30 años de… CRISIS EN TIERRAS INFINITAS, de Marv Wolfman y George Pérez

 

 

Título original:
Crisis on Infinite Earths Absolute HC

Sello: DC Comics
Guionista: Marv Wolfman
Artista: George Pérez
Contenido:
Crisis on Infinite Earth #1-12 (Abr. 1985 – Mar. 1986)

Public. USA: Noviembre 2005
Public. España: Abril 2014 (ECC Ediciones)
Valoración: 10/10

 


Crisis en Tierras Infinitas
es el mejor cómic de superhéroes de la historia.

También es el mejor evento jamás realizado por una editorial, que sirvió tanto para conmemorar el 50 aniversario de DC Comics como para reiniciar todo el universo de la editorial. Un evento que a pesar de su complejidad se podía entender leyendo sólo la serie principal y eso debe ser algún tipo de récord. Un evento cuyas consecuencias tuvieron más impacto en la continuidad y las que más duraron en el tiempo…

Seguramente es la saga con el mejor título de la historia de los cómics, donde aparecen (y mueren) más personajes y la que tiene las viñetas más repletas de héroes y villanos de todo tipo.

Crisis en Tierras Infinitas es todo eso y mucho más. Pero sobre todo este es un cómic de los que llevan consigo una historia personal. Todos, estoy seguro, todos los que hemos leído Crisis tenemos un recuerdo de cómo fue esa primera vez. Así de grande es este cómic. Y como en ZZ estamos de aniversario con reseñas especiales, y un poco más sensibleros de lo normal con esto de la marcha de Ander (se te quiere bro), me vais a permitir que os explique mi historia personal con la obra maestra…

CRISIS EN TIERRAS INFINITAS,
de Marv Wolfman y George Pérez

Esta fue una de las colecciones que heredé de un amigo de mi padre, cuando se presentó en casa con una caja llena de tebeos de toda índole. Hasta entonces yo había leído bastantes tebeos de todo tipo, desde los Mortadelo de mi tío, a los Capitán Trueno, Jabato y demás de mi padre pasando por los del Guerrero del Antifaz de mi primo. También, por supuesto, había leído cosas de súper héroes como Spiderman, La Masa o Los Vengadores… pero gracias a esa caja, en la que había tebeos en blanco y negro, a color, retapados, números sueltos y colecciones completas, gracias a esa caja empecé a leer y a coleccionar tebeos de superhéroes.

Casi todos los tebeos que había eran bastante sencillos. Aventuras de héroes con mallas donde se desbarataban los planes de los malosos entre chistes y puñetazos. Casi siempre las historias empezaban y acababan en un mismo número y algunas no ocupaban más de 16 páginas. Las únicas series donde no se seguía ese patrón eran las que juntaban más de un personaje como la de Los Vengadores, mi preferida por aquel entonces, gracias sobre todo a John Byrne (por culpa de esa caja empezó también mi amor por este genio). Con Los Vengadores descubrí que cuando juntas a más de un súper héroe en una habitación puede pasar de todo, que no tienen por qué llevarse bien entre ellos y, algo que nunca había pensado hasta entonces, que si se juntaban para luchar juntos significaba que vivían en el mismo mundo. Esa puerta a las posibles reuniones de personajes me llevó a preguntarme por qué no hacían más series así, después de todo sólo había algo que molara más que un tebeo de superhéroes y eso era un tebeo que tuviera muchos superhéroes.

Ni en infinitas tierras cabe toda esta gente

Me llevó un tiempo descubrir que existían dos universos diferentes que contaban con sus propios personajes. En uno de ellos estaba Batman, Superman y esos Nuevos Titanes que tanto me gustaban, pero en esas colecciones siempre salían los mismos personajes. En cambio las que sacaba Forum (por aquel entonces era Forum, no Marvel), eran un festival de héroes y villanos distintos que iban apareciendo en una serie o en otra. En la de Spiderman, por ejemplo, cada mes compartía aventuras con dos personajes distintos, y Los 4F se juntaron con los Vengadores, Spiderman, el Dr.Extraño y Daredevil (ojo que estaba medio universo ahí y dibujado por Byrne) para derrotar nada menos que a Galactus. De repente apareció Secret Wars y todos los héroes molones estaban ahí, pegándose con todos los malos molones. Parecía que no podría haber nada mejor en la vida. Tenía 11 años y no podía estar más equivocado.

