ACTION COMICS: RENACIMIENTO, Vol. 1, de Dan Jurgens y VV.AA.


Título original
:

Action Comics
, Vol. 1: “Path of Doom” TPB
Sello: DC Comics
Guionista: Dan Jurgens
Artistas: Patrick Zircher, Tyler Kirkham
y Stephen Segovia
Entintador
: Art Thibert
Coloristas: Tomeu Morey, Ulises Arreola
y Arif Prianto
Contenido: Action Comics #957-962 (Jun.–Ago. 2016)
Publicación USA: Febrero 2017 (Recopilación)

Public. España: Feb.–May. 2017 (ECC Ediciones)
Valoración: 7/10

 

ACTION COMICS: REBIRTH, Vol. 1
de Dan Jurgens y VV.AA.

Action Comics, la cabecera que ha venido funcionando como el “Todo vale” de la mitología de Superman desde los New 52 (y, en buena parte, desde mucho antes). En 1938 se publicó el legendario #1 que viera nacer al kryptoniano y ahora, una vez finalizada la tortuosa etapa editorial anterior, DC Comics ha decidido devolver a la serie su numeración clásica a modo de declaración de intenciones: queremos recuperar a los fans de toda la vida (y ya de paso, dentro de un par de años, exprimir la prestigiosa cifra de los #1000). Pero, como decíamos, el volumen anterior de esta colección no ha estado exento de polémica ya desde su arranque.

“¡¿Que no has pagado la zona azul?!”

Fue Grant Morrison el que hiciera debutar el último Action Comics #1 en septiembre de 2011, recuperando el concepto del antes mencionado debut de 1938 de “Superman, Campeón de los Oprimidos”, mostrando en sus primeras páginas a un joven Clark Kent en vaqueros y camiseta con la S característica… amenazando a un banquero corrupto con dejarlo caer al vacío desde su terraza. Tras el enrevesado ejercicio metaliterario con el legado de Superman que acabó siendo la etapa de Morrison, llegaría la brevísima etapa de Andy Diggle y Tony S. Daniel, de apenas 3 números, manchados desde un principio por el anuncio de la espantada de Diggle antes de la publicación de su primera entrega por “diferencias creativas” con sus editores. El encargado de apagar el fuego sería el mediocre “hombre de empresa” que es Scott Lobdell, guionista, por aquel entonces, de la cabecera Superman de forma simultánea, cubriendo el puesto hasta la llegada de los hombres que salvarían la serie.

Superman: Rebirth #1 (Jun. 2016)

Greg Pak y Aaron Kuder ofrecieron la etapa más sólida, interesante y, a su vez, “clásica” del personaje en este volumen de Action Comics, devolviendo la sonrisa al rostro de Clark y la fantasía de ciencia-ficción naïf a sus historias. Lobdell aún mancharía esta etapa provocando un crossover de las súper-series, “Condenado” (Doomed), que rompería parcialmente el ritmo y tono de la serie. Sin embargo, la pareja de autores supo resarcirse parcialmente y salir adelante, si bien volvería a tener que plegarse a la dirección editorial con la llegada de Geoff Johns primero, y Gene Luen Yang después, a la cabecera hermana, Superman, dentro del ciclo DC You hasta llevar Action Comics a su conclusión. Con “Los últimos días de Superman” se cerraba una etapa en la vida del kryptoniano que daría paso al especial Superman: Rebirth, escrito por los nuevos autores de la cabecera Superman, Peter J. Tomasi y Patrick Gleason, pero que sirve de punto de partida tanto para ella como para la nueva Action Comics de Dan Jurgens, la etapa que nos ocupa.

En este punto, y dado el ritmo más lento de publicación española por parte de ECC Ediciones, conviene que nuestros lectores patrios sepan que la premisa de esta etapa ya es, en sí misma, un SPOILER de la anterior, por lo que aconsejamos que dejen de leer a partir de este párrafo y se guarden la reseña hasta octubre/noviembre, cuando la editorial haya llevado a los quioscos la grapa correspondiente a los números #52 de Action Comics y Superman. ¡Estáis avisad@s!

“Es el momento de salir de las sombras. Metrópolis necesita un verdadero Superman.”

