CÍRCULO, disección del Homo Videns

CIRCLE CARTEL
Título Original:
Circle

Año: 2015
Directores: Aaron Hann y Mario Miscione
Guión: Aaron Hann y Mario Miscione
Reparto: Carter Jenkins, Lawerence Kao, Allegra Masters, Michael Nardelli, Julie Benz

SINOPSIS: Cincuenta desconocidos despiertan en una habitación sin saber cómo han llegado allí. Cada dos minutos alguien sucumbe ejecutado por una esfera localizada en el centro. Al principio, los ataques parecen aleatorios pero pronto descubren que como grupo, tienen la capacidad de elegir quién será el próximo en morir. En tiempo real, deberán identificar a sus captores y decidir cuál de ellos merece sobrevivir, en un juego macabro que nadie sabe cómo terminará.

 

Con este planteamiento, lo primero que viene a nuestra mente son películas como Cube, Saw o Battle Royale. Cintas en las que un grupo de seres humanos se ve expuesto a una situación extrema que les hace superponer la supervivencia a su moral y a su éticaPero hete aquí que Círculo va un poco más allá de lo que habitualmente nos suele regalar el género: es un film de prejuicios y miedos, de mentiras y manipulación, de lo más oscuro de nuestra sociedad, del precio de la vidaHoy en la Zona, os vamos a contar los entresijos de esta extraña película. Y sin spoilers.

Todo nace con The Vault (La cámara). Una webserie en la que los directores Aaron Hann y Mario Miscione nos cuentan la historia de una cadena de televisión que en 2016 decide suprimir toda su programación para crear un Reality Show que se emita 24/7. Los elegidos para este juego son 150 alumnos de instituto que son encerrados en cubículos blancos que contienen objetos en su interior. El propósito es que resuelvan los misterios de su habitación a cambio de un suculento premio. Pronto descubren que lo que parecía un juego, encierra secretos sobre ellos mismos. ¿A que suena bien? Pues si quieres echarle un ojo, este es su canal de Youtube.thevault

A raíz del generoso éxito cosechado por la webserie, ambos creadores decidieron comenzar a escribir lo que sería su primer largometraje: Círculo. Entre sus influencias, 12 hombres sin piedad (12 Angry Men)…¿cómo que no la has visto? Pues lo arreglo rápido: aunque la referencia habitual suele ser la película dirigida por Sidney Lumet en el año 57, el guion de Reginald Rose fue originalmente escrito para Televisión. La trama nos cuenta cómo un jurado tiene que deliberar sobre la culpabilidad de un acusado. Cuando la decisión parece unánime, una voz, la de Henry Fonda, siembra la duda entre el resto de personajes: ¿Y si nos estamos equivocando? Cuatro paredes, sin aire acondicionado, calor asfixiante y diálogos soberbios dibujan esta gran película en la que los prejuicios, los miedos, y los traumas de los doce protagonistas dan vida a un ejercicio fílmico que os invito a ver encarecidamente.

Han pasado dos minutos, volvamos a Círculo.

Mi primer consejo es que no intenteis acceder a la película con una intención enteramente racional; si no, muchos de los momentos y decisiones que transcurren en ella te van a parecer muy absurdos. Por ello te animo a que añadas a la ecuación el factor supervivencia y que te veas a ti mismo estático, contemplando cómo muere gente alrededor tuyo, mientras el shock y el miedo te van atenazando y te impiden pensar. Dicho de otro modo, que empatices con lo extremo de la situación.

Lo más probable es que durante los primeros cuarenta minutos, te preguntes qué está sucediendo y quieras saber quién va a sobrevivir. Eso es lo que te engancha: ver cómo los personajes intentan hallar la trampa del juego, la grieta. Pero el esperado giro final pasa a segundo plano cuando los prejuicios salen a la palestra y empezamos a comprobar, para más inri, cómo los estereotipos estadounidenses cuadran con el prisma social que tenemos por estos lares.

