Challengers of the Unreviewed, Special #1: MARVILLE, de Bill Jemas y Mark Bright

 

Título original:
Marville, Vol. 1 TPB
Sello: Marvel Comics
Guionista: Bill Jemas
Artista: Mark Bright
Entintadores: Paul Neary y Rodney Ramos
Colorista: Transparency Digital
Contenido: Marville #1-7
(Nov. 2002 – Jul. 2003)
Public. USA: Mayo 2003
Public. España: –
Valoración: 2/10

 

¡Potásicos saludos, zhéroes!

A principio de siglo, La Casa de las Ideas puso en marcha un evento llamado U-Decide (“Tú Decides”) en el cual se presentaron tres títulos: Capitán Marvel de Peter David, Ultimate Adventures de Ron Zimmerman, y Marville de Bill Jemas. Los encargados de decidir qué serie saldría adelante era el público mediante una votación digital. Todo comenzó porque el señor Bill Jemas, jefazo de Marvel por aquel entonces junto a Joe Quesada, hizo una apuesta con Peter David por ver quién vendería más. Ante esta apuesta, Joe Quesada tuvo la idea de crear el evento y añadir un título más al concurso interno. Cuando el evento comenzó, Bill Jemas tuvo la genial idea de que el perdedor se dejaría tirar una tarta a la cara, pese a que ya se veía cómo terminaría la cosa. Ultimate Adventures duró nada y menos; Marville no sólo duró lo mismo, sino que está considerado uno de los peores cómics del siglo XXI y el gran ganador fue, como cabía esperar, Peter David con su Capitán Marvel que llegó a los 60 números.

Pues ante este percal nos encontramos. Cuando un servidor le pidió a Ander Luque (que bien podemos considerar el gluon de Zona Zhero) que hiciera un teaser para el podcast sobre Elephantmen, parecía tan ardua tarea que no dudé en comentar que no conseguiría montar una imagen que representara al cómic en cuestión sin delatarlo del todo. Ni corto ni perezoso nuestro querido donostiarra me retó: si lo conseguía a la primera, me tocaría hacer una reseña de cualquier cómic que él me mandara y viceversa. Pues bien…

El teaser culpable de todo esto…

Por eso me identifico tanto con Jemas en cuanto a apostar contra alguien que sabes que tiene muchas papeletas de ganar y, pese a todo, hacerlo. Así que la reseña de hoy tiene algo de redundante y es que se trata de un título perdedor reseñado por un perdedor (sin título). Bienvenidos a la historia que Marvel nunca debió contar. Bienvenidos a…

MARVILLE
de Bill Jemas y Mark Bright

Las portadas de Greg Horn…

Antes de comenzar siquiera con la historia, se nos muestra una pequeña guía de referencia de todo lo que la obra va a criticar en los dos primeros números. En ella nos habla sin tapujos de la Distinguida Competencia, de Ted Turner (dueño de AOL, que a su vez es dueño de Warner, que a su vez es dueño de TBS, TNT y CNN, que a su vez son dueñas de… bueno, ya lo habéis pillado), de su mujer Jane Fonda e incluso del origen de algunos personajes de ficción como Bruce Wayne, Clark Kent o Peter Parker.

El cómic comienza en el año 5002, un futuro en el que el mundo ha sido comprado por Ted Turner y ha pasado a llamarse AOLón. Pero igual que sucediera en Kriptón, AOLón se ve amenazado por una lluvia de asteroides que, según Turner, pueden acabar con el planeta. Ante esta situación, Ted y su mujer, Jane Fonda, deciden mandar a su hijo al pasado (aunque antes había pretendido Ted enviarlo al planeta Tierra, olvidándose de que ya está en él y emulando así el origen de Superman *insertar risas*). Su hijo, KalAOL, junto con su perro AOLstro llegarán así al año 2002. Kal está a punto de ser atropellado por un taxi al llegar a “nuestra” época y así conoce a Micky, la conductora del taxi. El sueño de nuestro protagonista es ser un superhéroe como Superman, pero carece de poderes. Eso sí, por circunstancias bastantes estúpidas (las babas de su perro), conseguirá hacerse asquerosamente rico.

…eran una oda al buen gusto.

