Aquellos Maravillosos Años 90 #2: ALPHA FLIGHT, de Steven T. Seagle

Años 90. Por muchos considerada la Década Ominosa del cómic de superhéroes, cargada de vicios y excesos que a día de hoy aún perduran, en algunos casos sin ningún tipo de pudor. Sin embargo, estos años fueron capaces de entregarnos grandes historias, y hasta las leyendas de capa caída supieron alzarse e impulsar al género un paso más allá.

Para separar el grano de la paja y reivindicar las joyas ocultas (y no tan ocultas) de esta denostada etapa, vive Aquellos Maravillosos Años 90, la sección comandada por nuestro Iron, el Botijo de Dreamers. Hoy continuamos con una nueva propuesta

ALPHA FLIGHT
de Steven T. Seagle y VV.AA.


 

Título original:
Alpha Flight #-1, #1-20
Guionista: Steven T. Seagle

Artistas: Scott Clark, Duncan Rouleau, et al.
Entintadores: Chris Carlson, Jaime Mendoza, et al.
Coloristas: Leann Clark, Lee Ann Dunham, et al.
Public. USA: Jul. 1997 – Mar. 1999
Public. España: May. 1998 – Dic. 1999 (Forum)
Valoración: 8/10

 

 

OH, CANADÁ
Secretos y mentiras

El grupo de superhéroes canadienses creado por John Byrne en las páginas de X-Men gozó de serie propia, lanzada por su creador en 1983, durante 120 números, para ser cancelada en 1994. Tres años después Marvel se encontraba en uno de sus momentos más bajos, decisiones en las altas esferas habían llevado a la editorial a ceder sus franquicias más clásicas a los mismos autores que habían dejado la editorial porque consideraron que les maltrataba.

La reacción de los editores de Marvel ante esta situación fue buscar en el armario editorial personajes que llenaran el vacío dejado por los personajes “exiliados” y, de paso, demostrar que ellos también podían crear series de éxito. De esta época datan algunas de las mejores y más desconocidas series Marvel, como el Ka-Zar de Mark Waid o los Héroes de Alquiler de John Ostrander, siendo la más conocida los Thunderbolts de Kurt Busiek. Con este panorama no es de extrañar que alguien en las oficinas pensara: “¡Ostras! Alpha Flight tiene mutantes. ¡Los mutantes venden!”. Una vez establecida la serie a recuperar, tocaba buscar un equipo creativo, y aquí Marvel sorprendió con el fichaje de Steven Seagle (nada que ver con el “actor”; eso sí que habría sido noventero).

“El primer equipo de superhéroes de Canadá… ¡como nunca lo habías visto antes!”

Seagle era un guionista que jamas había trabajado para Marvel y sus trabajos más populares hasta entonces los había producido dentro de la línea Vertigo de DC, con Sandman Mystery Theatre y La Casa de los Secretos. Si bien estos trabajos estaban bastante alejados del mainstream superheroico, el guionista también llevaba algunos años realizando trabajos en Image demostrando que era un autor todoterreno, capaz de realizar un trabajo solvente en todo tipo de géneros. El que completara el equipo creativo inicial sería el fallecido Scott Clark, un dibujante salido del sello Wildstorm de Jim Lee, con todo lo que ello implica. Clark, que ya había trabajado previamente con Seagle en Image, sería el dibujante regular de la serie durante los 8 primeros números.

El rejuvenecido Guardián… ¿Qué?

Así pues, en 1997 se lanza el segundo volumen de Alpha Flight y Steven T. Seagle sorprende desde la primera página. Frente al más habitual recurso narrativo de usar la tercera persona para exponer los hechos o dejar a los personajes expresar sus pensamientos en primera persona, el autor opta por la narración en segunda persona. Así el narrador se convierte en parte de la trama, interpretando las acciones y los pensamientos de los personajes, cuestionando sus decisiones e incluso poniendo en duda hechos previamente establecidos.

El lector es introducido en la trama por medio de dos veteranos del grupo, Puck (Eugene Judd) y Vindicador (Heather Hudson), fichados a la fuerza por el gobierno para hacer frente a un ataque de la organización conocida como El Zodíaco. A través de ellos descubrimos que el General Clark, jefe del Departamento H, rama del gobierno canadiense encargada del control de la actividad superhumana en el país, ha decidido refundar Alpha Flight usando a miembros veteranos y nuevos fichajes. Los nuevos personajes creados por Seagle son: Murmullo, canadiense francófona con poderes similares a los del Hombre Púrpura; Manbot, un enorme robot; los hermanastros Radius, con un campo de fuerza alrededor de su cuerpo; y Flex, con la capacidad de convertir sus manos en metal. En cuanto a los veteranos, a los ya introducidos se les suman Madison Jeffries, Sasquatch, extrañamente convertido en un animal sin capacidad racional alguna, y Guardián, James Hudson, que ahora aparenta 19 años y no tiene recuerdos de su vida posterior a esa edad por causas que ni él mismo acaba de tener claras. Por el Departamento H también veremos pulular a Fuego Solar.

