Caso Cerrado #7: PREDICADOR, de Garth Ennis y Steve Dillon (y III)

Volvemos a la sección Caso Cerrado con el final de Predicador tras las entregas anteriores en que analizamos, de tres en tres, los tomos de la reedición que ECC Ediciones comenzó el pasado año:

Caso Cerrado #4: Predicador, de Garth Ennis y Steve Dillon (I)
Caso Cerrado #6: Predicador, de Garth Ennis y Steve Dillon (II)

Cuando Ander me dijo que podía reseñar Predicador vi como el cielo se abría… ejem. Poder hablar de una de mis series favoritas era algo que nunca había pensado pero que, sin saberlo, siempre había deseado. Ni qué decir que ha sido un placer y una excusa para volver a leer la serie. El problema es que me lo he pasado tan bien que ahora me siento mal porque se acaba. Tengo que decir que escribir esta reseña ha sido una de las más difíciles, por lo que representaba y por no poder hablar de muchas cosas debido a nuestra política de no spoilers. De todos modos, quiero que sepáis que lo volvería a hacer encantado.

Por vosotros, por Ander, por Jesse, por El Santo, por Tulip, por Cass, por todos ellos y porque Predicador siempre será mi pecado favorito (ejem, ejem) …

PREDICADOR
Purgatorio


Título original
: Preacher: Book #5-6 HC

Sello: Vertigo (DC Comics)
Guionista: Garth Ennis
Artista: Steve Dillon (y John McCrea)
Coloristas: Matt Hollingsworth y Pamela Rambo
Contenido: Preacher #41-66 (Sep. 1998 – Feb. 2000), Preacher Special: Tall in the Saddle (Ene. 2000)
Public. USA: Ago. 2014 – Nov. 2014
Public. España:
Salvación (Ene. 2015, ECC)
Se acerca el infierno (Ago. 2015, ECC)
Álamo (Mar. 2015, ECC)
Valoración: 9.3/10

SIN PERDÓN
Preacher #41-50

Uno de los (muchos) aciertos de esta serie ha sido el dominio del pulso narrativo de Garth Ennis y su capacidad para cerrar un número en lo más alto, sin resolver la situación que plantea hasta, en el mejor de los casos, bien avanzado el siguiente. Cuando Jesse cayó de un avión no supimos de él hasta dos números después. Pues bien; en “Salvación” el guionista irlandés lleva este recurso al máximo pues durante 10 números sólo conoceremos el punto de vista de Jesse. Ni Tulip, ni Cass, ni Starr aparecerán por estas páginas, y sólo veremos alguna pincelada de Caraculo y su nueva vida como estrella del rock.

Ésta es la historia de cómo Jesse Custer volvió a tomar las riendas de su vida, mientras pateaba algunos traseros y se reencontraba con personajes de su pasado a los que no pensaba volver a ver. Decir que Predicador bebe mucho del western es prácticamente de Perogrullo, pero es en este arco donde más se respira, se palpa y se vive ese ambiente de los mejores clásicos del género. Salvación es un pequeño pueblo del sureste de América donde un pequeño tirano campa a sus anchas, aprovechándose de sus pobres habitantes, que bastante tienen con tratar de salir adelante. Un desconocido llega al pueblo y se enfrentará al villano para devolver la libertad a todo el pueblo, mientras se enamora y conquista a la chica más guapa. Lo que podría ser el argumento de cualquier western es lo que aquí transcurre, todo ello pasado, eso sí, por el genuino filtro de Ennis. Habrá violencia, grandes diálogos, personajes imposibles y más de una sorpresa. Y obviamente, Jesse no se quedará con la chica.

“Say the name!”, otra frase para la historia.

Tengo que reconocer que la primera vez que leí “Salvación” no me gustó nada, fue un coitus interruptus a lo que estaba siendo la trepidante historia principal. Claro que, por aquel entonces, los cómics tardaban mucho más en llegar y se hacía eterna la espera entre un arco argumental y otro. Recuerdo leer estos números y cabrearme porque no aparecían Tulip ni Cass y no podía saber cómo había continuado su historia.

