CABALLERO LUNA: RESURRECCIÓN / EXTRAÑOS, de Dough Moench, Tommy Lee Edwards y Mark Texeira


Titulo Original:
Moon Knight: Resurrection Wars #1-4
Moon Knight: High Strangers #1-4

Sello: Marvel Comics
Guionista: Dough Moench
Artistas:  Tommy Lee Edwards, Mark Texeira, et al.
Entintador: Robert Campanella
Coloristas: Melissa Edwards y Steve Oliff
Publicación USA Ene. – Abr. 1998 y Ene. – Feb. 1999
Publicación España: 1998 y 2000
ValoraciónLuna Nueva

 


Desde Marvel Comics llevan los últimos 12 años intentando promocionar al Caballero Luna, con resultados desiguales a nivel creativo y fracasando en última instancia a la hora de lograr que el personaje se mantenga en las estanterías de manera constante. Y es que, si bien desde la editorial han tratado de hacerlo funcionar recurriendo desde autores procedentes de otros medios (Charlie Huston, Gregg Hurwitz) hasta guionistas estrella de la editorial (Brian Michael Bendis, Warren Ellis) pasando por estrellas en alza (Jeff Lemire, Max Bemis)  sin que ninguna aproximación acabara de funcionar, quizá a excepción de la breve etapa de Ellis. Probablemente a la hora de buscar las causas de esta situación haya que repasar la historia del personaje para determinar uno de los factores que lo ha hecho funcionar y que está ausente en estos intentos: su creador, Doug Moench. Este volvió por última vez a su creación a finales de los ’90 en dos miniseries, que repasaremos a continuación.

CABALLERO LUNA: RESURRECCIÓN / EXTRAÑOS
de Dough Moench, Tommy Lee Edwards y Mark Texeira

EL MACABRO CABALLERO LUNA

Caballero Luna y olé.

El Caballero Luna es una de esas curiosas creaciones que vieron la luz en la Marvel de los ’70 casi por casualidad, ganando paulatinamente popularidad. En este caso nuestro personaje debutaba como antagonista en las páginas de Werewolf by Night #32 (1975) contratado para cazar a Jack Russell, hombre lobo de Marvel y protagonista de la serie. El personaje gusta a los editores Marv Wolfman y Len Wein, que encargan a sus creadores, Doug Moench y Don Perlin, un arco argumental en la serie Marvel Spotlight destinado a blanquear al mercenario. Tras varias apariciones en otras series, el personaje recibe un serial de complemento en Hulk! Magazine, donde Moench escribe con un debutante Sienkiewicz a los lápices, se le encargará a la pareja creativa la serie regular del personaje, que arranca en 1980. La pareja Moench/Sienkiewicz son los encargados de la etapa dorada del personaje, dándole las características y tono que lo hacen único, haciéndole ganar el título de El Macabro Caballero Luna.

Pero Sienkiewicz abandonará la serie en el número #27, así como Moench, por desavenencias editoriales con Jim Shooter que le llevarán a la competencia, DC Comics, no quedando ninguno de los autores que abrieron la serie a partir del #33 y siendo ésta cancelada a la altura del #38. La cabecera fue relanzada al poco tiempo como Moon Knight: Fist of Khonshu, con desastrosos resultados, apenas alcanzando los 6 números.  Parece que, sin sus creadores, el Caballero Luna no acaba de funcionar entre el público.

Habrá que esperar 4 años para que, en 1989, desde la editorial se le de otra oportunidad al personaje con Marc Spectror: Moon Knight. La serie pronto se verá sumergida en los ’90 y sus excesos, hasta acabar en manos de Terry Kavanagh y Stephen Platt, que cierran la serie, matando de paso al personaje en 1994.

RESURRECCIÓN

Hablando con dios.

