30 años de… LONGSHOT, de Ann Nocenti y Arthur Adams

Seguimos con #ZZYearTwo el día oficial del aniversario y hoy me dejan escapar de mi sección Aquellos Maravillosos Años 90 para hablaros de otro aniversario, muy noventero en apariencia, pero no. El pasado septiembre se cumplieron 30 años del debut de uno de los personajes más curiosos de la Marvel de los 80: Longshot. El rebelde extradimensional de look inspirado en el cantante Limahl tuvo su primera aparición en las páginas de una de las primeras miniseries, de 6 números, de título homónimo. También se trata del primer trabajo importante de dos autores, en aquel entonces novatos, y ahora reconocidas figuras del cómic americano…

LONGSHOT
de Ann Nocenti y Arthur Adams

 

Título original:
Longshot TPB
Sello: Marvel Comics
Guionista: Ann Nocenti
Artista: Arthur Adams
Entintador: Whilce Portacio
Colorista: Christie Scheele
Contenido: Longshot #1-6
(Sep. 1985 – Feb. 1986)

Publicación USA: May. 2013 (Reedición)
Public. España: Mar. 1993 (Forum)
Valoración: 7/10

 

Ann… ¿dónde quedó tu talento?

Ann Nocenti había empezado a trabajar en Marvel a principios de los 80, casi por casualidad, tras responder al anuncio de un periódico y sin saber prácticamente nada sobre el cómic de superhéroes. Trabajando como asistente editorial de Carl Potts, nuestra guionista empezó a hacer sus pinitos escribiendo cómics en 1982 con una historia para el número #32 de Bizarre Adventures, tras lo cual realizó los 4 últimos números de Spider-Woman, matando al personaje en el número #5. Después de realizar un par de números para Doctor Extraño y Star Wars, entre 1984 y 1985 hizo la miniserie de 4 números La Bella y La Bestia, protagonizada por Bestia y Dazzler. Ésta es toda la carrera de Ann Nocenti como escritora previa a este Longshot que nos ocupa.

Rey Arturo

Más breve aún era la trayectoria profesional de Arthur Adams, que se limitaba a una historia corta para Bizarre Adventures que nunca se llegó a publicar debido a la cancelación del título.

Longshot surge de la unión de una serie de conceptos que interesaban a Nocenti en aquel momento. Por una parte, el existencialismo que le lleva a desarrollar la idea de cómo se desenvolvería un ser humano cuyas circunstancias y bagajes previos hubieran sido borrados, una especie de página en blanco que tuviera que crearse a sí mismo. Otro es “la suerte” y el cómo el poder alterar probabilidades podría afectar al sujeto, así como a los que le rodeaban. Y, finalmente, los medios de comunicación y su influencia en la población.

Podría resultar sorprendente, a priori, que una serie sobre un personaje nuevo que gira alrededor de estos conceptos obtuviera la luz verde en la Marvel de Jim Shooter, a la cual nuestra guionista llega a describir como “una dictadura benevolente”. Sin embargo, también la propia Nocenti dice que Shooter era una persona apasionada y capaz de tomar a menudo decisiones valientes. Así que la publicación de una miniserie con ideas ligeramente alejadas de los conceptos superheroicos tradicionales, en un período donde se buscaba la experimentación con formatos y conceptos, tampoco puede antojarse tan demencial.

Arthus Adams: los 90 antes de los 90.

No obstante, Nocenti no encontraba dibujante para su historia. Todos los autores a los que les había sido ofrecida la propuesta la habían rechazado. Entran en juego aquí unas páginas de muestra de Arthur Adams, que Al Milgrom hace llegar a Carl Potts que, recordemos, trabajaba con Ann Nocenti. Nocenti le ofrece el trabajo a Adams, éste acepta y se pone a trabajar en el diseño de los secundarios, y de Longshot: basándose en bocetos iniciales de Potts, es Adams quien le da el peinado de Limahl al mismo tiempo que rediseña su uniforme.

Pelazo y liefeldismo dental

Pero Adams es un dibujante lento (y vago, reconocido por él mismo) que, con apenas 20 años, todavía está aprendiendo y tiene problemas con la narrativa e incluso para dibujar molinos, bebés o gente sonriendo. A causa de esto, la editora de la obra, Louise Simonson, le dará un amplio margen para realizar la obra, sin contar con una fecha de salida definida: ocho meses le costará a nuestro dibujante acabar el primer número y dos años finalizar la miniserie.

