Aquellos Maravillosos Años 90 #1: DAREDEVIL, de Karl Kesel y Cary Nord

Años 90. Por muchos considerada la Década Ominosa del cómic de superhéroes, cargada de vicios y excesos que a día de hoy aún perduran, en algunos casos sin ningún tipo de pudor. Sin embargo, estos años fueron capaces de entregarnos grandes historias, y hasta las leyendas de capa caída supieron alzarse e impulsar al género un paso más allá.

Para separar el grano de la paja y reivindicar las joyas ocultas (y no tan ocultas) de esta denostada etapa, nace Aquellos Maravillosos Años 90, una nueva sección que estará comandada, principalmente, por nuestro último fichaje, Iron, conocido en la red como “El botijo de Dreamers” (que se explique él). Y su primera propuesta cuando le ofrecimos la sección fue…

DAREDEVIL
de Karl Kesel y Cary Nord


Título original
:

Daredevil #353-357, #359-364
Guionista: Karl Kesel

Artistas: Cary Nord (con Rick Leonardi, Larry Hama, Steve Epting, Sal Buscema y Gene Colan)
Entintadores: Matt Ryan, Al Milgron, Hilary Barta, Cam Smith y Paul Neary
Coloristas: Christie Scheele, Ian Laughlin
y Kevin Tinsley

Public. USA: Jun. 1996 – May. 1997
Public. España: Mar. 1997 (#10) – Feb. 1998 (#21) (Forum)
Valoración: 8/10

 

LUZ AL FINAL DEL TÚNEL
Dan Defensor contra la herencia recibida

Si hablamos de Daredevil es inevitable hablar de Frank Miller; no en vano su etapa definió al personaje hasta nuestros días. No obstante, hoy trataremos una etapa cuyo mérito reside, precisamente, en intentar alejarse del tono impuesto por el creador de Sin City, devolviéndonos a un Daredevil risueño y divertido. No, no estoy hablando de Mark Waid.

¿Daredevil o Dark Devil?

Uno de los principales problemas de muchas series durante los noventa fue el intento de emular a los grandes clásicos de los años 80, quedándose en la superficie, sin llegar a entender qué era lo que había hecho a estas obras clásicos del género. Daredevil, siendo como es un personaje definido por uno de los introductores del grim and gritty ochentero, fue uno de los personajes que más padeció esta influencia viéndose envuelto en una serie de tragedias que le llevarían a una sustitución por una versión malota de sí mismo. Pero al contrario que al resto de los personajes que pasaron por este proceso (Thor, Batman, Superman, Iron Man…) aquí la cosa fue un poco más complicada. Tras la revelación de su identidad secreta (no, eso tampoco lo inventó Brian Bendis), Matt fingía su propia muerte y reinventaba a Daredevil con un nuevo traje acorde a la época, es decir, negro y con armadura. Todo esto sucedería en medio del arco “Caída del Paraíso”, concretamente en el número #321, dentro de la etapa de Daniel G. Chichester, que se encargó del personaje durante 4 años.

Tras Chichester llegan dos breves etapas de 5 números cada una, con autores tan conocidos como Gregory Wright, o “Alan Smithee” (recordemos que este nombre se trata de un seudónimo para autores que no están de acuerdo con el resultado final de su trabajo) que siguen la línea de reciclar ideas de Miller con bastante poca fortuna. La corta duración (y éxito) de dichas etapas hace pensar que ni los autores ni la editorial tenían demasiado claro qué hacer con el personaje en el estado en el que lo había dejado Chichester. Es aquí cuando Marvel recurre al socorrido back to basics, fichando a J. M. DeMatteis que dedica una historia de 7 números a recuperar, relativamente, la situación anterior. Devuelve a Matt Murdock su traje original y Foggy y Karen descubren que había fingido su muerte. Y es en este punto cuando entran en la serie Karl Kesel y Cary Nord, tras dos números de relleno a cargo de John Rozum y Ben Raab.

“Confía en mí”, dijo el Diablo.

Kesel había estado trabajando como entintador y guionista en DC Comics desde 1984, y pese a haber realizado alguna colaboración con Marvel, éste era su primer trabajo realmente importante en la editorial. Por otra parte, Nord era un dibujante novato, que sólo se había encargado previamente de un serial de Shang-Chi en Marvel Comics Present.

