CITRUS, de Saburouta


Título original:
Citrus (シトラス)
Sello: Ichijinsha
Mangaka: Saburouta
Publicación original: Nov. 2012 – Actualidad
Publicación España: Sep. 2016 – Actualidad (Ivrea)
ValoraciónGirls incest is wincest /10

 

 

 

 

A la mayoría de los lectores de manga que no están muy metidos en el género la diferencia entre Shoujo Ai y Yuri es minúscula o nula. En teoría shoujo ai trata las relaciones lésbicas desde un punto de vista más platónico, romántico y emocional, mientras que yuri es más apasionado, lujurioso y físico. En la práctica ambos caen hacia el lado platónico y menos hacia el físico, eliminando una parte esencial de cualquier relación. Sin embargo en los últimos años han surgido dos obras que buscan devolver el género yuri de vuelta a su correcta forma, NTR Netsuzou Trap y…

CITRUS
de Saburouta

Aihara Yuzu es una adolescente que le encanta la moda, preocupada de seguir las últimas tendencias y muy extrovertida pese a que nunca ha tenido ninguna experiencia amorosa. Su vida da un giro de 180º cuando su madre se vuelve a casar y transfiere a Yuzu a un colegio sólo para chicas muy estricto donde no puede llevar maquillaje, accesorios o ni tan siquiera el móvil. Decidida a rebelarse contra su situación decide vestirse como a ella le gusta desde el primer día, esto crea problemas con la presidenta del consejo estudiantil: Aihara Mei, una chica que es el opuesto total de Yuzu. Por si la situación no era mala ya, al volver a casa se entera de que tiene una nueva hermana que resulta ser no otra que Mei. Molesta con la situación y la infantil forma de actuar de su hermanastra, Mei besa a Yuzu en un intento de dejar claro quién manda. Lo que pretende ser un acto intrascendente hace que la inocente Yuzu no pueda dejar de pensar sobre la relación que mantiene con su nuevo familiar.

Un buen protagonista es esencial a la hora de tirar hacia adelante un melodrama, y Yuzu cumple ese rol de buena manera. Es un personaje sincero y directo, algo ingenuo pero con buenas intenciones y motivación resultando fácil empatizar con ella (casi imposible no hacerlo diría). Su personalidad es capaz de aguantar una escena por sí sola, ya sea dramática o cómica, y no puedo dejar de destacar lo clave que resulta ser esto para disfrutar de un manga como este. Me encanta como desde su primera aparición basta con leer entre líneas para darte cuenta que Yuzu se trata de una chica claramente lesbiana que no se ha dado cuenta de su sexualidad todavía.

¡Zas, en toda la boca!

El tratamiento realista del manga sobre las relaciones (enfatizando la comunicación de pareja, por ejemplo) es uno de los pilares sobre los que este manga se alza en lo alto de las listas de los amantes del género. Sin embargo, no son todo rosas. El único mecanismo por el cual la relación avanza es por medio de la introducción de personajes nuevos que actúan de barricadas en la relación entre Yuzu y Mei (al emnos hasta el cuarto tomo). Esto por si mismo no es una mala forma de avanzar la relación: introducir personajes y drama al mismo tiempo de forma orgánica ayuda a mantener la atención sobre la trama pero no si la primera de estas maniobras es la única que se utiliza, especialmente con personajes secundarios blandos y monodimensionales (exceptuando Harumin y el padre de Mei), lastra algo la historia.

Me imagino habréis notado la falta de mención de Mei teniendo en cuenta su rol como co-protagonista. Esto se debe a que se presenta como un personaje extremadamente pasivo y apático, siendo todas sus acciones reactivas y solamente tomando iniciativa cuando abusa sexualmente de una Yuzu que reclama constante atención de una manera infantil. Sin embargo también es parte del encanto del manga el ver cómo los defectos de ambos personajes se van atenuando en virtud de la presencia de su pareja.

¿A que son adorables estas hermanas?

Por raro que parezca, el hecho de que se trate de hermanas (en Japón no se hace mucha distinción de las relaciones familiares consanguíneas y políticas) apenas se toca. Se menciona un par de veces y luego el manga se olvida de esa preocupación. Quizás Saburouta está esperando tratar el tema en un futuro arco argumental para cuando todo “parezca que vaya a ir bien”. Me da que será un trato interesante ya que estamos en un caso de incesto en el que ni hay consanguineidad ni posible descendencia incestuosa, por lo que si el manga busca generar drama con este tema estará obligado a atacar al incesto per se, lo cual sería algo bastante único en el medio.

A pesar de algunos contras de la serie, Citrus se convertirá sin lugar a dudas en una de las piedras angulares y marcos de referencia para todos los mangas por venir en el yuri. Hablando sin pelos en la lengua puedo decir que es lectura obligatoria para cualquier amante del género. Citrus se mantiene por sí solo como un buen manga romántico debido a su tratamiento realista de las relaciones románticas. Una buena lectura lo cojas por donde lo cojas.

¡Nos vemos en la Zona!

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RafaAnto

Filthy weeb, gamer y cinefilo que de paso hace Quimica.

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