Aquellos Maravillosos Años 90, #8c: LA ERA DE APOCALIPSIS (y III): El legado de En Sabah Nur

Ayer se estrenó en nuestros cines X-Men: Apocalipsis, donde la Patrulla-X se enfrenta a la llegada de En Sabah Nur. Y en la sección Aquellos Maravillosos Años 90 le hemos dedicado la semana al macroevento que lo convirtió en el más villano más poderoso de los mutantes.

La semana pasada os presentábamos los antecedentes de la saga y dos días después hacíamos lo propio con una guía-resumen de La Era de Apocalipsis. Hoy afrontamos las consecuencias editoriales y creativas del mayor evento de la historia de la franquicia mutante.

EL LEGADO DE APOCALIPSIS
Más de 20 años de historia

La Era de Apocalipsis había terminado, pero su sombra es alargada y llega hasta nuestros días, como vamos a ir viendo. Uno de los efectos editoriales inmediatos de su publicación fue una breve reactivación del interés del público en los “What if…?” o mundos alternativos. Así, dentro del reino de taifas que era la Marvel post-Tom DeFalco surgía el Marvel Alterniverse, una sublínea de corta duración bajo la cual pasó a publicarse la añeja cabecera What if… a partir del número #76, además de tres proyectos especiales: Ruinas, versión deprimente de Marvels, obra de Warren Ellis; el Punisher mata al Universo Marvel de Garth Ennis; y La Última Historia de los Vengadores de Peter David.

What If… #81 (Ene. 1996)

La cabecera What if… aprovechará de manera casi inmediata la popularidad de La Era de Apocalipsis ofreciendo versiones alternativas de la historia, como el número #77: “¿Y si Legión hubiera matado a Magneto?” (en septiembre de 1995) o, sobre todo, el #81: “¿Y si la Era de Apocalipsis no hubiera acabado?” (en enero de 1996). Este último, realizado por Fabian Nicieza, uno de los escritores de la saga, y un pictórico Kevin Hopgood, narra cómo, tras la derrota de Apocalipsis, la Patrulla-X debe hacer frente junto a los personajes presentados en Universo-X a la llegada de Galactus.

Volviendo a la oficina mutante, una vez concluida La Era de Apocalipsis, se dispuso a retomar los títulos -y las numeraciones- de las cabeceras mutantes canceladas durante el evento. Con el objetivo de reproducir el éxito de los especiales que habían abierto y cerrado el exitoso crossover se lanza, en julio de ese mismo año de 1995, X-Men: Prime, un cómic escrito por Scott Lobdell y Fabian Nicieza que nos devuelve a personajes que habían estado desaparecidos los últimos cuatro meses.

Dibujado por múltiples colaboradores habituales de la franquicia, el especial recupera las diferentes tramas de las series mutantes que habían quedado inconclusas debido a la desaparición del Universo Marvel, pero además nos revela que una serie de personajes provenientes de la Era de Apocalipsis han logrado escapar de la destrucción de su mundo natal. Y así descubrimos que personajes como el Hombre de Azúcar o la Bestia Oscura no solo eludieron el destino de su realidad, sino que llevan años pululando por nuestra Tierra, estando, vía retrocontinuidad, detrás de algunos de los elementos característicos del universo mutante. Otros refugiados del evento que viajarán al presente del restaurado Universo Marvel en este especial son Holocausto y, sobre todo, X-Man, de cuya serie hablaremos más adelante. Y fue a partir de aquí cuando la franquicia mutante se fue a paseo, pero de verdad.

X-Men: Prime #1 (Jul. 1995): Donde todo volvió a ser como antes

REPRODUCCIÓN POR MITOSIS
La metástasis mutante

El éxito de La Era de Apocalipsis le valió a su editor, Bob Harras, un aumento. Cuando los directivos de Marvel se dieron cuenta de que la estrategia de llevar la editorial a base de sublíneas independientes era un despropósito y que era necesario devolver la figura del Editor en Jefe, el elegido no fue Mark Gruenwald, cuya experiencia y conocimiento de la editorial lo ponían como el mejor posicionado para la labor, sino un Bob Harras que había conseguido aupar a sus series a los primeros puestos de venta en un momento de bajadas generalizadas. Harras se convertiría en el editor en jefe de Marvel, pero continuando al frente de la oficina mutante. Y así veremos cómo escritores, hasta la fecha, ligados a la franquicia, como Fabian Nicieza o Larry Hama, así como prometedores fichajes como Mark Waid o Warren Ellis, comienzan a abandonar las series mutantes. Al mismo tiempo, guionistas como Scott Lobdell (ahora al cargo de las dos series insignia de los mutantes), Howard Mackie, Jeph Loeb, Terry Kavanagh o Ben Raab comenzaban a hacerse cargo de los títulos de la línea.