Equipo de reconocimiento… Irreconocible.

Y por si no teníamos suficientes misterios con la actual situación de muchos de los protagonistas clásicos, al final del primer número, tras la baja de uno de los miembros del equipo, quedará bastante claro que algo huele a podrido en el Departamento H. Recordemos que los noventa fueron la época donde series como Expediente X triunfaron. Tras el final de la Guerra Fría, la tendencia general del entretenimiento fue dejar de buscar enemigos en el exterior para buscarlos en el propio país y la temática de las conspiraciones tomó mucha fuerza. Y es por ahí por donde van los tiros en el Alpha Flight de Seagle, donde el lector es conocedor de la manipulación a la que se está sometiendo a los personajes y no obstante, tampoco acaba de obtener las respuestas que éstos buscan. El autor es consciente de esto, llegando a titular uno de los capítulos de la serie “Los Expedientes Arma-X”.

Alpha Flight #6 (Ene. 1998)

Los números se suceden con enfrentamientos con personajes como el Amo del Mundo, Mesmero o El Zodíaco, los grandes villanos de la primera parte de la serie. Mientras tanto, el guionista va profundizando tanto en los personajes como en los tejemanejes de la organización que dirige el general Clark. Como lectores, vamos descubriendo que muchos de los nuevos personajes se criaron en la misteriosa Hull House, un orfanato un tanto turbio, o que tanto Radius como Plex están buscando sin éxito a su padre, un clásico villano mutante. Por su parte, Heather y Mac Hudson tienen sus propios problemas al ver ésta cómo su marido no tiene ningún recuerdo de su tiempo juntos, y Puck recibe ayuda de un informador interno. Además se nos van dando muestras de los procesos de manipulación a la que los personajes se ven sometidos el Departamento H y descubrimos qué hacía Fuego Solar en Canadá. Es en el número #6, dibujado por el todavía desconocido Bryan Hitch, donde el lector obtiene la primera respuesta clara de la serie sobre la situación de uno de los personajes, tan lógica como inesperada, que no hace sino plantear más dudas.

Tras un crossover con la serie de La Patrulla-X, guionizada también por Seagle en aquel momento, en el que los Alpha Flight son enviados a capturar a Lobezno, éstos descubren que hay algo que no acaba de cuadrar con sus jefes. Tras dos números donde nos reencontramos con los Micronautas (bueno, no… con “los Campeones del Microverso“) llegaremos al número #12, un número de aniversario repleto de guiños a la serie original, desde la portada hasta la tradición de cargarse a uno de los miembros del grupo, y que ofrece respuestas, tanto al lector como a los personajes, al mismo tiempo que plantea nuevas subtramas relacionadas con la formación original del grupo. Este número también supone el debut, tras 3 números con diferentes dibujantes, del sucesor oficial de Clark, Duncan Rouleau, con un estilo completamente diferente, más caricaturesco y de narrativa a veces confusa.

Alpha Flight #12 de John Byrne vs. Alpha Flight #12 de Steven T. Seagle

Merece una mención especial el número #13, haciendo una pausa en la historia tras el gran final del número anterior para contarnos la historia de un trabajador del Departamento H, muy recomendable. Ese número también encamina a Fuego Solar hacia su siguiente aventura: la miniserie Fuego Solar y Big Hero Six. Aunque sería guionizada por Scott Lobdell, los creadores originales que inspiraron la exitosa película de animación de Disney fueron Seagle y Rouleau, quienes, curiosamente, sólo escribieron sus creaciones en una ocasión, el Alpha Flight #17. Una vez superado el número de resaca del aniversario se nos deja claro que, pese a lo que puedan creer los personajes, las conspiraciones no han finalizado y tanto los protagonistas como el lector siguen a oscuras en lo referente a los asuntos que sus jefes se llevan entre manos.

Alpha Flight #19 (Feb. 1999)

Tras un enfrentamiento con el alicantino (!) Brass Bishop, el Obispo de Latón, llegamos a la recta final de la serie, la saga llamada “Alpha y Omega”, donde nuestro grupo se da de morros con uno de los proyectos secretos más clásicos del gobierno canadiense, un nuevo Arma-X capaz de provocar un holocausto bacteriológico… y que está a la fuga. Pero eso no es todo. Mientras el grupo está a la caza de este último invento del Departamento H, tiene lugar un enfrentamiento bastante inesperado con ¡los Alpha Flight originales! Bueno, los supervivientes. Así pues, nuestro grupo se enfrenta a Estrella del Norte, Aurora, Shaman y… ¡¿Sasquatch y Guardián en sus encarnaciones originales?! En esta saga, de resolución bastante inesperada, obtendremos respuestas satisfactorias a buena parte de las preguntas planteadas durante los 20 números previos.

