Aquellos Maravillosos Años 90 #6: EL ESPECTRO, de John Ostrander y Tom Mandrake

Años 90. Por muchos considerada la Década Ominosa del cómic de superhéroes, cargada de vicios y excesos que a día de hoy aún perduran, en algunos casos sin ningún tipo de pudor. Sin embargo, estos años fueron capaces de entregarnos grandes historias, y hasta las leyendas de capa caída supieron alzarse e impulsar al género un paso más allá.

Para separar el grano de la paja y reivindicar las joyas ocultas (y no tan ocultas) de esta denostada etapa, vive Aquellos Maravillosos Años 90, la sección comandada por nuestro Iron. Hoy nos pondremos violentos, en el sentido bíblico, con…

EL ESPECTRO
de John Ostrander y Tom Mandrake


Título original
:

The Spectre, Vol. 1: Crimes and Judgements TPB
The Spectre, Vol. 2: Wrath of God TPB
The Spectre #23-62
Sello: DC Comics
Guionista: John Ostrander

Artista: Tom Mandrake
(con John Ridgway, Kelley Jones, et al.)

Coloristas: Digital Chameleon, Carla Feeny, et al.
Contenido: The Spectre #1-62 (Oct. 1994 – Feb. 1998)
Public. USA: May. 2014 (Vol. 1), Dic. 2014. (Vol. 2)
Public. España: Mar.–May. 2008 (Planeta)
Valoración: 8.5/10

 

ANTIGUO TESTAMENTO
El Espíritu de la Venganza

La serie que hoy nos ocupa es, posiblemente, una de las mejores obras de la década de los noventa: el volumen 3 de El Espectro, publicado entre 1992 y 1998, recupera al clásico personaje de DC creado en 1940 por Jerry Siegel y Bernard Baily. El Espectro, Jim Corrigan, policía horriblemente asesinado que vuelve del más allá buscando venganza fusionado con una entidad sobrenatural que clama ser la Ira de Dios, había contado con numerosas colecciones y encarnaciones durante su vida editorial. Su última colección se había cancelado en 1989 y tras aparecer en Los Libros de la Magia de Neil Gaiman, recuperaba a principios de los 90 cabecera propia en manos de John Ostrander y Tom Mandrake.

Jim Corrigan y el Espectro: ¿uno y lo mismo?

Para hablar de esta serie es necesario hablar de la situación editorial de DC Comics en la época: Marvel e Image copaban los rankings de ventas y DC, siguiendo la moda imperante, también se había apuntado a la moda de los grandes eventos y los personajes “extremos”. No obstante, al contrario que su gran competidora tradicional, DC tenía una estabilidad editorial envidiable bajo el mando Jenette Kahn, Dick Giordano y Paul Levitz, con un apoyo total a artistas y editores. En unos años convulsos en el mundo del cómic donde los cambios de planes, las intervenciones editoriales y la fuga de talentos estaban a la orden del día, DC potenciaba la estabilidad en sus títulos buscando que sus autores se quedaran tanto tiempo como quisieran en las colecciones, siempre que estas mantuvieran las ventas, claro, con esta estrategia se buscaba atraer lectores (N. del Ed. Holabuenas, Dan Didio). Esta política editorial dio sus frutos, creando con El Espectro una serie de calidad que se mantuvo durante gran parte de la década, donde los autores hicieron y deshicieron a su antojo y que cerró cuando tenía que cerrar. Una serie como ésta era simplemente imposible, por ejemplo, en la Marvel del momento, con sus continuos cambios editoriales, bancarrotas e imposiciones desde las altas esferas.

John Ostrander

Tom Mandrake

Pasemos a los autores: John Ostrander había desarrollado la mayoría de su carrera en los ochenta a caballo entre First Comics, con obras como Grimjack o Dynamo Joe, y DC Comics, donde realizó títulos tales como Wasteland, Firestorm y, sobre todo, uno de los mejores y menos recordados cómics de la década de los ochenta: El Escuadrón Suicida, finalizado en 1992. Ese mismo año inició The Spectre junto a Tom Mandrake; el dibujante era amigo y colaborador habitual de Ostrander, con el que ya había trabajado en Grimjack y Firestorm. De hecho, durante la época de la realización de la serie que nos ocupa el dibujante vivía a diez minutos de casa del guionista, con lo que podemos deducir que la relación y el trabajo entre ellos en aquel momento era muy fluida.