Con el paso de los años y las posteriores relecturas este relato se me aparece como un cómic dentro del cómic, una historia independiente de la principal, por más que sirva de motor de cambio para Jesse, una historia que Ennis quería contar y aprovechó esta serie para hacerlo. Como comentaba al principio a este respecto, Ennis supo frenar en seco cuando la máquina iba a todo tren, aprovechando el descanso para que el lector cogiera aire y estuviera preparado para un final que lo iba a dejar sin aliento.

Jesse solucionando sus problemas con el KKK con su inestimable estilo.

El tomo se completa con dos historias independientes. Una servirá para saber, por fin, qué fue de Jesse cuando cayó del avión, gracias a una sesión de peyote. La otra, que supuso el número #50 de la colección, nos lleva de nuevo a Vietnam, donde Ennis vuelve a demostrar que escribe sobre lo que le apetece, pero siempre a un nivel excelente.

8.5/10

INFIERNO DE COBARDES
Preacher #51-58, Preacher Special: Tall in the Saddle

Después de “Guerra al Sol”, todas las piezas del tablero habían saltado por los aires, acabando en una posición radicalmente distinta a la que ocupaban previamente. Tras el parón que supuso “Salvación”, había llegado el momento de devolvérlas a su sitio. Pero antes de mirar adelante, es momento de echar la vista atrás. Resulta curioso que después de 50 números conozcamos ahora la historia de Tulip, desde su nacimiento hasta que conoció a Jesse, pues hasta el momento sólo habíamos visto retazos de sus inicios con él y lo que pasó cuando éste la abandonó.

Se acerca el infierno…

Al contrario que en el caso de Cassidy, aquí habrá tiempo para el humor, resultando especialmente ilustrativa la escena previa al nacimiento de Tulip, donde en apenas tres páginas conoceremos a los personajes y el entorno donde se desarrollará la historia, mientras consiguen arrancarnos una sonrisa. Una vez conozcamos el destino de Tulip, Ennis nos volverá a dejar con las ganas, dedicando todo un número a explicar el viaje de Jesse, aprovechando para volver a sacar a dos personajes que hacía tiempo que no veíamos. Personajes que iban a tener su propio especial pero, al parecer, era demasiado salvaje y no pudo ver la luz. Mejor no saber qué aventuras habría pensado el loco de Ennis. Volviendo a la trama, viviremos un momento de descanso y más humor con Amy y un peculiar camarero. Justo a tiempo para que se desencadene el drama…

La historia de Cass va a ser una historia dura, muy dura, con momentos que dejan al lector estupefacto por lo que irá descubriendo del que, hasta hace bien poco, era seguramente su personaje favorito. Cada vez que vuelvo a leer esta serie me siguen sorprendiendo estos números, por su crudeza, la sorpresa que suponen y lo bien que te cae Cass hasta entonces. Es más, con el paso de los años he ido viviendo situaciones similares, como esa persona que pensabas estaría contigo para siempre y resultó que no era como pensabas, y he sabido apreciar mejor el trabajo de Ennis en estas páginas. Pocas veces ha pasado algo tan real en un cómic de temática fantástica. El personaje de Sally va a ser todo un descubrimiento para el lector, que nos ayudará a encajar muchas piezas. Es curioso que Jesse no acabe de darse cuenta del parecido de ésta con Tulip.

El jodido truco de Cassidy…

La guinda a esta historia llegará de la mano del esperado reencuentro entre los protagonistas, con toda la verdad encima de la mesa. Para compensar, se irán alternando otros relatos secundarios de un tono más ligero. Por un lado veremos el auge y declive de Caraculo como estrella del Rock y, mucho más importante para el desarrollo de la serie, otra historia de Starr que tendrá que hacer frente a una inspección interna por parte del Grial.

Aquí volveremos a lo que ha sido esta serie desde el principio, esto es,  grandes dosis de violencia, personajes muy bien definidos en un par de páginas, situaciones límite con momentos para el recuerdo y, como viene siendo costumbre cuando Starr es el protagonista, una amputación. Por si todo esto fuera poco, aún habrá tiempo para el regreso de otro personaje que no esperábamos volver a ver jamás, aunque a diferencia del regreso ocurrido en Salvación, éste sólo trae carcajadas y un poco más de juego al entorno de Starr.

“¿Te gusta mi pierna? Es tuya.” El estilo de lucha de Starr es inimitable.

