Aquellos Maravillosos Años 90, #8a: LA ERA DE APOCALIPSIS (I): Réquiem por un sueño

Esta semana se estrena en nuestros cines X-Men: Apocalipsis, donde la Patrulla-X deberá hacer frente a la llegada de En Sabah Nur. Y teniendo una sección llamada Aquellos Maravillosos Años 90, década en la que el personaje brilló con oscuridad propia gracias a cierto macroevento, no podíamos dejar pasar la oportunidad.

Durante esta semana, a lo largo de tres artículos, os mostraremos el contenedor que cuenta con, a priori, todo lo que hizo infame a la década de los 90: mutantes, crossovers, Bob Harras, Scott Lobdell, depresión, oscuridad, personajes extremos… un quién es quién de todo lo que fue mal en la época. Y, con todo, no se trata de la peor historia de la década. De hecho, es hasta legible hoy en día, pero antes de que lluevan las piedras, pongámonos en situación para entrar en…

LA ERA DE APOCALIPSIS
de VV.AA.

Título original: The Age of Apocalypse Omnibus HC
Sello: Marvel Comics
Guionistas: Scott Lobdell, Mark Waid, Fabian Nicieza, et al.
Artistas: Andy Kubert, Ron Garney, Joe Madureira, et al.
Entintadores: Al Milgrom, Tim Townsend, Karl, Kesel, et al.
Coloristas: Glynis Oliver, Steve Buccellato, Mike Thomas, et al.
Contenido: Uncanny X-Men #320-321, X-Men #40-41, Cable #20; X-Men: Alpha #1, Amazing X-Men #1-4, Astonishing X-Men #1-4, Factor X #1-4, Gambit and the X-Ternals #1-4, Generation Next #1-4, Weapon X #1-4, X-Calibre #1-4, X-Man #1-4, X-Men: Omega #1; Age of Apocalypse: The Chosen #1 (Ene.–Jun. 1995).
Publicación USA: Abril 2016 (Reedición)
Public. España: Mayo – Junio 2016 (Panini 1 y 2)
Valoración: 6/10

ÉRASE UNA VEZ…
La Década Ominosa

Hacia 1995, Bob Harras llevaba años editando la franquicia mutante. Bajo su tutela, ésta se había ampliado, Chris “El patriarca mutante” Claremont había abandonado el barco, los crossovers se sucedían uno detrás de otro, la figura del dibujante-estrella y las ventas millonarias habían dado paso a la fundación de Image Comics… y al colapso del mercado especulador. Las ventas cayeron y, aunque las series mutantes seguían estando entre las más vendidas de la editorial e incluso contaban con una popular serie de animación, los números estaban lejos de las cifras de 1991. Hasta la fecha, la estrategia para cambiar esta tendencia había sido… publicar más crossovers, y así se sucedieron eventos como La Canción del Verdugo, Atracciones Fatales, Lazos de Sangre o La Alianza Falange.

¡Detenedle antes de que anuncie otro crossover! … ¡Oh, dios…! ¡Demasiado tarde!

A nivel creativo, se había alcanzado cierta estabilidad en el apartado artístico tras la “fuga de talentos” a Image; y en cuanto a guionistas, los últimos en abandonar los mutantes, cansados de intervenciones editoriales, habían sido Peter David y Alan Davis. No obstante, Harras contaba con dos autores que se plegaban a sus decisiones editoriales y mantenían la maquinaria en marcha: Fabian Nicieza (uno de los mejores guionistas surgidos en la década y al que esta etapa de su carrera hizo más mal que bien en la memoria del aficionado) y Scott Lobdell (euh…). Como hemos dicho, las ventas estaban bajando, pero nuestro audaz editor tenía una nueva idea para cambiar esta tendencia… ¡un crossover!

Si hacemos caso a Scott Lobdell, la idea de La Era de Apocalipsis se fraguó entre él y Bob Harras. Ellos establecieron la premisa inicial de la serie: la muerte de Charles Xavier antes de poder fundar los X-Men altera la línea temporal, cambiando por completo el universo mutante. También establecieron quién sería el responsable de tan catastrófica acción y, sobre todo, aquí viene lo más importante, cómo iba a desarrollarse la trama a nivel editorial. Y es que la muerte de Xavier también iba a tener consecuencias en toda la línea. Todas las series mutantes (recordemos, las más populares de la editorial) iban a ser canceladas y relanzadas con un nuevo número #1. Contrariamente a lo que pudiera parecer, la idea encantó en las altas esferas, a las que no es difícil imaginar con sendos símbolos de dólar en los ojos ante la perspectiva de repetir (o al menos acercarse) a las cifras de aquellos números #1 de principios de la década.