“¿Has mirado alguna vez en tu interior? ¿La violencia, la ira, el odio, el mal que ahí radica…?”

Durante el primer año se introducen los temas en torno a los que girará la serie: la justicia, la venganza, la ira, el perdón… El Espectro no actuará de manera heroica; siendo la Ira de Dios, sus acciones muchas veces tendrán consecuencias nefastas para los inocentes. En los cuatro primeros números el guionista da pinceladas sobre el origen y trasfondo del personaje, quedándose con su origen clásico: un policía asesinado en los años 40 que ha vagado por la tierra desde entonces. Destacará el esfuerzo de Ostrander, respetando todas las versiones anteriores del personaje, introduciendo elementos de ellas sin invalidarlas (N. del Ed. Pues se ha quedado buena tarde, ¿eh, Dan?). También introduce varios secundarios, entre los que cabe destacar la recuperación de Madame Xanadu, y la trama en torno a la que girará el primer año de la serie, con la aparición de un asesino en serie de mujeres con SIDA.

The Spectre #9 (Ago. 1993)

Hay que señalar que a Ostrander no le tiembla el pulso a la hora de tratar los temas de actualidad de la época, algo que será una constante durante toda la serie. La motivación de este personaje y su relación con los secundarios ayudará al autor a plasmar sus ideas sobre la venganza y la redención, recurrentes en la serie. Al mismo tiempo Ostrander recuperará a Azmodus, un villano clásico del personaje mientras continúa desarrollando subtramas donde se cuestiona el origen de la entidad que se fusionó con Corrigan así como su verdadera misión en la Tierra.

Son estas dudas las que llevarán al Espectro a una visita a Vlatava, país ficticio situado en los Balcanes y sumergido en plena guerra civil entre cristianos y musulmanes (¿de qué os suena esto?). Tras analizar la situación y “entrevistarse” con los líderes de ambas facciones el espectro llegará a una conclusión escalofriante, juzgando a todo el país culpable y actuando en consecuencia. Así las cosas, el personaje comenzará a plantearse si el destino de la humanidad no debe ser el mismo que el del país balcánico, llevando a la necesaria intervención del Fantasma Errante que, preocupado por las acciones del Espectro, decide actuar reuniendo un grupo de varios personajes místicos del universo DC como el Doctor Fate, Zatanna o Etrigan.

The Spectre #11 (Oct. 1993)

Durante esta saga se nos revelarán más datos sobre los orígenes del Espectro: su relación con Eclipso, la forma original de la entidad y su intervención en Sodoma y Gomorra… al mismo tiempo que Ostrander continúa enfrentando al personaje con problemas de actualidad en aquel momento, como el conflicto del IRA en Irlanda del Norte. Cabe señalar que así el guionista se trae a la serie más secundarios, salidos de su etapa en el Escuadrón Suicida, como Ramban o el Padre Richard Craemer. La historia culminará con un enfrentamiento con Eclipso que no va por los derroteros esperados, con el grupo de místicos del Fantasma Desconocido por una parte y un nuevo grupo formado por Madame Xanadu por otra, ambos buscando evitar el juicio a la humanidad que pretende realizar el Espectro por motivaciones y métodos diferentes. Cuando finalice la historia, Corrigan y, por tanto, El Espectro tendrá más clara su misión en la Tierra: si quiere entender y enfrentarse al mal debe empezar haciendo frente al mal que él mismo esconde.