X-Man #5 (Jul. 1995)

De entre estos títulos hay que hablar, por su condición de spin-off directo de la saga, de X-Man (1995-2001) que, al contrario que el resto de series del crossover, no fue cancelada con el final del evento y, tras su llegada al Universo Marvel en el X-Men: Prime, la serie de Nate Grey narraría las aventuras del mutante refugiado de La Era de Apocalipsis en el Universo Marvel a partir de su quinto número.

El equipo creativo de Jeph Loeb, (posteriormente John Ostrander, que también hizo sus cosas en la línea por aquel entonces) y Steve Skroce se mantendría en los primeros números, pero Terry Kavanagh se haría cargo de la serie a partir de su segundo año, manteniéndose hasta prácticamente su final. Así convertiría a la serie en el peor título de la línea durante todo ese tiempo, y hablando del universo mutante de los 90, eso es mucho decir. Sólo Warren Ellis, entrado el siglo XXI, lograría dar al personaje cierta entidad en su último año de andadura, siendo cancelada en el número #75 (en mayo de 2001).

Al ser un personaje cuyo origen estaba totalmente ligado al mundo de la Patrulla-X de Magneto no es de extrañar que en su cabecera se dejen ver tanto otros refugiados de la tierra dominada por En Sabah Nur, así como la propia Era de Apocalipsis, bien vía flashback, bien vía argucias argumentales más complejas, como la dibujada por Alan Davis en el annual de 1996.

Tales from the AoA #2 (Dic. 1997)

Resulta curioso que, al margen de los títulos comentados, la Marvel de la época, tan dada a exprimir sus éxitos, no aprovechara todavía más la popularidad del universo alternativo. Si bien se anunció de manera temprana la publicación de una serie de especiales que narrarían hechos transcurridos en el pasado de la desaparecida realidad bajo el título Relatos de la Era de Apocalipsis, finalmente la cabecera quedó reducida a dos números.

El primero, publicado en diciembre de 1996, con Scott Lobdell y Ralph Macchio escribiendo y Joe Bennet dibujando, narra el viaje de Magneto y sus Hombres-X al Área Azul de la Luna, dominada por uno de los Jinetes de Apocalipsis en aquel entonces: Muerte. Versiones alternativas de los Inhumanos se cruzarán en el camino de la Patrulla-X al tiempo que se nos desvelan detalles sobre la formación del grupo que se presentó en X-Men: Alpha con una historia simple y con algo de angustia vital, como le gustan a Lobdell.

Algo mejor es el segundo y último número, publicado un año después del primero, escrito nada menos que por el jefazo en persona, Bob Harras, y dibujado por Steve Epting, con quien ya había trabajado en Los Vengadores. Este cómic ofrece una historia que podría ser considerada una precuela del Factor-X apocalíptico, narrando el trágico encuentro de los hermanos Summers con su padre, Christopher Summers. Su vuelo, en esta realidad, no fue interceptado por los Shi’ar sino por unos alienígenas bastante más siniestros, lo que el guionista aprovechará para profundizar en las personalidades y motivaciones de Cíclope y Kaos así como su rivalidad fraternal.

Mutant X #1 (Oct. 1998)

Si bien en años posteriores no se nos devolverá de manera directa el mundo alternativo dominado por el mutante darwinista, la Marvel de Bob Harras sí que realizará algún intento de reproducir su éxito con un título de premisas similares: Mutante X (1998-2001). La serie era una continuación directa de la cancelada X-Factor, y narraba cómo Kaos acababa atrapado en el cuerpo de su contrapartida de un mundo alternativo, líder del grupo de mutantes Los Seis, lleno de versiones alteradas de viejos conocidos en un universo donde estos no eran ni temidos ni odiados.

Inicialmente dibujada por Tom Raney, la serie será escrita en su totalidad por un Howard Mackie que jamás logrará explotar el potencial de la premisa, dando tumbos durante toda su andadura y consiguiendo hacer una serie, como poco, terriblemente aburrida.

Uncanny X-Men #377 (Feb. 2000)

Damos un salto en el tiempo y nos plantamos en el año 2000. Alan Davis llevaba un tiempo encargándose de los guiones y dibujos (con ayuda en este último apartado de gente como Adam Kubert, Tom Raney o Leinil Francis Yu) de las series bandera de la franquicia mutante, Uncanny X-Men y X-Men. Entre crossovers e interferencias editoriales Davis propuso algo insólito en la franquicia: atar cabos sueltos; y entre ellos, las maquinaciones de Apocalipsis. De paso, el británico también buscó zanjar un misterio que llevaba dando vueltas desde el lejano X-Factor #14: Los Doce, un crossover (sí…) que se extendería por varias series mutantes.