Dejad que el color y las tintas sobrecargadas os invadan.

La idea de presentar versiones alternativas de historias y personajes superheroicos es casi tan vieja como el género. De hecho, en Marvel hacía años que tenían un título dedicado exclusivamente a ese concepto, What if…?. No obstante, esta vez el acercamiento era diferente, o eso querían hacer pensar al lector, puesto que no se trataba de una realidad alternativa: la muerte de Charles Xavier sucedía en la Tierra-616 (aunque en aquella época era raramente llamada así) y el universo mutante, tal y como lo conocía el lector, iba a dejar de existir y ser sustituido por algo diferente.

APOCALÍPTICO E INTEGRADO
Bob Harras y la (pen)última cruzada

Apocalipsis, por Butch Guice

Pero ¿cómo sería ese mundo surgido tras la muerte de Xavier? Pues oscuro y deprimente (¡eran los 90!). Y es que, a la hora de abordar las consecuencias de la temprana desaparición del fundador de la Patrulla-X, nuestras cabezas pensantes optaron por plasmar el peor escenario posible: los Estados Unidos de América (y, por tanto, el mundo, claro está) en manos de uno de los peores enemigos de los alumnos de Xavier. Entra en escena… Apocalipsis.

Introducido originalmente por Bob Layton en X-Factor #5 (en junio de 1986) como el villano en la sombra tras la Alianza del Mal (y oficialmente en el X-Factor #6, con su ¿icónica? portada), fue encargado por Bob Harras (¡ey!), editor de la serie, a Louise Simonson y Jackson “Butch” Guice como un villano “de primera fila” para la serie, abortando rápidamente la idea original de que fuera el Búho.

Bajo la pluma de Louise Simonson se establecen las características clásicas del villano: un ser de inmenso poder, de origen misterioso (y quizás ligado a los Celestiales), obsesionado con la filosofía darwiniana de “la supervivencia del más apto”, y que busca llevarla sus últimas consecuencias. De hecho, en sus orígenes no llega a quedar claro si se trata o no de un mutante.  Las maquinaciones de Apocalipsis se dejarán ver durante toda la etapa original de la serie, quedando sellado su destino en el X-Factor #68 (en julio de 1991), donde meterán mano en los guiones de Claremont gente como Jim Lee o Whilce Portacio.

Hago *SKRUNCH! SKRUNCH!* y aparezco a tu laaa-do…”

Pero Apocalipsis era un personaje demasiado del gusto de la incipiente década. Rápidamente fue recuperado y convertido en uno de los grandes villanos de la franquicia de Harras, estando involucrado en los “grandes acontecimientos” del universo mutante, como La Canción del Verdugo o, evidentemente, la saga que nos ocupa. Durante estos años, el personaje se volverá incluso más plano, muy dado a los soliloquios y con múltiples planes misteriosos que jamás llegaremos a ver.

Así pues, el nuevo universo mutante queda bautizado como La Era de Apocalipsis, un lugar donde nuestro villano genocida ha podido llevar a cabo su sueño de un mundo donde “sólo los más fuertes sobreviven”, donde ha habido continuas purgas y tanto humanos como mutantes han sido sistemáticamente cazados, exterminados y, en algunos casos, cosas peores. ¿No hay Patrulla-X que se enfrente a esta situación? Por supuesto. Queremos vender cómics, necesitamos unos héroes que se enfrenten al mal personificado que viene a ser Apocalipsis, y ahí es donde nos encontramos con otro viejo conocido de la franquicia mutante.

Lo mejor: los de Marketing.

Con la ventaja de estar tratando una línea temporal alternativa, los equipos creativos se reúnen, dispuestos a escoger a los héroes y villanos de este infierno en la tierra. Se establece que la muerte de un joven Charles Xavier tendrá una influencia definitiva en su buen amigo Erik Lehnsherr, más conocido como Magneto. El clásico villano de la Patrulla-X, creado por Stan Lee y Jack Kirby en nada menos que X-Men #1 (en septiembre de 1963), había seguido de la mano de Claremont un camino hacia la redención, sólo para involucionar a villano carcajeante y mesiánico en su última aparición hasta la fecha, el crossover Atracciones Fatales.

