AVES DE PRESA (Y LA FANTABULOSA EMANCIPACIÓN DE HARLEY QUINN). Pues eso

Título original:
Birds of Prey (And the Fantabulous Emancipation of One Harley Quinn) 
Año: 2020
Director: Cathy Yan
Guión: Chuck Dixon, Jordan B. Gorfinkel, Christina Hodson (Cómic: Greg Land)
Fotografía: Matthew Libatique

Reparto: Margot Robbie, Mary Elizabeth Winstead, Ewan McGregor, Jurnee Smollett-Bell, Rosie Pérez, Chris Messina, Derek Wilson, Steven Williams, Ali Wong, Matthew Willig, Charlene Amoia, François Chau, Greice Santo, Eric Michael Cole, Nico Greetham, Judy Kain, Eddie J. Fernandez, Robert Catrini, Dana Lee, Anthony Molinari, Ego Mikitas, Michael Masini, Gerald Downey, David Bianchi, Sara Montez, Mike Ferguson, Lenora May, Dominic Pace, David Anthony Buglione, Jeff Lipary, Joe Bucaro III, Eddie Alfano, Ryan Wicks, Pramod Kumar, Paul Lasa, William Guirola, Bruno Oliver, Karen Teliha, Zack Whyel, Julian Garcia, Nick Phillips, Bojana Novakovic, Jenelle McKee, Luis Richard Gomez, Ryan Watson, David Ury, Shad Gaspard, Adinett Nsabimana, Jason Catron, Jack Dourakos, Diezel Ramos

Valoración: Yipikai yei madafaka

Sinopsis: Después de separarse de Joker, Harley Quinn y otras tres heroínas, Canario Negro, Cazadora y Renée Montoya, unen sus fuerzas para salvar a una niña, Cassandra Cain, del malvado rey del crimen Máscara Negra.

Las segundas oportunidades son raras, y más en el mundo del cine, que no tiene fama de perdonar. El descalabro de Escuadrón Suicida, en 2016, puso en riesgo la continuidad en pantalla de muchos personajes “marginales” del universo DC, y más especialmente de Harley Quinn, un personaje muy popular en el imaginario colectivo que hacía por fin su debut. Pero Margot Robbie tenía sus propios planes para el personaje, y ya desde 2015 presionaba a las esferas de Warner Bros. para sacar adelante una película con Quinn liderando un equipo de superheroínas (o supervillanas). El objetivo, empujar adelante a personajes menos conocidos del universo DC, y por supuesto, presentar la primera película de superhéroes en muchísimo tiempo liderada por mujeres.

¡Feliz DCU nuevo!

Cinco años después, la situación es muy favorable. Las películas de superheroínas se han popularizado y normalizado (y de hecho son mayoría este año), y el trauma de Escuadrón Suicida se ha superado con un nuevo Joker para borrar de la memoria aquel Jared Leto (que como premio de consolación, ahora es Morbius) y, sobre todo, con un semi reboot con la mayoría del reparto original con James Gunn (premio de consolación por perder Guardianes de la Galaxia 3… hasta que la recuperó. ¡Todo ha salido a pedir de boca!).

Todo ha salido bien menos para Harley Quinn, que después de romper con el Joker no sabe qué hacer con su vida. A lo largo de Aves de Presa (o la Fantabulosa Emancipación de Harley Quinn), reencontrará un sentido a su vida alejada de la influencia de personas como Joker. El empoderamiento es el nexo común de todas las protagonistas de la película, que además de Quinn, presenta a Renée Montoya (Rosie Pérez), una policía honrada pero menospreciada; a Black Canary (Jurnee Smollett-Bell), una cantante del club del criminal Máscara Negra; a la Cazadora (Mary Elizabeth Winstead), una misteriosa justiciera muy fan de las ballestas; y a Cassandra Cain (Ella Jay Basco), una niña asiática que establecerá una ¿maternal? relación con Harley.

Otra relación muy particular.