Vayamos por parte, que la situación es (intencionadamente) compleja: Superman ha muerto. Esta vez de verdad. Pero hablamos del Superman del volumen anterior, el Superman New 52, el que venimos conociendo desde septiembre de 2011. Inspirado por él y con una clara voluntad de redención, Lex Luthor tomará la capa del difunto y se autoproclamará nuevo Superman de Metrópolis, con su poderosa armadura coronada por el símbolo del kryptoniano… algo que no puede tolerar Superman, el Superman post-Crisis que murió y resucitó en los 90 y que conoce a un Lex Luthor muy diferente, maquiavélico, peligroso. Este Superman se enfundará sus mallas clásicas (aunque los calzoncillos por fuera han muerto, definitivamente) para confrontar al que cree que es su antiguo archienemigo. A la refriega acudirán varios periodistas, entre ellos… ¿un Clark Kent aparentemente drenado de todo poder y que sostiene que jamás ha sido Superman? Si en este punto estáis perdidos y os marea el número de veces que se ha dicho la palabra “Superman” sólo en este párrafo, no os preocupéis. Es lo que busca Jurgens con su relato, crear confusión y misterio… e inmediatamente complicar el asunto introduciendo la variable definitiva: la llegada de Doomsday, el Juicio Final de Superman.

Y todo esto es presentado apenas en el primer número de la nueva etapa, el Action Comics #957, por lo que nadie podrá negar que el guionista no esté haciendo suyo el título de la cabecera, con un tebeo repleto de acción… y quizá demasiado rebosante de información para un lector novato. Al fin y al cabo, es innegable que este primer arco es inevitable deudor de la etapa más famosa del propio Jurgens al frente de las súper-series, La muerte y regreso de Superman, con la aparición de Doomsday como mortífero villano y una conjura de súpertipos que proclaman ser el auténtico Superman (aunque no sean los mismos protagonistas) tras la caída de éste. No estará, pues, exento de guiños a la noventera historia-río, aunque el hecho de que uno de los nuevos protagonistas sea, precisamente, el Superman que murió y retornó le da un cariz más personal a su relato particular (y a la percepción del lector que vivió aquellos tiempos). ¿Es necesario leer La muerte y regreso de Superman para entender esta historia? Rotundamente no, pero sí que ayuda a implicarse emocionalmente y a sumar una capa más a la lectura de este “Camino a la condenación” (y si no tenéis tiempo o queréis refrescar la memoria, siempre estará nuestra reseña).

Los hijos de los 90 ya saben lo que hay tras este uniforme. Y lo poco que va a durar vestido.

Pero si Doomsday es el villano a batir, ¿qué será de la confrontación entre el viejo y el nuevo Superman? Una vuelta de tuerca al clásico “héroe pelea con héroe creyéndolo villano para acabar aliándose contra la verdadera amenaza”, en la que esta alianza es meramente temporal y basada en una desconfianza total y el hecho de que el clásico Clark Kent infravalora a Luthor. Y es que su único poder para resistir a Doomsday es su armadura, siendo un remedo de Iron Man alimentado por una Caja Madre de Apokolips que, en realidad, poco puede hacer ante semejante fuerza de la naturaleza. De fondo estará el mentado “Clark Kent” inocuo cuya única obsesión es presenciar la batalla para poder documentarla después en su labor de reportero. En cualquier caso, la labor de los superhombres estará destinada, en principio, a apartar a la criatura del centro de la ciudad para llevarla a una zona despoblada… con ayuda de una invitada especial.

Action Comics #960 (Jul. 2016)

Es loable que, a pesar de que Jurgens se vea, en cierto modo, obligado a incorporar a otros superhéroes (porque, demonios, una de las mayores amenazas del universo DC está atacando una de las principales ciudades del país; la Liga de la Justicia no puede quedarse sentada), no se olvide de introducir el conflicto básico que supone la presencia de Superman en el nuevo escenario: los miembros de la Liga, y especialmente una Wonder Woman con la que hasta hace nada mantenía una relación amorosa, vieron morir a su Superman; y ahora, con el cadáver aún fresco, un Clark Kent de idénticas habilidades (aunque más curtido) aparece en Metrópolis por primera vez.

A lo largo de todo el arco, pues, la interacción con Diana es impecable, especialmente cuando introducimos en la mezcla el descubrimiento por parte de ésta de que este Superman, que tanto se parece al que fuera suyo, está casado con Lois Lane y con un hijo en común.