Lo sucedido en esta saga nos llevará inmediatamente a… otro crossover: Eras de Apocalipsis donde los efectos de la batalla con Apocalipsis provocan continuas alteraciones en la realidad. Sin relación con la obra original más allá del título y el villano implicado, esta historia comparte con aquella el interés por introducir una nueva realidad alternativa, cinco en este caso, presentadas por sus respectivos equipos creativos habituales en cada uno de los títulos implicados: Uncanny X-Men #378, Cable #77, Lobezno #148, X-Men Unlimited #26 y X-Men #98.

Blink #1 (Mar. 2001)

Ya entrados en el siglo XXI, llega Destello (2001), una curiosa, al menos en lo referente a su publicación, miniserie de cuatro números. Lanzada en los inicios de la época de Joe Quesada como editor en jefe de Marvel, y que tiene toda la pinta de haber sido una herencia de la época Harras, la serie se centraba en Claire Ferguson, uno de los “nuevos” personajes que introdujo La Era del Apocalipsis. Su simpatía entre los lectores, pese al tiempo pasado desde su última aparición, propició la publicación de esta miniserie… o eso o Harras tenía que darle algún curro a su amigo Lobdell, que también podría ser.

Dibujada por Trevor McCarthy, su primer número está íntegramente escrito por Scott Lobdell, que pasa a ser el argumentista a partir del segundo número, mientras que el recién llegado a la editorial Judd Winnick se ocupa del guión, en lo que podemos intuir una muestra del “efecto Quesada” en la línea editorial. El argumento narra, de nuevo, hechos transcurridos con anterioridad a X-Men: Alpha: Destello entra en conflicto con la Patrulla-X de Magneto, abandonando el grupo y acabando, en un intento por derrotar a Apocalipsis, en la Zona Negativa, con aparición de Blastaar incluida. El cómic, competente aunque fácilmente olvidable, ofrece al lector algún giro argumental inesperado al tiempo que lo devuelve a La Era de Apocalipsis, un mundo cuyo impacto inicial ya se había diluido.

Exiles #1 (Ago. 2001)

Pero volveremos a reencontrarnos con Destello ese mismo año, ya que debuta el primer volumen de Exiliados (2001-2008), serie que narra las peripecias de un grupo de mutantes cuyos miembros proceden de diferentes realidades alternativas ya extintas y cuya misión inicial consiste en viajar por el multiverso arreglando desaguisados que amenazan con su destrucción. Lanzada por Judd Winnick y Mike McKone la serie se centraría en las relaciones interpersonales, que serán su fuerte, frente a una continua presentación de diferentes realidades alternativas que jamás llegan a estar especialmente desarrolladas. En sus páginas nos reencontraremos con otro superviviente de La Era de Apocalipsis, Dientes de Sable, que retoma su relación paterno-filial con Destello, además de un Morfo que, sin provenir de la misma realidad que los anteriores, comparte diseño y personalidad con el personaje introducido en el crossover mutante de 1995. Tras el abandono de McKone primero y Winnick después, entrarían Jim Calafiore y Tony Bedard respectivamente, y la colección duró 100 números antes de ser cancelada y posteriormente relanzada como Nuevos Exiliados por Chris Claremont. Pero antes de que esto suceda, el grupo tendrá ocasión de viajar al mundo natal de “sus” Destello y Dientes de Sable gracias a cierta celebración

NOSTALGIA Y REIVINDICACIÓN
Retorno a la Era de Apocalipsis

Age of Apocalypse One-Shot (May. 2005): El 10º aniversario

Y es que el 2005 marca el décimo aniversario de la publicación de la saga original y en Marvel decidieron celebrarlo. Junto a la publicación del Official Handbook of the Marvel Universe #11 (2005) centrado en La Era de Apocalipsis, se publica el one-shot Age of Apocalypse (2005) que, en la línea de Relatos de la Era de Apocalipsis, cuenta con varias historias sucedidas con anterioridad a los hechos narrados en el X-Men Alpha. Así, Scott Lobdell vuelve al mundo que ayudó a crear, con la ayuda de Alvin Lee, para contarnos cómo Coloso y Gata Sombra acabaron al cargo de La Proxima Generación. Otro veterano de la saga que vuelve es Larry Hama que, junto a Talent Caldwell, explica la relación entre Arma X, todavía con dos manos en esta historia, y una joven Mariko Yashida, y de paso nos presenta la versión “apocalíptica” del Samurái de Plata. Por otra parte, Tony Bedard, que no participó en la historia original, pero que está haciendo trabajitos en la Marvel del momento, desentrañará con Paco Medina el origen de la extraña relación entre Dientes de Sable y Chico Salvaje.