Tras miles de críticas hacia DC, chistes estúpidos, sátiras sobre el origen de Spider-Man o Batman, cameos de Spidey o Punisher, Peter David como vagabundo, el trío Batman-Iron Man- Black Panther como villanos, Rush Limbaugh como héroe… llegamos hasta el tercer personaje de la serie: Lucy, la policía. Tras un último chiste poniendo a Spike Lee como Kingpin, llegamos al final de los dos primero números, quizás lo mejor de todo el título. Para acabar, Ted Turner y Jane Fonda en el futuro se dan cuenta de que su planeta no se va a destruir, así que mandan su máquina del tiempo a su hijo (máquina hecha con videoconsolas).

En el tercer número, la cosa empieza a decaer. Pero no progresivamente, no. Decae como si tirásemos una gran bola de osmio desde varios kilómetros de altura. Desastre total. Empezamos mal cuando el dibujo de Mark Bright, sin entintar ni nada, pasa a ser coloreado de una forma horrible. Pero la cosa no acaba aquí. La ausencia de bocadillos obliga a que el guión esté sobreimpresionado. Como si cogiésemos un guión y le añadiésemos imágenes de fondo. En este número además pasa más bien poco: Kal, Micky y Lucy usan la máquina del tiempo para ir al origen del planeta y de esta forma se encuentran con Dios. Bueno, o eso nos dejan entrever, pese a que Lucy desde el principio lo vea como el Dios cristiano (ya que es creyente), Kal lo haga como un superhéroe (en el futuro no hay religión) y Micky ni siquiera lo vea por ser atea. Este personaje tomará la forma de un afroamericano trajeado y se hará llamar Jack. Tras un aburrido, y en (casi todas las) ocasiones errado, origen de la vida explicado por este Jack-Dios, estos cuatro personajes deciden usar la máquina del tiempo para viajar a diferentes épocas.

¿Entintar y rotular? ¿Para qué? ¿No estaban acaso de moda los Sims?

Y así llegamos a los números #4-5, en los que viajarán primero al Jurásico (al que llaman “Jurassic Park” en vez de “Jurassic Period”, porque editores). Allí nos muestran a los dinosaurios con teorías tan anticuadas y equívocas que harían llorar a el niño interior de Juanan Brundle. Lo mejor de este número quizás sea la aparición de dinosaurios que hablan y son más racionales que las personas. Esto es debido, según Jack-Dios-Jemas, a que ellos usan el 100% de su cerebro y nosotros el 5%. ¡Biba Bill! Tras tal despropósito, deciden descubrir el origen del hombre, haciendo alusión a Lobezno: Origen. En él se nos explica que Lobezno es el padre de todos y que los neandertales y los homo sapiens se mezclaron. Porque sí. Además de una propaganda pro-cristiana en la que alega que la paz llega a través de la fe. Sí, lo más destacable de estos dos números es que están entintados.

El sexto (y originalmente último) número, trata de Kal contando la historia de lo sucedido en los episodios anteriores a, supuestamente, Bill Jemas. Si el cómic de por sí ya es malo, tener que tragarse un número resumen de todo lo acontecido (que es poco y malo) ya es un suplicio. Nuestro protagonista trata de vender la historia a Marvel para que la gente conozca la paz mundial, pero Jemas le dice que no le interesa si no salen superhéroes. Tras esta patochada de historia, el guionista del cómic dedica unas palabras al final en las que pretende justificarse alegando que esta sería la línea que tomaría la segunda venida de Epic Comics. Para los que no lo sepan, Epic fue un subsello de Marvel con objeto de publicar ideas arriesgadas y propuestas independientes. Llega a decir que en ese subsello se dejará total libertad, criticando a DC (“AOL Comics”), Image o las otras “indys” (sic) por sus carencias al respecto. Y así llegamos al séptimo y último número, que realmente no tiene nada de cómic. Resultó ser una guía de presentación de qué iba a ser el subsello Epic, llamando a nuevos talentos a presentar sus propuestas. Y ya está. Si os ha parecido interesante es porque no lo habéis leído vosotros, cabrones.

El subsello Epic Comics duró un año.

Chapuzón en pelotas con origen de la vida incluido: ¡Lo último en balnearios!

