AVATAR: LA LEYENDA DE AANG. La de verdad

Título original: Avatar, The Last Airbender
Fecha 1ª emisión: 21 de febrero, 2005
Cadena: Nickelodeon
Creadores: Michael Dante DiMartino, Bryan Konietzko
Temporadas: 3
Episodios: 61
Género: Aventuras/ Artes marciales
Valoración: La épica hecha serie de animación /10

Agua, Tierra, Fuego, Aire.
Hace muchos años las cuatro naciones vivían en armonía, pero todo cambió cuando la nación del Fuego atacó. Sólo el Avatar, maestro de los cuatro elementos podía detenerlos, pero cuando el mundo más lo necesitaba, desapareció. Después de cien años mi hermano y yo encontramos al nuevo Avatar, un maestro del aire llamado Aang. Aunque sus habilidades para controlar el aire eran grandiosas, tenía mucho que aprender antes de poder salvar al mundo, y yo creo que Aang podrá salvarnos.

Venga, selfie.

Con estas palabras de la joven de la tribu del agua Katara podemos resumir la que considero una de las mejores series de animación jamás hechas. Las peripecias de Aang, Katara y su hermano Sooka para derrotar a las fuerzas de la Nación del Fuego son lo más cercano a la épica de El Señor de los Anillos que he visto nunca en animación. Pero vayamos por partes.

El núcleo de Avatar, más allá de las inevitables batallas contra los malos, es el viaje de desarrollo de sus personajes. Su protagonista, Aang, no es más que un niño con la pesada carga del manto del Avatar y las responsabilidades que conlleva. Su desaparición durante 100 años ha ayudado a cimentar la tiranía de la Región del Fuego sobre el resto del mundo, y suya es la misión de ponerle fin. Y, sin embargo, su inocencia infantil mezclada con la sabiduría adquirida al haberse criado en un monasterio se convierte en su mejor arma. A pesar de las dificultades de su viaje, su optimismo, sus ganas de ayudar a los demás y el apoyo de sus amigos le bastan para ser el héroe que el mundo necesita.

Imagine all the peopleeee!

En el caso de Katara, su papel no es menos importante pues se convierte en la guía y apoyo principal de Aang. Cuando al Avatar le falta valor para continuar ella es la que lo anima, y su fortaleza y capacidad para inspirar a los demás se vuelven claves en determinados episodios. Su arco también implica aumentar sus capacidades como maestra del agua, llegándose a convertir en maestra del propio Aang en el domino de dicho elemento.

Por lo que respecta a Sooka, su papel es más bien el de alivio cómico, pero su falta de poderes no le impide convertirse en el estratega del grupo, concibiendo los mejores planes cuando la situación. Y más adelante se unirá al grupo Toph, una chica de gran carácter con dominio sobre la tierra quien a pesar de su ceguera es capaz de sobreponerse y lograr lo impensable en más de una ocasión.

¡Desde arriba! ¡5, 6, 7, 8!

Pero sin duda la guinda del pastel en cuanto a desarrollo de personajes es el príncipe Zuko. Hijo del malvado Señor del fuego y siempre marcado por un inquebrantable sentido del honor, Zuko empieza un viaje junto a su tío Iroh para detener al Avatar y así ganarse el respeto de su padre. Pero lo que no sabe es que comparte mucho más de lo que cree con el Avatar, en cuanto al sentido de la moralidad se refiere. Su recorrido, impredecible y coherente a la vez, es el colofón que convierte a Avatar en una gran serie.

La serie está dividida en tres temporadas, cada una corresponde a un “libro” con el título del elemento que Aang debe aprender a dominar en cada temporada. La primera temporada, el libro del Agua, es la más irregular, conteniendo el peor episodio de la serie (algo reconocido más adelante por la propia serie en uno de sus capítulos más originales), pero también algunos de mis favoritos personales. Es a partir de la segunda temporada donde la serie alcanza unas cotas de solidez en su calidad realmente espectaculares, introduciendo nuevos antagonistas, mostrando la escala de grises de tanto de la Nación del Fuego como del resto de bandos involucrados en la guerra y culminando en un apoteósico final que, a pesar de contar con cierto deus ex-machina bastante polémico, reivindica los valores pacifistas de Aang y de la propia serie sin dejar de entretener.

Encantadores.

La animación amerimanga de la serie es de gran calidad, con una fluidez perfecta para sus vistosos combates que a menudo involucran el dominio de los cuatro elementos. También cabe destacar el original diseño de las criaturas que pueblan la serie, animales mezcla de dos especies o más. Las mascotas de Aang, Appa el bisonte volador y Momo el lémur volador, son entrañables.

Antes de terminar esta reseña quiero dar un par de consejos. El primero, que evitéis como la peste la película The Last Airbender, de M. Night Shyamalan, que adapta la primera temporada de la serie. Se trata de una mala película y pésima adaptación. Aquellos que hayáis tenido la mala suerte de ver la película antes que la serie, por favor, no juzguéis a la última por la calidad de la primera y dadle una oportunidad. El segundo es más bien un repaso a vuestras opciones de lenguaje de la serie, ya que la serie está disponible desde el 31 de marzo en Netflix (razón principal por la que he escrito esta reseña), en versión original y en español, pero sin subtítulos al español. El doblaje al español es de gran nivel, aunque os perderías grandes interpretaciones de la versión original como la de Dante Basco, como Zuko, Mako como el tio Iroh o Mark Hamill como el Señor del Fuego. La elección es vuestra.

Un poco de pranayama por la mañana.

Avatar: La Leyenda de Aang es una gran serie de animación repleta de aventuras, acción y un excelente desarrollo de personajes. Espero de corazón que esta reseña os anime a probar esta gran serie. Y recordad…

¡Nos vemos en la Zona!

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