X-Men: AoA #1 (May. 2005)

La importancia de todas estas historias no pasa de lo anecdótico y su nivel es, en el mejor de los casos, correcto. No obstante, la última historia incluida en este especial, escrita por Akira Yoshida (¿quién?) y dibujada por Mark Brooks, sienta las bases de la segunda parte de esta celebración. El relato arranca inmediatamente después del final de X-Men Omega, con nuestros protagonistas enfrentándose a una muerte nuclear segura con la esperanza de que el pasado haya podido cambiarse, pero, para su sorpresa, ese final nunca llega. Apocalipsis ha muerto, pero la realidad no parece haber cambiado y, por algún motivo que sólo Magneto parece conocer (y ocultar), las bombas nucleares jamás llegan a tocar lo que una vez fue Nueva York.

Esta historia sirve de prólogo a la serie limitada de 6 números X-Men: Age of Apocalypse (2005), donde Chris Bachalo, que ya trabajó durante el evento original en Generation Next, se encargará de los lápices, pero los guiones no caerán en manos de ninguno de los guionistas originales del crossover (normal, dirán algunos): el escritor elegido será el ya mentado Akira Yoshida. Pero… ¿de dónde sale este guionista? Yoshida venía desde Japón y, junto al dibujante Kia Asamiya, había intentado encontrar trabajo en el mercado USA. Gracias a Asamiya (que se encargó de plasmar los guiones de Chuck Austen nada menos en Uncanny X-Men) había conseguido hacer llegar a Marvel, y que ésta aceptara, su propuesta para una de esas series que buscaban captar a un nuevo público usando personajes clásicos: Thor: Son of Asgard. A partir de aquí se había convertido en uno de los autores preferidos por los editores a la hora de encargar proyectos especiales, siendo especialmente prolífico durante estos años: Elektra: The Hand (2004), X-Men/Fantastic Four (2005), Wolverine: Soultaker (2005), Kitty Pryde: Shadow & Flame (2005) o el cómic que nos ocupa que, al parecer, parte de una propuesta del autor realizada en 2003.

¿La Reina Blanca? Pues no: es Dazzler en la Era de Apocalipsis.

Como ya hemos anticipado, la serie nos devuelve a La Era de Apocalipsis, también conocida a partir de ahora como Tierra-295 para distinguirla de Tierra-616, numeración que Alan Moore dio al Universo Marvel y que ahora se ha convertido en el sistema “oficial” de clasificación multiversal de la casa. La acción arranca un año después de los hechos narrados en la historia de Yoshida, publicada en el one-shot: los Estados Unidos están en proceso de reconstrucción, con el presidente Kelly al mando de la nación y Magneto como Director de Asuntos Mutantes.

Con el objetivo de relajar las tensiones entre una humanidad que ha visto a un mutante (casi) provocar el fin del mundo, Magneto ha desarrollado un programa para dar caza a todos los aliados de Apocalipsis supervivientes. Los encargados de llevar a cabo esta misión serán, cómo no, la Patrulla-X, formada por viejos conocidos (Fuego Solar, Tormenta, Gambito, Dazzler o Mercurio) y personajes cuyas versiones de esta realidad no vimos en su momento (Loba Venenosa o el Samurái de Plata) o que simplemente no existían cuando se publicó la historia original (Xorn o X-23). Esta última será enviada para convencer a Arma X de que vuelva al grupo, pero las cosas se complicarán para el Amo del Magnetismo cuando entren en escena una serie de personajes que buscan saldar cuentas relacionadas con la verdad detrás de la salvación del desastre nuclear: todo el mundo cree que fue gracias a Magneto, pero puede que no sea cierto.

El atroz rediseño de Mercurio es sólo uno de los problemas artísticos de esta miniserie.

Esta miniserie tiene múltiples taras, tanto a nivel gráfico como argumental, dejando al margen que no tiene demasiado sentido que ésta sea la Era de Apocalipsis original, ya que nunca se trató de un mundo alternativo, sino que transcurría en una alterada Tierra-616 (aunque esto podría ser la razón de que se hable de “la Nueva Era de Apocalipsis“). Para empezar, la premisa de Yoshida nos presenta una Era completamente alejada de su concepto primigenio: eliminado Apocalipsis y el escenario desolador de un mundo en ruinas, sin esperanza, donde los villanos han ganado y la Patrulla-X lucha una batalla perdida… sólo nos queda un mundo reconstruido donde los humanos, pese a todo, todavía temen y odian a los mutantes, demasiado parecido a la Tierra-616 y sin la gracia de la obra original.

