25 años de… HARD BOILED, de Frank Miller y Geof Darrow

 


Título original
:
Hard Boiled TPB

Sello: Dark Horse
Guionista: Frank Miller
Dibujante: Geof Darrow
Colorista
: Claude Legris

Contenido: Hard Boiled #1-3
Public. USA: Sep. 1990 – Mar. 1992
Public. España: Sept. 2008 (Norma)
Valoración: 10/10

 

 
¿Cuándo
fue la última vez que abriste un cómic y lo que viste te dejó sin aliento? Ya no hablamos de que hoy en día con tanta información se haya perdido el factor sorpresa, sino de que realmente cojas un cómic de la estantería de una tienda, lo abras por una página al azar y te explote la cabeza…

¿Cuándo fue la última vez que al acabar un cómic pasasteis un buen rato hojeándolo? No sólo para volver a disfrutar con el dibujo, con todos esos detalles imposibles de apreciar en la primera lectura, sino porque quieres disfrutar de una buena historia con un trasfondo lleno de reflexiones ante las que vale la pena dedicar algo más de tiempo…

¿Cuándo fue la última vez que un cómic te hizo sentir que estabas ante algo diferente? Algo que no esperabas encontrarte en una época donde lo único que vendía eran los cómics más mainstream que nunca. Una mezcla de géneros tan espectacular como (sí, lo habéis adivinado) como su dibujo…

Responder a una de estas preguntas ya supone que estamos hablando, sea el que sea, de un cómic notable. Responder a las tres sólo está al alcance de unas pocas obras y esta es una de ellas. Pasen y, sobre todo, vean…

HARD BOILED
de Frank Miller y Geof Darrow

Entre finales de los ‘80 y principios de los ‘90 hubo una corriente, entre la mayoría de los cómics, que intentaba acercarse al espíritu de obras como The Dark Knight o Watchmen. Aquel intento de proponer héroes o historias más adultas se hizo tan mal que acabó con la aparición de Image Comics (la Image mala, la de Liefeld, McFarlane y compañía). Como no hay mal que por bien no venga, la aventura editorial de los artistas hot hizo que otros autores, mucho más dotados para el arte de los cómics, decidieran probar con otras editoriales que les permitieran más libertad creativa (y más dinero, claro). Una de la más importante por aquel entonces fue Dark Horse quien dio a luz series como Sin City (del propio Miller), Next Men (de John Byrne) o Hellboy (de Mike Mignola). Bajo este sello apareció Hard Boiled, tres números con guiones de Frank Miller y dibujos de Geof Darrow, cuya publicación acabó por extenderse durante dos años. Pero os aseguro que la espera mereció la pena.

La estructura original de Hard Boiled, una miniserie de tres números de 32, 45 y 40 páginas cada uno (curioso reparto), coincide con el patrón universal de las tres partes que debe tener una historia, a saber, presentación, nudo y desenlace, en el que se nos cuenta la historia de Carl Seltz, un hombre feliz en todos los aspectos. Casado con una adorable mujer y padre de dos hijos trabaja como inspector de seguros para una gran compañía. Detrás de esta idílica vida se esconde una pesadilla donde Carl imagina que realmente esa no es su vida. Quizás porque en el trabajo todo el mundo intenta matarlo, quizás por los sueños que lo acechan, en los que imagina que es otro hombre. Pero hay algo que no encaja y eso le está volviendo loco. Cuando empiece a dudar de su propia identidad y parta en busca de respuestas descubrirá que hay secretos que es mejor no conocer. Y es que la verdad puede ser demasiado dolorosa, en todos los aspectos, para que un simple hombre pueda soportarla.

Vamos a echarle un ojo a esta maravilla…

El cómic arranca con un ritmo vertiginoso, entrando en faena sin apenas dar explicaciones de lo que está pasando y dejando claro que estamos ante una obra diferente. La primera secuencia de acción es espectacular y supone una presentación ejemplar de lo que va a ser el cómic, incluyendo una escena inolvidable con un ring donde se práctica una competición muy especial. También hay que destacar la parte del quirófano donde los autores consiguen transmitir toda la angustia del protagonista con multitud de detalles de todo lo que está pasando.

Una vez puestas las cartas sobre la mesa la acción va a seguir desarrollándose en su estado más puro, con una parte central, que coincide segundo número, dedicada casi en su totalidad a narrar una persecución. Haciendo un pequeño ejercicio de imaginación no es difícil pensar que estamos ante una película de presupuesto ilimitado, donde los coches chocan, las ruedas chirrían, los cristales estallan, se disparan cientos de balas y la sangre se derrama por todos lados… Todo un tour de force que nos dejará sin aliento y que acaba con una revelación sorprendente (o no) que deja la trama totalmente abierta para el desenlace.