Daredevil #353 (Jun. 1996)

Siendo consciente del cambio de gusto del público, que hacia 1994 ya estaba mostrando cierto cansancio ante la idea del héroe eternamente atormentado, mal afeitado y con chaqueta de cuero, y quizá también, por influencia editorial (recordemos que el regreso al traje clásico es toda una declaración de intenciones), Kesel opta por alejarse de todo lo hecho anteriormente, pero no solo de la etapa inmediatamente anterior con sus excesos noventeros, sino de todo el tono establecido desde Miller. Su trabajo con el personaje estará enfocado en alejar a Matt de las tragedias personales y hacerle funcionar como un superhéroe colorista, que sonríe, que se lo pasa bien mientras realiza heroicidades. Ojo, no se trata de convertirlo en un “pseudo-Spider-Man”, sino de darle su propia entidad y su propio tono de aventura sin necesidad de tenerlo encerrado en una espiral de violencia y desgracias.

Una vez establecido Daredevil como un personaje alejado de la ultraviolencia y el ceño fruncido, lo primero que hará será rematar el trabajo de reconstrucción iniciado por DeMatteis y arreglará el todo el tema de su muerte y la revelación de identidad secreta: todo era un montaje de S.H.I.E.L.D. Explicación fácil que se despachará en una página con la reaparición de Matt en medio de un juicio (y a la que asiste Lois Lane, por cierto). Así pues, ya tenemos a un Matt Murdock abogado con Foggy como socio y Karen como novia. Ahora toca sacudir el status quo.

“Soy una infinita contradicción insostenible, Foggy. Siempre crei que era parte de mi encanto.”

Como ya hemos dicho, el guionista huye de la fórmula que marcó las etapas anteriores del personaje y en vez de hacer que al protagonista le lluevan las desgracias se fija en sus secundarios. Merece la pena señalar que Kesel no usará ningún personaje creado por Miller, centrándose única y exclusivamente en los clásicos y en sus propias creaciones. Uno de los cambios más interesantes introducidos por el autor será el nuevo estatus laboral de Nelson & Murdock, que se verán obligados a trabajar dentro de una firma de abogados más grande a las órdenes de Rosalind Sharpe, una exitosa abogada de carácter menos altruista que nuestros protagonistas y que esconde secretos un tanto turbios.

Otro personaje cuyo nuevo trabajo también dará para alguna subtrama interesante (aunque no cerrada por Kesel) será el de Karen Page, empleo que le esconderá a Matt y que es más de lo que aparenta. Foggy también se verá envuelto en situaciones bastante incómodas, sobre todo en lo referente a su relación con las mujeres de la serie.

Pero, ¿a qué enemigos se enfrentará DD? A todo tipo de villanos venidos de todas partes del universo Marvel. En su primera saga, de 5 números, tendremos a Mr. Hyde al que, tras ser atrapado como Daredevil, tendrá que defender como Murdock de una acusación de asesinato en una historia donde nada es lo que parece y con la participación de personajes tan inesperados como los Forzadores, Pyro, Misty Knight, Spider-Man (Ben Reilly en aquella época) o la Anguila.

“Yo no la maté, abogado. Lo habría hecho… Pero aún no había terminado con ella.”

Tras esta primera saga y un fill-in realizado por Joe Kelly y Pasqual Ferry, el #358, Kesel se dedicará a ir avanzando las subtramas de los diferentes personajes en números autoconclusivos. Especialmente reseñable es el #359, donde el guionista aprovecha para mostrarnos la influencia de Daredevil en sus conciudadanos y las diferentes imágenes y opiniones que tienen éstos al respecto del héroe vestido como el demonio. Es éste, también, uno de los números favoritos del autor. Daredevil continuará enfrentándose a villanos fuera de su repertorio habitual en situaciones donde se verá, en principio, superado, como puede ser un enfrentamiento contra el Hombre Absorbente o la Gárgola Gris, ayudando a una Viuda Negra post-depresión tras la desaparición de los Vengadores vía Onslaught.

Ya en la recta final de su etapa descubriremos algunos de los secretos de Rosalind Sharpe y se irán dando pistas al respecto del nuevo trabajo de Karen, además de introducirse una nueva villana (en un número dibujado por el clásico Gene Colan) y, finalmente, revelarse el que, probablemente, iba a ser el gran villano de su etapa… No pudo ser, Kesel abandonó Daredevil con esta revelación en el número #365 debido a la sobrecarga de trabajo, Joe Kelly lo relevó siguiendo tanto el tono, como las tramas establecidas por éste, siendo una transición bastante orgánica.

Finalmente no podemos acabar sin comentar el trabajo de Cary Nord, si bien es cierto que se le notaba bastante verde, su evolución fue constante, mejorando número a número. Y su estilo claro y luminoso casaba perfectamente con la dirección establecida por el autor, alejándose de la imagen del Daredevil agazapado entre las sombras que había reinado con anterioridad.