Por otra parte, disuelto ese impacto inicial de las versiones alternativas de personajes clásicos, el guionista tampoco logra en ningún momento que nos interesemos por ellos, siendo a veces indistinguibles de sus versiones originales y actuando (los que no están de bulto) como meras piezas en su historia, que se alarga y pierde tiempo en batallas gratuitas y revelaciones cogidas con pinzas. Tampoco ayuda que el escritor intente introducir la mayor cantidad posible de versiones alternativas, aunque no tengan razón de ser. En el apartado gráfico tenemos a un Bachalo que, independientemente de la evolución de su estilo hacia el cartoon, ofrece un trabajo tremendamente descuidado, con fondos poco trabajados, narrativa confusa, rediseños bastante lamentables (como el de Mercurio) y personajes indistinguibles unos de otros que a menudo parecen más trolls que humanos.

Exiles #60-61 (May. 2005): Portadas entrelazadas, como en los viejos nuevos tiempos…

Y finalmente volvemos con Los Exiliados, ya que la serie se vería envuelta en la celebración del aniversario en sus números #60 y #61, obra de Tony Bedard y Jim Calafiore. El grupo fue arrastrado al “hogar” de Dientes de Sable y Destello cuando reciben a una nueva incorporación: nada menos que Holocausto, otro nativo de esta realidad que ha estado vagando por el Universo Marvel desde su aparente destrucción. La misión de los Exiliados, que transcurre paralelamente a los hechos narrados en los primeros números de la serie limitada de Yoshida y Bachalo, consiste en eliminar a la Patrulla-X y su líder antes de que estos puedan descubrir el secreto que este, Magneto, oculta. El equipo creativo realiza un buen trabajo (mejor aún si lo comparamos con el de los encargados de la serie limitada), ofreciendo la suficiente acción y giros como para mantener el interés y, quizás, captar nuevos lectores, pese a que arrastra los problemas de premisa derivados de la miniserie central.

LOS OTROS APOCALIPSIS
Del Día M al Mundo de Batalla

Nos dejamos de celebraciones y pasamos a comentar una historia de ese mismo año, claramente influenciada por La Era de Apocalipsis. Por supuesto, se trata de un crossover, el que inauguró la nueva era de los cruces en Marvel: Dinastía de M (2005). Tras años sin grandes crossovers y después de tentar las aguas, la editorial decide traer de vuelta los eventos de la mano de Brian “Lo hizo un Mago” Bendis. Partiendo de tramas establecidas en su recién iniciada etapa en Los Vengadores (básicamente convertir a la Bruja Escarlata en un deus ex machina con tepatas) lanza, junto a Olivier Coipel, una miniserie de 7 números cuyas ramificaciones se extenderán por todo el Universo Marvel, o bien dentro de sus series regulares, o bien a través de series limitadas independientes.

Lo siento. Me he equivocado. No volverá a ocurrir.

Las similitudes con la saga noventera son obvias: un suceso altera todo el Universo Marvel tal y como lo conocemos; en los números sucesivos vamos a ir conociendo detalles de ese mundo y viendo los cambios que los protagonistas han sufrido (cambios que se exploran de manera más detallada en sus propias cabeceras) para, finalmente, ser testigos de los intentos de los protagonistas para devolver el mundo a su estado original. Sin entrar a valorar la calidad de la obra (ya lo hizo brevemente mi compañero Xades), podemos afirmar que, al menos a nivel de coherencia interna y planificación editorial, sale perdiendo en comparación con la historia ideada en las oficinas de Harras.

What If? X-Men: AoA #1 (Feb. 2007)

Ya a finales de 2006 se publica el one-shot What if? X-Men: Age of Apocalypse, uno de los varios especiales publicados ese año que exploraban diferentes versiones de conocidas historias. En este caso se nos muestra una Era de Apocalipsis diferente, surgida a raíz de la muerte de Xavier Y Magneto a manos de Legión, y cómo los Vengadores reclutan a un joven Nathan Summers con el objetivo de derrocar a En Sabah Nur. Dibujada por un novato y bastante torpe Dave Wilkins, la importancia de este cómic sería anecdótica de no ser por su guionista: Rick Remender.