Así pues, si algo no se le puede negar a Jurgens en estos primeros números es la caracterización de unos personajes a los que conoce bien, sabe explotar, y en todo momento suenan con voz propia y haciendo honor a su legado y vivencias que todos conocemos, demostrando un conocimiento indiscutible del bagaje invisible con el que cargan. El mero hecho de que sea Diana la única escogida para responder a la llamada de auxilio, habiendo sido Doomsday el primer villano al que se enfrentaran como pareja en el Superman & Wonder Woman de Charles Soule va, desde luego, en la línea central de Rebirth de hermanar a aficionados de la antigua continuidad con los de la nueva.

“He luchado contra bestias más fuertes que tú. Al final del día, lo haré con más fuertes aún.”

Con todas estas virtudes sobre la mesa, cabría esperar una valoración numérica más alta de este primer arco, pero lo cierto es que la peripecia en sí, los hechos, no dejan de ser un remake con diferente resultado (satisfactoriamente cerebral, en lugar de la fuerza bruta de la historia original) y una historieta de acción que no es más que una larga batalla extendida a lo largo de 6 números. Y, si bien es cierto que está mucho mejor contada que La muerte… de los 90, con mejor caracterización, más intriga y más personajes con relevancia, es imposible quitarse el sabor de boca de que Doomsday es un villano monocorde e indestructible cuya única motivación, como buen hijo de su década, es matar por matar a los de sangre kryptoniana. Pero si hay algo que desequilibre la balanza de la historia es la irregularidad de su apartado gráfico.

Si echáis una ojeada a la ficha técnica de más arriba, veréis que, para apenas 6 números, contamos con 3 dibujantes (uno de los cuales necesita su propio entintador) y 3 coloristas distintos. El primero en aportar sus lápices es Patrick Zircher (#957-958), quien aporta la veteranía, con un dibujo clásico, anatómico, de trazo limpio y profesionalidad a la hora de reflejar la expresividad facial ayudándose de las sombras. El siguiente es Tyler Kirkham (#959-960), más atmosférico, con ciertos dejes amerimanga, primando el expresionismo sobre el realismo y aprovechando mejor el espacio de la página, con composiciones de página más atrevidas y mayor número de viñetas donde otros tienden a la splash page. Y, por último, Stephen Segovia (#961-962), que pasaba por allí a tapar agujeros y cubrir expediente, siendo como es un dibujante mercenario, sin personalidad, narrador bienintencionado, pero pobre en su ejecución, con unas tintas de Art Thibert que tampoco le hacen ningún favor, y destacando únicamente en los primeros planos; con diferencia, el peor dibujante de los tres y uno de los mayores responsables de que el sabor final de esta lectura sea agridulce.

“Detente. Reflexiona. No puedes salir de ésta peleando, Superman.”

Atendiendo al coloreado, Tomeu Morey (#957) apenas se encarga del primer número, con una paleta de colores eminentemente planos, pasados por un filtro rojizo que no termina de encajar con el planteamiento de Zircher y que despersonaliza el resultado final. Alguien debió ver lo mismo y decidió llamar a otro mercenario para el siguiente número, Ulises Arreola (#958, 960, 962), que se encargaría, incomprensiblemente, de los números pares de este arco, con unas elecciones de color dignas de un cuaderno de pinta-y-colorea que, en la línea del trabajo a los lápices de Segovia, muestra buenas intenciones, pero resulta fallido y aporta poco más que un relleno de expediente… ¡y es el que más números ha tenido para evolucionar! En cualquier caso, y por si no ha quedado claro aún, las únicas alabanzas al apartado de color van dirigidas a Arif Prianto (#959, 961), que combina versatilidad con profundidad y sentido de la atmósfera, haciéndose notar para bien en sus aportaciones, demostrando personalidad y buen hacer, y sabiendo jugar con la luz de forma lógica, pero inteligente (algo que no se puede decir de sus otros dos compañeros).

