BATMAN: EL CABALLERO DE LA VENGANZA, de Brian Azzarello y Eduardo Risso

 


Título original
:

The World of Flashpoint (feat. Batman)
Sello: DC Comics
Guionista: Brian Azzarello
Artista: Eduardo Risso
Colorista: Patricia Mulvihill
ContenidoBatman: Knight of Vengeance #1-3
(Jun.Ago. 2011)

Publicación USA: Marzo de 2012
Public. España: Abril de 2012 (ECC)
Valoración: 8/10

 

El catalizador para la forja de un héroe, alterando circunstancias clave como el grado de madurez o la estabilidad mental, puede resultar en pérdida de la razón, los escrúpulos y las fuerzas, o en búsqueda de redención, retribución o la propia muerte.

Un callejón famoso (o infame). Dos disparos con ecos infinitos.
Una tragedia familiar. Pero una resolución compartida.

Sumergiéndonos en un charco de lluvia, sangre y lágrimas, aquí está…

BATMAN: EL CABALLERO DE LA VENGANZA
de Brian Azzarello y Eduardo Risso

“You seem to have some anger issues.”

Mil y una veces hemos presenciado los sucesos de Crime Alley aquella fatídica noche en que los Wayne salían del cine tras la proyección de The Mark of Zorro, y aunque rara vez nos sorprende si no es debido a su presentación formal, Azzarello y Risso lo consiguieron cuando se les dejó regresar a Gotham con motivo del gran evento que revolucionó el universo ficcional de DC: Flashpoint, una suerte de dimensión paralela (como tantas otras veces habíamos visto en la línea Elseworlds de la editorial) en la que los orígenes de los principales héroes de la editorial habían sido profundamente alterados.

En este escenario se presentó, entre otras miniseries, Batman: Knight of Vengeance, una vuelta de tuerca a los orígenes del Murciélago que introducía un leve pero definitorio matiz en la tragedia de los Wayne (¡ojo, spoiler!): Thomas Wayne se abalanzaba sobre su tradicional asesino y quien resultaba acribillado por las balas era el pequeño Bruce. (fin del spoiler)

Ante la tragedia, el pathos suele derivar en el mundo del cómic en el establecimiento del momento definitorio del héroe, que en el universo tradicional suponía una nueva visión del mundo para un infante cuyos valores estaban en proceso de formación y necesitaban de una figura paterna que Bruce encontró en Alfred. Sin embargo, la maduración se producía forzadamente debido a la pérdida de la inocencia por parte del niño, destruyéndose por completo el mundo de la imaginación y la ignorancia de los problemas del mundo adulto.

Ésta visión idílica se ve sustituida, sobre todo, por un sentimiento irracional de culpa, derivado de la impotencia y/o incapacidad para actuar en el irreparable momento decisivo. El giro que presentan Azzarello y Risso toma este motivo y lo divide, planteándonos el efecto que la misma tragedia puede tener en otras dos personas, de características muy diferentes.

“You don’t know anything but joy, do you, children? Besides fear. Joy and fear.”

Por un lado, dicho sentimiento de culpa y las ansias de venganza se sobreponen al dolor, cuestionando las acciones propias del personaje en el momento clave y multiplicando la rabia que justifica el seguir adelante. De este modo se produce la búsqueda del orden en el entorno a la espera de restablecer un orden vital que jamás llegará. El carácter de agria, los deseos son enterrados por el deber y la obsesión por mantener el control se lleva a lo profesional, canalizando los horrores a través de un compendio de empresas que ejerzan presión por diferentes vías en todo Gotham.

Por otro, es el sufrimiento el que resulta vencedor y los límites de la razón son, de forma inevitable, sobrepasados, dando lugar a la locura y a la eliminación de todo acercamiento lógico a la realidad. La entrega total al caos se adapta sorprendentemente bien a las sombras de la ciudad gótica: si el mundo en el que vives no juega según las normas establecidas, ¿por qué hacerlo tú?

“See? I’m smiling.”

Los protagonistas de esta miniserie representan las dos caras de una misma moneda manchada de sangre que busca, en vano, un rayo de luz entre tanta oscuridad. Pero ni héroe ni villano pueden encontrar ni un atisbo de ello, disolviéndose las características que los califican como tales. No hay espacio en esta Gotham para la esperanza: compañeros que jamás tuvieron descendencia, aliados permanentemente dañados y villanos absorbidos por la escala de grises que conforma la cohorte del héroe.