¿Por qué hoy en día sigue recordándose una etapa tan relativamente breve como la de Karl Kesel y Cary Nord? Pues porque fueron los primeros autores del personaje que demostraron que había vida mas allá de Miller, que era posible realizar buenos cómics del personaje sin necesidad de entrar en la dinámica de la tragedia continua, cómics realizados con inteligencia y buen oficio, cogiendo elementos de Matt Murdock que siempre habían estado ahí y que, tras años de drama, resultaban incluso refrescantes y novedosos.

Poco más de una década después, se repetiría la historia

Y hasta aquí el debut de la sección con más pistolones, bolsillos y dientes apretados de Zona Zhero, aunque Iron nos ha demostrado que la década dio para muchísimo más. ¿Qué recuerdo tenéis vosotros de esta etapa? ¿Cuánto le debe Mark Waid a este giro en los acontecimientos? Dejadnos vuestros comentarios, así como sugerencias para futuras entradas sobre obras recuperables de los años 90. Hasta entonces…

¡Nos vemos en la Zona!

Iron

Lector compulsivo, le gusta referirse a sí mismo en tercera persona en las bios, escribe artículos a ratos, y también acumula papel y trastos. ¡Ah! Y una vez vio un dirigible... Bueno, la verdad es que no.

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14 Respuestas

  1. Una nueva sección de lo más interesante llamada a dar mucho de sí (los cómics malos fueron en los 90 muchos y peores que nunca, pero eso no significa que no los hubiera también buenos), que se estrena con una excelente reseña de un cómic que ignoré cuando se publicó (abandoné Daredevil después de la etapa Chichester-McDaniel y no volví hasta la saga de Kevin Smith y Joe Quesada).

    Supongo que es bastante improbable que Panini se anime a reeditar esta etapa (más aún si quedó inconclusa por parte de Kesel, aunque Kelly la rematara a continuación), pero en un formato “de batalla” con un precio ajustado sería una compra segura por mi parte.

    Bienvenido Iron y enhorabuena por la reseña y esta nueva sección ;)

  2. Antoine dice:

    Artículazo, Iron.

    Reivincar al bueno de Kesel, un profesional que siempre hace un buen trabajo, tanto de guionista como de entintador.

    En cuanto a la etapa, no la he leído, pero aunque soy partidario de un tono más “a lo Miller”, reconozco que estas etapas más ligeras vienen bien para “desengrasar” al personaje.

  3. Iron dice:

    Gracias majos,
    El tema de las reedicion de la etapa parece complicado. Y mira que ahora que ese enfoque de Daredevil se ha vuelto a poner de moda parece el momento ideal.
    El problema probablemente sea que és una etapa que no tiene la fama que merece, no es muy conocida y no se pide mucho su reedición, es normal que les de miedo arriesgarse.

  4. Dynamo Joe dice:

    Buen artículo, Iron, enhorabuena. No he seguido mucho al personaje, en principio por el tono oscuro de sus aventuras, (o desventuras). Pero si me lanzo a alguna etapa ya veo que hay algo más que Mark Waid para elegir.
    A reivindicar los noventa, si señor, con un par. Yo me los perdí así que aquí veo un inmejorable lugar para recuperar según que cosas.

  5. lemmytico dice:

    Excelente artículo compañero. Auguro sección must, así que enhorabuena a ZZ por el fichajote.

    A mi esta etapa me pilló bastante alejado del mundillo, así que me la perdí. Pero como fan del Daredevil de Waid, me has puesto los dientes largos. Lástima que sean tebeos de reedición poco probable y difíciles de encontrar en su edición original española. Anyway y por si acaso, ¿cómo los publicó forum, tienes la referencia?

  6. Storm dice:

    Justo me releí este fin de semana el Born Again de Miller y estaba pensando si hacerme con la etapa de Waid… me da usted una alternativa que no contemplaba. Muy agradecido.

  7. Iron dice:

    Gracias a todos por las amables palabras.
    Si os digo la verdad me está soprendiendo un poco lo desconocida que parece ser esta etapa, supongo que se publicó en un momento bastante oscuro de la editorial y mucha gente se había bajado del carro por los excesos noventeros.
    lemmytico: Forum publicó esos comics en su tercera colección de daredevil, el volumen de la Marvelution, es el tercer volumen, pero yo lo he visto listado como “volumen 2bis” (¿?), son los números del 10 al 21, excepto el 15, que es un fill-in de Joe Kelly, donde pasa una cosa importante para entender el DD de Kevin Smith, por cierto. La serié se canceló en el 22, donde empezaba la etapa siguiente, de Joe Kelly y Gene Colan.
    Storm, me alegro de haberte dado nuevas alternativas, si logro que la gente descubra comics desconocidos mi misión está cumplida.

  8. AlbierZot dice:

    Con otro dibujante se hubiese sostenido mejor. Aún así, y sin gustarme el enfoque de ninguno, prefiero el humor y la frescura Kesel al monocorde Waid y sus giros de guión.

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