Vayamos a la obra en sí, que se inicia con una splash page (que podéis ver arriba) de nuestro protagonista totalmente amnésico, en un paraje inhóspito, huyendo de unos perseguidores que le están disparando. Nos detenemos aquí un momento para hablar del diseño del personaje realizado por Adams, y es que Longshot, para bien o para mal, preludia al superheroe de los 90. Un uniforme de “cuero” negro, alejado de los coloristas uniformes del superhéroe tradicional, una bandolera con afiladas hojas para lanzar, un cuchillo, multitud de bolsillitos e incluso ¡un ojo que brilla y lanza destellos sin razón aparente! Todas estas características, sobre todo los dos últimas, se convertirán en algo (desgraciadamente) habitual entre muchos de los personajes que se crearán años después.

“Hey, ¡me debes dinero!”, frase que también se repetirá mucho entre los fans en los 90.

Como decíamos, nuestro protagonista no sabe quien es ni por qué huye, simplemente se da cuenta de que está teniendo mucha suerte ya que ninguna de las balas de sus perseguidores ha logrado alcanzarle. Sin saber cómo, acaba en la Tierra, donde es confundido con un superhéroe tras salvar a una ancianita. A partir de aquí la autora comienza a jugar con la idea de que nuestro protagonista no sólo es un forastero en tierra extraña, es que además es un ser completamente inocente, al no tener experiencias previas de ningún tipo, tiende a esperar lo mejor de los demás y a ser extremadamente manipulable. Es sólo a través de esta inocencia que se puede entender la reacción de nuestro protagonista al leer en un periódico sobre el secuestro de un niño y no ver otra opción posible que ir a rescatarlo. Esto también se hace patente con la confianza y amistad que nuestro protagonista deposita en un personaje que ya desde el principio le queda claro para el lector que no es trigo limpio: Mangog.

Además de ser increíblemente afortunado, lo que le llevará a ser bautizado por uno de los secundarios como “Longshot”, que podría traducirse como “potra”, nuestro protagonista descubrirá que también tiene la habilidad de leer las huellas psíquicas que la gente deja en los objetos, lo que le ayudará en su búsqueda del bebé secuestrado. La misión de rescate de nuestro protagonista lo lleva a enfrentarse contra seres monstruosos con los que resulta estar relacionado, aunque él no lo recuerde. También cabe señalar que es aquí donde, además de mencionarse por primera vez a los “invertebrados”, tiene lugar la primera aparición de Espiral, personaje que será de sobra conocido por los seguidores de la franquicia mutante, cuyo protagonismo irá aumentando a medida que avance la serie.

Mangog: una mala bestia en la que, salta a la vista, hay que confiar…

Para el siguiente capítulo de la historia Longshot se verá involucrado en el mundo del cine tras ser fichado como especialista por un director tras un malentendido. Longshot necesita esa cosa llamada dinero, que no sabe del todo como funciona y se dispondrá a conseguirlo formando equipo con Rita Carambola, otra especialista de escenas de acción que se verá fuertemente atraída por nuestro protagonista. Es aquí cuando se nos dan por primera vez pistas sobre el pasado de Longshot, que empieza a sufrir flashbacks viéndose a él mismo luchando en una guerra (junto a un personaje sospechosamente parecido a Michael Jackson) contra los Invertebrados: “¡Morimos para que tengáis películas!”, grita nuestro protagonista. Así pues, Longshot llega a la conclusión de que era una estrella de cine/guerrero/esclavo en su mundo natal. Durante este número se nos revelará, por si no nos había quedado del todo claro, que Longshot no es físicamente humano, ya que se nos revela que su piel es como cuero al tacto. Hay que señalar que, aunque al lector no se le hace mención directa en ningún momento, los rasgos físicos de Longshot no son del todo humanos, ya que solo tiene cuatro dedos. Es uno de los rasgos distintivos que Nocenti introduce en el personaje y que nunca se nombran de manera explícita, como su capacidad para atraer al sexo femenino, así como sus huesos huecos que le permiten una mayor agilidad.

El destino (y la suerte) lleva a Longshot a cruzarse con Jinx, un padre de familia que, quemado con su vida (niños exigentes, esposa distante, vida monótona… lo de siempre vamos) decide que quiere suicidarse. Durante todo este número el optimismo y la inocencia de Longshot chocará con la amargura y la apatía de Jinx. El relato de éste le llevará a Con-Ed, una empresa que oculta un secreto en torno a los infames Invertebrados, seres deformes y sin piernas que se desplazan gracias a prótesis tecnológicas y que crean, a través de la ingeniería genética, seres humanos (o al menos, seres como Longshot) para realizar todo tipo de tareas como esclavos.

