Aquellos Maravillosos Años 90, #11: DOOM 2099, de Warren Ellis

Ahora que el Doctor Muerte vuelve a gozar de serie regular dentro del enesimo relanzamiento de Marvel es un momento tan bueno como cualquier otro de recordar la anterior cabecera de la que gozó el monarca latveriano allá por…el 2099.

DOOM 2099
de Warren Ellis y VV. AA.

 

Título original:
Doom 2099, the Complete Collection TPB

Sello: Marvel Comics
Guionista: John Francis Moore y Warren Ellis
Artistas: Pat Broderick, Steve Pugh, Ashley Wood, et al.
Entintadores: John Nyberg y Scott Koblish
Coloristas: Mike Thomas y Mega McDowell
Contenido: Doom 2099 #24-39; 2099: Apocalypse2099: Genesis (Dic. 1994 – Mar. 1996)
Publicación USA: Abril 2013
Public. España: Mar. – Dic 1996
Valoración: 8/10

DÍAS DEL FUTURO PASADO

Marvel 2099 fue una línea editorial lanzada por la casa de las ideas a finales de 1992 en medio de toda la vorágine especuladora y la explosión de títulos de principios de los 90. El concepto fue originalmente anunciado por Stan Lee en persona el 1990 como la serie The Marvel World of Tomorrow, desarrollada por Stan Lee, padre fundador del Universo Marvel, y otra gran figura de la época: John Byrne. La idea giraba en torno al nacimiento de una nueva era heroica en el distante futuro “oficial” del Universo Marvel, con Lee y Byrne escribiendo y este último dibujando.

Pero Byrne se cayó del proyecto, reciclando posteriormente sus ideas y páginas para Dark Horse en la obra John Byrne’s 2112, con personajes como el villano Sathanas, de “inspiración” fácilmente reconocible.

La idea quedó momentáneamente congelada, no obstante, corría el año 1991 y las astronómicas cifras de ventas, especialmente los números 1, movieron a la Marvel de Tom DeFalco a reciclar el proyecto, esta vez convertido en toda una línea editorial, ya que la publicación de multitud de series (y, recordemos, números #1) protagonizadas por versiones futuristas de los personajes Marvel se antojaba como un movimiento ganador. Así, la línea se pone en marcha con el título inicial de Marvel 2093 (100 años en el futuro tras su prevista fecha de publicación) para finalizar siendo bautizada como Marvel 2099.

Los nuevos y descollantes títulos de Marvel 2099.

Una figura central dentro de la línea 2099 será su editor Joey Cavalieri, que será el encargado tanto de fichar a los equipos creativos como de establecer las bases del mundo del mañana donde los títulos de la línea se desarrollarán. Cavalieri se reúne pronto con los equipos creativos y establece el futuro oficial de Marvel, un mundo distópico, altamente contaminado, donde las diferencias sociales han llegado al extremo y totalmente controlado por las grandes corporaciones.

Cuatro son los títulos con los que se inaugura la línea: el que será el título bandera, Spider-Man 2099, de los pesos pesados Peter David y Rick Leonardi; Punisher 2099, con Pat Mills y Tom Skinner escribiendo y Tom Morgan dibujando; Ravage 2099, de Stan Lee y Paul Ryan, un personaje original creado expresamente por Lee y que parece ser una herencia directa de aquel seminal The Marvel World of Tomorrow y, finalmente, la serie que nos ocupa, Doom 2099, obra del injustamente poco reconocido John Francis Moore y Pat Broderick.

CONQUISTAR EL FUTURO

Doom 2099 se distinguirá ya desde el principio del resto de títulos de la línea por su premisa, si bien el resto de series están protagonizadas por nuevos personajes en esta serie seremos testigos de la aparición del que parece ser el mismísimo Victor Von Muerte en una Latveria futurista dominada por el tirano Tyger Wylde. Las tramas de J.F. Moore girarán en torno a las maquinaciones de Muerte mientras este recupera el trono de su amada Latveria al mismo tiempo que va acumulando poder en historias a medio camino entre los dramas Shakesperianos y el cyberpunk. Otro de los puntos focales del autor será la identidad del monarca, ya que nuestro protagonista sufre de amnesia y desconoce como ha ido a parar al futuro ¿se trata realmente de Victor Von Muerte desplazado en el tiempo?, ¿es un clón quizá?, ¿un Muertebot con delirios de grandeza?, ¿ninguna de las anteriores? Ni el protagonista, ni los secundarios ni, por supuesto, el lector, acaban de encontrar respuestas satisfactorias. A esto ayudará la posterior desaparición del Doctor Muerte, junto a Reed Richards, en el Universo Marvel tradicional, lo que aumentará las especulaciones sobre el origen de nuestro protagonista.

