CARNE DE CAÑÓN, de Aroha Travé

 


Título original:
Carne de Cañón ESP

Sello: Ediciones La Cúpula
Guionista: Aroha Travé
Artista: Aroha Travé
Colorista: B/N

Publicación España: Marzo 2019
Valoración: Si empiezo a enumerar calificativos para elogiar este tebeo, no acabo

 


La que se puede montar en poco rato
. Tu madre te deja a ti a y a tus hermanos un ratico solos en casa bajo la promesa de arrancarte las orejas como la liéis. Las madres tienen poderes premonitorios y efectivamente, eso es lo que sucede. Haciendo el canelo, va tu hermano y se mete una buena hostia (va por usted, señor Marquina) contra la esquina de la mesa. Ante las perspectivas, ya no sabes que es mejor. Que se entere tu madre y sus funestas consecuencias, lo que viene siendo un guantazo, o que la criatura se desangre porque se ha abierto la cabeza a base de bien y por la cuquera no deja de manar sangre. Después de intentar hacerle un torniquete y de valorar las dramáticas consecuencias de comunicarle a tu madre que has infringido su norma de en mi ausencia no se os ocurra hacer tontadas, llegas a la conclusión de que quizá la mejor opción es pedir ayuda a tus vecinos, adultos que sabrán manejar la situación. Pero claro, unos jevis trasnochados que le dan a las drogas con la inteligencia justica para atarse los cordones de las botas, ayuda, de lo que se dice ayuda, tal vez no sean mucho.

Así comienza lo que ha supuesto una más que grata sorpresa llegada desde el catálogo de La Cúpula…

CARNE DE CAÑÓN
de Aroha Travé

Parafraseando la canción, la vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida. Pero de esas que gusta recibir de vez en cuando, de las que maravillan y te dejan con la boca abierta. Ese ha sido el caso de este tebeo. Y creo que buena parte de los que hemos devorado este Carne de Cañón estamos de acuerdo en que el debut de Aroha Travé con su opera prima no puede ser más prometedor.

Se trata de una obra redonda en todos los sentidos, comenzando por su llamativo envoltorio.

Y es que, de primeras, su tamaño ya llama la atención. La Cúpula lo ha publicado en un formato algo inusual, tomando las dimensiones de un manga. Pero también lo hace su más que peculiar distribución de viñetas por página, pues la narración queda articulada en dos viñetas verticales en cada una de éstas. Suma y sigue. Porque la colorida portada tampoco deja indiferente. En la cubierta, una inocente escena infantil en un prado de margaritas con un elemento claramente discordante en la línea inferior y con el que tratan de interactuar los niños: un desecho de la sociedad (entiéndase ser humano) puesto a saber de qué. Claro anticipo de esos bajos fondos con los que lidiarán estas angelicales criaturas en su día a día. Por cierto, maravillosas las solapas que completan el conjunto de la ilustración de cubierta.

El whatsapp del barrio…

Esos tres niños que nos dan la bienvenida a Carne de Cañón, la Yanira, el Kilian y el Jose, son nuestros ojos y nuestros oídos en el transcurrir de la vida del barrio suburbial en el que residen, que podría ubicarse en la década de los 90 de cualquier ciudad que se os ocurra. Ese punto de vista infantil, cargado de candidez, no hace más que acentuar la cara más burda de la vida, esa con la que nos vamos a dar de bruces en las cuatro historias relacionadas entre sí que componen este tebeo. Encabezadas por unas magníficas portadas que dan inicio a cada uno de los capítulos haciendo un guiño a los tebeos y a sus lectores, la narración ágil, la frescura insultante y las desenfadadas viñetas son el denominador común de todas y cada una de esas historias. Unas historias que quedan plasmadas en blanco y negro al más puro estilo underground en sus viñetas, con un trazo de corte punk, vibrante y algo canalla, claras herederas de Robert Crumb, Furillo o de las páginas de El Víbora. Aunque la presencia del espíritu de esta revista es más que evidente, el homenaje a la mítica publicación se hace explícita en el primero de los inicios de capítulo.

Personajes entrañables, auténticos y delirantes, el conjunto del elenco de esta tragicomedia vital es de diez. Jevis, yonquis, chonis, chulitos de barrio y otros típicos tópicos de los bajos fondos, marginados de la sociedad, asiduos al club del último escalafón social y gente ordinaria (úsese la acepción vulgar) reivindican su lugar en el mundo, con una naturalidad y una gracia que desarman al más snob. Una de las grandezas de este tebeo es, sin duda, la construcción y el comportamiento de todos esos individuos, niños y adultos, esclavos de esa zona periférica deprimida, en el devenir de ese día a día, en el que nunca pasa nada, pero siempre sucede algo que altera la cotidianidad.

Situaciones familiares que siempre se repiten…

Y si algo define a un personaje, es su manera hablar. En este aspecto, acertadísimo por parte de la autora del uso del vocabulario y de los coloquialismos empleados, que definen y perfilan todavía más esos personajes algo deslenguados, pero sencillamente fascinantes.

A través de la mirada inocente de unos niños y siempre echando mano del humor, la ironía, lo absurdo, la sorna y lo grotesco, se sacan a la palestra asuntos serios y delicados tremendamente bien traídos y engarzados a la trama. Aunque claramente estamos ante un tebeo de corte social que ejemplifica verdaderos dramas familiares y situaciones de calado candentes en la opinión pública, no podemos evitar que se nos escape alguna que otra risotada. La denuncia social o el tratamiento de temas sensibles no está reñido en absoluto con esta forma de vehiculación. Más aún, y como es el caso, favorece el propósito de visibilizar diferentes realidades, tales como las dificultades de las familias monoparentales a la hora de afrontar la educación y crianza de sus hijos, especialmente cuando son las mujeres las cabezas de familia, la estigmatización de los habitantes de las zonas deprimidas y su reducción en guetos, el tratamiento de la discapacidad, la educación en valores, la homosexualidad o la pedofilia.

Eso pasa por no hacerle caso a la mama…

Surgida de las entrañas de La Cúpula, no me negaréis que Aroha Travé se posiciona como una de las revelaciones de la temporada en el panorama tebeo español con una de las, me atrevería a decir, obras esenciales del año.

Carne de Cañón supone una brillantísima puesta de largo. Es la materialización de una apuesta de Emilio, Natalia y compañía por la savia nueva, por el talento, por la frescura. Las páginas que publicó en Voltio no fueron más que un pequeño aperitivo del saber hacer de la autora de Terrasa y que le pusieron en el radar de los historietistas a no perder de vista como una promesa de futuroY lo ha cumplido con creces: Carne de cañón es una obra cuya lectura se DEBE recomendar.

¡Nos vemos en la Zona!

Buy Me a Coffee at ko-fi.com

También te podría gustar...

Deja un comentario, zhéroe

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.