CARA O CRUZ. CONVIVIENDO CON UN TRASTORNO MENTAL, de Lou Lubie

 

 

Título original:
Goupil ou face HC
SelloVraoum
Artista: Lou Lubie
Publicación Francia: Octubre 2016
Publicación España: Julio 2018 (Norma)
Valoración: Si conoces lo que eres, puedes elegir quién eres

 


Te levantas por la mañana y no puedes respirar. Una opresión en el pecho te lo impide. Piensas “¡Otra vez no!”. No quieres salir de las sábanas. Todo tu cuerpo te pesa y el agujero negro de tu pecho hace que desees dejar de existir. Llevas viviendo esto durante tanto tiempo, que ya ni siquiera quieres que pare, sólo pides quedarte dormida. No quieres sentir, no quieres afrontarlo, quieres desvanecerte. Deseas que la vida pase de largo mientras duermes porque el despertarte sintiéndote tan mal cada día es desesperante y te da igual jugarte las cosas a…

CARA O CRUZ
de Lou Lubie

Cuando esto empieza, ni siquiera eres consciente de lo que te pasa. Simplemente el tiempo pasa y tú eres incapaz de sentir felicidad. No consideras que sientas tristeza, solo apatía. Un desinterés general por todo que lleva años acompañándote. Crees que es normal, que eso es hacerse mayor. Pero, las cosas no se paran ahí. Un día empiezas a sentir en el pecho algo que no debería estar ahí. Es una presión en el corazón como si una mano lo estuviese agarrando e impidiese que bombease sangre de forma normal. Esta sensación va creciendo hasta que un día sientes que no puedes respirar. El punto negro de tu pecho ha crecido tanto que no permite que tus pulmones se expandan y se llenen de oxígeno. Ahí ya empiezas a darte cuenta de que estás enferma y vas al médico.

Si crees que esa ansiedad es la peor parte es que no has imaginado aún qué cara se te va a quedar cuando te digan que no es algo del corazón o de los pulmones, sino de tu cerebro. Dicen palabras como ansiedad, depresión y tu cabeza explota. La sociedad no entiende de estas cosas y, por tanto, tú tampoco. Te suena a que te están diciendo que eres débil o estás loca. Pero no, si das con un buen médico, te explicará que es algo físico, no mental. Te hablará de los neurotransmisores y como tú no generas una cantidad normal. Sentirás calma. Lo que te pasa tiene una etiqueta, un nombre y, por tanto, una solución.

Hola, buenas noches.

Llega esa parte desagradable de medicarte. Te meten unos chutes que te hacen ponerte realmente mala y te piden paciencia. Todo irá a mejor. Sientes esperanza. Hablas con tu médico, te desahogas. Piensas que todo pasará, pero según avanza el tiempo y ves que la lucha es demasiado larga. Te desesperas. Si tienes suerte, mejoras y llegas a librarte de la medicación, pero no todos tienen esa suerte, ya que hay una gran diferencia entra la gente que tiene una mala racha originada por un motivo en concreto, y la gente que pasa por esto sin un desencadenante social aparente. Hay personas para las que esto es algo patológico y se vuelve a recaer, una y otra vez. Esa angustia, esa desesperación, ese deseo de que todo acabe.

La depresión es algo altamente incapacitante, pero algo que cada vez es más conocido y aceptado por la sociedad. Hay otras erróneamente denominadas enfermedades mentales que se mantienen más en la sombra. ¿Os imagináis que estos momentos de auténtico hundimiento se alternasen con momentos de intensa euforia? Si piensas en eso seguro que a todos os viene a la cabeza la palabra “bipolar”, pero ¿qué pasa si estos cambios de estado anímico, se alternan en cuestión de horas? A esto se le llama Ciclotimia y afecta a un porcentaje bajo de la población.

¡Arriba gallinero!

Cara o Cruz, conviviendo con un trastorno mental es una obra en la que su autora, Lou Lubie, nos habla de su enfermedad, la ciclotimia. Con un increíble sentido del humor nos va contando su propia experiencia desde que a los dieciséis años detectó que algo no iba bien. Nos invita a andar el mismo camino que ella recorrió hasta llegar a descubrir a su zorro. Este animal es la forma en la que ella personifica su dolencia en la obra, como un acompañante que nació con ella y que la persigue durante toda su vida. Es toda una aventura de autoaceptación y superación dibujada con un estilo cartoon en tricromía blanco, negro y naranja. La selección del color no es ninguna sorpresa, ya que juega mucho con las tonalidades del pelo del zorro, siendo naranja brillante cuando está en las épocas de manía y negro cuando está en las de depresión.

No creo que nadie tenga ninguna duda sobre la importancia de estos cómics de medicina gráfica. No hay mejor medio para expresar lo que conllevan, especialmente en el caso de las enfermedades mentales. Nos ayuda a todos a comprender ya que no sólo lees, sino que ves y sientes, convirtiéndose en una herramienta útil para todos, incluidos los profesionales de la salud mental. A estos les dedica mucho tiempo en la obra debido a que este trastorno también es un gran desconocido para muchos de ellos y la llevó a ser erróneamente diagnosticada en varias ocasiones, empeorando mucho su situación. Otro punto muy a favor de Lou Lubie es su capacidad de explicar de forma muy clara qué conlleva dicha patología desde un punto de vista fisiológico, así como de qué manera actúan los fármacos en el organismo, ayudándose para ello de su dibujo en el que no deja de volcar su increíble sentido del humor.

Si conozco lo que soy…

Aplaudo la valentía de aquellos que como Lou Lubie están dispuestos a contar su propia historia para que podamos recibir una visión más cercana y menos teórica, creando un mejor mundo para aquellos que sufran las mismas circunstancias.

¡Nos vemos en la Zona!

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