Durante la Era de Apocalipsis tendríamos ocasión de encontrarnos con un Magneto puramente heroico, al cual la muerte de su buen amigo Charles Xavier le había llevado a hacer suyo el sueño de coexistencia pacífica entre humanos y mutantes. Magneto se convertiría en el fundador de la Patrulla-X, abanderado de la tolerancia y enemigo jurado de Apocalipsis. No obstante, no está de más señalar que sus X-Men resultaban bastante más torpones que los de Xavier a la hora de detener los planes de dominación de Apocalipsis, quien había logrado conquistar el mundo, siendo esta Patrulla-X la única resistencia.

“Mi nombre es Legión, pues somos muchos.” (Marcos 5:9)

Pero, ¿quién iba a ser el responsable de la muerte de Xavier y, por tanto, de la llegada de la Era de Apocalipsis? Si hacemos caso a Scott Lobdell, el personaje elegido para tan magna labor se estableció de manera temprana en sus conversaciones con Bob Harras: David Haller, Legión. Nada menos que el hijo de Xavier, introducido por Claremont y Bill Sienkiewicz en el New Mutants #25 (marzo de 1985). Legión es un mutante superpoderoso que padece de trastorno de personalidad múltiple, manifestando cada una de sus diferentes personalidades un poder diferente, esto convierte a David en un personaje tan trágico como inestable y peligroso. Y así comenzó el crossover que prologó al crossover…

RÉQUIEM POR UN SUEÑO
La X marca el lugar

En X-Factor #109 (en diciembre de 1994), una Mística a la caza de David Haller, al que culpa de la muerte de Destino, dará con su objetivo sólo para que el lector descubra que, al parecer, Legión está curado de sus trastornos mentales, o, al menos, del desorden de personalidad múltiple, y tiene una nueva misión en la vida. Con este número de prólogo se inaugura de manera oficial La Búsqueda de Legión, cruce que se extendería por las principales cabeceras mutantes de la época, esto es:

  • X-Factor #109 (Dic. 1994): “Legion Quest, Prologue: The Waking”
  • Uncanny X-Men #320 (Ene. 1995): “Legion Quest, Pt. 1: The The Son Rises in the East”
  • X-Men #40 (Ene. 1995): “Legion Quest, Pt. 2: The Killing Time”
  • Uncanny X-Men #321 (Feb. 1995): “Legion Quest, Pt.3: Auld Lang Syne”
  • X-Men #41 (Feb. 1995): “Legion Quest, Pt. 4: Dreams Die”
  • Cable #20 (Feb. 1995): “Legion Quest, Epilogue: An Hour of Last Things”

Uncanny X-Men #320 (Ene. 1995)

El grueso de la saga, escrita (o transcrita) por los habituales Lobdell y Nicieza, muestran cómo el renacido Legión decide hacerle un favor a su padre y ayudarle a cumplir su sueño de coexistencia pacífica entre humanos y mutantes, eliminando a su peor enemigo, Magneto, antes de que este pueda convertirse en un enemigo de la humanidad. Para ello el poderoso Legión cuenta con el conveniente y recién descubierto poder de viajar en el tiempo. En su intento de detenerlo, un grupo de X-Men formado por Jean Grey, Tormenta, Bishop, Mariposa Mental y el Hombre de Hielo viaja a Israel, siendo todos ellos, con la excepción de Jean, arrastrados al pasado junto a Legión. Pero el viaje temporal tiene una consecuencia inesperada, y tanto Haller como los hombres-X pierden la memoria. Y si piensas que todo esto está siendo innecesariamente complicado… ya somos dos.

X-Men #41 (Feb. 1995)

Pues bien, tanto Legión como los encargados de truncar sus planes se encuentran en Haifa, Israel, 20 años en el pasado, donde Charles Xavier y Erik Lehnsherr eran buenos amigos y trabajaban en un hospital ayudando a supervivientes del Holocausto. Por casualidades de la vida, el amnésico hijo del fundador de la Patrulla-X ha acabado entrando en contacto con su padre mientras los X-Men deambulan por las calles de la ciudad sin tener muy claro qué hacer. Esto acabará desembocando en Legión recuperando la memoria y, con ella, su interés en hacer realidad el sueño de su padre cambiando el pasado. Por suerte, en el presente, gracias a los poderes combinados de Jean Grey, el Profesor-X y Cable, este último logra viajar brevemente atrás en el tiempo para hacer recuperar la memoria a la amnésica Patrulla-X (?). Y si piensas que todo esto no ha sido más que marear la perdiz para alargar innecesariamente la trama… ya somos dos.