La siguiente historia tiene dos focos: por un lado, la preocupación del gobierno americano por lo sucedido en Vlatava pone al misterioso Profesor Hazzard a investigar el pasado del Espectro. Aquí Ostrander aprovechará para, mediante entrevistas con los miembros de la JSA que cuentan sus años en la Segunda Guerra Mundial junto a Corrigan, ordenar un poco la continuidad del personaje, así como tratar de explicar sus cambios de personalidad a través del tiempo. Por otra parte, se presenta a Naiad, que viene a ser el equivalente ecologista del Espectro: si uno es la Ira de Dios, la otra es la Ira de Gaia, personificación de la Tierra. Ambas tramas confluirán en una batalla final entre ambas encarnaciones con Superman y la Lanza del Destino de por medio. Por la serie pasarán múltiples personajes invitados, no obstante siempre de manera creativa y necesaria para la historia (N. del Ed. ¡Daaaaaaaaaan!). Lucien, el clásico personaje recuperado por Gaiman en Sandman, es uno de ellos, haciendo aparición en esta saga junto a su biblioteca. Recordemos que estamos en los tiempos proto-Vertigo: el célebre sello adulto de DC se estaba formando y la verdad es que, tanto por su temática como por su estilo, El Espectro bien podría haber pasado a esta línea como sucedió con Hellblazer, la Patrulla Condenada, Animal Man o Sandman.

El Espectro. La Ira de Dios. El Espíritu de la Venganza… ¿Jim Corrigan?

No obstante se optó por mantener la serie integrada en el universo DC, participando en todos los cruces de la época, que el guionista aprovecharía para contar sus propias historias, como es el caso del número #0. Surgido del crossover de 1994, Hora Cero, el protagonista descubrirá por fin sus orígenes, fuertemente ligados a la mitología judeo-cristiana. Ostrander pasó un año en el seminario, preparándose para ser cura católico, y su conocimiento sobre la materia religiosa se filtrará por toda la serie, aunque siempre sin olvidar que se trata de un “cómic de superhéroes” y jamás cayendo en el sermoneo fácil. El autor continuará desarrollando la serie y al personaje, por una parte tratando aspectos de su pasado como su ex-prometida, su compañero/recurso humorístico de los años 50 o el origen de Azmodus, y por otra enfrentándolo a situaciones donde la venganza no es siempre la mejor respuesta, llegando a entender el valor del perdón. Todos estos números aparentemente autoconclusivos tienen una razón de ser que nos será revelada en “Profanación”, la saga donde Azmodus lleva a cabo su embate final contra el Espectro, atacándolo tanto a él como a todas sus personas próximas desde todos los flancos posibles en una historia llena de momentos enervantes en la que hasta nuestro protagonista caerá en la desesperación.

Homenaje a los clásicos de terror

Finalizada la saga y cerradas gran parte de las tramas iniciadas en el primer número, nuestro protagonista inicia una nueva etapa de su “vida” con un nuevo statu quo. Los argumentos de la serie durante los próximos números nos recordarán a series policíacas de misterio al mismo tiempo que se rinde homenaje a los clásicos de terror (Frankenstein, vampiros, zombies…). El Espectro se verá envuelto de nuevo en un crossover, Underworld Unleashed, donde el demonio Nerón ataca el Universo DC tentando a sus personajes. Los dos números en los que nuestro personaje se ve implicado forman un arco independiente del cruce principal donde el Espectro y su huésped humano son separados. Un fantasmal y disminuido Corrigan deberá buscar ayuda para hacer frente a la Ira de Dios desatada. Por estas fechas se publica el único annual de la serie, de 1995, que siguiendo la moda temática de los anuales de DC de la época es un “Año Uno” donde Corrigan repasa su período inicial como el espíritu de la venganza así como su primer encuentro con el Doctor Fate.

The Spectre #50 (Feb. 1997)

