BILL RAYOS BETA, de Daniel Warren Johnson

 

Título Original:
Beta Ray Bill TPB
Sello: Marvel Comics
Guionista: Daniel Warren Johnson
ArtistaDaniel Warren Johnson
Color: Mike Spicer
Contenido: Beta Ray Bill #1-5 (Mar. – Jul.2021)
Publicación USA:
Publicación España: Noviembre 2021 (Panini)
Valoración: Quién dijo que ya no se hacen tebeos como los de antes

 


En esta reseña vais a encontrar todos los tópicos habidos y por haber. Os aviso ya de entrada para que luego no haya malentendidos. Y va a estar repleta de tópicos porque los tópicos se basan en hechos reales, en lugares comunes que existen y en los que sucedió algo que a fuerza de repetirse ha acabado siendo un tópico. Pero su base es real. Y como este cómic es un cómic como los que se hacían antes, tiene una base real por tanto, va a estar repleto de todos los tópicos que se usan cuando se quiere alabar a un autor, un personaje y un cómic que dejan ese regusto tan bueno como los tebeos de antes. Abróchense los cinturones, este es el segundo tópico y ya dejo de contarlos, porque un viaje alucinante está a punto de empezar y  su protagonista no es otro que…

BILL RAYOS BETA
de Daniel Warren Johnson

Bill Rayos Beta es uno de mis personajes preferidos de todos los tiempos. Quizás porque estaba ahí cuando él llegó y esas cosas marcan. Su primera aparición en la serie de Thor es de las que dejan huella, ya no hablo solo de su presencia y su habilidad en combate capaz de derrotar a Thor y empuñar el Mjolnir, sino que su propio origen causaba impresión amén de su aspecto físico. Ahora, muchos años después, un autor tocado por una varita y que parece que ha nacido para esto de hacer buenos cómics nos trae una historia donde el personaje evoluciona, se conoce mejor a sí mismo y a los que lo rodean mientras asistimos a momentos de su pasado que harán que lo queramos todavía más. Y mientras tanto unas escenas de acción que quitan el hipo.

De Daniel Warren Johnson no voy a dudar nunca pero si es verdad que al ser este su primer proyecto dentro de la continuidad de una de las grandes, su impresionante Wonder Woman de DC estaba dentro del sello Black Label por lo que tenía mucha más libertad, temía que estuviera demasiado ligado a las directrices de Marvel. Pero nada más lejos de la realidad pues pese a que se citan situaciones que acontecen en el Universo Marvel actual, un fill-in encubierto incluido, es una historia que puede leerse independientemente y que además parece que dejará repercusiones en el personaje y en su entorno. De hecho lo único malo que se me ocurre de este cómic es que sólo dure 5 números.

¿Tiene un momento para hablar de lo bueno que es este cómic?

Sin querer desvelar nada de la trama, siempre he sido partidario de que cuanto menos se sepa de un cómic antes de leerlo, mejor, diremos que estamos ante un viaje del héroe, literalmente hablando. Después de presentar como es debido al personaje y el momento en el que vive comprenderemos mejor el porqué de este viaje. Bill Rayos Beta siente que no encaja en ese lugar y en ese momento y parte en busca de aquello que piensa que cambiará esta situación. Para ello contará con varios compañeros de viaje, tan inesperados como necesarios, pues uno de los secundarios nos regala alguno de los mejores momentos de la obra. Bill contará también con la inestimable ayuda de su nave Skuttlebutt, el único vínculo que le queda de su anterior vida.

A partir de aquí todo, absolutamente todo, puede pasar. Desde la búsqueda de Odín hasta un viaje al Infierno, casi literalmente, pasando por combates épicos a más no poder, con situaciones más heavys que el viento, homenajes de los buenos a los clásicos, criaturas de todo tipo, golpes que recuerdan al Wrestling, toques de humor y dosis de drama. Y mientras tanto todavía habrá tiempo para desarrollar a los personajes, crear nuevos vínculos entre ellos, emocionarse por momentos y flipar. Flipar como nunca con alguna escena sacada del anime más loco y que aquí encaja como un guante. Flipar como nunca con peleas brutales a gran escala, con una potencia y una brutalidad que se sale de las páginas para golpearte. Y me quedo corto con todo lo que diga.

Cuando crees que no puede molar más, sale Bill jugando al ping pong.

Daniel Warren Johnson es mi autor de cómic favorito actualmente. Lo lleva siendo desde que lo conocí en Extremity y tiene pinta que como saque un cómic al año lo va a ser durante mucho tiempo. Así que no esperéis que sea muy objetivo cuando hable de él. Pero hay veces que es mejor no decir nada y dejar que un cómic hable por sí solo y este es, sin duda, uno de los casos más claros. El arte de Warren Johnson es tan potente que no deja indiferente a nadie, te podrá gustar más o menos su trazo pero es evidente que es un autor con un estilo potente, muy potente, demasiado potente dirán algunos, pero que resulta tan atractivo como inconfundible.

La espectacularidad de su dibujo queda patente en cada criatura que representa, y en estas páginas hay varios pesos pesados de Marvel, en las expresiones de sus personajes cuando encajan un golpe, y aquí se reparten hostias como panes, en la tecnología que se visualiza, quizás sea este el aspecto que más me ha sorprendido por como el autor ha sabido potenciar esta virtud en una obra de claro calado mitológico. Pero sería injusto catalogar a Warren Johnson sólo como un excelente dibujante, pues su faceta como guionista brilla con luz propia. Con Bill Rayos Beta ha sabido adaptarse a los engranajes de Marvel, manteniendo su espíritu libre y demostrando que sabe cómo escribir grandes aventuras con un trasfondo más íntimo, que comprende a los personajes que usa y sabe mostrar nuevos  aspectos de los mismos, y que domina el pulso de la narrativa como pocos.

Mención especial para el color de Mike Spicer, su colaborador habitual, que consolida sus lápices mientras no descuida los detalles tanto en los fondos como en la acción. Y las onomatopeyas del cómic son para darles de comer aparte.

Ningún dragón ha sufrido daños durante esta reseña.

La verdad es que podría estar todo el tiempo hablando de lo bueno que me parece este cómic, este personaje y este autor pero creo que ya ha quedado bastante claro. Tan claro como que estamos ante una lectura súper entretenida, repleta de acción y de momentos WTF!, con un arte que deslumbra desde la primera viñeta hasta la última y un sabor a clásico que tira de espaldas. Como he dicho antes, lo único malo que se me ocurre decir es que dura demasiado poco. Con lo que mola que las cosas buenas duren mucho tiempo. Pero eso, amigos, es otra historia…

¡Nos vemos en la Zona!

CarlosPlaybook

Como lector de cómics he pasado por todas las etapas de la vida de un lector/coleccionista. A saber, inicio en la infancia por regalo de lote de cómics de un amigo de mi padre, abandono en la adolescencia por invertir el dinero en otras cosas menos saludables pero igual de divertidas, y recuperación en la madurez por nostalgia. Y sí, me encanta HIMYM.

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