Aquellos Maravillosos Años 90 #4: STRIKEBACK!, de Jonathan Peterson y Kevin Maguire

Años 90. Por muchos considerada la Década Ominosa del cómic de superhéroes, cargada de vicios y excesos que a día de hoy aún perduran, en algunos casos sin ningún tipo de pudor. Sin embargo, estos años fueron capaces de entregarnos grandes historias, y hasta las leyendas de capa caída supieron alzarse e impulsar al género un paso más allá.

Para separar el grano de la paja y reivindicar las joyas ocultas (y no tan ocultas) de esta denostada etapa, vive Aquellos Maravillosos Años 90, la sección comandada por nuestro Iron, el Botijo de Dreamers. Pero hoy nos sumergimos en el abismo de los grandes olvidados

STRIKEBACK!
de Jonathan Peterson y Kevin Maguire

 

Título original:
Strikeback! #1-5
Sello: Bravura (Malibu)
Guionistas: Jonathan Peterson y Kevin Maguire

Artista: Kevin Maguire
Entintadores: Kevin Maguire y Josef Rubinstein

Coloristas: Olyoptics, Steve Oliff y Claudia LaRue
Public. USA: Oct.–Dic. 1994 (Malibu);
Ene.–Jun. 1996 (Image)

Public. España: May. 1998 (World Comics)
Valoración: 8/10

 

 

LUCES, CÁMARA…
¡Acción! ¡Acción! ¡Acción!

Si hablamos de Strikeback!, a poca gente le sonará la campana. Pero si hablamos de Kevin Maguire es más que posible que al lector le vengan imágenes de uno de los mejores dibujantes del mercado americano, con una amplia carrera a sus espaldas que incluye una muy recordada etapa en la Liga de la Justicia de Giffen y DeMatteis. Strikeback! es el primer cómic de creación propia del famoso dibujante, a medias con Jonathan Peterson, escritor y guionista actualmente retirado del mundillo que realizó gran parte de su trabajo en DC Comics, donde conoció y estableció una relación de amistad con el dibujante.

Strikeback! #1 (Image Comics)

Una vez establecidos los personajes, idea de Maguire, y creado el argumento y desarrollo de la serie en estrecha colaboración con Peterson, este último usa sus contactos de editor para ofrecerle la serie a Image Comics, en pleno boom a principios de los 90. Ahí se encuentran con el que será el primer problema de los muchos que tendrá la serie durante su publicación: en Image, pese a que sus fundadores se están haciendo de oro, no se paga por adelantado; los creadores deben hacer frente a una importante inversión inicial a la hora de publicar una serie. Ninguno de nuestros autores contaba con ese dinero por lo que se verían obligados a buscar otra editorial con unas condiciones más favorables.

Finalmente será Malibu Comics, otra de esas editoriales que en la primera mitad de los noventa estaba desarrollando un ambicioso programa editorial, la que iniciará la publicación de la Strikeback! en 1994 dentro del sello Bravura. Éste era una respuesta al sello Legends de Dark Horse, destinado a agrupar trabajos en propiedad de sus creadores, gente como Jim Starlin, Marv Wolfman o Howard Chaykin. La serie se lanzará con bastante apoyo promocional llegando a convertirse en la serie de culto de 1994 entre la prensa americana especializada del momento. No obstante, las ventas no acompañan, viéndose esto reflejado con un cambio en la duración de la miniserie, que pasa de los 6 anunciados en el primer número a 5 en el segundo. El siguiente problema con el que se encontrarán los autores estará a la altura del número #3, donde las páginas dobles se publican desordenadas.

FUN FACT: Savage Dragon pasó a Savage Finster en el guión para Malibú.

La puntilla a esta caótica situación llega con la compra de Malibu Comics por parte de Marvel, que conlleva una reestructuración de toda la política editorial. Los nuevos dueños consideran que Bravura está sobrepagando a sus autores y básicamente les pide a Peterson y Maguire no cobrar nada por la realización de los dos últimos números de la serie. Así pues queda la serie inconclusa, siendo el número #3, con fecha de diciembre de 1994, el último número publicado por la editorial.

Rascal y Nikita

No obstante, la obra generó el suficiente interés para que, dos años después, Jim Lee se ofreciera a reeditar los números previamente publicados y finalizar la serie en Image, la editorial seleccionada inicialmente por sus creadores. Así, en 1996 Strikeback! terminaría de publicarse, siendo recibida con bastante expectación por un público que no la había olvidado.

Pero, ¿de qué va Strikeback? Los propios autores dan una definición bastante acertada al final del su primer número: “¡Montones de personajes con trajes realmente raros pegándose sin tregua ni cuartel! ¡No te lo pierdas! ¡Avisa a tus amigos!”. Se trata, pues, de un cómic de acción, trepidante, rápido y divertido. Una historia con chispa, imaginativa, donde el objetivo de Maguire y Peterson es proporcionar diversión alocada al lector. Ni más, ni menos.

Todo comienza con una romántica velada de cumpleaños, donde se nos introduce a Rascal y a su novia Nikita, que se verá truncada debido al secuestro de esta última por parte de los sicarios Doberman y Rottweiler (como suena). A partir de aquí la serie se convierte en un no parar, con cinco números de acción trepidante donde Rascal se verá ayudado y perjudicado por multitud de personajes mientras van de un lado al otro en busca de su particular McGuffin sin dejar ningún momento de respiro al lector.