Seguidamente, Ostrander bucea en los orígenes masónicos de los Estados Unidos en el arco argumental más largo de la serie, “El Maleficio de América”. El Espectro se ve envuelto en la búsqueda de las piezas de un talismán fuertemente ligado al país de las barras y estrellas, al mismo tiempo que un misterioso grupo adecuadamente autodenominado “El Interés Nacional”, a través de su agente Shadrach, pretende hacerse con éstos. Durante la saga se pasean personajes del universo DC tan obviamente ligados a los Estados Unidos como el Tío Sam o Superman, en un cruce con la serie Man of Steel. Pero también vemos otros menos esperados como pueden ser el Capitán Miedo o la habitual Madame Xanadu.  El guionista aprovechará para repasar la historia negra de américa: colonialismo, esclavismo, exterminio indígena…; al mismo tiempo que trata las desigualdades actuales. Temas como la violencia de género, a la que analiza a través de la historia del país, o la violencia contra los homosexuales, en un número en el que descubrimos que Corrigan, criado a principios del siglo XX e hijo de un pastor bastante reaccionario, resulta tener prejuicios contra este grupo, se pasean por estos números. Los efectos del crossover La Noche Final (1996) también se dejan ver en la serie sin interrumpir las tramas de ésta y con consecuencias para el protagonista. La saga se alargará hasta el número #50 con el estatus del Espectro nuevamente alterado, al mismo tiempo que éste media en una batalla entre las diferentes concepciones de América.

¿Por qué tan serio?

Con el #51 entramos ya en el último año de la serie, un número con Batman y el Joker donde choca el concepto de justicia de la Ira de Dios y del Cruzado de la Capa y se plantea la validez del juicio del Espectro frente a un sujeto que no distingue el bien del mal. Tras este encuentro comienza “Jim Corrigan…¡atormentado!”, donde se descubre un crimen del pasado de Corrigan, y el Espectro, que comienza a actuar de manera errática, ve como su justicia divina choca con el sistema judicial estadounidense, con la inminente ejecución de un inocente. Durante esta saga nuestro protagonista tiene un encuentro definitivo en el desarrollo de Michael Holt, futuro Mister Terrific. Mientras el Espectro continúa desatado, aplicando su retorcida justicia en medio de juicios televisados, descubrimos la verdad sobre el posible “pecado original” de Corrigan, revelación que llevará al límite al protagonista de la serie, haciendo frente a un dilema moral de tan difícil resolución que tendrá consecuencias decisivas para La Ira de Dios.

Mandrake vs. Goya: God Mode

La saga final de la serie empieza con nuestro protagonista buscando a Dios, nada menos, tras realizar una acción que solo Él puede juzgar. Pero Dios no está en el Cielo. El Espectro remueve Cielo, Limbo e Infierno en búsqueda de El Creador, encontrándose con Remiel y Duma, a cargo del Infierno desde la marcha de Lucifer en las páginas de Sandman y más tarde con el propio Lucifer. Ostrander todavía tendrá tiempo para lidiar una vez más con los crossovers de DC, esta vez Génesis, perpetrado por John Byrne en 1997. De nuevo, la trama principal no afecta para nada a nuestra colección, que continúa la búsqueda del Espectro paseándose entre los diferentes panteones del universo DC. Se acentúa la división Espectro-Corrigan hasta un punto insostenible, se nos proporciona una revelación impactante sobre el verdadero origen de la Ira de Dios que explica su naturaleza y su incapacidad para ver más allá de la Venganza. Finalmente, El Espectro encontrará a Dios y se enfrentará a éste en una maravillosa historia de la que es mejor no revelar nada, ya que tendrá consecuencias definitivas para la serie y llevará al personaje, y la colección, a su fin.

La Danza de la Muerte

Es El Espectro un cómic único, a medio camino entre la línea Vertigo y el cómic de superheroes “de autor”, cuyo ejemplo más próximo que podemos encontrar en la época es el Starman de James Robinson, con el que guarda ciertas similitudes: el cuidado por construir (en este caso, reconstruir) el pasado del personaje, uniendo todas las piezas esparcidas durante más de 60 años de vida editorial y haciéndolas funcionar como un todo coherente; el interés por establecer al personaje en la actualidad al mismo tiempo que le plantea dudas sobre su razón de ser y su labor en la Tierra; y, finalmente, llevar al personaje a su conclusión lógica, motivada por la reflexión sobre sus actos. Y de la misma forma que sucedió con Starman, una vez los autores finalizaron su etapa, la editorial, en vez de buscar un nuevo equipo creativo, optó por cancelar la serie en un gesto poco habitual entre grandes editoriales, normalmente más interesadas en exprimir su producto al máximo que en proporcionar obras cerradas y “redondas” como la que nos ocupa (N. del Ed. *Éste es el contestador de Dan Didio…*).