La línea 2099 es un éxito y favorecida por la situación del mercado comienza su expansión, así aparecen títulos como X-Men 2099, de John Francis Moore y Ron Lim, Ghost Rider 2099, de Len Kaminsky y Chris Bachalo o Marvel 2099 Unlimited, título trimestral muy en la línea de la época con varias historias de protagonistas y autores variables donde debuta Hulk 2099 y se empieza a dejar ver al autor que nos ocupa: Warren Ellis.

Aquí pueden observar el monte Rushdoom.

Warren Ellis es uno de los autores más influyentes de los últimos 20 años, el cómic de superhéroes mainstream no sería, para bien y para mal, lo que es hoy sin las aportaciones del británico a lo largo de su carrera: obras como Stormwatch, y la posterior Authority, por citar los ejemplos más obvios, fijaron el camino a seguir por el cómic de superhéroes a principios de siglo. Pero hacia mediados de los ’90 Warren Ellis no era nada de esto, era un joven autor que llevaba años “muriéndose de hambre” mientras intentaba ganarse la vida en el mundo del cómic. Una llamada del añorado editor Archie Woodwin para realizar un arco para la Legends of the Dark Knight (1989-2007) le había abierto las puertas al mercado americano y había empezado a trabajar para Marvel en títulos marginales como Hellstorm o Druid, donde estaba empezando a llamar la atención.

Volviendo a Marvel, hacia 1995 la burbuja especuladora había estallado, las ventas comenzaron a bajar y cundió el pánico. Por supuesto, la línea 2099 no se libró del descenso de ventas generalizado y cuando se llevó a cabo la Marvelution (reestructuración de la casa de las ideas posterior al despido de Tom DeFalco que eliminó la figura del Editor en Jefe dejando el Universo Marvel subdividido en diferentes líneas editoriales independientes) Joe Cavalieri se convirtió en Editor en Jefe de la línea y con la ardua tarea de frenar la sangría de lectores.

La gran mayoría de las otras líneas de Marvel, siguiendo la estela de los exitosos mutantes y su Era de Apocalipsis, habían optado por el crossover a la hora de intentar captar la atención del público. Cavalieri no parecía ser un editor demasiado propenso a interferir en el trabajo de sus autores y hasta la fecha solo se había producido un breve cruce entre algunas colecciones, “La Caida del Martillo”. Así que el editor optará por, aprovechando la independencia y la libertad que le otorgaba trabajar aislado del resto del Universo Marvel, introducir un cambio radical que alteraría todo el escenario del 2099. Cosa que hará basándose en las propuestas de Warren Ellis, que había comenzado a introducirse en Doom 2099 en el número #24 ayudando a Francis Moore para convertirse en el escritor regular de la serie en el número #26.

Eso mismo debió pensar el bueno de Warren Ellis…

Durante sus tres primeros números al frente la serie, Ellis continuará la línea iniciada por J.F. Moore, con Muerte forjando alianzas, acumulando poder y llegando a la inevitable conclusión de que los “Estados Corporativos de América”, donde gran parte de la población muere de hambre mientras la ambición de los propietarios de las grandes empresas imponen su voluntad, amenazan con destruir el mundo. Sólo hay una persona que pueda salvar el futuro, el propio Muerte, y para ello tendrá que conquistar los USA.

UNA NACIÓN BAJO MUERTE

Y en Doom 2099 número #29 arranca el “crossover (que no acaba de serlo) que reestructurará y marcará el desarrollo de toda la línea 2099 durante ese año: Una Nación Bajo Muerte. En sus páginas seremos testigos de como Muerte y sus aliados dan un golpe de estado en la nación de las barras y estrellas, cuando el número finaliza el autoproclamado nuevo presidente de los Estados Unidos contempla su nuevo país desde una ensangrentada ventana del despacho oval.