Remender se convertirá en uno de los guionistas revelación de la Marvel del último lustro gracias a su trabajo en Imposibles X-Force (2010-2013), en la que sus protagonistas (Lobezno, Masacre, Fantomex, Mariposa Mental y Arcángel) se enfrentarían, ya desde el primer número, a las maquinaciones de los acólitos de Apocalipsis. La antigua influencia del villano sobre uno de sus miembros llevará al grupo a buscar la ayuda de la Bestia Oscura, la versión de Hank McCoy que lograba escapar de su realidad natal en las páginas del ya lejano X-Men: Omega. El Menguele mutante dice conocer la solución para su desesperada situación; no obstante, esta se encuentra lejos, en un laboratorio situado en su mundo original, lo que lleva a X-Force a viajar a la Era de Apocalipsis.

La Era jamás lució tan terrible y ominosa como bajo la paleta de color de Dean White.

Allí el grupo se encuentra una Nueva York en ruinas donde los humanos son explotados y asesinados sin piedad, un paisaje desolador, más parecido al de los cómics originales que a los del 10º aniversario –pese a que un también confuso McCoy se encarga de aclarar al lector que se trata del mismo mundo que vimos en la serie limitada de 2005. Por supuesto, nuestros héroes se encontrarán con la Patrulla-X de ese mundo (en cuyas filas vuelve a militar Dientes de Sable, de vuelta tras la cancelación de Nuevos Exiliados, de los que formó parte junto a Mariposa Mental) con la que, tras la inevitable batalla-por-malentendido, acabarán aliándose y descubriendo quién es el nuevo Alto Señor de Tierra-295.

Uncanny X-Force #11 (Ago. 2011)

Todo esto sucede en el primer acto de La Saga del Angel Oscuro, que transcurre en los números #11-18 (de agosto de 2011 a febrero de 2012) de la colección guionizada por Remender, con dibujos de un irreconocible Mark Brooks y un excelso Jerome Opeña. Durante esta historia también seremos testigos del viaje a Tierra-616 de la Patrulla-X de La Era de Apocalipsis, que habrán sufrido múltiples bajas.

Un relato recomendable, como toda la labor del guionista al frente de la serie, que devuelve al mundo alternativo y sus personajes sus características originales al mismo tiempo que los actualiza. Tras el final de la historia, Kurt Darkholme, el Rondador Nocturno desarrollado por Warren Ellis en X-Calibre, se incorporará a X-Force con el objetivo de encontrar y eliminar a los fugados de La Era de Apocalipsis que ahora residen en el Universo Marvel. Remender sabrá jugar con esto, manteniendo las características propias del personaje y haciendo que choque con sus compañeros de equipo, que no pueden evitar confundirlo y compararlo con su más amable contrapartida, Kurg Wagner, difunto por aquel entonces.

Age of X: Alpha (Mar. 2011)

En la primera mitad del mismo 2011, las cabeceras X-Men: Legado y Nuevos Mutantes se vieron envueltas en un crossover que buscaba evocar la saga apocalíptica, tanto en tono como en título: Era de X (2011). Para colmo, fue inaugurada con un Age of X: Alpha, escrito por Mike Carey, guionista regular de X-Men Legacy y encargado, además, de los números de New Mutants enmarcados en el cruce, y dibujada por Mirco Pierfederici. ¿La premisa? Algo -o alguien- ha cambiado el pasado, la Patrulla-X jamás existió y los mutantes llevan décadas siendo exterminados. Los últimos supervivientes viven atrincherados en la Fortaleza-X, el último refugio para el Homo Superior construido por el general Magnus y protegido por muros de energía telequinética. Unas militarizadas versiones de nuestros personajes llevan 3000 días haciendo frente a los continuos intentos de incursión de las fuerzas humanas, que buscan eliminar el gen X de la faz de la tierra.

Durante los 4 meses que duró la historia, extendida entre X-Men Legacy #245-247 y New Mutants #22-24 (de febrero a mayo de 2011), veremos cómo el encuentro de Legado, la versión de este mundo de Pícara, con un mutante procedente de más allá de los muros dispara las sospechas sobre el origen de su encierro, cuyo instigador, por cierto, ya estuvo implicado en cierto crossover de 1995. El trabajo de Carey, con lápices de unos justitos Clay Mann y Steve Kurth, es cumplidor, pero poco más; la historia se beneficia de tener un solo guionista que logra mantener un cierto interés en el lector. Sin embargo, el autor no consigue superar el handicap de contar algo demasiado visto a estas alturas, ya que nunca llega a aportar nada novedoso o impactante a lo largo del relato.

Los Vengadores de la Era de X: una formación atípica.