El guión de Bill Jemas se puede tachar de horriblemente espantoso. Pero maticemos un par de cosas: en primer lugar, este señor no es guionista, y en segundo lugar, se empeñó en “arreglar” los fallos que arrastraba Marvel los últimos años de formas muy raras. Como arreglar un pinchazo a martillazos. Partiendo de esta base, nos hacemos una idea de por qué este cómic es tan malo. Lo gracioso del asunto es que los dos primeros números, pese a ser de 5 raspado, se hacen amenos e incluso graciosos en ocasiones. Pero a partir del #3, con su constante catequesis, que a veces no sabemos si es con segundas o realmente busca nuestra conversión al cristianismo, y con un número final bastante triste (dejando a un lado el tema “Guía Epic del tío Bill”…), nos damos cuenta del pedazo de mierda que hemos leído. Y más sorprendente es que este señor co-co-guionizó Lobezno: Origen, pero me apuesto mi tupida y roja barba a que su nombre estaba en los créditos “porque hace bonito”. En resumidas cuentas, esperemos que Jemas no vuelva a acercarse a ningún guión en lo que le queda de vida. Por su salud mental y la nuestra.

En cuanto al apartado gráfico, luces y sombras, y es que por un lado tenemos a un buen dibujante como Mark Bright (Icon, Quantum & Woody), pero el trabajo de Paul Neary y Rodney Ramos a las tintas es más bien malo. Y si encima recordamos el desaguisado del número #3 (el de los “Sims”)… dolor de ojos de principio a fin. Para rematar, del coloreado se encargó la empresa Transparency Digital… Qué poco me gusta que se encarguen del color empresas ajenas al sello que publica los cómics. Es más, estoy en contra de que no coloree una persona profesional en el campo, que luego tenemos un Avatar Press y desgracian los dibujos y nos rayan las córneas con sus espantosos coloreados. Vamos, que no hay nada que se salve de este título. No diré nada sobre las portadas de Greg Horn; hablan por sí solas…

Espero que mi sacrificio haya valido la pena y os haya convencido de no tocar este cómic ni con un palo. Si, por el contrario, vuestro espíritu aventurero y masoquista todavía encuentra esperanzas de que me haya equivocado de cabo a rabo y deseáis comprobarlo por vosotros mismos, tomad un último consejo: leed sólo los dos primeros números. De esta forma podréis alardear de haber leído Marville sin sufrir ningún tipo de secuela grave e irreversible.
Voy a tomarme las pastillas de las cinco y a las nueve vuelvo a la habitación acolchada…

¡Nos vemos en la Zona!

Joe Runner

Jefe tiránico loco y científico de Zona Zhero. ¿O era al revés?

También te podría gustar...

16 Respuestas

  1. Piensa que al menos los que nos hemos leído el artículo nos hemos echado unas risas XD

    Vaya mojón de tebeo.

    • Joe Runner dice:

      Me alegro de que por lo menos te hayas reído con la reseña xD. La verdad es que lo pasé mal leyéndolo, pero a la hora de despotricar salía sólo…
      Y decir que es un mojón se queda corto. En serio, no toquéis el cómic ni con un palo. Si lo hacéis, no quiero saber nada xD.
      Muchas gracias por el comentario :)

  2. Xades dice:

    ¿Y que hemos aprendido hoy Joe? Nunca apuestes contra un vasco

    • Joe Runner dice:

      Y que razón tienes Llorenç, que razón…
      Pero ya no un vasco, sino con Ander. Nunca apuestes contra él. Es como Battlin’ Murdock, no clava la rodilla nunca, er cabronaso. Gracias por el comentario, bro ;)

  3. David B. Gil dice:

    Pues tras leer tu reseña, no me extrañaría que Bill Jemas hubiera coguionizado de verdad Lobezno: Origen… Y la Daredevil de Ben Affleck

  4. Juanan Brundle dice:

    Quiero irme de cervezas con Bill Jemas. Y leerme esta mierda.

  5. Muy buena reseña de lo irreseñable, pero ojo, que por pésimo guionista que fuera Jemas (y polémico, y bocazas, y unas cuantas lindezas más), siempre tendrá mi respeto por haber permitido la entrada en Marvel de un poco de aire fresco y de Quesada (aunque de Quesada no fue poco lo que entró) cuando más falta le hacía.

