A WALK THROUGH HELL, de Garth Ennis y Goran Sudžuka

 

Título Original:
A Walk through Hell: The Complete Series TPB
Sello: AfterShock Comics
Guionista: Garth Ennis
Artista: Goran Sudžuka
Colorista: Ive Svorcina
Contenido:
A Walk through Hell #1-12 (May. 2018 – Jul. 2019)

Publicación USA: Julio 2020
Publicación España: Octubre 2019, Mayo 2021 (Planeta)
ValoraciónPara que luego digan que caminar es bueno para la salud…

 

Los agentes del FBI Shaw y McGregor creían haber visto todos los horrores posibles después de investigar y finalmente atrapar al sádico asesino Paul Carnahan, pero nada podía prepararlos para lo que iban a vivir a continuación. Es Nochebuena y unos agentes, compañeros suyos en un caso, han desparecido en un almacén del muelle al que Shaw y McGregor se disponen a entrar para, sin saberlo, empezar…

A WALK THROUGH HELL
de Garth Ennis y Goran Sudžuka

Para los que, como yo, usáis el Google Translator para todo, decir que el título vendría a ser Un paseo por el Infierno y la verdad es que pocas veces ha habido un acierto mejor en el nombre de una serie. La obra de viene a ser lo que el viaje de Dante al Infierno, una terrible odisea donde los males del hombre florecerán con más intensidad a cada paso que den los protagonistas hasta llegar a lo más oscuro del alma. Tan terrible es lo que estamos a punto de descubrir como cierto, tan espeluznante como real y eso hará que el desasosiego que produzca el cómic nos deje huella para rato. La verdad es que desde el final de 1984, diría que es spoiler pero a estas alturas todo el mundo debería haber leído ya 1984, con esos gritos de Winston referentes a las ratas y su posterior reconversión, desde entonces, digo, no recuerdo un regusto tan amargo después de leer algo.

No es que tenga el día malo es que realmente A Walk Through Hell retrata los peores instintos del hombre y consigue transmitir grandes dosis de desasosiego, terror psicológico y angustia mientras acompañamos a los dos agentes por el misterioso almacén. La demostración más evidente de que nos hallamos ante un cómic no apto para todos los estómagos es la escena inicial, donde se produce un asalto a un centro comercial. Si una buena historia debe atraparte desde el principio no cabe duda de que aquí lo consigue, tanto por lo impactante de la situación (es en la segunda página pero no quiero dar más detalles), como por lo que nos explica la voz en off que acompaña las imágenes. No será ni mucho menos el único golpe de efecto pues a medida que avanza la obra se suceden las escenas truculentas, aunque debo decir que es un gore bien usado, sin caer en el regocijo y con un aspecto serio, realista incluso.

Cada poco toca un susto de estos que te dejan pasmado…

Es difícil mantener la atención sobre una trama que transcurre enteramente en un mismo lugar y en un mismo tiempo, así que la narrativa está plagada de flashbacks que se alternan con los sucesos que transcurren en el misterioso almacén. Será la oportunidad perfecta para ir conociendo al resto de personajes implicados entre los que destaca el asesino en serie de niños Paul Carnahan, quien retrata a la perfección todos los males del hombre. Como si de un Hannibal Lecter pedófilo se tratara Carnahan demuestra ser un verdadero depredador sin escrúpulos, inteligente, sádico y manipulador, pero con ese aspecto afable de buen vecino que siempre saludaba,  que mantiene en vilo al FBI hasta que es atrapado por Shaw y McGregor. La resolución de  este caso dejará marcados a los agentes que a partir de entonces se encargarán de casos más mundanos, siendo aquí cuando empieza la trama del presente.

Lo que empieza siendo una investigación aparentemente rutinaria se irá volviendo cada vez más impredecible hasta el punto que será evidente que hay factores sobrenaturales involucrados en el devenir de la acción. No por ello la historia deja de tener más verosimilitud pues los temas de fondo que trata están arraigados en la más absoluta realidad. Shaw y McGregor son los protagonistas absolutos de la historia y de los que se valdrá el guionista para hablar de todos los temas que se le ocurran, desde la toxicidad de las redes sociales a las creencias religiosas, pasando por la moralidad y la justicia o los traumas del pasado. Todo esto ocurre mientras siguen avanzando por el almacén sin poder comunicare con el exterior y teniendo que lidiar con lo que están viendo y viviendo. Hasta descubrir quién o que está detrás de todo y será entonces cuando las cosas se pondrán peor. Mucho peor.

No me digáis que no es un psychokiller adorable.

De Garth Ennis he hablado bastante en la Zhona, después de casi siete años me pregunto de qué no habré hablado ya aquí, pero la verdad es que estoy contento porque las últimas obras que he leído me han reconciliado con el autor de Predicador, una de mis obras fetiche. Aquí vamos a encontrar a un Ennis serio, alejado de sus exageraciones grotescas y centrado en transmitir un mensaje claro acerca de la condición humana y hacia donde nos lleva. No por ello dejaremos de disfrutar de las auténticas burradas que se le ocurren al guionista escocés para plasmar la violencia desatada que emana de estas páginas. Una violencia cruel y salvaje que nos golpea al ojo y a la mente y que tiene su punto álgido en el origen del villano de la función.

A Goran Sudžuka no lo tengo tan controlado pero aquí demuestra ser un narrador excelente, consiguiendo que una obra repleta de escenas de personajes hablando, mantenga el interés gráfico sin caer en la monotonía. Sudžuka domina tanto el enfoque y el tipo de plano de cada viñeta como la distribución de las mismas en la página, alternando secuencias enteramente horizontales como otras mezcladas con verticales, y todas de un tamaño medio para mantener un ritmo fluido. Cuando esta tónica se rompa, a menudo será para ofrecer las ya citadas escenas terroríficas en las que el artista croata sabe lucirse, demostrando un trazo firme a la vez que espectacular y consiguiendo ser muy académico incluso en los momentos más grotescos. El color de Ive Svorcina destaca por la excelente ambientación pues no olvidemos que más de la mitad de la obra transcurre en el interior de un almacén tan sólo iluminado por las linternas de los agentes.

Cuando se te mete algo entre los dientes y no hay manera de sacarlo.

A Walk Through Hell es un cómic de los que deja huella gracias a una trama que mezcla intriga y terror, narrada en forma de puzzle y con elementos fantásticos donde no faltan las escenas truculentas que erizan el vello ni las reflexiones acerca del alma humana. El mensaje final es demoledor y hará que durante un tiempo veamos las cosas algo más oscuras de lo normal y con algo menos de confianza en el ser humano y su capacidad de hacer el bien.
Por suerte, a mi no me ha afectado tanto porque estoy en uno de los mejores momentos de mi vida. Pero eso, amigos, es otra historia.

¡Nos vemos en la Zona!

CarlosPlaybook

Como lector de cómics he pasado por todas las etapas de la vida de un lector/coleccionista. A saber, inicio en la infancia por regalo de lote de cómics de un amigo de mi padre, abandono en la adolescencia por invertir el dinero en otras cosas menos saludables pero igual de divertidas, y recuperación en la madurez por nostalgia. Y sí, me encanta HIMYM.

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