Y es que si hay un defecto claro que sacarle a este pantano emocional de mundo, más cercano a los planteamientos de Frank Miller llevados al extremo del poder y la mugre, es la redundancia que representa la presencia de ciertos villanos. Los que no han cambiado, como Killer Croc, se limitan a esconderse en las alcantarillas, siendo más aterrador el mundo de la superficie; y los que lo han hecho, han sido fagocitados por la imponente presencia del falso héroe y reducidos a la mínima expresión, diluidas sus personalidades y sus ansias de poder, imposibles de alcanzar bajo el nuevo régimen.

“All the blood on my hands… hasn’t changed a thing.”

La propuesta de Brian Azzarello y Eduardo Risso, una pareja que de éxito probado, vuelve a entregar en Batman: El Caballero de la Venganza una historia breve e interesante que, más allá de adscribirse a un gran evento y tener a Batman en la portada, ofrecía mucho más: un cuestionamiento sobre las causas y consecuencias que separan por una fina línea al héroe del villano, una yuxtaposición trágica del orden y el caos, y una representación de Gotham como el eterno pulso entre control y desesperación.

Todo ello conformando una sola figura, en forma de murciélago, que absorbe estas características en una única entidad, un hombre sin poderes en un mundo de dioses: el Wayne que sobrevivió.

Y hasta aquí la reseña de una de mis obras favoritas de DC de los últimos tiempos, coincidiendo más o menos con la misma época en que empecé a leer DC.
El motivo de esta reseña era un concurso planteado, precisamente, por nuestra Distinguida Competencia (#ClaroQueSíAnder), los colegas de Zona Negativa. Ni qué decir tiene que no gané nada.
Espero que al menos vosotros hayáis disfrutado de la reseña.

¡Nos vemos en la Zona!

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8 Respuestas

  1. Joe Runner dice:

    Gran reseña compañero. Jamás hubiera pensado que ésta fue uno de tus primeros cómics de DC (hubiera jurado que llevabas muchos más años haciéndolo). A mi también me gustó mucho la idea del “nuevo” Batman. Por no mencionar a ese Joker. Aunque también he de admitir que esperaba más, no obstante, me pareció un tie-in cojonudo.

    Sigue así Ander. Nosotros no podemos darte premios, pero te damos nuestro hamor.

    • Suít, suít lof me dáis. Y sí, sólo llevo leyendo DC desde el reboot. La primera obra de DC que leí fue Año Uno + El Hombre Que Ríe, del coleccionable de Planeta (poco antes de perder los derechos), que no sé si costaba 1 euro o qué, en tapa dura. Y la segunda obra de DC que compré fue ésta, la grapa de 4.50 de ECC. ¡Soy un inculto deceíta! xD

      Respecto al “esperar más”, eso me pasó a mí la primera vez, que lo leí en un tris (ni media hora se tarda en leerlo) y ese otromundo resultaba muy interesante, pero alcanzaba su final lógico muy pronto. Es por eso que enfoqué esta reseña de una forma más temática que explicativa, porque los hechos no importan más allá del catalizador.

      Por otro lado está el factor de que muchos de los personajes que cambian roles respecto al universo tradicional a menudo son “porque sí”.

      SPOILER
      El caso del Pingüino es bastante flagrante: un tipo con el ego y el ansia de poder de Cobblepot no puede quedar relegado a mero subalterno ni en la dimensión paralela más irónica. Y no me hagas hablar de Selina…
      FIN DEL SPOILER

      En cualquier caso, repito: interpretada temáticamente, es impecable.

  2. Mr. X dice:

    ¡Pues mola (reseña y obra)!
    Hablando de cambios de roles -y del concurso Zn- no sé si has leído Batman: Nueve Vidas y Batman: Thirkiller, pero ambas son muy recomendables.
    ¡Saludos!

    • Tuve “Nueve vidas” en las manos y volvió a la estantería porque no me molaba el tipo de papel para ese tipo de obra (ésta es mi cruz más reciente con ECC), pero le tengo echado el ojo a Motter. Caerá, más tarde o más temprano.

      ¡Y un placer que se pase usted por aquí y más para decir cosas buenas! ¡Vuelva usted cuando plazca! Y si hace clic en mi nombre bajo el título del post encontrará otras reseñas (o co-reseñas) mías. ¡Abrazo!

  3. David Donaire dice:

    Buena reseña como siempre. Yo he leído poco Batman pero con esto del 75 aniversario me está entrando el gusanillo de leer más cosas del encapuchado y, está historia es una de las que caerá.
    P.D. : Si Ander, el primer tomo del coleccionable valía un euro, Año Uno por ese precio, la mejor compra comiquera de mi vida junto al Giant Size #1 de X-menos también a un leuro.

  1. 5 Enero, 2017

    […] 3. Batman, El Caballero de la Venganza, donde se juega con la posibilidad de que en lugar de los padres de Bruce el que hubiera sido asesinado hubiera sido el propio Bruce Wayne. […]

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