BRIDE STORIES, de Kaoru Mori

 

 

Título original:
Otoyomegatari (乙嫁語り)

Editorial: Enterbrain, Inc.
Género: Seinen
Mangaka: Kaoru Mori
Contenido: Otoyomegatari #1-8
Publicación Japón: Oct. 2009 – Dic. 2016
Publicación España: Nov. 2013 – Feb. 2017 (Norma)
Valoración: Tradición otomana /10

 


Los seres humanos y su manía de catalogarlo todo en grupos o etiquetas. Por culpa de esa forma de definir cada uno de los mangas que se publican en Japón, tiendo a hacer criba sin miramientos de una cantidad ingente de títulos que se publican en el país del lejano oriente, intentando huir de ciertos grupos como harem, hentai o slice of life. Los dos primeros no hace falta que me justifique, pero el último suelo hacerlo porque termino aburrido con esas historias meramente contemplativas en las que no logro empatizar de ninguna manera. Lo mismo me sucede con la mayoría de cine de animación nipón, en el que no puedo evitar terminar totalmente dormido como se excedan con los hiatos de ritmo, algo muy común en su estilo cinematográfico…

Pero cada cierto tiempo aparece una obra que se convierte en la excepción que confirma la regla. En ese cómic que, en primera instancia, jamás tocarías ni con un palo o siquiera te interesarías por él en condiciones normales. El problema viene cuando una persona, de la cuál confías plenamente, te la recomienda a ti expresamente y terminas totalmente enganchado a la obra en cuestión. Hoy tengo que hablaros de uno de esos mangas que destacan por su calidad, hoy hablamos de…

BRIDE STORIES
de Kaoru Mori

Nos encontramos en el Imperio Otomano a finales del siglo XIX, más concretamente en un pueblo próximo al Mar Caspio. Todo comienza con la boda de Amira Halgal, una joven de veinte años proveniente de una fuerte tribu nómada y su futuro marido Karluk Eihon, un chico de doce años perteneciente a una familia asentada en este pueblo en cuestión. La diferencia de edad de los dos novios no pasa desapercibida para nadie, pero es lo que suele suceder en las bodas concertadas para crear lazos de unión entre diferentes familias del territorio. Lo que a priori pueda parecer una simple historia clásica de choque de culturas y edades, se convierte rápidamente en una oda al respeto, la admiración y la superación del día a día.

Y es que Amira no es la típica chica criada para ser la mujer perfecta, sino que ha crecido como una más en una tribu acostumbrada a la lucha, la caza y a emigrar cuando las inclemencias meteorológicas están próximas. Pronto conseguirá hacerse con el corazón de todos los vecinos y familiares de Karluk, que quedarán totalmente prendidos de la naturalidad y facilidad con la que hace todas las cosas. De hecho, así es como conoceremos a Pariya, una joven impulsiva que consigue hacer migas con nuestra protagonista desde el principio. O a Henry Smith, un joven británico que va desplazándose por todo el Imperio para conocer las costumbres y culturas de sus pueblos. Además, gracias a él también conocemos a Talas, una joven viuda que vive con su suegra en medio de la nada. Y luego vendrán las hermanas Laila y Leyli, la joven mujer de un rico persa llamada Anís

Los pequeños detalles son los que importan.

En realidad la obra de Kaoru Mori no se centra solamente en su protagonista principal, Amira, sino que va viajando conjuntamente con todos los personajes para terminar contándonos las historias de todas las jóvenes que se van a casar o están casadas. Porque, si no había quedado claro desde un principio, en Bride Stories la constante que se repite en todos sus números es el protagonismo a la mujer, dejando la imagen del hombre como algo totalmente secundario o como una mera excusa en la que poder apoyar su historia principal. Lo que llamó mi atención es la manera en la que describe a cada una de estas mujeres o niñas, con un telón de fondo obviamente machista debido a la época en la que se encontraban, pero que no deja de impresionarnos con situaciones verídicas y que, algunas, actualmente siguen vigentes. La mujer no es representada como un ser superior en todo momento, sin necesidad de darle atributos exagerados o mitificados, sino mostrándonos el papel que tenían por aquel entonces, en el que se encargaban absolutamente de todo. Y la cosa no era tan sencilla como ahora, si es que ahora es sencilla. 

Hay algo que me gusta mucho del estilo nipón a la hora de contar historias y es su buen hacer a la hora de documentarse cuando quieren hablar de una época, un país o un tema en cuestión. Además, suelen explicar todas estas cosas al lector, aportando cultura a una historia que ya posee sus tramas iniciales. Tampoco os penséis que se trata de un simposio sobre la vida de la mujer en el Imperio Otomano austral, ya que también posee sus momentos de acción, romance o incluso comedia. Mori logra mantenernos constantemente enganchados a sus historias, generando curiosidad al lector en el devenir de los acontecimientos, mientras sigue su recorrido por cada una de sus protagonistas. Recuerdo haber escuchado a alguien que se trata de un cómic para mujeres y me parece un error gravísimo. Si hubiese que recomendar este manga a un sexo, cosa que me parece estúpida, creo que debería ser el masculino. Seguramente a muchos les haría bien darse cuenta de lo que realmente significa ser mujer, haciendo hincapié en la época y lugar, y quizá de esta manera aplacar un poquito el machismo inherente que parece se resiste a abandonarnos. Ahí lo dejo, como idea…

La gran Amira.

En cuanto al apartado artístico, creo que no he visto a nadie que dibuje con tal nivel de detalle cada una de sus viñetas. Es una auténtica gozada visual pasar cada una de las páginas y darte cuenta de que estás sosteniendo una obra maestra. La evolución gráfica de Mori ha llegado a tal punto de perfección que me parece totalmente comprensible que tarde tanto tiempo en terminar cada uno de sus tomos, debido a la cantidad de horas que debe invertir en cada uno de sus dibujos. Su juego con la tinta y las sombras es sublime y encima haciéndolo de la manera más limpia posible, dejando a más de un clásico del cómic y el entintado a la altura del betún. Todavía no comprendo como esta autora no tiene mucho más renombre en el mundo del cómic internacional, viendo de lo que es capaz de crear, tanto narrativa como gráficamente. 

En resumen, Bride Stories es un manga que pienso coleccionar y recomendar a toda mi gente, porque merece muchísimo la pena. Yo llegué de rebote a ella y ahora me siento afortunado de haberle dado la oportunidad. Es cierto que en los últimos años hay un gran nivel en el noveno arte, en especial en el japonés, y la obra de Kaoru Mori es un gran ejemplo de ello. Y por mí, que dure unos cuantos años más.

¡Nos vemos en la Zona!

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