Así pues, ante un apartado gráfico tan dispar, sólo nos queda el recurso al brindis al sol, solicitando que, si este primer arco era un casting de artistas, los elegidos para la gloria sean Kirkham a los lápices con Prianto ocupándose del color. Pero como el reparto en estos seis tebeos ha sido una lotería, la divina providencia ha querido que ambos coincidan únicamente en un número, el #959, que es (oh, sorpresa) el mejor capítulo del arco, con diferencia, en todos los aspectos (si bien no está exento de fallos puntuales, claro). No estaría de más que los editores prestaran atención al resultado final de sus páginas para tener en cuenta quién debería rotar con el (supuesto) titular Zircher, y quién debería colorearlos a todos –o al menos, quién NO. (N del Ed. ¿A que no adivináis quién dibujará después de Zircher en el próximo arco? Exacto. Segovia…).

Superman, el Hombre del Mañana: de nuevo, un símbolo de esperanza e inspiración.

Con tantos pros y contras, tantos aciertos e inconsistencias, tantas ilusiones y dudas, en el fondo pesa lo positivo, un buen sabor de boca, la sensación de que Superman puede volver a ser un personaje digno de ser leído, multifacético, y con más capas (je) y matices que lo que los últimos 5 años nos han vendido, tanto en los cómics como en el cine. Dan Jurgens, un hombre al que pocos ligarían con la idea de regeneración, ha entendido el mensaje de Geoff Johns con Rebirth y ha sabido, bebiendo de su experiencia previa como guionista de las súper-series, impulsar a Superman hacia el futuro, bebiendo del pasado lejano, pero sin hacer ascos al más reciente. Action Comics, sumada al Superman de Tomasi y Gleason, han conseguido que vuelva a salir el sol sobre la ciudad de Metrópolis: hoy vuelve a ser un gran día para ser fan de Superman.

Y hasta aquí otro acercamiento a los arcos de apertura de DC Rebirth. La respuesta a la reseña del nuevo Green Arrow ha sido muy positiva y vuestras peticiones de futuras reseñas de esta hornada de DC Comics han sido escuchadas (“Tomamos nota y le mandamos tu sugerencia al editor”). Queríamos que la segunda hubiera sido Detective Comics, pero los bat-editores han decidido alargar un número más su primera saga para rellenar el hueco hasta la llegada del primer crossover de Rebirth en septiembre.

No os preocupéis: pronto llegará. Hasta entonces…

¡Nos vemos en la Zona!

Ander Luque, 27 de Agosto de 2016

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6 Respuestas

  1. xavisase dice:

    Un blockbuster la mar de entretenido. Los primeros números puede llegar a ser algo caóticos incluso cuando conoces toda la historia previa (eso sí,yo no sabía lo del aspecto inicial de Doomsday con el traje y le tuve que preguntar a Juanan cómo narices sabía Superman quien era xD) y luego la batalla peca un poco de alargada pero me ha gustado. Como comenta la reseña, lo mejor del tebeo es la intervención de Wonder Woman. No solo mola desde el punto de vista palomitero verla darse de hostias con Doomsday con su genial diseño de Rebirth, sino que sus interacciones con Superman y Lois son geniales.

    El arco me deja con ganas de ver más de la interacción entre Superman y Lex, además de ver resueltos los misterios de”Clark Kent” y el enigmático encapuchado. A ver si la cabecera mantiene (o mejora) su calidad

  2. arkhamkaveli dice:

    Misterio “Kent” aparte (se me va diluyendo entre tanta acción pero sin perder interés) y aunque me falta por leer el #962, esto es acción y más acción. Vamos, como dice xavisase arriba todo un blockbuster ¡si hasta sale Wonder Woman! Sin contar nada del otro mundo se hace entretenido y tener al “buenazo” de Luthor por ahí y a Superman desconfiando pero colaborando con él es un punto fuerte para querer seguir leyendo.

    Además, haberme entretenido con este arco me dan ganas de leer la otra super-serie que por lo visto es mejor, que yo cuando se trata del kryptoniano me cuesta ponerme.

    PD: ¡el tío de la capucha! Otra duda a tener en cuenta.

    • La otra serie es definitivamente mejor, tanto en guión como en dibujo, más interesante y menos “blockbuster”, explorando más y mejor al nuevo-viejo Superman y sus relaciones familiares.

      P.S. He obviado deliberadamente al tipo de la capucha en la reseña, porque tampoco tengi mucho que decir. Espero que el final del arco te haya sido satisfactorio :P

  3. Toni el Gran dice:

    Yo tenía pensado abandonar la colección de Superman, pero tras este arco no lo haré…

    Me ha gustado mucho y es un buen cómic de superhéroes, dinámico y sin pretensiones.

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