#BlackPantherWeek: THE PINK PANTHER, de David H. DePatie y Fritz Freleng

¡Wakandianos saludos, zhéroes y zheroínas!

En una época en la que los cómics pijameros están gozando de una fama increíble gracias a la gran pantalla, era cuestión de tiempo que terminse llegando una película sobre uno de los personajes más importantes y característicos de la Casa de las Ideas: Pantera Negra. La figura del monarca africano que lucha por la paz en su pueblo y se enfrenta a las injusticias mundiales ha dado muchísimo juego en todo el universo Marvel gracias a su delicada situación moral, que le hace anteponer a su propia nación por encima del resto de la humanidad, muy al estilo de Namor (del que también molaría una película).

Por eso desde la Zona hemos decidido hacerle tributo al héroe africano más famoso y querido por los lectores de cómics, dedicándole toda esta semana en exclusiva al personaje y todo lo que la figura de Pantera Negra representa. Es un orgullo para nosotros poder hacer este tipo de semanas especiales (y encima nos divertimos) por lo que esperamos que os lo paséis tan bien como nosotros mientras dure este trayecto panteril. Coged vuestras palomitas, las gafas de leer y preparáos para lo que se viene, zheroínas y zhéroes…

¡Bienvenidos a la #BlackPantherWeek!

Título originalThe Pink Panther
Fecha 1ª emisión: 18 de diciembre, 1964
Cadena: NBC
Creadores: David H. DePatie, Fritz Freleng
Temporadas: 10
Episodios: 124
Género: Comedia muda
Valoración: Piensa en rosa /10

Que conste que yo estaba en la reunión en la que se preparó este EspeZZial y que lo de Pantera lo entendí. Lo que parece que no me quedó muy claro fue el color… Y, ¿ahora qué hago? ¿Me leo un tomo de Pantera Negra y cambio la reseña? No. Muy precipitado. Además, quedaría muy feo haceros esperar todo ese rato, así que, ya que estoy aquí, acompañada de tan ilustre y rosado Sir, voy a contaros cosas de La Pantera Rosa.

Ya os habréis dado cuenta de que no voy a hablar de la película (aunque un poco sí), ni del videojuego, ni del bollo (ooooh). Hoy hablamos del clásico entre los clásicos, una serie mundialmente conocida, cuyos títulos, además de contener impepinablemente la palabra “rosa” se han traducido a prácticamente todos los idiomas. Y diréis, pues qué cutres que sólo traducen el título… Es que La Pantera Rosa es muda.

Decía antes que, aunque no vayamos a hablar de la película, es imposible no mencionarla, ya que nuestros protagonistas tienen su origen en ella. Allá por 1963, Blake Edwards presentó su film, en el que un inspector de la gendarmerie francesa investiga el robo de un gran diamante llamado La Pantera Rosa. Para los créditos iniciales y finales, Edwards le encargó a Fritz Freleng el diseño de una pantera animada que fuera “elegante, muda y rosa”.

Contigo empezó todo.

Tal fue el éxito del felino que interactuaba con los cartelones que ese mismo año se presentó el primer corto animado propio de La Pantera Rosa, The Pink Phink, que ganó el Oscar al mejor corto de animación y que supuso el nacimiento de este icono televisivo. N. de Ed: como las cabeceras de los episodios siempre llevaban integrado el título del capítulo hemos optado por incluir este grandioso episodio completo, en lugar de una intro cualquiera cortada. Disfruten de él on top.

Con sólo tres personajes: La Pantera Rosa, el inspector que la persigue en sus mil y una fechorías y siempre cae en sus trucos y el hombrecillo blanco, antagonista y caricatura del propio Freleng, esta serie es capaz de seguir calando en el público cincuenta y cinco años después. En España era un imprescindible de la tele en días festivos de los ’80 y ’90, junto a Mortadelo y Filemón, y para la mayoría de mi generación casi formaba parte del día a día, pero sigue encajando a la perfección como comodín para completar espacios en programas infantiles y juveniles.

A fregar.

Y seguirá haciéndolo siempre porque La Pantera Rosa posee ese poder que sólo los grandes controlan: que de igual cuántas veces hayas visto los episodios, si los emiten, te quedas a verlos. Pero sólo hablamos de la pantera clásica. El último episodio de la serie original fue Therapeutic Pink, en 1977, y durante un par de años se crearon algunos episodios más para la televisión que mantenían el estilo original, con el título El Show de la Pantera Rosa y bajo el manto protector de la productora DePatie-Freleng. En 1984 Hannah-Barbera, viendo que cualquier reposición rosa seguía teniendo acogida entre el público, hizo un intento de reflotar al personaje con tramas más acordes con la época y decidió otorgarle voz y una familia en La Pantera Rosa y sus hijos. Pero no funcionó.

Dos secuelas más hicieron falta para que se dieran cuenta de que lo que gusta de La Pantera Rosa es esa personalidad arrasadora que mezcla lo absurdo con lo elegante, nutriéndose del personaje del clown y su humor blanco para hacer de este felino rosa el Charles Chaplin de los dibujos animados.

¿A dónde le llevo, caballero?

Antes he dicho que sólo eran tres personajes, pero cometería un error terrible si no hablase de la banda sonora, y del tema principal creado por Henry Mancini, como uno más de la troupe. La Pantera Rosa no sería lo mismo sin su tarántarán, ni esa melodía significaría tanto si no existiera nuestro amigo rosa. A ritmo de jazz, se nos transmite a partes iguales el donaire del personaje y la expectación por saber cuál será su siguiente idea de bombero o de qué aparecerá disfrazado, consiguiendo así un empaque y una simbiosis de tal calibre entre la pantera y su leitmotiv musical, que imposibilitan el pensar en la una sin el otro.

La verdad es que guardo buen recuerdo de casi todas las series con las que crecí, pero reconozco que pocas se pueden seguir viendo hoy en día movidos por algo más que la nostalgia. No es fácil llegar a representar ese concepto de auténtico personaje de ayer y hoy y permanecer “en antena” para siempre. Más nominaciones a los Oscar, innumerables premios, incontables homenajes, crossovers y referencias en otras series animadas, dos portadas en el Times y una estrella rosa en el Paseo de la Fama me avalan.

Cómo no me voy a confundir de superhéroe si son igualitos.

Es muy fácil argumentar por qué La Pantera Rosa es uno clásicos televisivos más icónicos de nuestra era. Y ya que todo el planeta está pendiente hoy del estreno de la Pantera más querida del mundo del cómic, no está de más recordar que no es el primer escarceo de la gran pantalla con un felino de color.
De color rosa.

Si queréis saber más sobre los artículos publicados durante esta semana especial, pinchad en el hastag de #BlackPantherWeek y recordad…

¡Nos vemos en la Zona!

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Teresita Sunday

Si es creepy, es para mí.

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