A lo que vamos: al fin tiene lugar la batalla entre Legión y el hombre que se convertirá en Magneto, con los X-Men desplazados en el tiempo intentando evitar por todos los medios que David Haller cumpla su objetivo. Al mismo tiempo, el lector es testigo de cómo la lucha entre estos dos poderosos mutantes saca de su letargo, antes de tiempo, a En Sabah Nur, Apocalipsis, que ve en esto una señal para su ascensión.

X-Men #108 (Dic. 1977)

Mientras tanto, en el presente, la Emperatriz de los Shi’Ar y amante de Xavier, Lilandra, informa a éste de que algo malo ha ocurrido en el pasado y sus efectos se han dejado ver en el cristal M’Kraan, el cual ya amenazó originalmente con destruir la realidad en el clásico X-Men #108 (en el lejano diciembre de 1977) y sólo la intervención de la Fuerza Fénix encarnada en Jean Grey había logrado evitar lo peor.

No obstante, el Cristal, por razones poco claras (N. del Ed. *badum-tsss*), ha lanzado una… euh… ola cristalizadora que lo está destruyendo todo a su paso, como si Fénix, y por tanto, la Patrulla-X, jamás hubieran tenido ocasión de salvar la situación planteada en ese antiguo episodio de los años 70. Mientras tanto, en el pasado, la batalla se recrudece y sucede lo que tenía que suceder, cuando Legión se dispone a asestarle el golpe de gracia a un derrotado Erik Lehnsherr, Xavier se interpone en la trayectoria del puñal psíquico de su hijo y da la vida por Magneto. De manera inmediata, todos los desplazados temporales, excepto uno, desaparecen de la escena, dejando un confuso Magneto llorando la muerte de su amigo. Ya en el presente, la ola cristalizadora, destructora de realidades (sus palabras, no las mías) avanza hacia la Tierra, dejándose ver por todas las cabeceras mutantes.

Mundos vivirán, mundos se cristalizarán, y nada volverá a ser lo mismo… por 4 meses.

Y con sus personajes y situaciones “cristalizadas”, se cierran todas las series de la línea mutante, muchas de ellas en medio de sonados cliffhangers que hacían entrever que, pese a que la propaganda de la época no lo dejara del todo claro, existía una intención real de recuperar tanto tramas como personajes en el futuro. Pero eso podía esperar, en medio de una inusitada expectación arrancaba…

¡La Era de Apocalipsis!

…pero eso es otra historia. O no. Pero sólo tendréis que esperar dos días para saber cómo continúa. Entretanto…

ENTREGAS ANTERIORES
()
#4: STRIKEBACK!, de Jonathan Peterson y Kevin Maguire
#5: HOMBRE LOBO, de Paul Jenkins y Leonardo Manco
#6: EL ESPECTRO, de John Ostrander y Tom Mandrake
#SP1: SKRULL KILL KREW, de Grant Morrison y Mark Millar
#SP2: MASACRE, de Joe Kelly
#SP3: MASACRE, de Christopher Priest
#7: GEN 13: MAGICAL DRAMA QUEEN ROXY, de Adam Warren
#8a: LA ERA DE APOCALIPSIS (I), de VV.AA.
#8b: LA ERA DE APOCALIPSIS (II), de VV.AA.
#8c: LA ERA DE APOCALIPSIS (y III), de VV.AA.

¡Nos vemos en la Zona!

Iron

Lector compulsivo, le gusta referirse a sí mismo en tercera persona en las bios, escribe artículos a ratos, y también acumula papel y trastos. ¡Ah! Y una vez vio un dirigible... Bueno, la verdad es que no.

También te podría gustar...

2 Respuestas

  1. Dynamo dice:

    Trabajazo, Iron. Me perdí (¿o mejor dicho afortunadamente no leí?) las etapas noventeras, así que este resumen me viene de perlas. Gracias y enhorabuena.

    • Iron dice:

      Gracias a ti por comentar.
      De todas formas esto es solo el calentaiento. A partir de ahora empieza lo gordo y verás como los tentáculos del crossover de Harras llegan hasta nuestros dias.

Deja un comentario, zhéroe