Para completar este tomo, se incluye el último especial de la serie En lo alto de la silla, un vistazo a los inicios de Jesse y Tulip como pareja, viviendo una aventura totalmente intrascendente acompañados de Amy. Este especial lo dibujó Steve Dillon, siendo el único artista que dibujó en un cómic al trío protagonista (recordemos que también se hizo cargo del especial de Cassidy).

9.5/10

DUELO AL SOL
Preacher #59-66

Para el clímax de la serie los autores plantearon un último arco con tres partes bien diferenciadas. Empieza con la acción centrada en cada uno de los personajes que ocuparán las seis diferentes portadas. Estos son, por orden de aparición, Jesse, El Santo, Starr, Caraculo, Tulip y Cass. Hasta ahora no había hablado de las portadas, todas obra de Glenn Fabry y todas de un realismo notable y de un nivel excepcional.

Las portadas “paralelas” de Glenn Fabry.

Volviendo a la historia principal, los personajes formarán parte de un plan (o más de uno) e irán tomando posiciones a punto para el gran final. Como de costumbre no será una narración lineal, por lo que hasta el último número no acabaremos de encajar todas las piezas. A algunos de ellos no volveremos a verlos más, pues llega la hora de la verdad y no hay sitio para ellos.

Antes de entrar en más detalles sobre este final, me gustaría destacar el uso que le da Jesse a la Palabra en dos situaciones concretas. Tampoco había hablado de ella hasta ahora, pero sin duda es uno de los aciertos de la serie y del guionista, que supo gestionarla bien y nos regaló multitud de momentos impagables. Las dos situaciones que comentaba destacan una por original  y la otra por ser todo un WTF que nos lleva a una de las frases de la colección, “¡Pues te pegaré 50 palizas!”.

“Más vale que pelees como el Demonio…”. Jesse sí que sabe calentar un combate.

Ya en el número #65, penúltimo de la colección y con más páginas de lo normal, veremos cómo se resuelve todo como en un gran western, con un duelo al atardecer. Jesse y Cass dejarán a un lado sus diferencias a puñetazo limpio en unas páginas acojonantes acongojantes que volverán locos a los lectores. Llegados a este punto, comenzarán a sucederse los acontecimientos (que obviamente no desvelaremos aquí), los cuales, sin duda, sorprenderán a más de uno. Cuando lleguemos a la última página todo habrá acabado como nadie podía haber imaginado. Claro que aún faltaba un número

El último número de la serie es casi una despedida por parte de los autores a los personajes que nos han acompañado desde el principio, si bien para ello aún quedaba poner el broche a la historia tras el final del número anterior. Así, veremos algunas escenas previas a lo acontecido para acabar de encajar todas las piezas, aunque lo importante es lo que vendrá después… De nuevo hablando del western, las dos páginas dobles del final son un perfecto homenaje a los planos en widescreeen, que parecen sacadas del final de cualquier película de los 50. La mejor de las despedidas posibles. Pero antes de que aparezcan las palabras de “The End” habrá tiempo para una despedida más, ésta al atardecer, y que significará un final y nuevo principio…

Hasta siempre…

De nuevo, tengo que admitir que la primera vez que leí la serie el final no me acabó de convencer. Quizás fue que lo encontré demasiado pausado, que todo acababa más o menos bien, o puede que me esperara un final más abierto…

Con el tiempo comprendí que el final no me gustó porque era el final y eso significaba que jamás volvería a ver a estos personajes…

10/10

Y con esto llegamos al final de una serie épica, llena de grandes momentos y con una lista de personajes, tanto principales como secundarios, que han sabido ganarse el favor de los lectores por su excelente caracterización. Para mí, una obra maestra absoluta y una recomendación de lectura obligatoria para todo el mundo, sea lector de cómics o no.

Gracias por el viaje.

¡Nos vemos en la Zona!

CarlosPlaybook

Como lector de cómics he pasado por todas las etapas de la vida de un lector/coleccionista. A saber, inicio en la infancia por regalo de lote de cómics de un amigo de mi padre, abandono en la adolescencia por invertir el dinero en otras cosas menos saludables pero igual de divertidas, y recuperación en la madurez por nostalgia. Y sí, me encanta HIMYM.

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