Otro de los puntos fuertes del largometraje es escuchar cómo los personajes intentan convencerse de por qué es ético acabar con la vida de uno u otro. La psicología empleada, la mentira, la traición, la manipulación en su esencia, dibujan un ambiente irrespirable que nos atrapa y nos hace partícipes de lo que allí está sucediendo. Así, se llega a un punto en el que asimilamos el papel de Juez y Jurado que ostentan los protagonistas, rol que jamás asumiríamos en circunstancias normales.¿Por qué ese cabrón sigue vivo? No puede ser ¿No ve el resto que les está manipulando?” A mí parecer, un gran acierto de los guionistas.

A propósito de esto: no conviene empatizar demasiado con ninguno de los cincuenta protagonistas (ojo, sí con la situación). Seguramente, en la siguiente ronda, estará muerto. El hecho de que un personaje tenga más líneas de diálogo no significa que vaya a vivir más. Aquí, una discusión tonta o una frase desafortunada pueden acabar contigo. Un mata o muere de manual.

A quien escribe estas líneas le sorprendió sobremanera la utilización del Condicionamiento Clásico en la película. Lo explico para los neófitos: Ivan Pavlov, un científico ruso de comienzos de siglo, demostró que se podían condicionar respuestas entrenando a un ser vivo para que reaccionase a estímulos repetitivos. Para ello, utilizó a unos perros a los que alimentaba tras sonar una campana. De esta forma, generó un causa-efecto a través de la repetición: los canes, al escuchar el sonido, salivaban.

En Círculo, la campana es la alarma que suena cada dos minutos. Esa que recuerda a los protagonistas que uno de ellos va a morir. Suena más de cuarenta veces y puedo asegurar que el pánico que provoca es aterrador. Por mucho que las conversaciones surquen extraños vericuetos, al final, cada dos minutos, la muerte moldea su triste realidad.

Parece algo menor, pero este elemento hace que el clímax no se pierda y que, a pesar de su corto metraje, el ritmo no baje en ningún momento.

Círculo te hace sentir incómodo y te fuerza a cuestionarte ciertos valores sociales e individuales que el hombre actual, el denominado por Giovanni SartoriHomo Videns”, posee.

¿Cuáles son los prejuicios de la gente? ¿Los negros tienen los mismos derechos que los blancos? ¿Y los gays? ¿Pueden dos gays formar una familia? ¿Tiene la gente derecho a superar su pasado? ¿Si crees en Dios y estás a punto de morir, qué papel tiene en eso tu Dios? ¿Merece la gente mayor vivir más que una persona joven? ¿Qué es más importante para el futuro, una mujer embarazada o una niña? ¿Y los maltratadores, merecen existir?

Recomiendo este thriller de ciencia ficción a todos aquellos que quieran disfrutar con algo distinto. No va a cambiar la historia del cine, pero su desarrollo y aún más importante, su motivación, merecen mucho la pena. La labor de los actores es buena y el diseño de producción es somero, pero al final, todas las piezas cumplen con su objetivo: subrayar la importancia de conceptos como igualdad, aceptación y diálogo a la hora de crecer como sociedad.

Hay seres humanos buenos y seres humanos que insisten en pisotear al resto sin importar cómo. La supervivencia es un lenguaje social y la psicopatía que se aprovecha de ella, el mayor obstáculo de nuestra especie. Todos queremos ser felices pero cada uno elige un camino, y a veces, esa senda esté llena de huesos. El ser humano, ese ser imperfecto, como decía Bill Hicks, ese “virus con zapatillas”.

BeYShIT

Y sin más dilación, me marcho, que he quedado con Catwoman para que me haga un masaje en los omóplatos…de dos minutos.

Hay que ver, cuántas cosas caben en tan poco tiempo…

¡Nos vemos en la Zona!

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3 Respuestas

  1. AlbierZot dice:

    Qué chula, gracias por la recomendación. Me ha funcionado como comedia negra también.

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