Hace 30 años esto era lo más. Y ahora también

Bajo estos criterios, tan básicos como cargados de lógica pura y dura, me acerqué a Crisis en Tierras Infinitas atraído por la cantidad de personajes que salían y por lo bien dibujados que estaban todos y cada uno de ellos. El dibujo era espectacular y siempre era el mismo dibujante en todas las páginas (que eran unas cuantas por número). Esta era una premisa que ya costaba encontrar por aquel entonces, así que la serie ya pintaba bien. Os mentiría si os dijera que recuerdo cuál fue el primer número que leí, pero estoy casi convencido que fue el 3. Empezar a leer a mitad de una serie nunca había sido un problema (excepto con esa tal Watchmen, aunque esa es otra historia), pero esta vez había muchas cosas que no me cuadraban. La historia no era para nada sencilla, la acción saltaba de una Tierra a otra (parece ser que había un montón de Tierras por ahí perdidas) en las que varios grupos de héroes (y algún villano) iban y venían para detener a un misterioso enemigo, tan poderoso que amenazaba con destruirlo todo. Aquello parecía un poco lioso porque además unos personajes estaban en el Oeste y otros en el futuro pero había un montón de peleas y aparecían cantidad de personajes: Batman, Superman, Flash, Los Nuevos Titanes y también muchos otros que eran nuevos para mí.

Había tantos personajes diferentes que iban ellos más perdidos que nosotros

Cuando acabé de leer aquel número me gustó tanto que me animé a leer, reconozco que no siempre lo hacía, todas aquellas páginas llenas de texto y sin viñetas que iban al final de la historia. Escritas por Sergio Pradera y Miguel G. Saavedra, que parecían dos fans más de los tebeos como nosotros sólo que ellos sabían un montón de cosas, en estas páginas te explicaban lo que había pasado en ese número. ¡Y qué bien lo explicaban! Ahí podías encontrar todo tipo de información sobre quiénes eran los personajes principales que salían, resúmenes de sus historias más importantes y de lo que había pasado hasta entonces con ellos. Valía mucho la pena leerse aquellas páginas del final y así lo hice con todos y cada uno de los números que leí a partir de entonces, hasta con todos los que había en la caja. Cada número era un festival de acción con muchas peleas pero también había momentos muy serios (la amenaza de ese tal AntiMonitor, el súper villano de la serie, no era para menos) y momentos donde los héroes gastaban bromas.

He disfrutado más esta portada que muchos tebeos

Lo mejor es que, pese a la cantidad de personajes que había en cada historia, todos parecían tener la misma importancia y se diferenciaban unos de los otros por cómo actuaban y cómo hablaban. Incluso aquellos personajes que nunca había visto antes y de los que no sabía nada me gustaban porque demostraban que eran grandes héroes, peleando hasta el final incluso cuando sabían que iban a perder (y muchos perdían), siempre anteponiendo la seguridad de los demás por encima de la suya propia.

Lo que más me gustaba era el dibujo de George Pérez (ya había mirado en los créditos para saber quién era ese genio). Había páginas donde se juntaban decenas de personajes, todos muy bien dibujados, todos con uniforme propio con todo tipo de detalles; los que no llevaban máscara se diferenciaban bien de los otros por su cara o sus gestos. Lo mejor era ver al Superman jovencito, al Superman normal y al Superman viejo juntos. Los tres con el mismo traje pero los tres diferentes. ¡Y las portadas! Las portadas eran una pasada, había una con decenas de caras y unas Tierras uniéndose, otra con todo lleno de malos a punto de atacar, y luego estaba aquella en la que todos los héroes lloraban por la muerte de Supergirl. Cuando he dicho que muchos héroes perdían era, literalmente, porque en esa serie cada dos por tres morían planetas enteros…

Eso sí que era un tebeo donde pasaban cosas importantes. Ya lo decían en sus anuncios: “Mundos vivirán, mundos morirán y el universo DC nunca volverá a ser el mismo”.

