Challengers of the Unreviewed #6: STALKERS, de Jan Strnad y Mark Verheiden

 

 

Título original:
Stalkers #1-12
Sello: Epic Comics (Marvel)
Guionistas: Jan Strnad y Mark Verheiden
Artistas: Mark Texeira y Val Mayerik
Colorista: Christie Scheel
Publicación USA: Abr. 1990 – Mar. 1991
Public. España: No, gracias
Valoración3/10

 

 

No os penséis que el próximo nominado va a ser Jorge. Mi recelo hacia él en estos instantes es tan alto que no existe cómic tan ruin en el mundo que pueda servir de castigo. Por eso mi próxima nominada será Teresita Sunday y la bazofia obra elegida es STALKERS, de Jan Strnad, Mark Verheiden y Mark Texeira. Creo que le gustará. Aunque espero que no.”
Joe Runner, un día aciago.

Pues no, estimado Joe Runner, no me ha gustado nada, y más sabiendo lo especialita que soy yo para los cómics, pero por ti, nuestro líder, por Challengers of the Unreviewed, y porque no se diga, me he leído este sopor al que yo titularía “Apuf”.

Un rollo político-policial, con todo un despliegue de secuencias de acción sosísimas para lo que estamos acostumbrados, que a mi me ha aburrido muchísimo, pero en el que he encontrado algunos detalles (exactamente dos) dignos de mención. Estoy segura que más de uno me tachará de hereje por esta reseña, porque lo mismo es una sátira de renombre o algo así, y a ellos les parece una maravilla, pero puedo aseguraros que, en ningún momento de mi vida recomendaré a nadie…

STALKERS
de Jan Strnad y Mark Verheiden

“Somos americanooos…”

Al principio pensé que no iba a ser para tanto. El cómic arranca con un policía herido en acto de servicio y envuelto en un incidente nuclear. Vale, es de acción, no es lo mío pero bueno. Poco se tarda en averiguar que no, no es un policía, es un Stalker: un agente de seguridad antiterrorista que trabaja para una empresa privada con franquicias en todo USA.

La historia empieza por el final, durante un ataque nuclear en la ciudad de Detroit. Todas las unidades de stalkers, lideradas por Mike “Iron” Fowler, typical american superhero donde los haya, son enviadas al concesionario de coches de segunda mano de Crazy Teddy, donde han irrumpido unos terroristas y han colocado unas bombas. Pero esto sólo es un señuelo, el verdadero desastre nuclear está a punto de ocurrir en el edificio Mitsu, la antigua fábrica de un alto ejecutivo de la industria del motor que pierde la negociación de fusión con una empresa japonesa y a consecuencia de ello pierde el norte también, contrata unos terroristas, mata a su mujer (es importante que no te pongan hora de llegada cuando te vas de farra con los amigotes) y la lía parda.

Según lo cuento parece mejor de lo que es, pero no, es terrorífico. No me importa que me vendan la historia de un Florentino Pérez venido a menos urdiendo planes catastróficos contra empresas, pero no es necesaria una disertación sobre la industria automovilística que aburre a las ovejas. Y así con todo. Como no hay quien siga la historia, las páginas contienen párrafos y párrafos explicativos incrustados en las viñetas, casi llegando al punto de novela ilustrada, y que hace que la lectura sea lenta y tediosa, para nada acorde con un cómic de acción. Y sólo han pasado dos números y, para mi desgracia me tengo que leer diez más para descubrir que ninguno de los siguientes los supera. Estos dos números comparten título y guionistas, pues Jan Strnad y Mark Verheiden desarrollan mano a mano esta trama contando con una de las dos cosas dignas de mención: Mark Texeira.

Sublime utilización del color para resaltar los detalles del arte de Texeira… Ahem.

Texeira se ocupa del arte completo de estos dos primeros número para luego ser acompañado por Val Mayerik. No es suficiente un dibujante para torturar al lector. Lo que sí hay que destacar son las portadas, que te hacen pensar que dentro va a haber algo que merezca la pena. (Muy Marvel esto). Pero no. No lo hay. Quizá un diseño de viñetas interesante, pero ya está. El dibujo no tiene nada de lo que hablar (bien): fondos vacíos, personajes toscos dibujados con trazo grueso (que no sé por qué siempre me ha trasmitido desgana) y unas expresiones duras y monótonas que no atraen para nada. Y ese color desvaído que se llevaba en los noventa. Madre mía, si es que lo tiene todo.

“America! Fuck yeah!”