Aves de Presa presenta un grupo protagonista muy diverso que es a la vez lo mejor y lo peor de la película. En general, todos los personajes están bien definidos, aportan algo a la trama y tienen algún momento interesante. Pero desgraciadamente, la balanza está muy descompensada. La policía es el personaje que más peso narrativo carga a sus espaldas, pero a pesar de algún chascarrillo al final (bastante forzado) no tiene el carisma suficiente para cargar con una película de superhéroes (o de cómic, al menos). En un chiste muy acertado, la película se ríe del personaje por “parecer salido de una serie de polis de los ’80”… y realmente no se equivoca. No es un mal personaje, pero sí es uno muy poco original, con un desarrollo tópico a más no poder, y que nos priva de pasar más tiempo con personajes mucho más interesantes.

Personajes como Cass, la niña que está siempre en el centro de la acción pero casi no tiene tiempo para desarrollarse. O la Cazadora, que queda como un alivio cómico y recurre antes a la autoparodia que a intentar tomársela en serio. Que quizás sea lo mejor, los chistes en los que se ríen de ella por intensita son de los mejores, pero sigue siendo triste que salga poco más de cinco minutos. Quizás el personaje mejor parado sea Black Cannary, carismática, tan imponente como vulnerable y con cierto toque de misterio que se beneficiaría mucho de una secuela… Pero sin duda, la peli es de Margot ‘Quinn’. Y sorprendentemente, al contrario que en Escuadrón Suicida, no sólo es un personaje divertidísimo, también es uno muy sólido y con un buen desarrollo, quizá algo tópico, pero indudablemente satisfactorio. Margot Robbie lo da todo para humanizar a Quinn y hacernos que nos caiga bien, sin perder su lado “picarón”, muy al estilo Deadpool, que hace que técnicamente siga siendo una villana. Sus escenas son, sin duda, las mejores de toda la película… lo que nos hace pensar que, de haber sido protagonista absoluta, la peli habría mejorado mucho.

¡Hola amiguis!

Eso hubiera implicado, claro, una trama que girara en torno a ella, en vez de pillarla de refilón, como ocurre aquí. La película, aunque tiene una base muy buena, no demuestra todo su potencial porque la trama es muy endeble, llena de tejemanejes y macguffins que no implican directamente a ningún personaje, y que lastran considerablemente el ritmo en la primera mitad de la película. Por eso cuando estalla la acción, a pesar de estar estupendamente coreografiada y ser muy violenta sin llegar a ser gratuita, no podía evitar aburrirme: nada me provocaba tensión ni particular interés, quedándose en poco más que en escenas de lucimiento para los personajes que no avanzaban la historia a ningún sitio. Es una pena porque Ewan McGregor como villano es divertido, pero queda superficialmente reducido a dos o tres escenas haciendo “de loco” sin mucho más que contar.

Lo mejor que podemos decir de Birds of Prey es que es otro escalón más para una DC Comics que no se estanca en una única fórmula y que busca que cada película tenga su identidad propia. Preferencias aparte, es innegable que ofrece algo considerablemente distinto a las últimas cinco películas del estudio (y que, a su vez, esas también son muy diferentes entre sí), lo que debería poner en un aprieto al que siga quejándose de la sobreexplotación de los superhéroes.

Cuidado conmigo que estoy muy loca.

Dicho esto, no puedo evitar lamentar que Birds of Prey, distanciándose intencionadamente de las típicas tramas formulaicas de las películas de superhéroes… haya acabado acercándose a las típicas tramas formulaicas de una serie de polis del montón. Divierte porque tiene un variado grupo de personajes sólidos (aunque no todos igual de interesantes), la acción está bien sin depender de la saturación CGI y por supuesto, hace progresar el cine de superhéroes dando voz a perfiles hasta ahora discriminados por género y raza. Pero en algún punto entre las escenas de Harley (sin duda las mejores) la película pincha, y sin llegar a deshacerse, se priva de demostrar todo su potencial.

¡Nos vemos en la Zona!

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