Cuatro años lleva muerto el personaje cuando desde Marvel se anuncia su resurrección, con una particularidad, esta corre a cargo del “padre de la criatura” Dough Moench. Moench comenzó su carrera como guionista en Marvel el 1973, siendo una de las figuras determinantes de la editorial en la época, no sólo por sus múltiples aportaciones a la editorial, con personajes como Caballero Luna o conceptos como Weirdworld, sino también por ser responsables de algunos de los cómics más inolvidables de la época, como los mentados al frente del Caballero Luna o su colaboración con Gulacy para Master of Kung Fu. En los ’80 empieza a trabajar de manera regular para DC en series como los Omega Men o el Espectro. Durante los ’80 y los ’90 hay que destacar su trabajo en un personaje que muchos han considerado influencia directa en el Caballero Luna, Batman, encargándose de este durante dos largas etapas. Sobre este paralelismo entre Batman y el Caballero Luna, señalar que Moench no está en absoluto de acuerdo reafirmando el nacimiento del personaje como villano del Hombre Lobo y achacando la identificación con el Caballero Oscuro a los dibujos de un Sienkiewicz muy influenciado por Neal Adams.

Acompañando a Moench a los lápices está Tommy Lee Edwards, un polifacético artista con experiencia en el campo del cine y la ilustración y que por aquella época estaba realizando trabajos en diferentes editoriales, como puede ser Gemini Blood para DC, ZombieWord para Dark Horse, o este Caballero Luna que nos ocupa, donde su estilo fuertemente marcado por un trazo anguloso, con contrastes entre luces y sombras encaja a la perfección.

Como Terminator…

Y así el 1998 se lanza la miniserie de cuatro números Moon Knight: Resurrection War. Marvel ha dejado atrás lo más duro de los ’90 y está en pleno Heroes Return, con los Vengadores de Busiek como máximos representantes de esta nueva política editorial, que busca recuperar el espíritu perdido tras una década de excesos y de la que esta miniserie es una muestra, volviendo a unir al personaje con su creación tras más de 15 años.

Desde el principio Moench demuestra no sólo que conoce al personaje y sus secundarios, sino que no tiene miedo a la hora de llevarlo por nuevas direcciones y enfrentarse a la complicada situación en la que lo dejaron sus predecesores. El guionista no busca excusas ni explicaciones rocambolescas a la hora de justificar el regreso del protagonista de entre los muertos: el Caballero Luna murió y a principio de esta miniserie resucita por obra de Khonshu… o quizá no.

Si hay algo que hace única la nueva aproximación de Moench es el aire de irrealidad que impregna toda la historia, el guionista no deja claro en ningún momento si lo que estamos leyendo es real o imaginario, qué está sucediendo en la realidad y qué es sueño, si el protagonista realmente estuvo muerto y ha resucitado o si nunca estuvo muerto… o si nunca ha resucitado, si en su resurrección ha intervenido Khonshu, si está realmente envuelto en una lucha entre la luz y la oscuridad o si todo  es una alucinación febril. Todo esto convierte Resurrección en una experiencia de lectura única en su época y que dota al personaje de un tono propio, mostrándonos su locura pero de forma elegante, alejándose de los burdos intentos de autores posteriores que han entendido poco al personaje.

LA VIDA ES SUEÑO

¿Qué es Matrix?

Pero el trabajo de nuestros autores va más allá de devolver al personaje al Universo Marvel, se trata de un cuidadoso trabajo de reconstrucción llevado a cabo por Moench, que se nota que aprecia a su creación e intenta solucionar todos los desmanes llevados a cabo por autores posteriores a su marcha de manera elegante y sin contradecir lo establecido con anterioridad. Para empezar el escritor pasa completamente de las armaduras y demás ocurrencias noventeras del personaje, que vuelve a su forma más pura. Y esto significa el regreso del millonario Steve Grant y el taxista Jake Lockey, con lo que volvemos a las múltiples personalidades del personaje, uno de sus rasgos más característicos, eliminadas por autores previos, probablemente por no entender su funcionamiento, en favor del mercenario Mark Spectror, que en este caso continuará muerto  para el mundo.

También regresan sus secundarios clásicos, Marlene o Frenchi, que se ven envueltos en el mundo onírico e irreal del que fue su amante y amigo respectivamente, dudando también de su resurrección. Pero no solo ellos, con Lockey también nos reencontraremos con el vagabundo Crawley y la camarera Gena Landers. Aunque no serán solo los aliados clásicos los que vuelven Moench también nos devuelve a los antagonistas originales del personaje, desde la trágica Scarlett a un, aparentemente, también resucitado Espectro Negro, pasando por Morfeo o Bushman.