Aunque muchas veces se refiere a la saga como un crossover, lo cierto es que Una Nación Bajo Muerte guarda pocas similitudes con los cruces noventeros, se trata de una “marca” que señala una nueva dirección general, un movimiento más parecido a La Iniciativa o Reinado Oscuro que a la Canción del Verdugo. Además del sello en sí, las series de la línea comenzarán a lucir un 2099 A.D. (After Doom – Después de Muerte) para marcar la llegada del nuevo presidente de los Estados Unidos. La llegada del monarca latveriano a la Casa Blanca tendrá influencia en todos los títulos de la casa, Punisher 2099, sin ir más lejos, se convertirá en jefazo de la “recién-limpiada” SHIELD, aunque siempre sin inmiscuirse demasiado en las tramas.

Volviendo al monarca latveriano y actual presidente de los USA, nuestro “héroe” comienza su legislatura pisando fuerte y ayudado por un variopinto gabinete, de entre los que cabe destacar a Morphina Somers, uno de esos personajes malhablados y fumadores que venían a ser un avatar de Ellis y que se prodigaron en los trabajos del autor en esta primera etapa en Marvel, comienza a tomar una serie de medidas demenciales para las clases pudientes del lejano futuro: cargas impositivas para los ricos, seguridad social, plan de choque contra la contaminación, eliminación de las tarjetas black (¡en serio!). Esto queda magistralmente reflejado por Ellis en la primera reunión entre el presidente Muerte y los que, hasta la fecha, habían dominado los USA, los presidentes de las megacorporaciones, a los cuales el nuevo y flamante gobernante los pone en una situación más que comprometida.

Ellis capta como nadie a la versión futurista del clásico villano de los 4 Fantásticos, un personaje que no es, ni mucho menos, heroico, y no obstante al lector no se le puede quitar la sensación de que, tal y como pintan las cosas en el 2099, está haciendo el bien. Además, el guionista británico no descuida la faceta megalómana del dictador (que, al fin y al cabo, es lo que es) el cual antepondrá sus planes y su idea de “salvar al mundo” a todo y a todos, incluido a él mismo.

MAGNICIDIO

Con el número #33 debuta el que será el sustituto del dibujante regular de la serie hasta la fecha, Pat Broderick, tras un par de números con dibujantes invitados: Steve Pugh. La llegada de Pugh también marca el inicio de la “segunda fase” de la etapa de Ellis a cargo de Doom 2099. Y es que los líderes de la corporaciones no van a quedarse de brazos cruzados mientras Muerte desmantela su particular “estado del bienestar” por lo que recurren al misterioso John Herod. Herod es uno de esos villanos “tipicamente Ellis”, un personaje desagradable que existe al margen de la sociedad, escondido en las estructuras de la américa corporativa y con acceso a toda clase de armas de alta tecnología futurista. Y es en el campo de la tecnología donde se nota que el guionista británico disfruta y se deja llevar, alejándose de los conceptos más tradicionales de la ciencia ficción con los que jugaban sus compañeros y predecesores e introduciendo conceptos de la ciencia ficción más “reciente” poco vistos en el cómic de superhéroes hasta la fecha

Y así se inicia un ataque a los Estados Unidos de Muerte por todos los flancos, desde el ataque directo a la Casa Blanca hasta la caza sistemática de sus aliados, pasando por la guerra ideológica encarnada por la sorprendente reaparición de un abanderado personaje de la Era Heroica que acusa al Doctor Muerte del exterminio de los superhéroes Marvel originales.

Para marcar la caída del presidente se publica el especial 2099: Apocalypse, escrito por Ellis y dibujado por Buckingham y Sutherland, este cómic está destinado a marcar la “implosión” del Universo 2099. Se trata de un cómic muy especial, ya que está protagonizado por un periodista del futuro, drogadicto y bebedor, que no duda en buscar y contar la verdad a cualquier precio, su nombre es Spide… digo, Jack Whitlow. Y es que hay mucho del protagonista de Transmetropolitan en el periodista que nos narrará la derrota del presidente al mismo tiempo que descubriremos el destino final de muchos de los protagonistas de la Línea 2099 que con sus series canceladas debido a la caída de ventas, veremos aquí por última vez.

Volviendo a Doom 2099, tras un par de números donde nuestro protagonista estará totalmente ausente y se nos irán revelando las terribles ramificaciones del proceso de recuperación de poder de las corporaciones, siendo una de las más afectadas la nación de Latveria, que pagará cara su adhesión a Muerte, nos reencontraremos con el ex-presidente, recortada en mano, al final del número #35 gracias a Static Annie Wagner, una mutante adolescente de poderes sospechosamente similares a los de uno de los protagonistas de otra de las obras cubres de Ellis: El Batería de Planetary.