    Durante su “reinado” se estableció de verdad una política de recopilación en TPB (hasta ese momento, un campo en el que DC le llevaba sobrada delantera), surgió la Línea Ultimate (al principio molaba) o Max, las series Marvel se “vertiguizaron”, llegaron Morrison, Milligan, Gaiman o Bagge, se prohibieron los cross-overs, cada serie podía leerse por separado, etc. Y sí, también surgieron cosas como Trouble, Origin o este Marville, pero la balanza sigue sin inclinarse por estos pequeños detalles.

    Después de su abandono de la dirección y de que Quesasa se volviera omnipresente (nunca mejor dicho), pues vuelta a los 90, cross-overs y eventos a mansalva, portadas alternativas, fuera los guionistas raros (¿se llegó a publicar el Hulk de Peter Bagge? creo que no, porque le pilló justo mientras Jemas recogía sus bártulos).

    Así, que ya sabéis, chicos. La próxima vez que tengáis que poner a parir a Bill Jemas… con respeto, por favor :)

    • Sólo le ha puesto a parir como guionista, según lo que yo he leído, y no como editor, que efectivamente trajo grandes joyas. Eso sí, suya era la responsabilidad del sello Epic que parió Marville, y el hijo predilecto del sello fue Trouble (porque tampoco se publicó mucho más), o sea que califiquemos esto como un manchurrón choricero en el expediente de Jemas y pasemos a otra cosa xD

      Lo dicho, siempre hablando de él como escritor.

      • jeronimoth dice:

        Lo sé, lo sé. Es sólo que me da la impresión que con el paso del tiempo sólo ha quedado de Jemas la imagen de guionista terrible, bocazas y tipo de decisiones polémicas, y aunque todo ello también es cierto, me apetecía recordar los (muchos) logros que se deben a este hombre en su era como jefazo creativo de Marvel (que inexplicablemente, suelen atribuirse en solitario a Joe Quesada, y no, de eso nada, como bien se demostró cuando Big Joe se quedó al mando en solitario).

        • Pues un poco como pasa ahora con la era Alonso, que a menudo la gente se olvida de los Wacker y de los Lowe, que se echan mucho en falta cuando no están. Mira lo que es ahora la franquicia mutante sin Lowe… y a ver qué pasa ahora que Wacker se ha ido a animación y Ellie Pyle se ha ido a Vertigo.

  6. xavisase dice:

    La primera vez que supe que esto existía fue al leer unos artículos que acompañan a Ultimate Marvel y que repasan la trayectoria de Marvel en los 2000. Y lo flipé. Parece la clase de tebeo que hay que leer solo para admirar lo malo y absurdo que es.

  7. Joe Runner dice:

    Ante todo, Jerónimo Thompson, gracias por leer y comentar la reseña. Creo que tienes razón en todo lo que dices. Es más, antes de publicar esta reseña (cuando todavía era un borrón de ideas en mi cabeza) estaba comentando con mi compañero Juanan todo lo bueno que hizo este señor, pese a que no fueron, en muchas ocasiones, las maneras correctas de hacerlo. Pero que consiguió revivir a la todopoderosa Marvel, eso no hay quién se lo quite.
    Sin embargo, en la reseña me centro en su papel como guionista, ya que es lo que premia en Marville. Siento haber sonado “hater” en el texto, no era mi intención. Pero es que como guionista no me gusta nada xD.
    Lo dicho, muchas gracias por el comentario y saludos!

    • jeronimoth dice:

      No tienes por qué sentirlo, que leyendo tu reseña me ha quedado claro que Jemas se merece todos lo comentarios “haters” que se puedan verter sobre los guiones que escribió para este engendro :) Sólo he querido matizar un poco la imagen que suele tenerse sobre este hombre, porque ya digo, por muchas razones que existan para vilipendiarlo (sus guiones una de ellas, sin duda), a veces se olvidan las cosas que sí hizo bien.

      Un saludo y gracias a ti por el esfuerzo que ha debido suponer la lectura de “Marville” para ofrecernos posteriormente este ratito de diversión y esparcimiento a los demás ;)

Deja un comentario, zhéroe