Granjas de humanos… Dices tú de Matrix.

Superado el meridiano de la serie la acción y las explicaciones se aceleran. Tras un ataque a los invertebrados, Longshot acabará enfrentándose con dos populares héroes de la Casa de las Ideas: Spider-Man y Hulka se pasearán por las páginas de la serie haciéndoselo pasar bastante mal. También en este número tiene lugar la primera aparición de los Torpones, un grupo de chavales de la Cocina del Infierno que se hacen amigos de Longshot y que Nocenti volvería a utilizar mas adelante, siendo sus apariciones más notables durante la etapa de nuestra guionista en Daredevil. Aquí la escritora emplea a sus padres como parodia de la propaganda de la era Reagan, con la defensa del derecho a la tenencia de armas así como de la propia carrera armamentística.

Mojo dando todo el asco.

Pero quizá lo más remarcable de este número sea la primera aparición de Mojo y su sirviente el Mayor Domo. Y aquí toca destacar el buen trabajo del equipo creativo en su presentación, Mojo es un ser grotesco y desagradable al mismo tiempo que terriblemente egocéntrico y narcisista, consiguiendo con sus diálogos y acciones crear desprecio en el lector. Por fin se nos dan las explicaciones necesarias sobre Longshot y sobre por qué sus recuerdos fueron borrados, todo en un número repleto de acción que se cierra con la promesa del enfrentamiento definitivo contra su amigo-enemigo Mangog.

El penúltimo número gira en torno a esta batalla, que se traduce en la pérdida de la inocencia “a palos” (literal y figuradamente) de nuestro héroe. Paralelamente se va desarrollando otra subtrama y, además, a Nocenti aclara definitivamente el origen de Longshot, que llegó a conocer a su creador. En este origen, el lector puede entrever cómo la idea original del existencialismo que presenta la guionista al principio choca con un cierto determinismo, ya que el protagonista fue creado con un objetivo muy concreto. Finalmente hacen aparición dos personajes determinantes para la resolución final de la trama: por una parte el Doctor Extraño, el señor de las artes místicas de Marvel, y por otro Quark, personaje que comparte origen y propósito con Longshot.

Longshot #6 (Feb. 1986)

Llegamos al último número de la serie, que cuenta con el doble de páginas que los anteriores. Esto hace pensar que hubo algún tipo de problema a la hora de planificar la trama y que hubo que aumentar el volumen del cómic para poder cerrar la historia satisfactoriamente. La pareja artística narra la batalla final entre Longshot y sus aliados contra Mojo y Espiral, que están tratando de establecer un nuevo reino en la Tierra. Antes de cerrar la historia Nocenti todavía tiene tiempo para tratar un poco mas las consecuencias que tienen los poderes de Longshot en aquellos que los rodean, ya que alterar las posibilidades a su favor puede acarrear alterarlas en contra de los demás.

En última instancia, la historia tiene un final bastante abierto, ya que el lector se queda sin conocer el destino de los protagonistas. Quizá esto sea debido a que, originalmente, estaba planeada una continuación de la mano del mismo equipo creativo; continuación que nunca llegó a realizarse.

Longshot, sus tramas y secundarios fueron posteriormente rescatados por Chris Claremont, que los introdujo dentro de su cosmología mutante. Longshot se incorporó a la Patrulla-X en un annual de 1986 dibujado por su creador gráfico, Arthur Adams y se mantuvo en la serie hasta finales de los ochenta. Lamentablemente, conociendo a Claremont, su paso por la serie dejó más dudas que respuestas acerca de lo sucedido tras la miniserie original. Tampoco lograrán las apariciones posteriores de Mojo y su particular universo, bautizado como Mojoverso, causar el desasosiego y desprecio que provocan en el lector sus primeras apariciones, quedándose los autores muchas veces con el aspecto más ridículo y paródico del concepto.

