AFTERLIFE WITH ARCHIE, Vol. 1: “Escape from Riverdale”, de Aguirre-Sacasa y Francavilla

 


Título original
:
Afterlife with Archie TPB

Sello: Avatar Press
Guionista: Roberto Aguirre-Sacasa
Artista: Francesco Francavilla
Contenido: Afterlife with Archie,
#1-5 USA
(Sep. 2013 – May. 2014)
Public. USA: Junio 2014
Public. España:
Valoración: 8.5/10

 


La rareza que traemos hoy a #ZonaZhombie no lo es por no ser famosa, sino por su planteamiento. Todo empezó con una portada alternativa de Francesco Francavilla para Life with Archie #23, concretamente esta portada, en la que se ve a los personajes clásicos de la serie convertidos en zombies persiguiendo a un Archie indefenso. Cuando Roberto Aguirre-Sacasa la vio, pidió a Archie Comics que la vendieran en forma de pósters porque él quería uno… momentos después los mecanismos se pusieron en marcha y así nació…

AFTERLIFE WITH ARCHIE
de Roberto Aguirre-Sacasa y Francesco Francavilla

“This is how the end of the world begins…”

Los personajes de Archie nunca han tenido mucha suerte en España. De hecho, corregidme si me equivoco, los cómics de Archie nunca han sido publicados en este país y el acercamiento más reciente a Archie y sus amigos nos llegó de la mano de Los misterios de Archie, la serie de televisión que se emitía por las tardes en La 2 de TVE… a finales del siglo pasado. ¿Qué os voy a contar ya de Sabrina Spellman? Ella tuvo más suerte por protagonizar una serie de éxito… pero, de nuevo, en televisión (esta vez a mediodía en Antena 3) y no en su formato comiquero original.

Es por esto que, salvo que estéis familiarizados con alguno de estos dos productos, os resultará difícil conectar con personajes como Jughead, el zampahamburguesas de metabolismo excesivamente benévolo, amigo fiel de Archie, o las petardas de Betty y Veronica, el eterno triángulo amoroso con el pelirrojo protagonista. ¡No importa! Este cómic es plenamente disfrutable, tanto si sabes distinguir si Betty es la rubia o la morena, como si te preguntas qué hace ese tío todo el día con una corona en la cabeza. Roberto Aguirre-Sacasa y Francesco Francavilla se han preocupado de que su serie sea completamente new-reader-friendly.

“I didn’t like Jughead when he was alive. Now that he’s dead, well…”

Eso sí, no nos olvidemos de que tampoco es éste un cómic para todas las edades: Afterlife with Archie sigue los esquemas clásicos de las películas de terror (tan del gusto de Francavilla –y de un servidor–) para, dentro del género zombie, explicarnos paso a paso cómo se desata el apocalipsis. El primer número, por ejemplo, incorpora a la narración pequeños cuadros que nos avisan del tiempo que queda hasta el primer contagio, dotando de un ritmo especial al arranque de la colección al mismo tiempo que aumenta la tensión, por muy predecible que pueda ser lo que va a ocurrir ya desde la portada.

Por tanto, tendremos zombies, adolescentes actuando impulsivamente y, sí, pequeñas raciones de gore que hacen que éste no sea un cómic para todas las edades (recordemos que los cómics de Archie, sin ser para niños pequeños, habitualmente entrarían en la categoría “infantil”). De todas formas, el gore empleado no deja de ser un elemento aislado, casi naïf si lo comparamos con las raciones a las que nos ha habituado The Walking Dead o, en mayor medida, Crossed. En otras palabras, el gore está ahí, pero no salpica la narración, no fagocita el ritmo del cómic, incluso es más intuido que explícito. Estamos ante un cómic en el que importan las reacciones, emociones y evolución de los personajes.

“My mom and dad are out there, somewhere… maybe hurt… I have to find them.”

Y es que si el universo de Archie gira en torno a los habitantes de Riverdale, aquí el apocalipsis zombie sirve para hacer una criba importante rápidamente. Aun así, vamos a encontrarnos con un amplio catálogo de personajes que, aunque acaben como carne de cañón, se nos muestran con alma, tridimensionales al menos en lo que al primer grupo de supervivientes se refiere. Desde la ambigüedad sexual hasta la consciencia de las limitaciones personales, o la familia como pilar básico de varios protagonistas… entre diálogos, flashbacks y pesadillas vamos conociendo las motivaciones y el modo de pensar de todos los personajes de forma sutil pero efectiva.

De todos modos, tampoco esperéis alardes de originalidad, ni en la caracterización ni en las posibles reacciones de los personajes: esto es una película de terror con protagonistas adolescentes a la antigua usanza. Abraza los clichés del género y se apoya en las relaciones entre personajes para buscar sus puntos fuertes sobre los que apoyarse, al menos en lo que a guión se refiere. Pero no nos engañemos, el principal atractivo de esta colección es, obviamente, el dibujo (y color) de Francavilla.

“Please, don’t… don’t make me do this…”

El multinominado y ganador de un Eisner y un Eagle, el italiano Francesco Francavilla, creador del héroe pulp Black Beetle y famoso, entre otras cosas, por acompañar a Scott Snyder y Jock en los primeros pasos del guionista con Batman antes del reboot, es especialista en portadas. Su Eisner es precisamente al Mejor Portadista de 2012 y, como ya he dicho, la temática del horror clásico es su debilidad personal (no hay más que visitar su Tumblr). ¿Pero qué tal maneja los interiores? Pues… depende.

Partiendo de la base de que, por sus influencias del terror, se maneja mejor en ambientes sombríos, y su propio coloreado tiende a favorecer dichas escenas, nunca ha llevado tan bien las expresiones faciales. Es por eso que resulta complicado de digerir para ciertos aficionados. Al fin y al cabo, si pintas la Capilla Sixtina y a Dios le pones la cara de Mortadelo no van a tomarte en serio. Muy lejos de llegar a estos extremos, sí que hay momentos en este primer tomo en los que parece que ha coloreado bocetos, en lo que al nivel de detalle se refiere. Eso sí, como narrador sigue siendo genial, su composición de página no tiene queja ninguna y los momentos más terribles y oscuros son realmente estremecedores.

“We’re never going to come back, are we…?

En resumen, si veníais por Francavilla, os quedaréis por Francavilla, y por todo lo demás. Afterlife with Archie es una serie que gustará a cualquier fan del cine de terror, especialmente los aficionados a la serie B, pero no tanto si buscan un festival de gore y vísceras. Zombies clásicos, romerianos, una ambientación impecable por parte del artista y su paleta de colores, y unos personajes que, aunque no los conozcas, te acabarán interesando, si no emocionando.

¿Será ésta la ocasión para que, por fin, un cómic de Archie llegue a España?
¡Nos vemos en la Zona!

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1 respuesta

  1. 13 Noviembre, 2014

    […] que estamos abonados a las rarezas en torno a Archie: os recordamos que ya analizamos Afterlife with Archie, donde los habitantes de Riverdale viven su propio apocalipsis zombie. ¿Su principal atractivo? […]

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