Algo mejor es el tie-in en forma de serie limitada de dos números, Age of X: Universe, cuyo título también busca evocar aquel Universo-X donde se nos mostraban los personajes no-mutantes del mundo de En Sabah Nur. En este caso, la historia transcurre con anterioridad a los hechos de la principal y está protagonizada por una versión distorsionada de los Vengadores. Con un Capitán América que “sólo sigue órdenes” a la cabeza, Simon Spurrier y Khoi Pham hacen cuestionarse a los protagonistas la moralidad de sus actos cuando estos sean enviados a destruir la recién construida Fortaleza-X.

Flashpoint #1 (May. 2011)

Sin movernos del año 2011, hacemos un inciso para saltar brevemente tanto de universo como de editorial, ya que la influencia de La Era de Apocalipsis se va a dejar ver en nada menos que la casa de Superman. Por las vueltas (editoriales) que da la vida, el principal promotor de la historia original, Bob Harras, se ha convertido en Editor Jefe de DC Comics y, curiosamente, con él al frente se orquestó Flashpoint (de mayo a agosto de 2011).

En este crossover (…lo sabíais…), la alteración de un hecho del pasado de la vida de Barry Allen, Flash, trae como consecuencia la desaparición del Universo DC, cuyas cabeceras son canceladas y sustituidas por otras protagonizadas por versiones alternativas de los personajes de la editorial. Las similitudes argumentales y la escala del evento recuerdan poderosamente al crossover apocalíptico, que por estas fechas cumplía ya 16 años. Además, los guiones de Geoff Johns estaban dibujados por Adam Kubert, viejo conocido de la saga de Marvel. No obstante, en esta ocasión el final del evento no devolvería las cosas a la normalidad… con desastrosas consecuencias para el Universo DC.

Age of Apocalypse #1 (Mar. 2012)

Pero volviendo a Marvel y a los Imposibles X-Force, la famosa Saga del Ángel Oscuro provocó cierta reactivación del interés del público en La Era de Apocalipsis, y en Marvel estaban dispuestos a aprovecharlo: en Uncanny X-Force #19.1 (2012), Rick Remender volvió a Tierra-295 para sentar las bases de la serie regular de La Era de Apocalipsis (2012-2013), escrita por David Lapham y dibujada por Roberto de la Torre, cuyo dibujo realista y lleno de sombras encajaba perfectamente con el tono de la serie. A personajes ya conocidos como Dientes de Sable, se unían los X-Terminados, un grupo de humanos bajo el liderazgo de Profeta, más conocido como William Stryker, cuya religiosa contrapartida en el universo Marvel complicó mucho la vida a los alumnos de Xavier. Otras versiones de villanos de la línea mutante como Zora Risman, Graydon Creed, Donald Pierce y Bolivar Trask (acompañado de su hija Francesca) completaban la alineación del equipo, enfrentados a los designios del actual Alto Señor: Arma Omega.

Esta elección de protagonistas, pese a su originalidad, se convierte en uno de los inconvenientes de la serie, ya que el público no encontrará en sus páginas a la Patrulla-X de Magneto sino a un grupo de personajes, en muchos casos desconocidos para el lector casual, cuyo papel siempre ha tendido al de secundarios en el universo Marvel. Y pese a que el guionista realiza un trabajo decente a la hora de caracterizarlos, haciendo que todos ellos tengan sus conflictos internos y muestren cierta ambigüedad moral derivada del mundo donde les ha tocado vivir, tampoco consigue ganar la simpatía del lector por ellos, más preocupado por los -pocos- personajes heredados de la historia original. Además, el escritor muestra cierta torpeza a la hora de plasmar la interacción entre personajes, como es el caso del forzado romance de Horror Show.

X-Terminados por las ventas y condenados a muerte por crossover.

Esta ausencia de personajes icónicos de La Era de Apocalipsis llevará a Lapham a usar un truco tan burdo como la resurrección, literal, de algunos de ellos, reducidos a meros bultos sin un atisbo de desarrollo. Para colmo, el creador de Balas Perdidas parece no haber leído los cómics originales, introduciendo personajes y situaciones que, a priori, contradicen directamente todo lo preestablecido. Algunas se verán justificadas con posterioridad, de manera atropellada, sin quitar la sensación de que el guionista va arreglando sus pifias sobre la marcha. Con este panorama, no es de extrañar que la serie apenas superara el año de vida, siendo cancelada en el número #14 mediante un (¡venga, todos juntos!) crossover.