Lamentablemente el número #20 fue el último. Gran parte de las nuevas series que se lanzaron en Marvel la época de Heroes Reborn fueron canceladas por las mismas fechas a pesar de que muchas de ellas contaban con ventas suficientes para aguantar más. Según la rumorología, esto fue debido a que Marvel estaba en negociaciones con un posible comprador y quería proporcionarle unas cifras lo más positivas posible. Seagle no llegó a cerrar todas las subtramas, ya que su plan original consistía en una primera fase donde los personajes descubrieran todo lo referente a la conspiración, y una segunda fase donde se enfrentarían a ésta, planteada para concluir en el número #25. No obstante, el final es relativamente satisfactorio y el viaje más que recomendable. Algunos cabos sueltos, como el del padre de Radius y Flex, serían resueltos posteriormente en la serie de Lobezno, e incluso tendríamos ocasión de ver a alguno de los nuevos personajes creados por Seagle en la época de la Marvel de Bill Jemas.

…y una vez más, los Alpha Flight llegaban a su fin.

Seagle, por su parte, ya había sido ascendido en Marvel gracias a su trabajo en la serie, encargándose junto a Joe Kelly de una de las dos principales series de mutantes. En el camino, nos dejó 20 números con una aproximación única y novedosa al universo Marvel y a los superhéroes en una serie dominada por el misterio y la paranoia.

Y aquí termina otra entrega de la sección con más músculos imposibles, dientes apretados y cinturas de avispa de Zona Zhero. ¿Cómo recordáis esta etapa? ¿Cuál es vuestra historia preferida de los Alpha Flight? ¿Querríais que volvieran a la actualidad Marvel? Comentad y seguid recomendando etapas noventeras

¡Nos vemos en la Zona!

Iron

Lector compulsivo, le gusta referirse a sí mismo en tercera persona en las bios, escribe artículos a ratos, y también acumula papel y trastos. ¡Ah! Y una vez vio un dirigible... Bueno, la verdad es que no.

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8 Respuestas

  1. lemmytico dice:

    Buen artículo y buen trabajo vendiendo la serie, pero ese más que noventero dibujo echa para atrás cosa mala.

    • Iron dice:

      Si, una cosa que tuvieron los noventa era el dibujo noventero, que estaba por todas partes. Pero fueron unos 8 números, y Rouleau noventero noventero no era…

  2. CarlosPlaybook dice:

    Enhorabuena por esta reseña. Muy interesante en su planteamiento al traer una obra desconocida, para mi al menos, y en su desarrollo, pues a pesar de ser más larga de lo normal (al final estas hablando de 21 números) no a hace para nada tediosa. Lo dicho, enhorabuena, bienvenido a la Zona y con ganas de seguir leyendote por aquí

    • Iron dice:

      Muchas gracias compañero.
      La verdad es que a veces resulta complicado concentrar todo lo que uno quiere contar sin llegar a colar spoilers ni hacerse pesado, así que me alegro que no se haya hecho tediosa.
      Mientras me dejen seguiré por aquí, por ahora tengo cuerda para rato.

  3. Dynamo Joe dice:

    Estoy de acuerdo, excelente tela, Iron. Pero coincido en el dibujo, el cual no me convence. De esta etapa yo solo llegue. Tener un comic, precisamente el # 12, el de homenaje al de Byrne, aunque el final varia. En todo caso el dibujo no me gustaba e incluso la narrativa no terminaba de ayudarme a seguir la historia. En diciembre me llego el tono de los Alpha Flight de Byrne y esa si me parece un gran etapa. Claro que Byrne conmigo lo tiene fácil. En todo caso el planteamiento de Seagle según lo has explicado si parece interesante.

    • Iron dice:

      Las etapas de Byrne y la que nos ocupa simplemente no son comparables.
      No obstante, si tienes ocasión dale una oportunidad a la serie desde el principio. Es innegable que el dibujo lastra el resultado final, pero es una obra cuyo punto fuerte es el guionista, que gustará más o menos, le saldrá mejor o peor, pero siempre suele correr riesgos para intentar ofrecer algo diferente.

  4. jeronimoth dice:

    Yo me hice con toda esta serie (incluido el anual Alpha Flight/Inhumanos que también pertenecería a esta etapa, aunque no lo escribió Seagle y ni siquiera encajaba bien en su continuidad) y la leí hará un año o así. Una lectura muy entretenida, aunque las conspiraciones que monta Seagle me parecieron algo forzadas en algunos momentos y parte de los personajes nuevos no me convencieron del todo. No es una serie perfecta, pero sí muy disfrutable (y resulta fácil de conseguir en 4 retapados que suelen verse a precios muy apañados).

    En cualquier caso, otro artículo excelente, Iron. ¡Enhorabuena! ;)

    • Iron dice:

      ¡Gracias!.
      Efectivamente, es una serie disfrutable de la que se habla poco, por eso sale aquí. La verdad es que a mi si que me gustaron los personajes nuevos, estaban todos tan perdidos/confundidos/fastidiados que era dificil no llegar a empatizar con ellos en algún punto.

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