BATMAN: ROSTROS, de Matt Wagner

 


Título origina
l
:

Batman: Faces TPB
Sello: DC Comics
Artista: Matt Wagner
Colorista: Steve Oliff
Contenido: Batman: Legends of the Dark Knight #28-30 (Mar. – May. 1992)
Publicación USA: Junio 1995
Publicación España: Enero 2016 (ECC)

Valoración: La cara es el espejo del alma

 

 

Dicen que la importancia de un superhéroe radica en sus némesis. Cuanto mejores sean sus enemigos, más interesante nos resultará ese justiciero. Y en ese aspecto no hay nadie capaz de igualar a Batman. El Caballero Oscuro tiene la mejor galería de villanos posible. Uno de los más llamativos es Dos Caras. El personaje nunca llegó a ser introducido en la serie de Batman de 1966 pese a que el actor escogido iba a ser el mismísimo Clint Eastwood y la adaptación de Tommy Lee Jones en Batman Forever fue bastante cuestionable. Al público general siempre le quedará el recuerdo del gran Aaron Eckhart en El Caballero Oscuro. Pero la primera aparición de Harvey Dent en los cómics fue en el Detective Comics 66, de agosto de 1942. Su apellido posteriormente fue cambiado (originalmente era Kent, como el de Superman) y este número sirvió para introducirnos la trágica historia de su origen. Durante un juicio, Moroni (ahora llamado Maroni) lanzó ácido a la cara del fiscal del distrito. Batman no pudo detener la tragedia y esto hizo que un Harvey con medio rostro desfigurado se convirtiera en el villano conocido como Dos Caras. Es por ello que hoy, a modo de homenaje de este personaje, hablaremos sobre una de sus mejores novelas gráficas. Se trata de…

BATMAN: ROSTROS
de Matt Wagner

Estamos aquí ante un relato principalmente protagonizado por el villano Harvey Dent. Batman será un mero peón en el que mostrará su lado más detectivesco  para poder detener el demencial y perverso plan que Dos Caras tiene entre manos. Tendremos dos claras líneas. La primera de ellas es el claro enfrentamiento entre el Caballero Oscuro y su enemigo. La otra estará relacionada con Bruce Wayne y un agente inmobiliario, quien es seducido y chantajeado para evitar que el multimillonario adquiera una isla. El objetivo de Harvey es claro: reclutar a gente con deformidades físicas para poder vivir en ese lugar alejados de una sociedad que exige la perfección en la belleza y así no sentir la discriminación, creando una nación formado por gente con graves anomalías.

Hablar de Matt Wagner es hacerlo sobre uno de los mejores historietas independientes de la historia. Con apenas 20 años lanzó Grendel, un cómic de creación propia con temática noir. Grendel es uno de los personajes más carismáticos del mundo del cómic. El jefe del crimen organizado Hunter Rose ha gozado de una cantidad de buenísimos números gracias al genial talento de Wagner. Con Grendel es imposible no disfrutar de todo lo que un tebeo puede otorgarnos como lector y de toda la libertad que permite para poder experimentar e innovar. La colección a cargo de este autor fue un soplo de aire fresco al noveno arte; una publicación distinta tanto en forma como en contenido. Durante años, Matt Wagner ha trabajado con el carismático enmascarado. Y todo esto le sirvió para hacerse con 3 Premios Eisner en los años 90.

No había mejor disfraz para nuestro querido Napoleón Brunoparte.

En cierto sentido, podemos decidir que aquí encontramos algunas similitudes con su labor en Grendel. Las composiciones, los diseños y el estilo criminal y noir son un sello propio de este autor. Tendremos a un Batman principiante, que todavía comete fallos y que tiene un perfil extremadamente más detectivesco que superheroico. No cuenta con gadgets ni otros artilugios tecnológicos que le ayudarán a realizar su labor. Solo cuenta con su ingenio, sus habilidades de deducción y su traje. Todo esto recuerda a las primeras historias del personaje durante la Golden Age, en las que se hacía honor al título de la cabecera, al ser literalmente, cómics de detective.

Por otro lado está Harvey Dent, el cual sufre una obsesión y un trauma en lo referente a la perfección física. Aquí estará más desquiciado que en futuras apariciones, menos sosegado y con un enfoque más superficial. Dent siempre ha sido un villano muy interesante de estudiar en el plano psicológico, debido a su dualidad. Mucha gente afirma que el accidente con el ácido solamente sacó ese lado psicópata que tenía previamente. Sin embargo, creo que Wagner yerra en darle a Dos Caras una motivación tan trivial y básica como es el aspecto físico y la preocupación que tiene por estar desfigurado. Podría haberle sacado más provecho a la mentalidad y personalidad del villano, en vez de quedarse en lo obvio y en lo mundanal.

Pobrecillo, a Dent siempre le sacan retratado de su perfil malo.

La historia tiene un ritmo ágil y su lectura es muy amena. Ambas tramas están bien construidas y convergen en el punto óptimo para llegar al punto álgido de la trama. Sin embargo, la conclusión es un poco decepcionante. Fue nominada al Eisner en 1992, pero eso no implica que no tenga fallos perceptibles a nivel narrativo. Pese a esos defectos, es una buena historia que no desagradará a nadie y que consigue devolvernos al Batman detective. Es una obra en cierto sentido rara y diferente, que se nota que tiene cierto toque independiente que sería difícil hallar dentro de la serie regular. Y gran parte de todo esto es gracias al apartado gráfico.

Visualmente, Batman: Rostros es una auténtica delicia. Hay lectores que han sido incapaces de valorar el talento artístico de Wagner reprochándole al decir que es una mala copia de David Mazzucchelli. Y aunque sí guarda cierta similitud en el trazo, el empleo de la tinta negra jugando con las sombras y las composiciones de páginas son muy diferentes. Matt Wagner es un genio de la narrativa gráfica, de jugar con la forma de dibujar y crear en pos de innovar y provocar un golpe de efecto en el lector. Juega con los diferentes recursos que ofrece el cómic como medio y nos llega a sorprender en varios momentos. Es uno de los grandes nombres de la industria y un prodigio inigualable. Consigue meternos en la atmósfera de un thriller de cine clásico ahondando en las posibilidades que otorgan las secuencias gráficas.

¡El espectáculo no ha hecho más que comenzar!

En definitiva, Batman: Rostros es una novela gráfica muy recomendable. Pese a tener algunos errores, la experiencia de lectura resulta muy gratificante. En el apartado artístico, Wagner está sublime como ya nos tiene acostumbrados. Una aventura protagonizada por uno de los villanos más interesantes y que nos devuelve al Caballero Oscuro más detectivesco y falible. Sus virtudes hacen olvidar sus pequeños fallos.

¡Nos vemos en la Zona!

Buy Me a Coffee at ko-fi.com

También te podría gustar...

Deja un comentario, zhéroe

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.