BAOH, de Hirohiko Araki

 

 

Título original:
Baō Raihōsha (バオー来訪者 )
Editorial: Shūeisha
Género: Shōnen
Mangaka: Hirohiko Araki
Publicación Japón: Oct. 1984 – Feb. 1985
Public. España: Oct. 1992 – May. 1993 (Planeta DeAgostini)
Valoración: Súper parásitos molones/10

 


La percepción de los cómics ha ido variando con el paso de los años. Actualmente distinguimos entre historias para niños y para adultos, pero no siempre fue así. Recuerdo que cuando era un enano pelirrojo que no paraba de correr de un lado al otro en casa, la única manera que tenían mis padres de mantenerme tranquilo era comprándome tebeos de cualquier índole. No se paraban a mirar qué estaban comprando ni su contenido, debido a que “los cómics eran para niños“.

Cuando tenía la tierna edad de ocho años, mi cuñado me trajo una caja llena de revistas viejas y tebeos que su hermano mayor había estado coleccionando y que quería deshacerse de ellos. Dentro de aquel cofre del tesoro se encontraban ocho números del que se convertiría en mi primer manga (con permiso de Dragon Ball). Al principio no entendía mucho y me daba bastante miedo lo que en esas hojas se contaba, pero con el paso de los años se convirtió en mi cómic favorito. Dejadme que os hable de…

BAOH
de Hirohiko Araki

Durante la Segunda Guerra Mundial, la organización Judas comenzó ciertas investigaciones sobre gérmenes para el desarrollo de armas bacteriológicas y tras acabar la famosa contienda, USA se unió al grupo de investigación nipón para seguir buscando el arma definitiva, siendo lo único que el país americano dejó intacto del antiguo imperio. Su último experimento y el que prometía ser el definitivo es Baoh, un parásito capaz de mejorar a su huésped y dotarle de extrañas habilidades sobrehumanas. Por ahora, todas las demostraciones con seres vivos no humanos ha sido un éxito rotundo y es por ello que Ikuro Hashizawa es la gran esperanza de la organización, en parte debido a la cantidad de años empleados en el proyecto. Pero el joven no es un voluntario a la causa. Al igual que él también está una niña llamada Violet que posee unos poderes innatos de precognición que le servirán para lograr escapar de las garras de sus captores y, de paso, liberar a Ikuro de forma totalmente accidental. Unidos por el destino se dedicarán a huir y acabar con todos los mercenarios que Judas y el doctor Hazyeye les enviará en pos de recuperar sus grandes inversiones.

Suelen decir que el primer libro que leemos nos marca para toda la vida. En mi caso sería la obra de Hirohiko Araki, que quedó grabada en mi mente y corazón de por vida. A diferencia de los shōnen actuales, éste está cargado de acción y violencia de principio a fin. La labor de presentación de los personajes y su personalidad es llevada a cabo por un narrador omnisciente, ergonomizando el avance de la trama y dejando así cubierto este fundamental aspecto del guión. Tanto es así que cuando nuestro protagonista se convierte en Baoh es incapaz de hablar, siendo los pensamientos de Ikuro la única información extra que nos queda entre masacre y masacre. Porque otra cosa no, pero muertes horribles hay para aburrir. Si os esperáis una historia en la que las luchas sean al más puro estilo One Piece en el que, como mucho, vemos algo de sangre y rasguños, estáis muy equivocados. Aquí el ver cráneos derretirse, brazos hechos papilla o tajos de considerable profundidad está a la orden del día.

¡Limpieza de cutis!

Y es que el personal dibujo de Araki ayuda a que todas estas imágenes macabras sean todavía peor de lo que debieran. Con sus cuerpos desproporcionados, sus poses ortopédicas y esas miradas vacías, logra generar un mayor efecto y dejar al lector bastante trastornado. Me parece simplemente maravilloso. Creo que este cómic le da sopas con hondas a JoJo’s Bizarre Adventures, pese a ser su ópera prima. Pero es que a diferencia de su obra magna, la brevedad y perfecta ejecución de Baoh pocas veces se ve en el mundo del cómic y mucho menos en su país. Se nota que el creador nipón sabía perfectamente cómo terminar su historia, haciendo que todo cuadre y que, además, cuente con un final redondo. Además, creo que esta es la obra en la que despliega un mejor apartado gráfico en comparación a lo que nos tiene acostumbrados. Aunque puede que yo no sea la persona más objetiva para determinar eso, todo sea dicho.

Ahora viene la peor parte de todas: la edición. Originalmente fue editado en dos tomos, ya que se trata de una historia bastante corta. En Estados Unidos se editó en diez números en los que se habían escaneado las imágenes, dado la vuelta y traducido para que la lectura fuera totalmente occidental. Así todas las viñetas estaban invertidas, los nombres traducidos a su gusto y el orden de lectura al contrario. ¿Y qué hicieron los de Planeta? Pues cogieron la versión americana y la tradujeron al castellano. Con un par bien puestos. Menos mal que eso actualmente no se hace, pero menudo desastre. Más que nada porque es la única versión que tenemos en nuestro país, amén de que está totalmente descatalogada. No sé si sería una locura esperar una reedición en nuestro país del par de tomitos japoneses, pero sería lo suyo. De esta manera Planeta rescataría un título muy interesante en un formato y una traducción que le hicieran justicia. Tocará quejarse mucho a ver si hacen caso…

Con lo modosito que se le ve al chaval…

En resumidas cuentas, en Baoh encontramos a la gran joya olvidada del maestro Araki. Pese a su brevedad es altamente recomendable y pide a gritos una nueva reedición. Sólo espero que suceda más temprano que tarde.

Con esta reseña se da el pistoletazo de salida a una serie de especiales sobre el autor japonés, debido a que celebramos el 30º aniversario de JoJo’s en diferido. Estad atentos a futuros posts, ya que este será #JoJosYear. Ya veréis…

¡Nos vemos en la Zona!

Joe Runner

Jefe tiránico loco y científico de Zona Zhero. ¿O era al revés?

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