el caso ganar algún espectador en las retransmisiones.

Diálogos de gran profundidad.

Así que con esta idea ya fijada solo quedaba elegir un equipo creativo, y para demostrar lo en serio que iban, pusieron de guionista a uno de sus grandes nombre de la época, el argentino Fabian Nicieza, de quien me gusta imaginar que le eligieron a él porque su equipo favorito, los Jets, no paraban de perder una y otra vez. Y acompañándolo en los dibujos tenemos a otro argentino famoso en el mundo del cómic José Delbo. Por cierto, Nicieza huyó de esta serie después del cuarto número.

Con el equipo creativo ya fichado solo había que esperar y en 1991 salía el especial que daría pie al nacimiento de esta serie. En este especial se nos cuenta la historia de Phil Grayfield, ex jugador de la NFL que se ve forzado a retirarse al sufrir una lesión en la rodilla para posteriormente convertirse en reportero del programa Sports Inside, como podéis ver en esta sopa de originalidad se nos ha caído un poco de Spiderman.

Pero no os preocupéis, buscadores de la originalidad, lo bueno aún está por llegar. En su primer trabajo como reportero de este programa, entrevistar a un afamado coleccionista de todo aquello referente a la NFL, con tan mala suerte que es justo el día en el que unos malvados ladrones entran a robar en casa de este señor. El bueno de Phil acaba atado en tiras de fotogramas de grandes momentos y jugadas del fútbol americano, justo cuando un montón de productos químicos le caen encima y le conceden fuerza y velocidad sobrehumana lo que permitirá derrotar a los ladrones. Vais a permitir que un servidor haga una profunda reverencia ante este maravilloso nacimiento de un héroe que poco o nada tiene que ver con el de Flash.

Cualquier lector al enfrentarse a esta obra.

Después de este especial nuestro maravilloso héroe recibiría su tan ansiada serie, la cual, para sorpresa de todos, llegaría a contar con doce números que, junto al especial, suman la friolera de trece números. De ellos, los escritos por Nicieza son los mejores, o más bien los menos malos, pues narran una serie de aventuras autoconclusivas en las que se intenta dotar al personaje de cierta profundidad y de un elenco de personajes secundarios, los cuales no pasaban del cliché de compañero/ayudante o el de novia del protagonista. Los villanos de estas cuatro grapas tenían relación con el propio deporte, llegando a ver cosas tan maniqueas como el típico compañero del pasado que se vuelve malo o cosas absurdas como un villano que convierte un estadio en un recinto lleno de armas.

Como era de esperar los diálogos están repletos de chistes o dobles sentidos referentes al propio deporte. Lo más importante o notorio de estos cuatro números es que aparece el, por aquel entonces, famoso jugador Lawrence Taylor ¿Que no tenéis ni idea de quién es? Ni yo tampoco, pero eh, información que os regalo.

Después de la marcha del guionista argentino la trama va dejando de lado casi todo lo referente a temas futbolísticos, pero aun así la calidad de la serie no mejora, más bien al contrario, la serie va decayendo y no poco a poco precisamente, es importante señalar el sexto número, no por su calidad precisamente, sino porque en este cómic se retrata a los nativos americanos cómo gente malvada y resentida con los pobrecitos blancos que para nada les arrebataron la tierra a la fuerza, y claro esto quieras sentó mal a este sector.

¿Racismo? ¿Qué racismo? Yo no veo racismo.

Por su parte, el apartado artístico se podría catalogar como lo mejor de la serie, no por que sea especialmente bueno, tampoco es algo atroz, pero al menos José Delbo se mantiene durante casi toda la serie y en los números en los que no está se intenta mantener un estilo similar para intentar dar una cohesión visual a la obra. Pero esto no quita que esté absenta de fallos, y empezamos por el propio diseño de la armadura del protagonista la cual se parece demasiado al traje del Capitán América, tanto que sólo le falta llevar la estrella en el pecho, y resultando especialmente visible este “homenaje” en el momento en el que SuperPro y el Capi comparten número. Quitando esto entramos en fallos más habituales y es que podemos encontrarnos desde figuras humanas desproporcionadas, rostros que rozan lo lovecraftiano, sombras que destrozan rostros o tintas demasiado fuertes para lo que se está narrando. Y como he dicho anteriormente este es el mejor apartado del cómic.

En definitiva estamos ante un cómic claramente malo, producido únicamente para que dos empresas ganen dinero y sin ningún tipo de intención artística, algo que se nota en la desgana de los implicados al trabajar en una idea ya de por sí complicada y en la que, además, no podían aportar demasiado pues el contrato con la NFL por lo que se comenta fue demasiado duro, quizás en otros términos estaríamos sólo ante una serie mediocre, pero estamos en lo que estamos y esta obra sólo merece pasar a la historia como una de esas ideas predestinada al mayor de los fracasos.

¿Qué puede ser más guay que romper la 4 pared?

Y ahora pasamos en lo que es sin duda la mejor parte de esto del #ChallengersOfTheUnreviewed.
Quizás alguno de mis compañeros haya sentido pena al pasar el marrón a otro, pero yo os aseguro que voy a disfrutar pasándole la pelota a mi querida amiga Esperanza, una bola llamada Kiss My Ass, de Ohmi Takeshi, espero grandes chistes de culos.

¡Nos vemos en la Zona!

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1 respuesta

  1. Kaly dice:

    Como aficionado a la NFL, esto duele.
    Y decir que en el fútbol americano no se pueden meter goles en propia no hay tiempo de descuento xD.

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