50 años de… GOLDFINGER, de Guy Hamilton

El hombre con el toque de Midas… Así era cómo Shirley Bassey describía a uno de los villanos Bond más famosos en su primera canción (perdón, temazo) para las películas de 007. Los intensos años sesenta que habían lanzado ya al espía británico a las grandes pantallas de todo el mundo, remontaron con la tercera entrega de lo que se convertiría en la saga fílmica más larga de la historia.

Con motivo del primer aniversario de Zona Zhero como web, hemos decidido analizar un puñado de obras que, de un modo u otro, cumplen una cantidad respetable de años en 2014. Y esta lleva medio siglo teniendo licencia para matar.

GOLDFINGER
de Guy Hamilton

Goldfinger 2

Título original:
Goldfinger

Año1964
Director: Guy Hamilton
Guión: Richard Maibaum y Paul Dehn (basado en la novela de Ian Fleming)
Reparto: Sean Connery, Honor Blackman, Gert Fröbe, Shirley Eaton, Tania Mallet, Harold Sakata, Bernard Lee, Cec Linder, Lois Maxwell, Martin Benson, Desmond Llewelyn

Sinopsis: El agente británico 007 se deberá ver las caras con Auric Goldfinger, un malvado magnate que practica el contrabando a escala internacional y que está fascinado por el oro. En el transcurso de la investigación, James oirá por primera vez hablar sobre la operación “Grand Slam”, que parece ser un plan para desestabilizar toda la economía mundial.

Esta fue la primera superproducción de la serie, cuyo presupuesto superior a las dos entregas anteriores se recuperó en tan sólo dos semanas, alzándose como éxito financiero y de crítica. Además, su primera victoria en los Oscar gracias al sonido, junto con la pegadiza canción principal de Bassey (que superó a los Beatles en las listas musicales), colocaron esta obra entre una de las más reconocibles y, en cierto modo, culminantes en el paso de Sean Connery por la extensa imaginería del personaje de Fleming.

James Bond 2

Guy Hamilton, quien también trabajaría posteriormente en otras cintas de la franquicia como Diamantes para la eternidad o El Hombre de la pistola de oro (dato curioso que estuviera a punto de acabar dirigiendo Superman: La Película pocos años después), fue el encargado de seguir construyendo un universo que aún estaba en pañales y, a pesar de todo, conseguir aportar elementos que se mantendrían en adelante. No sólo asistimos a unos créditos iniciales desligados de la historia principal, como se iría haciendo después, sino que la imaginativa tecnología de la sección Q empieza a cobrar relevancia. De esta manera, el James Bond de Connery se nos presenta como ese espía irreverente elegido para las más importantes misiones al servicio de su majestad y que sale del paso bien vestido para la ocasión, con sangre fría y una sonrisa torcida. Puñetazos a tiempo perfecto y mujeres colgadas del brazo son su combinación favorita, algo que, para bien o para mal, muchos espectadores asociarían por siempre con sus cínicas características. ¿Puede ser 007 mucho más que eso? La respuesta es afirmativa, pero aquí sencillamente no viene al caso, sin obviar que todavía no se había terminado de definir el icono ni el personaje desarrollado en las novelas. Tiempo al tiempo.

Pussy Galore 3

No hay otra forma más clara de decirlo: ésta es una película de acción increíblemente bien rodada, aspecto que se sigue comprobando aunque pasen los años. Intensas coreografías de lucha, situaciones extremas y un buen villano que lo redondea todo. Auric Goldfinger (Gert Fröbe) es un magnate capaz de complicarle las cosas a Bond con su contrabando del oro y sus planes para robar a gran escala. Obeso y poco agraciado, contrario a los atributos físicos del héroe protagonista, basa su poder en las conspiraciones y en el trabajo sucio de terceros, como el de su criado, Oddjob (Harold Sakata), que usa su sombrero como arrojadiza que cercena lo que pille. Escenas como éstas o la del rayo láser para cortar oro corroboran la estupendísima labor de sonido a manos de Norman Warnsfall (por la que ganó el Oscar). Sin olvidarnos del impacto visual que también supuso la imagen del cadáver dorado de Jill Masterson, primera chica Bond de la película en aparecer (por poco tiempo) en pantalla y con la que Shirley Eaton, sex symbol de la década, pasó a la historia al morir asfixiada por la pintura de oro. Todo un icono de la saga, que sería homenajeado fuera y dentro de ella (sin ir más lejos, en la segunda entrega del Bond de Daniel Craig, Quantum of Solace).