Midnight Devil y Rock Lobster

Al mismo tiempo, descubrimos los “poderes” de Rascal, una bufanda capaz de transformarse en los objetos más inverosímiles. Cuenta Maguire que la inspiración detrás de este personaje es Bugs Bunny, con su capacidad de sacar objetos con los que golpear al personaje de turno de detrás de la espalda. De esta manera, Maguire aprovecha para darnos gags visuales, con Rascal repartiendo trompazos al personal con una sartenes, mazos e incluso besugos. También conoceremos aquí a Midnight Devil, inspirado en Jackie Chan, personaje con el que el dibujante aprovecha para plasmar movimientos sacados del cine de Hong Kong, otro interés de Maguire en aquel momento. Por supuesto, también descubriremos quién y qué son Strikeback!, compuesto por Purity, Short Fuse, Jade Cobra y, aparentemente, un tanque gigante llamado Sherman. Ya aviso que ni son ni funcionan como un supergrupo tradicional.

Pero como ya hemos dicho, aquí lo que prima es la acción, una acción pasada de rosca con un Maguire pletórico que llena las páginas de personajes de nueva creación, a veces con villanos tan deliberadamente ridículos como divertidos, como los mentados Rotweiler y Doberman, a los que se unen Rock Lobster (un tipo con traje de langosta gigante), Flogmeister o un pseudo-jugador de béisbol, al que nunca se le llega a dar nombre y que sólo es capaz de hablar usando frases formulaicas de comentarista deportivo. En la vorágine de acción y personajes, el autor va aportando pinceladas sobre los orígenes y motivaciones de los personajes, dándole tiempo para darnos diálogos bastante divertidos, sobre todo en la interacción entre Midnight Devil y Jade Cobra. Es importante señalar que todos los números cierran con un gran cliffhanger y que los autores incluso se las apañan para dar al lector un par de giros inesperados.

“¡Nadie le roba un hueso a… Doberman!”

A la altura del número #4 se nos dan explicaciones del cómo y el porqué de toda esta locura, justo a tiempo para que todo explote con una gran batalla final  en una serie donde los trompazos no han cesado desde el primer número, dejando bastante clara la escala de dicha batalla. Tan solo decir que Maguire es aficionado al cine de kaijūs.

Sin desmerecer el trabajo de Peterson, co-guionista de la obra, Strikeback! es la fiesta de Maguire, donde volcó sus inquietudes artísticas e intereses del momento. Su trabajo en los tres primeros números es impecable, siendo la primera vez que entintó su propio trabajo. No obstante, observamos síntomas de agotamiento a partir del número #4, probablemente debido a las dificultades editoriales que tuvo el desarrollo de la obra. Se percibe una cierta precipitación en el último número, donde el propio autor comenta que tuvo que concentrar las ideas de dos números en uno y que a esas alturas sólo quería finalizar la obra y cerrar ese capítulo de inestabilidad.

“Volveré. Lo prometo…”

Nos queda pues un cómic de acción “palomitero” donde los autores logran transmitir al lector el interés, cuidado y cariño que han puesto en su desarrollo. Quizá su problema, miserias editoriales aparte, fue ser publicado en un momento donde todavía se relacionaba el cómic de acción sin complejos con los pistolones y dientes apretados. No importa, nos quedan 5 números a los que merece la pena echar un vistazo si se tiene la oportunidad.

Y hasta aquí otra entrega de la sección favorita de ROB! en Zona Zhero. ¿Os hicisteis en su día con la edición de Planeta? ¿Qué tal recordáis la obra?

ENTREGAS ANTERIORES
#1: DAREDEVIL, de Karl Kesel y Cary Nord
#2: ALPHA FLIGHT, de Steven T. Seagle
#3: SPAWN #8, de Alan Moore

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¡Nos vemos en la Zona!

Iron

Lector compulsivo, le gusta referirse a sí mismo en tercera persona en las bios, escribe artículos a ratos, y también acumula papel y trastos. ¡Ah! Y una vez vio un dirigible... Bueno, la verdad es que no.

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6 Respuestas

  1. Yo sí lo recordaba de cuando se anunció su primer número en el Advance Comics por la época en que también se publicaba el Solitaire de Jeff Johnson en Malibu, pero reconozco que nunca llegué a darle una oportunidad, ni siquiera cuando llegó estas tierras. Además, desconocía que fuera un proyecto tan personal de Maguire; siempre pensé que el guión era de Peterson al completo y él se limitaba a dibujar, sin aportar más al proyecto.

    ¡Muy buen artículo! (y muy informativo).

    • Iron dice:

      Gracias.
      Siempre me ha sorprendido lo poco que se menciona este cómic para ser el primer (¿único?) trabajo personal de un autor tan reconocido como Maguire.
      Ademas todo el periplo editorial de la obra ilustra bastante bien la situación de la época, con muchas editoriales independientes que ya estaban empezando a notar el fin de la burbuja especulativa.

  2. Anónimo dice:

    Desconocía absolutamente esta obra, pero conocer obras de Maguire para mí siempre será una buena opción. Y con artículos como este más todavía. muy buena reseña, Iron.
    Por lo que comentas del guión y los diálogos parece que es un comic ideal para el dibujo del bueno de Kevin.

  3. Dynamo dice:

    El anónimo anterior soy yo. Normalmente esto me pone el correo por defecto y en esta ocasión me la ha jugado, mis disculpas.

  1. 5 Junio, 2016

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