El AntiMonitor, un villano que más vale tomarse en serio

Cuando más estaba disfrutando con la lectura, después de leer casi todos los números en orden y cuando, también gracias a los textos de Pradera y Saavedra, había empezado a entender todo lo que pasaba, justo en ese momento descubrí que Crisis en Tierras Infinitas era una maxiserie limitada de 12 números. ¿Aquello significaba que esa historia tan buena solo iba a durar doce números? ¿Cómo podía ser? ¿Por qué tenía que acabar una serie tan buena con sólo doce números? ¿No podía durar hasta el 30, el 40 o más, como hacían otras series mucho peores? Este descubrimiento no hizo más que traerme malas noticias: no sólo se iba a acabar la que ya era mi colección favorita, sino que me faltaban números sueltos para acabarla. Empecé mi ruta por los diferentes quioscos que conocía (sí, por aquel entonces los tebeos se compraban en quioscos y papelerías donde, sorpresa, tenían números atrasados y, más sorpresa todavía, a veces podías cambiar tebeos usados por otros) pero no había manera de encontrar aquellos números.

Por si fuera poco, en las colecciones de Batman y Superman (dibujado por ¿adivináis por quién? Exacto, John Byrne) descubrí que Crisis ya se había acabado hacia unos meses y había empezado el universo DC Post-Crisis, donde todas las series empezaban de cero. En esas series los personajes parecían nuevos y lo mismo veías a Superman descubriendo que le afectaba la Kryptonita como a Batman peleando con apuros contra tres chavales que robaban un televisor…

RIP Kara y su cinta del pelo. (30 años después esto ya no es spoiler, ¿no?)

Todas las series que vinieron después de Crisis eran geniales (Superman, Batman, Wonder Woman, Legends, Liga de la Justicia, Escuadrón Suicida) y Zinco, así se llamaba la editorial, ya superaba en mucho a Forum y ya era mi favorita de siempre. Pero todo aquello fue gracias al final de Crisis, un final que aún no había podido leer…

Y entonces, una tarde después del cole fui a casa de mis abuelos para merendar y pasar la tarde esperando a que mis padres me vinieran a buscar. Pasé con mi abuelo por la papelería de la calle de atrás y después de revisar toda la pila de tebeos que tenían en un rincón encontré el número 12 de Crisis. Aún recuerdo a mi abuelo quejarse por pagar 200 pesetas por un tebeo (él, que había comprado a mi padre tebeos de Roberto Alcázar y Pedrín por 1 peseta). ¡Pero ése era el último número de la serie! ¡Y era un número doble! Después de sacar toda la artillería de súplicas conseguí llevármelo conmigo. Con un bocadillo de Nocilla en la mano (antes no teníamos tantos miramientos para con la conservación de nuestros cómics) estuve un buen rato mirando la portada con todos esos héroes pegándose con un AntiMonitor gigante y, finalmente, pase la página y empecé a leer el último número de la mejor serie de súper héroes que había leído nunca…

Si no tienes la piel de gallina, no tienes corazón

30 años después casi todo ha cambiado. Mis abuelos ya no están, en los quioscos no se venden tebeos, ni siquiera se llaman así, todos crecimos y fuimos perdiendo la inocencia y la capacidad de sorpresa, Forum y Zinco desaparecieron, el Multiverso volvió a DC después de otras Crisis donde Superboy se volvió majara, Supergirl y Flash resucitaron… Yo mismo casi he dejado de leer cómics de superhéroes, bien por la falta de interés o por la escasa calidad de los mismos, pero ese es otro tema.

Lo que no ha cambiado es la excelencia de esta obra, que supuso el final de una época y el principio de la mejor etapa de DC de su historia, y que hizo que muchos de los que la leímos en su momento acabáramos enamorados de este tipo de cómics.

