AQUAMAN. El hombre pez

Título original:
Aquaman
Año: 2018
Director: James Wan
Guión: Geoff Johns, James Wan, Will Beall
Fotografía: Don Burgess

Reparto Jason Momoa, Amber Heard, Patrick Wilson, Willem Dafoe, Nicole Kidman, Yahya Abdul-Mateen II, Temuera Morrison, Dolph Lundgren, Michael Beach, Ludi Lin, Graham McTavish, Patrick Cox, Randall Park, Djimon Hounsou, Leigh Whannell, Sophia Forrest, Natalia Safran, Tahlia Jade Holt.

Valoración: Sea Wars: En busca del Tridente Perdido /10

SinopsisCuando Arthur Curry descubre que es mitad humano y mitad atlante, emprenderá el viaje de su vida en esta aventura no sólo le obligará a enfrentarse a quién es en realidad, sino también a descubrir si es digno de cumplir con su destino: ser rey y convertirse en Aquaman.

Pues una vez más, volvemos al tremendamente irregular y desastroso DCEU. La última película que tuvimos de este «universo» fue la increíblemente mediocre y fallida Justice League, la cual, tras un esperanzador año en el que disfrutamos de la que fue la mejor película del universo, Wonder Woman, volvimos a pegar un bajonazo de calidad con una película de grupo apresurada, visualmente fea y con más problemas de los que conocemos, así que para resumir, digamos que el DCEU volvió a tropezar otra vez. Pero como suele pasar con este universo, hay algunos proyectos en el horizonte que no pintan mal y prometen algo esperanzador, uno de tantos era el Aquaman de James Wan, quien ya solo por la participación de alguien como el, llamaba la atención, pero como otra de tantas, viene la pregunta del millón ¿es buena?

¿Que si estoy qué?

Para empezar digamos que el DCEU ha vuelto a dar un paso hacia adelante en la buena dirección, pero aún no ha terminado de rematar la faena. Empezando por lo positivo, Aquaman mola. Es más, es de ese tipo de blockbusters tan empeñados en embelesarte todo el rato con acción, imágenes visualmente megaespectaculares, épica a raudales y un ritmo frenético, que quieras o no, acabas entrando en su fiesta. Y es que está fiesta es todo una locura. James Wan se lo pasa pipa abrazando con mucho gusto el lado comiquero más loco, excesivo y bizarro del material de partida, creando un blockbuster que mezcla el espiritú aventurero pulp de cosas como Indiana Jones o La Momia con la épica y culebrones de familia real de Star Wars. El resultado es un cóctel que coge prestado de un montón de sitios, pero que al final acaba teniendo la suficiente personalidad como para ser algo más que una mera copia.

Visualmente la película entra por los ojos con un asombro espectacular, a veces excesivo, aunque esa sea la marca de la película, un disfrute excesivo. Wan llena la pantalla en todo momento de un montón de elementos que captan tu atención y asombro al instante, criaturas con diseños tan locos y bizarros como originales, localizaciones espectaculares llenas de fantasía y colores vibrantes, y diseños de vestuarios realmente pomposos y llamativos. La ciudad de Atlantis luce realmente hermosa (imaginaos una ciudad de Star Wars bajo el agua y con diseños sacados de Tron) y en general la escala de la película es increíblemente enorme, quizás de las mas grandes vistas en una película de superhéroes reciente, sin contar a Black Phanter. Hay mucha variedad de reinos y localizaciones, los diseños son muy variados y llamativos, estéticamente tiene mucha más personalidad que muchas de las películas del MCU. 