El Mojoverso nunca tuvo tanto mojo…

¿Es, pues, esta Longshot un trabajo redondo? Ni mucho menos. Y es que se nota mucho que ésta es una obra primeriza en la carrera de la guionista, que quiere plasmar muchas, quizá demasiadas ideas sin que su ejecución llegue a funcionar del todo. El tratamiento de los personajes es deficiente, la mayoría tienden a ser bastante planos, algo que, en el caso de Longshot quizá sea justificable tratándose en principio de un “libro en blanco”, pero no de cara al resto, que no pasan de ser instrumentos para desarrollar la trama o mostrar la idea de turno con muy poco fondo. El ritmo de la narración también presenta problemas, pareciendo de nuevo que Nocenti (también Adams, como ya hemos comentado) le está cogiendo el pulso a la narrativa del cómic y por eso el ritmo de la historia varía de los primeros a los últimos números, con ese último número doble, como si la guionista se diera cuenta pasada la mitad de la historia que no iba a tener tiempo de contar todo lo que quería y pisara el acelerador.

Pero a pesar de todos estos defectos se trata de una obra altamente recomendable, tanto por la valentía de la propuesta como su intención de introducir ideas y conceptos nuevos dentro del cómic de superhéroes, así como por la creación de un personaje y un universo tan complicados de tratar como fascinantes. Otra característica a destacar es el dibujo de Arthur Adams, cuyo estilo evoluciona y mejora número a número, siendo un autor que con su exagerado detallismo, su tendencia a la alteración de la anatomía en pos de la espectacularidad o sus diseños tendrá un impacto indiscutible en los “autores hot” de la siguiente década. De hecho, estos cómics los entinta Whilce Portacio, futuro miembro fundador de Image Comics.

Ann Nocenti y Arthur Adams nos dieron 6 números tan llenos de defectos como de virtudes, y una historia única dentro del cómic mainstream de la época, a la que sin duda merece la pena echarle un vistazo.

Y hasta aquími última aportación a a #ZZYearTwo.
¡Os espero reviviendo… Aquellos Maravillosos Años 90!

¡Nos vemos en la Zona!

Iron

Lector compulsivo, le gusta referirse a sí mismo en tercera persona en las bios, escribe artículos a ratos, y también acumula papel y trastos. ¡Ah! Y una vez vio un dirigible... Bueno, la verdad es que no.

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9 Respuestas

  1. A mí me gustaba mucho. Aún tengo por ahí los números de Forum donde lo publicaron. Ahora hay muchos dibujantes con ese “estilo”, pero en aquella época Adams era único y todo lo que sacaba destacaba mucho sobre el resto de los dibujantes de la época.

  2. mariano dice:

    Thanos, mírese el annual 1981 de Avengers y se dará cuenta que no era el único. Es más se dará cuenta de en quién se inspiraba Adams.

  3. Anónimo dice:

    Gozosa reseña para un tebeo encantador y extraño. Lleno de momentos para enmarcar (esa última página…) y de personajes ahora fetiche para mí. En el que perderse buscando las gemas que Adams iba dejando caer en forma de Hulkas o Spider-man distintos y deslumbrantes. Un Adams que como precursor del noventerismo sería digno de estudio, lo mismo que el talento de Nocenti.

  4. Anónimo dice:

    AlbierZot FirmaForgot

  5. igverni dice:

    Gracias Iron!!

    Muy buena reseña, y gracias a ti he conocido muchos elementos de la génesis de esta serie que desconocía completamente. A ver si saco mis tebeos de Forum y lo releo… :-)

    Buff, sabía que Adams era lento, pero lo de Longshot fue de traca!! Y a pesar de ello, el carisma de sus personajes le hicieron un hueco en el mercado, a pesar de un escasa producción.

    Enhorabuena por estos artículos aniversario!!!

  6. Dynamo Joe dice:

    Pues Longshot era un personaje que no me disgustaba, pero todo lo del mojoverso realmente no me hacía mucha gracia. Era la época en que me parecía decaer La patrulla .

    • Iron dice:

      El mojoverso jamás ha vuelto a dar el mal rollo que daba en esta miniserie. En ese sentido Claremont se quedó un poco en la superficie. Y desde luego, tampoco ayudó la incorporación de los Bebes X.

  7. Iron dice:

    Gracias a todos por las amables palabras.
    Desde luego, no se puede ignorar la enorme influencia que tuvo Michael Golden en Adams (reconocido por Arthur Adams) y, por tanto, en muchísimos dibujantes posteriores. Curiosamente ninguno de los dos ha sido demasiado prolífico.
    Y como comenta AlbierZot sobre la influencia de Adams en la “Generación Image” bien daría para un estudio. Ya que su “toque” se deja ver hasta lo que yo considero la última generación de “dibujantes hot” tal y como se entendía esta figura en los noventa, con gente como Cambell o el Ramos inicial, que tiene imágenes en Impulso que parecen sacadas directamente de la primera página de este Longshot.

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