BATMAN EUROPA, de Matteo Casali, Brian Azzarello y VV. AA.

 


Título original
:

Batman: Europa HC

Sello: DC Comics
Guionistas: Matteo Casali y Brian Azzarello
Artistas: Giuseppe Camuncoli, Jim Lee, Diego Latorre y Gérald Parel
Colorista: Alex Sinclair
Contenido Batman: Europa #1-4 (Ene. – Abr. 2016)

Publicación USA: Abril 2017
Publicación España: Septiembre 2017 (ECC Ediciones)
Valoración: ¡Sálvese quién pueda! / 10

 

Vaya puta mierda.

Y no me duele decirlo pese a ser Batman uno de los implicados, que una cosa es ser un lover de la vida y otra un forofo con bufanda y vuvuzela del cómic. Tiendo a buscar de forma innata cualquier cosa positiva, por ínfima que sea, a todo lo que cae en mis manos, me ocurre en la vida (por mucho que duela) o lo que es más difícil: hacérselo ver a quienes me rodean para que se sientan mejor, pero a veces el puñetazo es tan grande que prefieres quedarte en el suelo y admitir tu derrota y éste, sin que sirva de precedente, es uno de esos momentos.

Tras una noche como otra cualquiera en Gotham, Batman descubre que han hackeado el ordenador de la batcueva y que un virus mortal a través del aire le ha infectado dándole solo una semana para su inminente muerte. La primera pista le mandará a Berlín y a partir de ahí será una carrera frenética donde tendrá como compañero al más inesperado de sus enemigos. Así es como conocí a vuestra madre el primer cómic de Batman que NUNCA compraría. Esto es…

BATMAN: EUROPA
de Matteo Casali y Brian Azzarello

Sabía a lo que iba, partamos de esa base. Ya había leído despropósitos de esta miniserie allá a donde iba y justo eso fue lo que me animó a darle una oportunidad, pensé quizá si leo una historia mala de mi personaje favorito suba de nivel en esto de reseñar. Quizá mi amor por todo obtenga un nuevo enfoque y sea capaz de analizar mejor mis lecturas simplemente por el placer de hacerlo”, pero siempre con ese pequeño haz de luz esperanzador de que al final no fuera esa cosa horrorosa que todos decían que era y disfrutara de sus virtudes aunque fueran pocas. Pero no. Ni de lejos. Ay.

Ya con mi gozo en un pozo, hundido en mi desgracia y admitiendo la gran derrota, me vino a la cabeza otra historia criticada, apaleada, desollada, masticada y escupida por la mayoría del fandom como fue Batman: All-Star y que a mí me resultó una ida de olla disfrutable y brutal como ella sola. Quizá las expectativas creadas por dos iconos de la industria como Frank Miller y Jim Lee jugaron en su contra, pero me parece el ejemplo perfecto antes de meterme a analizar esta nueva historia. Es decir, que con esto quiero llegar al punto que puedes fumarte todo lo fumable y hacer una historia absurda, loca, desproporcionada pero con un mínimo de calidad e interés dentro de ese caos. Ese cómic, para mí, lo tenía, pero este Batman: Europa parece que ni lo intenta ni lo pretende.

Jim Lee y su colección de rayitas.

Cada número va precedido por una pequeña introducción histórica de la ciudad en pocas viñetas, donde el mismo Batman reflexiona sobre momentos significativos situando al lector antes de proseguir su carrera contrarreloj. Algo que a priori podría salirse del tiesto, termina siendo llamativo y se agradece ante tanto desconcierto. Ya que, al menos, el recorrido es un dislate con todas las letras, nunca está de más que cada número nos sirva como una pequeña visita a la oficina de turismo.

Particularmente es en el número #3, que transcurre en la ciudad de París, donde acontecen los momentos más surrealistas de todo el cómic y ni siquiera el buen dibujo de Diego Latorre consigue enderezar el rumbo. Pese a eso, la ambientación tétrica de la noche parisina deja muy buen sabor de boca. Resumiendo: el guión estropea el deleite artístico de forma contundente. Esa fue la sensación que tuve en la primera lectura y que corroboré con una segunda donde obvié los bocadillos y me limité a disfrutar del dibujo. Ahí, compañeros míos, con el sólo transcurrir de las viñetas y un silencio absoluto, la historia se disfruta sola. Tanto que hasta en ciertos momentos se vislumbra cierta ambigüedad.

Creo que me he dejado las gafas 3D en casa.

Todo autor tiene sus altibajos y nadie se marca obras de calidad absoluta día sí y día también. Y aun siendo de menor calidad siempre tendemos a rescatar esas coletillas que cada autor deja en todas ellas, ese aroma que quizá mejoren sus peores obras. Partiendo que no sé dónde acaba Matteo Casali y donde empieza Brian Azzarello, el guión es una lista de incongruencias, una tras otra, donde la relación de Batman con su indeseado compañero es la espina que más se clava y duele. Una actitud del atormentado héroe tan poco cuidada que parece de guionista que no ha leído nada del personaje, no lo conoce o no le importa. Las consecuencias febriles del virus intentan servir como excusa ante tales razonamientos y decisiones pero que hacen más mal que bien. Al menos yo no me las creo, siendo el otro protagonista el más creíble. Es más fácil creer en el caos del propio caos, sin necesidad de entenderlo, que buscarle lógica a la lógica sin tenerla (ha muerto la neurona que me quedaba).

El dibujo, pese a verse perjudicado por el guión tan pobre, es lo mejor de la obra. Los implicados, con Giuseppe Camuncoli encargado de todos los bocetos, consiguen ese tratamiento tan caótico y febril como si ellos también estuvieran afectados por el virus. Paranoia, imperfecciones, manchas y unos colores oscuros y apagados armonizan el resultado final. Un tono claramente pictórico y clásico que casa perfectamente con los escenarios europeos convirtiendo cada ciudad en un elemento casi necesario, en otro personaje más (uno que no se ve afectado por el guión, por suerte). Una homogeneidad notable donde Jim Lee es el que menos encaja ya que su estilo se aleja mucho del de los demás.

Disfrutad de este dibujo, porque lo demás…

No recomendaría esta historia ni a mi mayor enemigo. No sólo porque hablamos de un personaje lleno de buenas historias para hartar a cualquiera, sino porque encima empobrece un arte visual de gran calidad. Una historia que no cuenta nada y lo que pretende acaba siendo un sinsentido casi absurdo en determinados momentos. Papel de chimenea. Estoy sembrado eligiendo reseñas justo cuando mi compañero Javier Marquina me ha nominado para el próximo Challengers of the Unreviewed. Soy un hacha del oportunismo.

¡Nos vemos en la Zona!

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2 Respuestas

  1. Manuel B dice:

    A Jim Lee le pasa igual, hace los dibujos que quiere y ningún guionista es capaz de ponerle un texto decente :P

  2. Garrak dice:

    Es que Jim Lee es el poochie de los dibujantes. Se preocupa más de poner una serie de imágenes cool encajonadas en cuatro paredes, y que el guionista de turno rellene los bocadillos

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