En los últimos números que abarca la etapa de Warren Ellis, del #36 al #38, con dibujos del habitual Pugh y de un debutante Ashley Wood (que todavía no sabía lo que era la niebla color sepia) seremos testigos, por una parte, de como la “Nueva América” va tomando forma, con un presidente títere más que adecuado viviendo en la nueva sede de “gobierno” la Casa Roja y un cada vez más despreciable Herod en la sombra alimentando su sadismo y su poder gracias al aparato corporativo. Por la otra, veremos como Muerte no solo se desenvuelve en su desesperada situación, sino que se nos revela que, como el genio que es, cuenta con un “Plan B” para prácticamente cualquier situación. No obstante, la puesta en marcha del plan, y su supervivencia, depende de que el monarca latveriano llegue sano y salvo a un punto de difícil acceso, y hasta ahí puedo leer.

Me pica la espalda, ¿me rascas?

Por estas fechas Ellis escribirá otro especial centrado en el futuro cada-vez-menos-oficial Marvel: 2099 Genesis. Este cómic, dibujado por Dale Eaglesham, estaba destinado a centrar las bases del tercer relanzamiento de la línea, con títulos como X-Nation 2099 o Fantastic Four 2099, y, más allá de un par de pinceladas sobre la situación post-Muerte, está totalmente centrado un misterioso mutante proveniente del siglo XX y la presentación de la versión 2099 de cierto vigilante de La Cocina del Infierno.

Warren Ellis abandona Doom 2099 en el número #39, dibujado por el clásico John Buscema, un cómic donde el protagonista reflexiona sobre sus acciones hasta la fecha, ¿que le lleva a emprender el camino de la conquista?, ¿qué le empuja a imponer su voluntad sobre el resto de la humanidad? La conclusión a la que llega el autor, y el propio Muerte, es sorprendente y, sin embargo, no deja de ser lógica y no es para nada descabellado pensar que muchos dictadores a través de la historia se hayan dado la misma respuesta.

EL FUTURO HACE AGUAS

Una de las razones que empujó al guionista británico a abandonar la serie fue el despido del editor Joe Cavalieri. Bob Harras había ascendido como Editor en Jefe, estaban comenzando a rodar cabezas y la Línea 2099 iba a sufrir las consecuencias del “control de daños” de una Marvel en bancarrota. La gran idea del sucesor de Cavalieri para aumentar las ventas fue enfrentar al mundo del futuro a una inundación de proporciones bíblicas, con invasión atlante incluida. Las diferentes colecciones comenzaron a caer como moscas, Doom 2099 fue cancelada en el #44 con guionistas como Peyer, DeFalco y, finalmente, J.F.Moore escribiendo los cinco números que duró tras la marcha de Ellis. La línea 2099 quedó reducida a una sola colección coral, 2099 The World of Tomorrow, escrita por Joe Kelly y Ben Raab y dibujada, entre otros, por Pascual Ferry. Duró la friolera de 8 números antes de que se diera el cerrojazo definitivo a la línea.

TECNÓLOGO. EJECUTOR. REVOLUCIONARIO. MUERTE.

Doom 2099 es una obra temprana pero remarcable dentro de la carrera del prolífico Warren Ellis. A través de su etapa no solo tenemos ocasión de ver situaciones totalmente improbables en el Universo Marvel tradicional, como es el caso de uno de los grandes villanos de la compañía conquistando el mundo, también comenzamos a ver lo que serán los clichés y obsesiones del celebrado autor británico a través de su carrera: la ciencia ficción pasada de vueltas, el futuro distópico, la reflexión política, el precio de la libertad. Son todos temas recurrentes en sus grandes obras y aquí podemos observar como las empieza a filtrar en las páginas de lo que los lectores ajenos a las andadas del monarca latveriano percibieron como “otro cómic más” dentro del saturado mercado de mediados de los 90. Unos cómics que nunca es tarde para descubrir.

Si queréis revivir otras grandes lecturas a rescatar de la oscura década de los 90, no dejéis de visitar nuestra sección, Aquellos Maravillosos Años 90.
¿Quién sabe lo que podréis descubrir?

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¡Nos vemos en la Zona!

David Mas

Lector compulsivo, le gusta referirse a sí mismo en tercera persona en las bios, escribe artículos a ratos, y también acumula papel y trastos. ¡Ah! Y una vez vio un dirigible... Bueno, la verdad es que no.

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