BUZZKILL, de Mark Reznicek, Donny Cates y Geoff Shaw

 


Título Original
:

Buzzkill TPB
Sello: Image Comics
Guionistas: Mark Reznicek y Donny Cates
Artista: Geoff Shaw
Colorista: Lauren Affe
Contenido: Buzzkill #1-4 (Sep. – Dic. 2013)
Publicación USA: Septiembre 2017
Publicación España:
Valoración: Me apetece una taza de chocolate caliente

 

Cuando un guionista pega el pelotazo y demuestra, varios guiones después, que lo suyo no es cosa de un solo éxito, muchos de nosotros indagamos en sus primeros trabajos buscando más droga directa a nuestras desesperadas venas para encontrar en ellas las semillas que dieron lugar al rockstar que ahora destroza guitarras es pos del espectáculo. Y, precisamente, eso hice yo cuando descubrí esta miniserie editada por dos editoriales diferentes como Dark Horse e Image, algo poco habitual pero que no deja de ser una curiosidad más ¡Ah! Y al César lo que es del César ya que mi tirano pelirrojo favorito Joe ya habló de él en el primigenio podcast #17 así que tenéis dos opiniones mejor que una. Nuff said.

Ruben ha ido a terapia. Ni siquiera ese es su nombre pero no quiere admitir ninguna verdad ante los que considera una panda de perdedores y llorones. No es su primera vez, ya ha probado varios grupos de apoyo y ha huido ante la idea de estar perdiendo el tiempo. Duda. Sale a la calle y se fuma un cigarrillo cuando decide que esta vez sí lo hará. Ruben vuelve dentro, se presenta y admite su adicción al alcohol y las drogas. Lo que no cuenta es que esos excesos le han convertido en un superhéroe. Bienvenidos a…

BUZZKILL
de Mark Reznicek, Donny Cates y Geoff Shaw

Donny Cates pervierte de forma obscena el placer de los superpoderes, les da ese tono infame. Lo margina socialmente cuando el alcohol toma protagonismo de forma tan atroz. No es el placer de ser malvado porque sí como tan bien nos demostró Javier Marquina en Aquí Nunca Pasa Nada, no. Aquí son los despreciables deseos del ser humano por sentirse poderoso, un coloso moderno. Un afán corrosivo y demoledor sin remordimientos donde priman la adrenalina y la arrogancia sin importar el caos dejado tras de sí. Un nirvana tan placentero como destructivo.

Pero no nos olvidemos que estamos ante el guionista de moda. Un tío sólido que aunque profundice en temáticas sesudas, serias y humanas, no deja de lado la parte pirotécnica. Esos malabarismos circenses que siempre acabamos admirando como críos embelesados. Donny está integrado a las mil maravillas en el pijameo americano y sabe que la acción por la acción más pura en esencia es el mejor motor para esta carrocería y, como buen mecánico, mantiene todo eso bien engrasado. Lo mismo da que sea Thanos o el Motorista Fantasma Cósmico que obras de creación propia. Las capas o la sombra de las mismas siempre están ahí como las barras y estrellas en una película yanqui.

A veces sobrevivir es peor que la muerte.

Si bien es cierto que utiliza un tema tan recurrente como la superación personal y los problemas arraigados de tragedia y culebrón como uno de los engranajes importantes, éste no deja de ser un cómic de superhéroes más con una premisa curiosa y bien explotada. Nuestro protagonista necesitará ayuda y se la brindarán de diferentes formas mientras que los contratiempos crearán ese interés argumental que necesita. Me atrevería a decir que está a medio camino entre un cómic europeo de recorrido personal y un buen blockbuster de Mark Millar pero claramente más cerca de este último por razones obvias.

Cates sabe que profundizar demasiado en la psique de un superhéroe es un arma de doble filo donde equivocarse es fácil y usa ese cierto descaro (aunque aquí no tanto) para camuflar esos posibles errores. Y me resulta curioso que el tema personal siempre esté ahí, que los problemas que podríamos tener cualquiera en nuestra vida se arrastren en cada número, sean sombras habituales de nuestras sociedad y que el guionista de Texas los sepa explotar para integrarlos en un cómic a todas luces pijamero y funcione más como esto último. Quizá es el punto que le falta a otro gran guionista como Jeff Lemire.

Con ese nombre de villano, normal que siempre pierda.

Y llegas al final del tercer número, se van atando los correspondientes cabos entre sangre, capas y evidentes y necesarios problemas cuando BOOM! Donny se saca de la manga su mejor carta y convierte una historia divertida en algo más, ¿prescindible? ¿Necesaria? Posiblemente sí y no pero digna de leerse y hasta recomendar. En los pequeños detalles está lo importante y Buzzkill tiene esa premisa llamativa, un desarrollo que anima a seguir leyendo y unos momentos de desfase necesarios para llenar nuestra ociosa ansia de violencia que nos mantiene vivos.

El dibujo de Geoff Shaw no es tan espectacular como al que estamos acostumbrados, pero no deja de estar por encima de la media de dibujante cumplidor sabiendo sacar provecho tanto de los diseños que usa en los personajes como en los momentos álgidos de peleas multitudinarias, acción e ira descontrolada que recuerdan bastante al Invencible de Robert Kirkman. Quizá más tosco que en otras ocasiones pero que no deja de perder esa atractivo. Donde veo más potencial y mucho mejor plasmado, que claramente hace ganar al dibujo, es en el color de Lauren Affe donde se aprecia la contraposición de colores fríos y cálidos en eterna batalla. Quizá una apreciación mía, muy personal pero que me ha parecido muy trabajada.

Reunión de villanos, pelea asegurada.

Buzzkill es una historia corta, intensa e incluso atrevida hasta cierto punto que se integra perfectamente en el cómic mainstream medio de cualquier lector de superhéroes, sin dejar de ser un producto interesante y a tener en cuenta. Gracias a un autor que sabe impregnar de su mojo particular todo lo que toca. Ya sea con demonios, superhéroes, simbiontes o titanes locos, Donny Cates no suele defraudar y en esta, una de sus primeras obras, se ve que esto viene de lejos.

¡Nos vemos en la Zona!

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3 Respuestas

  1. me lo lei y su comic derivado es genial

  2. Fernando Aguilar Ruiz dice:

    ¡Ese Chaconator bueno ahí! Y ahora quiero leerme ambos volúmenes de The Paybacks que tienen pinta de molar igual que este ¡gracias por comentar!

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