Os he contado mi historia con este cómic pero ahora me interesa saber la vuestra. Sumaos al aniversario de esta magna obra (y esta magna web) y contadnos vuestros recuerdos de Crisis en Tierras Infinitas, mientras tanto…

¡Nos vemos en la Zona!

CarlosPlaybook

Como lector de cómics he pasado por todas las etapas de la vida de un lector/coleccionista. A saber, inicio en la infancia por regalo de lote de cómics de un amigo de mi padre, abandono en la adolescencia por invertir el dinero en otras cosas menos saludables pero igual de divertidas, y recuperación en la madurez por nostalgia. Y sí, me encanta HIMYM.

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11 Respuestas

  1. xavisase dice:

    Pues no se puede decir que este evento forme parte de mi nostalgia,como ya sabrás lo leí por primera vez en el #Crisismaratón de hace un año. Aún así puedo decir sin pudor que es el mejor evento superheroico que he leído nunca. Destila épica por todas partes,maneja de forma cojonuda a su enorme elenco de personajes y por supuesto tiene el dibujazo de George Perez.
    Si tuviera que destacar algo negativo,las succesivas derrotas en falso del Antimonitor le van despojando de su aura de amenaza definitiva a medida que avanza la serie,pero es un detalle mejor.

    Fue una experiencia genial ir leyendo esta serie número a número y comentarla con el resto de tuiteros.

    • carlosplaybook dice:

      Di que no forma parte de tu nostalgia… todavía. Ya verás como en unos años si que hablaras de este cómic con nostalgia xD
      Sobre lo del Antimonitor si que hay un punto que se va reinventando un poco sobre la marcha, como con el cañón de antimateria, pero ey, a ver quien es el majo que le dice algo. En cambio uno de mis momentos favoritos es el final cuando parece que nada va a detenerlo y siempre tiene un ataque más…
      Gracias por comentar compi ;-)

  2. RadOutsider dice:

    Gran artículo!
    Yo no puedo decir que la lectura de CRISIS forme parte de mi infancia, leí la historia por primera vez hace unos pocos años. Lo que sí puedo decir es que desde que lo descubrí he estado “enamorado” de este comic, hasta el punto de tener varias ediciones, mi más reciente adquisición ha sido la serie completa de 12 números en su versión original americana, primera impresión!
    Leyendo la primera página, uno sabe que está ante algo grande y genial. La historia es compleja pero se entiende (aunque a ratos cueste. Que se lo digan a Blue Beetle…) y el dibujo de George Perez es impecable.
    Todo lo que pueda decir seguro que se ha repetido ya mil veces. Pero es que la épica que desprende la obra solo es igualada por su calidad técnica. Cada vez que leo CRISIS, y lo he hecho unas cuantas, apreto el puño y se me encoge el corazón al presenciar el último enfrentamiento de Supergirl con el AntiMonitor, o el sacrificio final de Flash.
    Gracias por compartir tu historia, yo me despido ya, sabiendo que volveremos a hablar de CRISIS. Siempre lo hacemos.

  3. carlosplaybook dice:

    Me encanta tu comentario! De un modo u otro este es un cómic que deja huella en el lector. Será por su calidad, por su épica, por los momentos llenos de heroísmo, por su dibujo, por Kara y su cinta del pelo, por ese pulso de Espectro contra el Antimonitor… Son tantas cosas que es inevitable enamorarse (sin comillas, que es amor del bueno)
    Gracias a ti por comentar y ya sabes que mi puerta siempre está abierta para hablar de Crisis

  4. Y para homenajear esta importante efemérides de la historia de DC Comics la editorial publicó… ¿CONVERGENCE?

  5. igverni dice:

    Brutal articulo!! Muchas gracias!

    Yo lei los tebeos de Zinco mes a mes. Por aquel entones ya habia empezado a comprar tebeos de Forum y estaba enganchado a los superheroes. Tendria 10 o 11 años, no mas…

    Pero este tebeo elevó los comics a otro nivel. Efectivamente fue la 1a vez que lei conceptos como multiverso, y era claro, sencillo y obvio!!!

