ALENA, de Kim W. Andersson


 

 

Título original:
Alena
HC

Sello: Kolik Förlag
Artista completo: Kim W. Andersson
Contenido (USA): Alena TPB (tomo único)
Public. Original: Feb. 2012

Public. España: Nov. 2015 (¡Sapristi!)
Valoración: 7/10

 


Parece mentira que para que llegue a nuestras librerías un cómic de nuestro mismo continente tenga que pasar primero por las imprentas americanas. Si Dark Horse no se hubiera hecho cargo de esta pequeña maravilla sueca es difícil que hubiéramos dado con ella. Pero aquí está. Hoy vengo a hablaros de una de las últimas sorpresas que nos dejó el 2015, en cuanto al género de terror que tanto nos gusta se refiere…

ALENA
de Kim W. Andersson

Pues sí. Una maravilla sueca, de Suecia, firmada en 2012 por Kim W. Anderson, un autor que se ha curtido en la Escuela de Cómic de Melmö y ha creado una obra merecedora y ganadora del Adamson Statue, el premio sueco más prestigioso en cuanto a cómics se refiere.

Alena es la continuación lógica, y admitida por su autor, de Love Hurts, la serie con la que debutó en 2009, que publicó la revista Nemi y de la que Dark Horse se encargó de incluir en su repertorio, publicándola en un integral el pasado Octubre. En este tomo, que seguramente ya nos quede menos para disfrutarlo por aquí, se recogen un montón de historias cortas que han definido a su autor como el gran precursor del subgénero Romantic Horror del momento. Alena es la última y más oscura de una nueva generación de heroínas icónicas y siniestras; todas ellas eternas sufridoras que, por amor, son capaces de cometer locuras de lo más inquietante.

¿Quién está tramando qué?

Pero centrémonos en Alena, que es quien nos ocupa en la reseña de hoy. Alena es una chica que hace poco tiempo ha llegado a un nuevo instituto de niños ricos. Su familia es humilde así que no encaja y sufre acoso escolar, sobre todo por parte de las chicas del equipo de Lacrosse y, en especial, de su capitana Filippa. Ya que ella no es capaz de defenderse sola, y para evitar que sus compañeros sigan metiéndose con ella, su amiga Josefin saldrá a defenderla con uñas y dientes. Hasta una persona tan retraída como ella tiene una persona que lo daría todo para no verla sufrir. Lo malo es que Josefin lleva muerta casi un año. ¡Tachán, tachán!

Un guión estilo Hitchcock, en el que la trama está construida de manera que la tensión no para de crecer, hasta llegar a un final impactante, aunque, en este caso, predecible para una persona acostumbrada al género. Pero, precisamente los aficionados al terror serán los que más aprecien los toques de cine negro norteamericano de los años ‘70 en la narrativa, el evidente homenaje a Carrie, de Stephen King y las dosis de humor negro. Un relato potente y ágil, que fluye conforme avanza y que resulta tremendamente entretenido, pero que te lees en media hora. Dicho lo cual, creo que el precio no está para nada justificado y es lo único que podría echaros para atrás.

Te cojo y te reviento…

El resto se sostiene correctamente por sí mismo, y plasma el amor  y el dolor que se llega a sentir por los seres queridos que mueren repentinamente y de los que no te puedes olvidar. Todo colmado de ese sentimiento tremendista adolescente y envuelto en una historia de sangre, confusión y lágrimas. Pero, también, nos mete de lleno en la realidad del bullying y en la espiral en la que entran los que participan por ambas partes, hasta no saber quién es la víctima y quién el verdugo. Todos estos ingredientes y el impacto visual de la obra han hecho posible una adaptación cinematográfica, dirigida por Daniel Digrado, que ha sido presentada en la última edición del festival de Sitges.

Porque, quizá el guión por sí solo no superase el 6 en mi valoración, pero el dibujo consigue un puntito más que no creo que lo valga la película. Un dibujo que mezcla el estilo y las facciones del cómic clásico de los años ’50, presumiendo de una paleta de color que casi roza la tricromía de la época, en tonos ocres y azules pastel combinados con mucha clase, y el estilo alternativo de los ’90, que deriva y explota en tonos rojos y azules eléctricos, un color más agresivo que acompaña el cambio de tono de la historia.

Esto es perder la cabeza por amor y lo demás tonterías.

El resultado es un cómic de corte teenager en el que no faltan escenas de sexo, amén de escenas en las que la sangre brota a borbotones y en las que, para nuestra gracia, el autor se recrea. Para los más macabros, añado, que hay escenas en las que se compagina el sexo con sangre a borbotones, así que, poco más le podéis pedir a este tomito más que presentable, con una portada desgarradoramente sádica que no deja que lo pases por alto. Hasta que nos llegue, vía USA, la próxima oleada de cómic romántico y de terror sueco…

¡Nos vemos en la Zona!

Teresita Sunday

Si es creepy, es para mí.

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2 Respuestas

  1. Joe Runner dice:

    Joder, que bueno es Alena. He tardado en leerlo por falta de tiempo, pero los huequitos que le he ido sacando los he disfrutado como un enano. Es el maldito Club de la Lucha sueco, pero con toques adolescentes y mucho más retorcido. Maldito y sensual Andersson, que ahora necesito leerme su Love Hurts. Gracias por el pedazo de regalo que me hiciste. Y reseñote dónde los haya. ¡Viva el amor psicótico!

    • Teresa Domingo dice:

      Muchas gracias boss, te has pasado tanto tiempo buscándolo que no me quedaba otra. Este cómic tenía que ser tuyo, ¡hasta descatalogado!
      Sangre gratis pero bien construída, así que me alegra mucho que te haya gustado el regalo y el cómic (porque si encima que lo he buscado hasta debajo de las piedras no te gusta….)
      ¡¡Nos vemos por los pasillos!!

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