Jonathan, no te vayas pa lo hondo, que tú no sabes nadar (…)

Pero aunque Aquaman es un verdadero espectáculo y a Wan se le da de lujo regalarnos una cuantiosa y satisfactoria variedad de escenas de acción realmente trepidantes (la ochentera aparición de Arthur en el submarino, la parte en Scilia, la tensa escena de la Fosa…etc) y momentos verdaderamente épicos (a algunos les va a dar algo con la tremebunda batalla final) no todo funciona en esta película. Tranquilos, para nada estamos ante un desastre argumental como algunas de las anteriores películas de este universo, pero el guión y ciertos diálogos a veces hacen aguas (lo siento, lo tenía a huevo). Una vez más, como en muchas de estas producciones, se vuelve a pecar de la abundante transmisión de exposición de lore y continua presentación de lugares, razas, reinos…etc. Y esto no tendría que ser un problema si el guión se tomase su tiempo para presentar este enorme mundo de manera menos precipitada, pero desafortunadamente no tiene tiempo para eso y a veces se centra más en la acción y movimiento que en una exposición mas tranquila y ordenada. Aún así no es un problema que te impida disfrutar de la película, sino un impedimento que no la permite haber sido mejor.

Por otro lado, hay ciertos diálogos verdaderamente cheesy, es decir tan exagerados y over the top que te provocan risa cuando quizás te deberías de estar emocionando, pero incluso esta parte encaja con bien con la naturaleza tan exagerada y enorme de la película.

¿Te ríeh?

En cuanto al reparto, yo sigo sin verle mucho carisma a alguien como Jason Momoa, aunque reconozco que es algo totalmente personal y que si es cierto que al menos está mejor que en Justice League, donde solo era un juguete que recitaba frases badass. Aquí su personaje mejora un poco y como protagonista y héroe de acción cumple bien, pero lo cierto es que empieza la película como la termina y aunque pasa de ser un héroe a convertirse en prácticamente un rey, en ningún momento ves esa evolución en el personaje, algo que en mi opinión creo que debería de haber sido necesario en una película de orígenes, pero aún así tras lo visto en Justice League es un paso hacia delante, pero no uno muy grande en este aspecto. Amber Heard por otro lado destaca algo más como Mera, una heroína mucho más competente como Arthur y realmente fuerte, aunque su romance con Arthur este realmente forzado y tenga momentos algo vergonzosos Otra que se lo pasa pipa repartiendo yoyas es Nicole Kidman, quien sorprende como madraza de acción, pero también funciona en los momentos más dramáticos. Patrick Wilson como el Rey Orm es un sólido villano e impone bastante. Luego Yahya Abdul Mateen es muy efectivo como Black Manta, quien a pesar de ser más un acólito del villano principal, tiene los momentos de acción más memorables y su presentación es sólida, pero queda relegado como pieza fundamental pero para las próximas secuelas.

Aquaman es una aventura maja, divertida, tonta, excesiva y exhuberante hasta decir basta. Un blockbuster que a pesar de sus evidentes problemas, sale ganando gracias a un director que es autoconsciente de la simpleza de su guión, por lo tanto se entrega al puro espectáculo con un tono tontorrón pero amigable, un espíritu aventurero muy de antaño y un apartado visual que te derrite los ojos. No termina siendo la mejor película del DCEU, ya que ese título aún lo tiene Wonder Woman, pero quizás si sea la más divertida, espectacular y abiertamente comiquera. Un positivo paso hacia delante para este universo, pero aún no el definitivo, cosa que espero que llegue con Shazam!, o no ya que, al fin y al cabo, este universo es como una ruleta rusa, así que solo queda esperar…

¡Nos vemos en la Zona!

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2 Respuestas

  1. roberto dice:

    Vaya qué Aquaman es buena. Y pienso que aunque ha tenido tropiezos el universo DC va firme, aún si quedará aquí nos dejó buenas experiencias .
    Si lo comparamos con Marvel, aunque ha producido muchas más películas, tiene el mismo pero , a veces son buenas , otras muy malas, y en general irregular .
    Por supuesto es más popular, pero la calidad en general no es muy superior, salvó quitando un par de buenas películas.

  2. chaconator dice:

    es muy buena. yo fui con una amigaquer no es fan de los supers y nos encanto, es por mucho la mejor peli de dc actual, a ver que hacen en la secuela, laa batalla submarina de los 4 reinos es espectacular

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