ATOM AGENCY, de Yann Le Pennetier y Olivier Schwartz

 


Título Original
:

Atom Agency Vol.1. HC
Sello: Éditions Dupuis
GuionistaYann Le Pennetier
Artista: Olivier Schwartz
Colorista: Hubert
Publicación Francia: Octubre 2018
Publicación España: Abril 2021 (Nuevo Nueve)
Valoración: Un cómic de muchos kilates

 

 

En toda Francia no se habla de otra cosa, el robo de las joyas de La Begum con un botín valorado en 200 millones de francos tiene a todo el país consternado. ¿Quién se halla detrás de tal vil fechoría? ¿Quedará este delito impune? ¿Por qué la policía todavía no ha detenido a nadie? Ante este panorama tan desolador la esperanza puede venir de cualquier lugar y será una recién estrenada Agencia de Detectives quienes tratarán de resolver el caso. Ellos son…

ATOM AGENCY
de Yann Le Pennetier y Olivier Schwartz

Los lectores más avispados se habrán dado cuenta que estoy usando una prosa algo más lírica en esta reseña y es que la ocasión lo merece pues, cuando uno lee (devora, mejor dicho) este cómic, es fácil imbuirse de la atmósfera del mismo gracias a la excelente ambientación que destilan sus páginas. En cualquier esquina de las múltiples viñetas que atesoran estas páginas podremos ver una referencia, un detalle, una imagen que nos evoca a esa lejana época en la que se desarrolla la acción. No es tanto la ciudad o el país sino el momento histórico, 1949, el que marca el tono de la obra tanto en lo visual, con esos coches de época tan glamurosos que compartían aceras con carros tirados por caballos, como en lo narrativo, con unos personajes marcados por su pasado, hombres duros, mujeres de armas tomar, jóvenes soñadores y viejos luchadores.  

Las historias ambientadas en otra época tienen un encanto especial que las hace distintas a lo que estamos acostumbrados y desprenden un aroma particular que las diferencia del resto de relatos contemporáneos. Uno de los factores diferenciales que suman encanto a este tipo de historias es ese aura de inocencia que ahora ya hemos perdido pero que en su momento dibujaba una realidad más sencilla en la que no cabía la maldad que ahora sabemos está intrínseca en el ser humano. Durante la lectura de esta obra hay un momento que el protagonista encañona a uno de los villanos por la espalda pero es incapaz de disparar por tratarse de un acto cobarde, casi despreciable para los cánones de entonces. Hoy día algo así sería impensable y no podríamos concebir que el villano escapara por este motivo. Pero a mí me hizo sonreír y casi en aquel instante me decidí a escribir esta reseña para compartir con vosotros estas sensaciones añejas, pero reconfortantes para el alma, que se presentan al leer una historia enmarcada en un tiempo que no es el nuestro pero con el que nos sentimos perfectamente representados.

Escaqueo nivel Bart Simpson.

El elenco protagonista se centra en el joven Atom, hijo del comisario Vercorian  y que quiere mostrar su valía como detective privado aunque sólo sea para que éste le deje de recordar que debe casarse con una mujer armenia. Le acompañará en este viaje Mimi una muchacha de lengua larga, atrevida y provocadora y con muchos más recursos de los que se le suponen a primera vista. A primera vista impresiona también Jojo, ex campeón de lucha libre, algo que me ha fascinado es la pasión que despertaba este espectáculo en aquella época, que busca labrarse un nuevo futuro una vez se ha retirado del ring. Con esta suma de talentos parece que la Atom Agency lo tiene todo para resolver este caso pero no serán pocos los devenires que les tiene preparados el destino en su camino. Unos obstáculos que se erigen en la figura, y qué figura, de Erika, una femme fatale sin tantos escrúpulos como nuestros jóvenes amigos.

Y es que, más allá de los citados, existe todo un mundo de personajes perfectamente retratados que acaban por dotarle a la historia ese tono de género negro que encaja perfectamente con el humor franco belga de toda la vida. Por momentos es fácil que el lector piense que se haya ante una obra de Hergé, no sólo por los pantalones bombachos con calcetines blancos que viste Atom, pues hay un dinamismo estridente en todos los movimientos de los personajes, los vehículos y un entorno vivo que rodea a la acción principal. Si bien la relación entre los protagonistas se aparta del clasicismo para dar rienda suelta a un espíritu más transgresor mostrando la homosexualidad, el adulterio y la violencia de una manera más directa. Es ese aire más moderno el que me ha recordado, por aquello de cerrar el círculo de referencias, a un personaje que no les es desconocido a los autores como es Spirou.

Mira por dónde, la Sra. Begum y un servidor pensamos lo mismo.

Yann Le Pennetier es un guionista francés que ha trabajado con la plana mayor de personajes más importantes del cómic europeo, desde el citado Spirou a Lucky Luke pasando por Thorgal,  de quien escribe las historias desde 2018. Con tan vasto Curriculum poco hay que añadir salvo que personalmente desconocía su obra y este primer encuentro no podía ser más satisfactorio. Además de la excelente ambientación y unos personajes muy bien definidos, Le Pennetier domina el ritmo con precisión quirúrgica, sabiendo combinar con maestría la presentación y el desarrollo de los conflictos a la par que avanza la trama principal y se desarrollan los personajes.

A los lápices Olivier Schwartz no le va a la zaga a su compañero de aventuras en El botones de verde caqui y La mujer leopardo, dos álbumes de Spirou a los que ya les tengo echados el ojo, y ofrece un trabajo de primer nivel donde destaca, por encima de todo, la atención a cada uno de los detalles. En cada página asistiremos a un festival de fondos con vida propia, figuras perfectamente representadas y rostros expresivos gracias a una caracterización minuciosa y unos acabados en vehículos y estancias donde no falta ni sobra absolutamente nada. Es fácil quedarse embobado apreciando su dibujo más si cabe cuando no en pocas ocasiones las viñetas están repletas de texto. Y el color de Hubert recoge el testigo de los lápices de Scwartz. Consigue un acabado muy limpio donde se puede apreciar el trabajo del dibujante en todo momento, aportando multitud de tonos en una misma escena para diferenciar bien todos los elementos de la misma.

No es ‘La Ventana Indiscreta’ pero está muy bien.

Una vez más, alguien que conozco gracias al mundillo del cómic en el que me muevo casi todo el tiempo me acabó recomendando un cómic que, a priori, hubiera pasado muy por debajo del radar. Un cómic en el que encontraremos humor, ironía, acción y drama, buenos diálogos, grandes personajes y en definitiva todo aquello que como lector nos gusta, una buena historia bien contada.
Una vez más, alguien supo dónde hacerme mirar y me gustó lo que encontré, aunque en este caso no estoy hablando de cómics. Pero eso, amigos, es otra historia…

¡Nos vemos en la Zona!

CarlosPlaybook

Como lector de cómics he pasado por todas las etapas de la vida de un lector/coleccionista. A saber, inicio en la infancia por regalo de lote de cómics de un amigo de mi padre, abandono en la adolescencia por invertir el dinero en otras cosas menos saludables pero igual de divertidas, y recuperación en la madurez por nostalgia. Y sí, me encanta HIMYM.

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