Finalizada la serie, nuestro equipo creativo pasaría a encargarse de la nueva serie del Detective Marciano, cuya popularidad había resurgido a raíz de su participación en la JLA de Morrison. Tras 38 números DC, echó el cerrojo a la serie y el trabajo de Mandrake y Ostrander siguió caminos separados, una verdadera lástima ya que ambos autores se compenetraban a la perfección. Es imposible entender el trabajo de Ostrander en El Espectro sin Mandrake, capaz de generar la atmósfera sombría, tenebrosa y, cuando es necesario, tremebunda que necesitaba la serie.

La divinidad es una cuestión de perspectiva.

Cada vez más distantes de las grandes editoriales, preocupadas más por encontrar al próximo gran autor que por mantener a sus grandes artistas, a principios del siglo XXI la mayor parte del trabajo de Ostrander se concentraba en Dark Horse, editorial en la que se ha mantenido los últimos años, tristemente alejado del mainstream superheroico, al que ha proporcionado tantas grandes obras. Una pérdida para las majors, y una verdadera pérdida para los lectores.

Y hasta aquí la reseña de la mejor obra que hemos analizado en la sección noventera de Zona Zhero. Es difícil que el nivel se mantenga, pero para la próxima entrega nos iremos a un sello-nicho con bastantes seguidores (si bien a día de hoy está prácticamente muerto y enterrado).

ENTREGAS ANTERIORES
#1: DAREDEVIL, de Karl Kesel y Cary Nord
#2: ALPHA FLIGHT, de Steven T. Seagle
#3: SPAWN #8, de Alan Moore

#4: STRIKEBACK!, de Jonathan Peterson y Kevin Maguire
#5: HOMBRE LOBO, de Paul Jenkins y Leonardo Manco

Comentad y seguid recomendándonos etapas noventeras

¡Nos vemos en la Zona!

Iron

Lector compulsivo, le gusta referirse a sí mismo en tercera persona en las bios, escribe artículos a ratos, y también acumula papel y trastos. ¡Ah! Y una vez vio un dirigible... Bueno, la verdad es que no.

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18 Respuestas

  1. Enhorabuena, una vez más, por esta reseña. Es una obra que medio conocía y de la que había oído buenas críticas pero después de leerte estoy convencido de que voy a leerla (y pronto).
    Te animo a que nos traigas pronto la colección del Detective Marciano

    • Iron dice:

      Muchas gracias.
      Y no pierdas la ocasión de echarle un ojo a Espectro, es de lo mejorcito de la década.
      Detective Marciano caerá tarde o temprano (aunque la serie finaliza el 2001)

  2. Dynamo dice:

    Gran reseña, Iron. El ámbito habitual en que se mueve el Espectro esta lejos de los estandares donde me suelo manejar. Sin embargo, a raíz de ver la portada del Spectre, wrath of god volumen 2 que alguien colgó en algún foro este personaje me llamó la atención. El personaje y el ámbito más oscuro de los superhéroes, (JL Dark).
    Esta reseña me señala que efectivamente, dejo de lado en ocasiones buenas obras por tendencias mías.
    En fin, gracias por la reseña, y por la mención a ya sabe que obra.

    • Iron dice:

      Espectro es un personaje muy curioso (ya mataba a gente de forma creativa cuando los Ennis y cia no eran ni proyectos de persona) y muy dificil de tratar bien, pero Ostrander lo logra.
      Y si te gusta la JLDark, esto le da cien mil vueltas.

  3. AlbierZot dice:

    Gran tebeo, gran reseña y grande Ostrander; aquí, un autor volcado, en el que su voz resuena penetrante desde el papel. De lectura omniosa, que agradece la pausa y las pausas durante la misma. Destacaría también la alucinante colección de portadas como pocas veces se ha visto, aunando variedad y calidad. Merece la pena echarle un vistazo: http://www.comics.org/series/4414/covers/

    • Iron dice:

      Gracias.
      La verdad es que el trabajo en las portadas de la serie es impecable, con gente como Bisley, Totleben, Mejia o Dermot Power, que venía del 2000AD y hace una de mis portadas favoritas de la serie en el número 47 (solo hizo esa, creo).
      Y muchos de estos portadistas también estaban haciendo portadas para los comics de la línea Vertigo, una conexión más.

