A SILENT VOICE, de Yoshitoki Oima


 


Título original: 
Koe no Katachi (聲の形) Vols. 1-7
Editorial: Kodansha
Género: Seinen
Mangaka: Yoshitoki Oima
Publicación Japón: Agosto 2013 – Noviembre 2014
Public. España: Febrero 2015 – abierta
(Milky Way)
Valoración: 10/10

 

 

Ay, la niñez, quizás la etapa más feliz del ser humano en la que no se tienen responsabilidades, siempre hay alguien pendiente de ti para cuidarte, la única preocupación es la de no aburrirte y pasarlo teta con tus amigos… La contra es que, seguramente, este es el momento en que se tiene menos empatía y, como resultado, uno es más imbécil con la gente que es débil o diferente, dando lugar a una práctica tan detestable como es el bullying.

Tratar con un tema tan delicado como este no es la primera cosa que se te pasa por la cabeza cuando te hablan de un manga y, es por ello, y porque es una maravilla de obra, que os presento…

A SILENT VOICE
de Yoshitoki Oima

“Ja ja, son cosas de niños”

Ishida Shôya es el chaval popular de su clase de primaria. Jugar con los colegas, gastar bromas a extraños, cualquier forma es buena para huir del aburrimiento, pero en el momento en que sus compinches deciden dejarse de tonterías y comportarse mejor, dejándolo aislado, llega una nueva alumna. Shôko Nishimiya es sorda. Su condición especial y el cómo afecta al ritmo de las clases la convierten en el blanco perfecto para un aburrido Ishida, que no tarda en hacerla objeto de todas sus bromas, buscando la aprobación de sus compañeros, que no hacen nada por impedirlo. Todo son risas a costa de la chica nueva hasta que llegan a un punto crítico: a causa de los abusos de Ishida y compañía, Shôko ha perdido bastantes audífonos, lo que acarrea una gran cantidad de dinero invertido por su familia, que reclaman por medio del director del centro. En ese momento, todos los amigos de Ishida no tardan en echarle toda la culpa, sin asumir nada de la responsabilidad que les toca, convirtiéndole en el nuevo apestado de la clase y diana de todas las jugarretas que anteriormente perpetraba. La vida escolar se torna un infierno para el chaval, que descarga su frustración sobre Shôko, forzando a que abandone la escuela tras una pelea que se les va de las manos. Después de 5 años de una vida escolar siendo objeto constante de bullying, un Ishida algo más maduro decide buscar y disculparse con Shôko, como último acto de redención.

A Silent Voice no es únicamente un manga sobre el acoso escolar, ya que sólo se muestra de forma explícita en lo que se podría llamar el prólogo del manga, sino que también trata sobre sus consecuencias, cómo afecta a los que lo sufren y a los que lo ejercen, tras años de no tener contacto alguno. El gigantesco sentimiento de culpabilidad que consume a Ishida por haber amargado la infancia Shôko, sumado a los abusos que sufrió durante el resto de primaria y la escuela media, hace que crezca con una autoestima nula y con una gran desconfianza, evitando relacionarse con sus nuevos compañeros en secundaria. Shôko, por su parte, siempre aguanta el acoso que ha sufrido desde joven de forma estoica, aguantando todas las burlas y jugarretas con una sonrisa por temor a quedar totalmente aislada. También, tras estos 5 años, vuelven a aparecer ex-compañeros de primaria que, mientras algunos optan por la autocompasión, negando que lo hicieron con mala fe, ya que eran niños pequeños, otros, siendo conscientes del mal que hicieron, ni tan siquiera se arrepienten de ello.

Cuando pierdes la confianza en el ser humano

Se trata de un tema delicado y Yoshitoki Oima lo trata de una forma envidiable, otorgando a sus personajes, incluso a los secundarios, una personalidad compleja que va evolucionando a lo largo de la obra. Para mostrar este cambio en sus protagonistas, el autor no duda en utilizar escenas sutiles pero llenas de significado. Una expresión, un gesto, una mirada… Oima consigue ponernos en la piel de sus personajes de una forma que parece hasta fácil: les proporciona una naturalidad tal que resulta hasta difícil no sentirse identificado con alguno de ellos.

A todo esto ayuda la gran calidad del dibujo, donde el autor se esfuerza en dar importancia a las expresiones faciales, evitando típicos artificios, como el clásico “ensombrecimiento de ojos”, que tanto daño han hecho. Además, el estilo del dibujo es el apropiado para una historia de este grado de seriedad, con unos diseños simples (que no de baja calidad) y realistas que no desentonan en absoluto.

Al no poder soportar más

En definitiva, A Silent Voice es una historia sobre el daño que podemos llegar a causar a otras personas y que acaba llegando a su origen, pero también es una historia sobre cómo superarlo y llegar a estar en paz con uno mismo, a pesar del dolor causado y gracias a enfrentarse y asumir las acciones pasadas. Todo ello mostrado con una sensibilidad especial, dando a entender que es una fase necesaria para pasar de jóvenes a adultos.

Sin duda, no es un manga al uso y se sale bastante de la temática habitual, pero no por ello es menos atractivo y resulta una compra obligatoria para todo aquel que busque una obra relativamente breve a la par que profunda e interesante.

¡Nos vemos en la Zona!

Ferran

Hago como que estudio Química pero en verdad me inflo a cómics y videojuegos desde pequeño. Soy de esa gente rara a la que le gusta más el manga que el anime.

You may also like...

Deja un comentario, zhéroe