CABALLERO LUNA 4: Bienvenido a Nuevo Egipto, de Jeff Lemire y Greg Smallwood



Título original
:
Moon Knight: Lunatic TPB

Sello: Marvel Comics
Guionista: Jeff Lemire
Artista: Greg Smallwood
Colorista: Jordie Bellaire
Contenido: Moon Knight. Vol. 5, #1-5 (Jun. – Oct. 2016)
Publicación USA: Noviembre 2016

Publicación España: Noviembre 2016 (Panini)
Valoración: Buena Locura /10

 


Quizás con algo de retraso respecto de su salida tanto en USA como aquí en España junto a un leve ingreso hospitalario pero aquí os traigo el primer tomo del octavo volumen del Caballero Luna.

CABALLERO LUNA:
Bienvenido a Nuevo Egipto

de Jeff Lemire y Greg Smallwood

Marc Spector, también conocido como el Caballero Luna ha sido uno de esos personajes de segunda fila que ha contado siempre con un número significante de fans que le ha permitido ir yendo y viniendo dentro de los cómics de la editorial marvelita, tanto en solitario como formando parte de un supergrupo.

Vendido, al menos en mi caso, como el “Batman” de Marvel pero en blanco. Cosa que, en cierto sentido, no está carente de razón pues el dinero y la capacidad de obtener una gran cantidad de gadgets con los que combatir el crimen los hacen similares. Pero esto sería quedarse solo en la superficie del personaje, pues donde más destaca El Caballero Luna es en su personalidad o, más bien, en su múltiple personalidad. Marc, a raíz de su encuentro con la deidad egipcia Khonshu, parece haber desarrollado esta cualidad, lo que con el tiempo le ha dado más de un problema.

Alfred, la puerta.

En mi caso concreto mi primer acercamiento al personaje fue con la primera serie de los Vengadores Secretos, guionizada por Rick Remender, que sin ser una mala serie a lo personal no destaca demasiado, pasando lo mismo con el personaje que nos ocupa y más si lo comparamos con lo que vimos en otras series grupales como la ya mítica Vengadores de la Costa Oeste.

En el apartado individual el Caballero Luna ha tenido, ni más ni menos, que tres series para el solo en la última década, siendo la primera de estas firmada por el mismísimo Brian Michael Bendis. El niño mimado de la editorial cogió a uno de sus personajes fetiche y por desgracia, más que una serie con presencia y carácter propio, nos dio una serie cuanto menos mediocre, más pensada para ser una de las piezas de su pizarra que desembocará en la Era de Ultron que para ser una serie del Caballero Luna, pese a contar con ideas más que interesantes, como la representación de sus múltiples personalidades como otros héroes a los que admira o más bien héroes que él mismo desearía ser.

Este caso es sólo una muestra de cómo cada autor ha cogido su idea de como es el personaje, haciendo de una manera indirecta que el bueno de Mike sea una batiburrillo de ideas, que de una manera u otra conlleva a favorecer el mito de la locura del personaje. Llegando a tal punto que en los número guionizados por Warren Ellis, Marc Spencer abraza y acepta está locura.

Con esto llegamos a la actualidad y con un equipo en principio más que correcto, pues como guionista tenemos a Jeff Lemire, uno de los guionistas que más resuenan en la actualidad y Greg Smallwood a los dibujos. El primero llevaba un tiempo estando en primera línea de calidad, tanto en sus andanzas en DC y editoriales independientes como dentro de la propia Marvel. Pero que no os engañen sus anodinos X-Men, el guionista canadiense sabe perfectamente lo que hace con el personaje.

Pues aprovechándose de lo que ha ido ocurriendo todos estos años con el Caballero Luna, Lemire decide dar una nueva vuelta de tuerca al personaje con una historia que empieza in media res, donde vemos a Marc ingresado en un psiquiátrico rodeado de todos los personajes secundarios que habían ido saliendo en sus distintas series, metiéndonos la idea de que todo lo realcionado con el Caballero Luna ha sido una construcción ficticia de la disfuncional mente de Marc. Lo que se verá reforzado con el hecho que de vez en cuando nuestro protagonista vea como enemigos a los funcionarios del psiquiátrico.

Pero no sólo vamos a jugar con esta idea, pues Khonshu va seguir siendo una parte importante del cómic, en unas escenas oníricas increíbles, donde no sólo se plantea la idea de si esta deidad es real o no, sino que además Lemire juega con una carta muy interesante: si el dios es real a lo mejor no es tan bueno como creemos creer, ya que se puede estar aprovechando siempre de la inestabilidad de una persona para conseguir lo que él quiere.

Acompáñenos a la enfermería, Caballero.

Por su parte, el apartado artístico en la mayoría de estos cinco números se distribuye entre Greg Smallwood encargándose del dibujo y las tintas y Jordie Ballaire a cargo de los colores.

Smallwood aprovecha los distintos aspectos con los que juega Jeff Lemire para ofrecer variaciones de su estilo de dibujo dependiendo de si estamos en una situación más “real” u onírica. Pues si estamos en una escena ambientada en la realidad el dibujante creará unos dibujos con unas tintas bien marcadas y unas sombras sólidas que se impregnan en todas las marcas y arrugas, dotando de gran expresividad a los personajes y a las escenas. Por otro lado, en las escenas más oníricas las sombras y las tintas se ven más menguadas en pos de dotar a los personajes y los fondos de una neblina que hace ver la escena con un enfoque mágico que refuerza la idea de no saber si lo que estamos viendo es real o no.

¿¡¡Ser o no ser!!?

Jordie Ballaire hace lo propio con su trabajo, sus colores empiezan con unos tonos ocre y oscuros en el mundo real que van volviéndose más claros y vivos conforme van entrando elementos irreales en escena. Al mismo tiempo que los colores del fondo se vuelven van difuminados con la intención de crear esa neblina mágica anteriormente mencionada. Pero si algo destaca en este apartado es, sin duda, el color blanco del Caballero Luna heredado del volumen anterior, donde el color blanco era el propio blanco de la página únicamente con las tintas y la silueta para darle forma. Haciendo de esta ausencia de color su mayor característica pues siempre contrasta con el resto de personajes, incluso cuando estos van vestidos de blanco.

Para finalizar, en el quinto número aparecen de manera esporádica otros artistas que harán suyas una serie de páginas ambientadas en escenarios y escenas de la vida pasada de Marc.

Por aquí no es la salida…

En conclusión este primer tomo del octavo volumen del Caballero Luna no sólo es un gran inicio de serie, si no que convencerá a los fans del personaje al mismo tiempo que servirá de gran punto de partida para los novicios con el personaje.

¡Nos vemos en la Zona!

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