A partir de aquí la trama y los artistas (tanto guionistas como dibujantes) se separan para contarnos dos narraciones principales que se desarrollarán a lo largo de todo el cómic. Por un lado, la historia de una psíquica, Miss Ahmarra, que ayuda a los stalkers en la reconstrucción de los crímenes, pues es capaz de ver los últimos instantes de la vida de los muertos. De esta parte, se encargan Strnad y Mayerik. Y por otro lado tenemos la historia de Snow, the Sleeper, un stalker ex-convicto que tiene súper-fuerza, súper-regeneración y súper-alucinaciones psicóticas. De esta subtrama se ocupan Verheiden y Teixeira. Y ambas actúan de hilo conductor entre las historias sueltas que nos cuentan las andanzas de algunos stalkers en particular y el funcionamiento de la compañía en general. Unas historietas cada vez más surrealistas con asesinos vestidos con trajes de pollo, un stalker chino en la franquicia de Los Ángeles, un flashback sobre los inicios de los stalkers, un bodorrio, la elección un nuevo líder de unidad en la que se decide que quién mejor para el puesto que un asesino… pues lo normal. Así son ellos. ¡STALKERS!

Pollos con corbata, la nueva cara del terrorismo occidental.

De nuevo, tal y como lo cuento, así resumido, ahorrándoos páginas y páginas de un rollo en un inglés que abusa del lenguaje coloquial, con muchas, muchísimas frases hechas que vete tú a saber lo que quieren decir, parece que está hasta chulo, pero os prometo que ha sido mi pesadilla durante 4 meses. Yo no me hubiera leído este cómic si no es por el jueguecito este, y además le he cogido manía, pero reconozco que a una persona que le guste el género de acción, los policías y los comandos antiterroristas irrumpiendo en sitios y explotando cosas, lo disfrutarían bastante. Pero a mí me ha costado lo suyo. Jamás un cómic me ha dado tanta pereza, de verdad. Nunca había tardado tanto en leerme algo, ni me había parecido tan aburrido. Y en mi defensa tengo que decir que soy de esas personas que siempre encuentran algo curioso a lo que aferrarse, con lo que entretenerse a lo largo de una lectura poco satisfactoria (con las pelis también lo hago). Por eso no quiero que se me juzgue antes de tiempo, todavía no he dicho la segunda cosa digna de mención de este tebeo. Sus creadores además de escritores son videntes.

Portada señuelo.

Ellos sitúan la acción en 1999, pero hoy, 26 años después, el planteamiento que hacen sobre cómo funciona el mundo económicamente es igual de válido o incluso más patente que entonces. Fusiones y trapicheos entre empresas, los japoneses haciéndose con el dominio de la industria automovilística, vacíos legales en torno a la actuación policial, publicistas aprovechando hasta una catástrofe nuclear para vender su producto o la guerra entre cadenas de restaurantes de comida rápida. Curioso, sí, pero para nada son temas que susciten el más mínimo interés. Para esto pongo las noticias, que al menos con Pedro Piqueras me río. Visto lo visto, lo único que me queda por deciros es ¡No os lo leáis nunca!

Y tras la tormenta llega la calma. Para mí, claro. Este momento es lo único que me ha ayudado a tragarme este bodrio con letras. Lo siento pero, Ferran Guillem, ¡te elijo a tí! Y la maravilla elegida es El Asco, de Grant Morrison.
(Me has dado penica, sí).

Que lo disfrutes. Seguro que algo encuentras en él para entretenerte. O no.

¡Nos vemos en la Zona!

Teresita Sunday

Si es creepy, es para mí.

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7 Respuestas

  1. Te acompaño en el sentimiento… ¡pero te nos estás ablandando! ¿Un Morrison? Será raruno y complicado de reseñar, pero no será broza (bueno, recientemente tengo mis dudas). Yo me esperaba un cómic chorreante de sangre y vísceras. ¡Y es Ferran, que es de manga! ¡Un Kago, muhé!

    • Teresita Sunday dice:

      Me ha debido cegar el poder de la venganza. La sangre es bien, y realmente para mi eso no es un castigo, es amor. Y los de Kago son muy cortos y muy asquerosos, pero muy buenos, al final seguro que le hubieran gustado xDD, necesitaba una venganza un poco más… un poco más. Además ¿le vamos a dar un manga que es lo que le gusta? Yo creo que no…
      Siento si os he defraudado pero creo que un cómic titulado El Asco, muy agradable de leer no será.

  2. Ferran dice:

    Sois unos pequeños hijos de perrilla XD

  3. ArkhamKaveli dice:

    Uy uy otro comic del que huir. Ni con bombas se salva y eso que me gusta la acción pero lo ha pintado usted mal mal mal xD

    Y recomendar un Morrison… yo posiblemente lo hubiera disfrutado, soy así de raro. Ahora a estar atento al próxima ¡El Asco! :)

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