  4. Kaulso dice:

    Pues ha dado la casualidad que hoy mismo que comprado el primer tomo de planeta para probar con esta serie y me encuentro por la red este estupendo artículo, que está muy,muero muy currado ;)

    Ya llevo leído los primeros 6 números de la serie y me han encantado de principio a fin.

  5. Menudo artículo te has currado, Iron. Impresionante. Y además, me has convencido definitivamente de que debo darle otra oportunidad al Espectro de Ostrander (sí, confieso que lo caté hace muchos años y no me gustó tanto; ¿pecado de juventud? :P ).

    • Iron dice:

      ¡Gracias!,
      ¿Pecados de juventud?, no necesariamente, es posible que el tono “proto-vertigo” de la obra en sus inicios pueda hacer que se “descarte” la obra, sin ser mala, antes de que la cosa despegue de verdad.
      Vuelve a intentarlo y me cuentas.

  6. MrCervero dice:

    Increible. Buenísima reseña ! :D

    Hay personajes que a uno lo llaman, no se sabe porque pero es así, y El Espectro, desde el día uno que vi una de las portadas de esta etapa, me dejó atrapado y con ganas de catarla, pero sigo sin haberlo hecho :S Dado que la edición de Planeta es muy complicada de conseguir (exceptuando el primero, no se porque xD) y ECC no tiene muchas ganas de editar este tipo de colecciones, me veo recurriendo a la lectura original cuanto antes. Las ganas son ya demasiadas ;)
    Un saludo.

    • Iron dice:

      Muchas gracias.
      Como ya hemos comentado las portadas de la serie bien hubieran merecido una mención en la reseña.
      Probablemente el primer número de la edición de Planeta sea más fácil de conseguir porque tuvo una tirada mayor que los siguientes. A ECC tampoco lo veo yo demasiado por la labor.
      Para colmo, DC solo ha reeditado hasta el número 22 en dos tomos, el segundo en diciembre del 2014, así que parece que por ahora tienen la reedición congelada. Un lástima.

      • MrCervero dice:

        Ahora mismo estaba investigando que se podía conseguir en EEUU y veo que la cosa esta jodida tambien ! Tienes toda la razón. Estaba mirando y no encontraba el resto de tpbs y resulta que no los hay, que pena. Desde luego que en pleno siglo XXI sigamos con estos temas de no poder conseguir determinadas obras (al fin y al cabo no es tan antigua) jode un huevo -_-

        Supongo que tiraré de digital si no la consigo en física de ninguna forma ;)

        Un saludo.

        • Iron dice:

          Si no fuera porque DC ahora se está animando a recuperar el Escuadrón Suicida de Ostrander (uno de los mejores comics de los 80, ojito) diría que es porque en DC le tienen tirria a Ostrander…y a cualquiera que sepa hacer cómics inteligentes.
          Les ha costado bastante volver a animarse con Escuadrón Suicida, quizá se vuelvan a poner pronto con Espectro…o quizá no, ya que Escuadrón Suicida tiene peli en proyecto. Ainss.

  7. Jerónimo Thompson dice:

    El segundo TPB del Martian Manhunter de Ostrander salió en septiembre de 2014 y el segundo de su Spectre en diciembre de 2014. Todavía es pronto para echarse a llorar, pero pintar no pinta bien.

    • Iron dice:

      No, no, lloramos ya, por si acaso. Luego si resulta que no pues ya nos alegraremos. Pero como tu has dicho no pinta muy bien, al menos a corto plazo, a ver si la reedición de Escuadrón Suicida funciona y les anima a reactivar la publicación del Espectro.

  1. 2 Enero, 2016

    […] de los 80, como el Escuadrón Suicida, y de los 90, como El Espectro (reseñado extensamente aquí por un servidor), John Ostrander es ya un veterano. A principios de la nueva década nuestro autor […]

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