X-Termination #1 (Mar. 2013)

X-Termination es la historia que cruza los caminos de los Astonishing X-Men (2004-2013) de Marjorie Liu con los últimos números de la cancelada X-Treme X-Men (2012-2013) de Greg Pak, protagonizada por viajeros multiversales que vinieron a ocupar el hueco dejado por los Exiliados, y esta Era de Apocalipsis de David Lapham. Con sendos especiales de apertura y cierre (esta vez sin “Alpha” ni “Omega” como subtítulo), co-escritos por los autores implicado, el crossover narra el empeño de Kurt Darkholme por volver a la tierra que lo vio nacer, que arrastra a la Patrulla-X de Tierra-616 y a los X-Treme X-Men multiversales a la Era de Apocalipsis. Pero no sólo eso: sus acciones han propiciado una reacción en cadena que amenaza con destruirlo todo, en una historia que cierra las tramas de la serie de Lapham y sella el destino de alguno de sus personajes.

Y, por último, damos un salto de 2 años hasta llegar al pasado 2015, el vigésimo aniversario de la saga. Una nueva miniserie de cinco números, Age of Apocalypse (de julio a octubre de 2015), brotó de Secret Wars, el gran (cómo no) crossover del año que significó la culminación de las tramas desarrolladas por Jonathan Hickman al frente de Los Vengadores: tras el colapso multiversal, sólo sobrevive el Mundo de Batalla, un pastiche formado a base de pedazos de diferentes realidades salvadas de la destrucción por el Dios de ese planetoide, entre cuyas localizaciones se encuentran los Dominios de Apocalipsis. Esta región no deja de ser el emplazamiento de una versión de La Era de Apocalipsis original.

Teaser de Age of Apocalypse (2015)

Escrita por Fabian Nicieza, de los mejores escritores de la saga original y, habiendo participado en su creación y desarrollo, conocedor de cuáles son los elementos que la hicieron funcionar, nos devuelve un mundo en ruinas dominado por Apocalipsis, donde sólo se oponen a los designios del Alto Señor un grupo de desesperanzados Hombres-X liderados por su fundador, Magneto, inspirado tras la muerte de su amigo Charles Xavier. La historia está plagada de guiños a la original, aunque también funciona de manera independiente. Es también una celebración de los excesos de la década de los 90 gracias al dibujo de Gerardo Sandoval, que tiene un estilo claramente influenciado por Joe Madureira, por lo que es difícil discutir, en principio, su elección para el proyecto. Sin embargo, pese a reproducir la exageración y cinética de la época, no logra captar del todo el estilo, más limpio, de Madureira ni imitar su narrativa, quedándose únicamente en los aspectos más extremos. Tampoco ayuda que el hombre fuera reclutado durante el proceso para relanzar los Nuevos Vengadores, siendo sustituido en los últimos números por un más claro, aunque también más anodino, Iban Coello.

Age of Apocalypse #1-5 (Jul.-Oct. 2015): Retrato en 5 portadas de la Era de Apocalipsis

Y con esto finalizamos nuestro repaso a La Era de Apocalipsis, una historia cuya influencia en el universo Marvel y el mundo del cómic se extiende a través de más de 20 años y que hoy mismo sigue estando vigente con el estreno de la película X-Men: Apocalipsis, que a su vez está teniendo su réplica en los cómics con la publicación del (¡oh, sí!) crossover Apocalypse Wars. No sería de extrañar, por tanto, que pronto volvamos a reencontrarnos con un mundo sin esperanza, arrasado por En Sabah Nur, donde sus únicos opositores son un grupo de rebeldes mutantes liderados por Magneto, un hombre que dedica su vida a intentar cumplir, contra todo pronóstico, el sueño de tolerancia de su difunto amigo.

Si queréis revivir otras grandes lecturas a rescatar de la oscura década de los 90, no dejéis de visitar esta nuestra sección, Aquellos Maravillosos Años 90.
¿Quién sabe lo que podéis descubrir?

ENTREGAS ANTERIORES
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#4: STRIKEBACK!, de Jonathan Peterson y Kevin Maguire
#5: HOMBRE LOBO, de Paul Jenkins y Leonardo Manco
#6: EL ESPECTRO, de John Ostrander y Tom Mandrake
#SP1: SKRULL KILL KREW, de Grant Morrison y Mark Millar
#SP2: MASACRE, de Joe Kelly
#SP3: MASACRE, de Christopher Priest
#7: GEN 13: MAGICAL DRAMA QUEEN ROXY, de Adam Warren
#8a: LA ERA DE APOCALIPSIS (I), de VV.AA.
#8b: LA ERA DE APOCALIPSIS (II), de VV.AA.
#8c: LA ERA DE APOCALIPSIS (y III), de VV.AA.

¡Nos vemos en la Zona!

David Mas

Lector compulsivo, le gusta referirse a sí mismo en tercera persona en las bios, escribe artículos a ratos, y también acumula papel y trastos. ¡Ah! Y una vez vio un dirigible... Bueno, la verdad es que no.

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