    Marv Wolfman creo que nunca ha tenido el reconocimiento que se merece por esta serie…Y el dibujo de Perez es de otra galaxia, esta a otro nivel respecto a todos, no se puede explicar con palabras.

    En aquella epoca, y gracias a Crisis, la pregunta correcta para mi no era “¿Compras tebeos de superheroes?”, que continuamente me hacian mis amigos. La pregunta correcta era ¿Como es posible que tú no lo hagas?

    Ahora los CGI pueden con todo, pero hace 30 años, los tebeos nos daban aventuras increibles y accion mas grande que la vida… TODOS LOS MESES!!!

    Esta crisis cuenta con un nivel narrativo y de magia que efectivamente no creo que volvamos a ver.

    Gracias por recordarmela, hoy mi dia termina un pico mejor.

    Saludos!!!

    • CarlosPlaybook dice:

      Jo, menudo nivel con los comentarios!
      Es verdad que nunca se hace a Wolfman el reconocimiento que merece, pero la culpa es de los lapices de Pérez! Me encanta lo que dices de como los cómics nos transportaban a otros mundos que jamas podríamos soñar y eso para un niño era lo mejor que le podía pasar…
      Tampoco creo que volvamos a vivir algo así, pero al menos Crisis sigue siendo igual de buena…
      Muchas gracias por tus palabras, no sabes lo que significa saber que gracias a esta historia haya gente que se siente bien (ya sé que buena parte del merito es del cómic pero, ey, permitidme un poco de gloria)
      Un placer tener lectores como tú!!!

  6. Gustavo Higuero dice:

    ¿Qué se puede decir sobre este viaje a la nostalgia de uno de los comics más representativos de los años 80?

    Carlos, solo puedo quitarme el sombrero ante el ejercicio que haces a la hora de acercarnos una serie de la que ya se ha dicho todo, al ser capaz de aportar eso que ninguna reseña puede contarnos. Grande la manera en la que remueves los posos del pasado, arañas entre nuestras neuronas y arrancas el recuerdo de algo que nos dejo a la inmensa mayoría impactados de por vida.

    En mi caso yo legue a esto de leer comics con Millenium y fue un año más tarde cuando me compre Crisis. Pero aun así el impacto no fue menor. La maxiserie cumplía con creces lo que en ella decían y poder leerla fue y sigue siendo una experiencia muy enriquecedora.

    Mis más sinceras felicitaciones por un texto capaz de emocionar. Son tiempos en los que lo enciclopédico y académico han fagocitado a las emociones, por lo que poder leer algo de este estilo es como encontrar agua en mitad de un desierto.

    El día que dejemos de sentir con esto de leer comics ya podemos dejarlo todo y dedicarnos a otra cosa.

    Sin emoción no hay vida, sin vida no hay emoción. Que doce números puedan remover recuerdos en tantos lectores es por algo. Zinco y su nueva forma de hacer comics en España, esos años dorados en los que la inocencia de los lectores, la calidad de los comics y las ganas de las editoriales se alinearon para hacer los años 80 una de las mejores décadas de nuestra historia comiquera.

    Deliciosamente maravilloso.

    • CarlosPlaybook dice:

      Lo he dicho antes y me reitero con más fuera si cabe… Vuestras aportaciones son siempre lo mejor de estas reseñas!
      Menudo pedazo comentario Gustavo!
      Cuando vi Crisis en la lista de obras reseñable para el aniversario enseguida pensé en lo que dices, que poco hay que añadir a todo lo que se ha hablado de esta obra maestra. Entonces, si ya se había dicho todo, que es lo que yo podía aportar? Ciertamente algo que no se encontrara en ningún sitio más allá que en mis recuerdos que, estaba seguro, eran los de muchos de nosotros…
      Claro que todo el mérito es del cómic, después de todo yo lo único que tuve que hacer fue descubrirlo y el resto es historia.
      Muchas gracias por comentar, significa mucho para mi que te haya gustado.

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