Durante esta serie podemos observar porqué Moench es uno de los pocos autores que realmente entiende el funcionamiento del personaje, no en vano es su creador. La locura de Spectror no es algo que se le tire a la cara al lector, está implícita en la historia, con las personalidades múltiples del protagonista, que van  dejándose ver durante toda la trama, o la misma historia, donde nunca acaba de quedar claro si lo que está sucediendo es real o un sueño, con continuas apariciones de lo que parecen ser fantasmas y situaciones oníricas.

EXTRAÑOS

Soy el Espectro de tu padre…

La miniserie tuvo el suficiente éxito como para tener una continuación, Caballero Luna: Extraños, de nuevo con guiones de Moench, esta vez dibujada por Mark Texeria, experimentado dibujante que debutó en el mercado en los ’80 y con un amplio catálogo de trabajos para la editorial en personajes como el Motorista Fantasma o Punisher.

Alguien ha puesto precio a la cabeza de Marc Spectror, algo muy extraño si tenemos en cuenta que este continúa muerto para el mundo, detrás de esta situación parece estar una misteriosa organización que tiene lazos con La Compañía, antigua organización para la que trabajaba Spectror en sus tiempos de mercenario. Todo esto acabará derivando en una nueva vuelta de tuerca que deriva, de nuevo, en un cuestionamiento de la realidad por parte del protagonista, aunque en este caso el origen de las dudas vendrán determinado por un factor muy propio de los ’90: conspiraciones llevadas a cabo por misteriosas agencias y en las que entran en escena elementos sobrenaturales y alienígenas.

El lector (y los protagonistas) irá dando tumbos en una historia que une elementos de Expediente X con Aleister Crowley con resultados desiguales. Abducciones alienígenas, doppelgänger, dioses primigenios, ovnis, órdenes sobrenaturales, portales interdimensionales… se unen en una historia que intenta repetir el ambiente irreal de la miniserie anterior aunque siguiendo otras vías. En este caso los resultados no son tan redondos como en la anterior, ni a nivel de historia ni a nivel gráfico, ya que, pese a que Texeira es un buen dibujante, no encaja con el tono del personaje tan bien como su predecesor. Pese a esto, sigue tratándose de una miniserie recomendable, pese a no mantener el nivel de la anterior.

ECLIPSE

Ojalá dejen a Bill Sienkiewicz dibujar TODO.

No hubo continuación tras esta segunda miniserie, varios son los posibles factores que influyeron en esto. Estamos en la Marvel de Bob Harras, donde se intentaban muchas cosas nuevas pero rara vez se les daba continuidad, bien fuera por falta de apoyo por parte de la editorial o por un ambiente editorial hostil que tendía a entrar en conflicto con los creadores, con un Moench que ya no tuvo problemas en plantar cara a Shooter en su época y que no volvería a trabajar en una larga temporada para Marvel tras esta colaboración. También es posible que esta segunda miniserie no funcionara de la manera esperada y se decidiera simplemente dejar al personaje en barbecho en favor de personajes más clásicos y reconocibles.

Habría que esperar 7 años y un par de cambios editoriales para encontrarnos con una nueva cabecera del Caballero Luna, esta vez convertido en personaje a potenciar por parte de la editorial, que de manera intermitente no ha dejado de relanzarlo y darle series regulares hasta la cancelación del último intento el 2018. Parece que, por ahora, desde la editorial se han dado por vencidos y han decidido dejar descansar al personaje durante una temporada. No obstante, no sería extraño que encontrarnos en breve con una nueva serie, a ver si esta vez a alguien en Marvel le suena la flauta y se dan cuenta de que la mejor opción es darle de una vez a su creador la oportunidad de contar nuevas historias sobre el Caballero Luna. 

¡Nos vemos en la Zona!

Buy Me a Coffee at ko-fi.com

David Mas

Lector compulsivo, le gusta referirse a sí mismo en tercera persona en las bios, escribe artículos a ratos, y también acumula papel y trastos. ¡Ah! Y una vez vio un dirigible... Bueno, la verdad es que no.

También te podría gustar...

1 respuesta

  1. Joe Runner dice:

    Lo reconozco: el personaje de Caballero Luna es una de mis cuentas pendientes con Marvel desde hace muchos años ya. Y mira que he leído alguna etapa moderna, pero nunca me he llegado a aficionar. Pese que lo tiene todo para que me mole. Creo que empezaré dándole una oportunidad a estas dos miniseries y ya veo si empiezo desde el principio o qué hago. Gran reseña, compañero!

Deja un comentario, zhéroe

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.