Shirley Eaton 1

Sin embargo,no todo son alabanzas. Bien es cierto que no hablamos de una época especialmente feminista, pero eso no hace que ahora recibamos mejor su penoso trato a las mujeres como personajes. Relegadas únicamente a ser el alivio sexual del menda, morir o ambas cosas. Quien quiera creer que ése es el único papel posible para ellas en la saga 007, no tiene ni idea. Las chicas Bond son un pilar imprescindible que empezó, igual que cada elemento de este universo en general, como derivado de una fantasía (eso sí, indudablemente masculina). Dicho pilar ha ido evolucionando a través de los años con la sociedad y dado lugar a representaciones tan importantes y competentes como el resto de personajes más asiduos o, incluso, como el propio James Bond.

Lógicamente esto no es algo que quede reflejado en lo que aún era el tercer episodio de veintitrés hasta la fecha, pues ni siquiera la mujer más interesante de la historia, Pussy Galore (muy recordada por la gracieta de su nombre), interpretada por la actriz británica Honor Blackman, consigue pasar el examen. Fuerte sin necesidad de ser poco femenina, líder de un grupo de pilotos mujeres y muy capaz cuerpo a cuerpo (hasta ahí, todo bien), al final no sólo acaba sucumbiendo a los encantos del agente británico tras un forcejeo en un granero (porque parece que si no las obligas un poco al principio, como que no queda bonito…), sino que la única ‘evolución’ de su personaje es que le ha sentado bien retozar con él. Pues vale.

BeYShIT

En resumidas cuentas, Goldfinger sigue la línea característica del James Bond de Sean Connery, que puede gustar o no, pero que a fin de cuentas lo impulsó y ello sirvió para seguir desarrollándolo más y mejor, por no hablar de que esta cinta objetivamente fue una clara aportación en muchos sentidos. Buena película de acción, entretenida tanto para fans como para pipiolos, y que cuenta con el encanto vintage de los inicios de una saga que ha dejado su huella imborrable en la cultura popular. Para tener cincuenta años, se ha conservado bastante bien.

¡Seguid disfrutando de nuestra semana de aniversario!

¡Nos vemos en la Zona!

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6 Respuestas

  1. Daniel Gavilán dice:

    Auric Goldfinger ha sido el mejor “Lex Luthor” que se ha visto nunca en el cine. Pequeño, orondo, narcisista, egocéntrico y mezquino, nunca un villano sin aparentemente virtudes ha conseguido molar tanto y hacerselas pasar tan putas al protagonista.

    La mejor película de James Bond sin discusión, y como bien dices, un clásico del cine de acción por el que no pasan los años por canas que ya peine.

  2. Juanan Brundle dice:

    Eh, que la era de Craig consta de dos peliculones y un tropiezo intermedio olvidable. Respect.

    • No he dicho lo contrario. He considerado un agravio no haber visto más, pero la 1 y la 3 de Craig son oro (y la 2 no es tan mala como la pintan, sólo caótica a más no poder -y bastante hicieron con los problemas de rodaje que hubo-). Las que sí son flojas son las de Brosnan (la última es directamente mierder ya desde la escena surfera de apertura), aunque guardo en mi corazoncito El Mañana Nunca Muere. Supongo que la culpa la tiene el hecho de ver Lois & Clark al mismo tiempo…

  1. 15 Noviembre, 2014

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