Más que un cómic, un story-board de blockbuster

Ya en el último arco, el que corresponde al tercer número, Miller coge las riendas de la obra (hasta ahora sólo habíamos tenido ojos para Darrow) y realentiza el ritmo para explicar la historia mediante los personajes y no la acción. Pese a ello aún habrá un buen puñado de escenas bestiales culminando con la llegada del protagonista a la sede de Willeford. Una secuencia de una excelencia narrativa tan impresionante como los dibujos que la acompañan.

El último golpe, el más brutal de todos, es para el lector. Cuando todo acabe, las piezas encajen y vea como la historia adopta una nueva dimensión…

Frank Miller es un genio moderno, incluso una leyenda, del mundo del cómic. Es raro encontrar algún aficionado al género al que no le guste alguna obra de este autor o directamente que Born Again o Año Uno no figuren entre sus historias favoritas. En Hard Boiled nos hallamos ante un relato corto, muy corto, que no sencillo o simple aunque pueda parecerlo a primera vista. Es fácil encontrar destellos de grandes obras de la ciencia ficción, desde Blade Runner a Robocop, pasando por una de las últimas películas del género que aprovecho para recomendaros, Ex Machina. En este caso Miller se aleja de su estilo personal basado en los textos de apoyo que mostraban los pensamientos de los personajes para poner la obra al servicio del dibujante, verdadero protagonista de este cómic.

Si te atropella la ambulancia, ese tiempo que te ahorras

Geof Darrow era un colaborador habitual de las series de Hanna-Barbera durante la primera mitad de la década de los 80. Sus trabajos en el mundo del cómic previos a este cómic fueron siempre muy puntuales y dispersos, por lo que podemos afirmar que Hard Boiled fue su primera gran obra y la que lo puso en boca de todos los aficionados.

Ambos autores volverían a trabajar juntos en Big Guy and Rusty the Boy Robot, serie que dio el salto a la animación.

El dibujo de Darrow es imposible definirlo con palabras. Brutal, detallista, enfermizo, alucinante, poderoso, espectacular… adjetivos que le van como un guante y que aun así se quedan cortos. Si hay un cómic que entra por los ojos, es éste. Cuando parece que ya te has acostumbrado al estilo de la obra, el artista se casca una doble splash page que te deja sin palabras. Imposible no detenerse antes algunas planchas en las que se invierte más tiempo, mucho más, apreciando la infinidad de detalles que hay por todas partes que en leer el texto. No es una obra donde existan muchas viñetas lo que apoya el lucimiento de Darrow y le deja emplear su tiempo y su espacio para desarrollar todo tipo de escenas. Lo mismo narra mediante splash page un diálogo entre dos personajes que usa páginas y páginas para ilustrar un atropello o una intervención quirúrgica. Puntualmente compondrá páginas con multitud de viñetas centradas en una sola acción.

“Atención señores clientes, en el pasillo 4 los precios son la bomba”

Y es que si hablamos de Hard Boiled tenemos que hablar de violencia. Una violencia salvaje, brutal, explícita y contundente, con buenas dosis de escenas gore. Una violencia tan exagerada que resulta graciosa, bueno, todo lo graciosa que pueden ser las amputaciones, las cabezas reventadas y los disparos a bocajarro…

Detrás de la historia de Carl Seltz se nos muestra un futuro donde la humanidad vaga sin rumbo, perdida en una vorágine de tecnología y consumismo. Un panorama que a día de hoy, por desgracia, no parece muy alejado de la realidad. Esa deshumanización de la sociedad se acentúa en las escenas donde su presencia se limita a ser carne de cañón de las persecuciones, tiroteos y destrozos varios que se van sucediendo. Hasta Bárbara, el único personaje cuyo destino acaba por interesar al lector, resulta ser un androide, otro reflejo de la poca empatía que despiertan los humanos.

Después de todo estamos ante un cómic exagerado. Exagerado en la violencia, en el detalle del dibujo, en el ritmo y en la acción, en la mala leche del guión y en la crítica a la sociedad. Un cómic exageradamente bueno.

Premio al zhéroe que adivine cuántos cadáveres hay aquí.

25 años después de su publicación HB sigue siendo un cómic transgresor, manteniendo más actual que nunca su mensaje crítico, impregnado de una fortaleza visual que nunca deja de sorprender. La unión de dos enfants terribles de la industria que en apenas 140 páginas supieron dar forma a un clásico instantáneo y que no podíamos dejar de recomendaros en este #ZZYearTwo.

¡Nos vemos en la Zona!

CarlosPlaybook

Como lector de cómics he pasado por todas las etapas de la vida de un lector/coleccionista. A saber, inicio en la infancia por regalo de lote de cómics de un amigo de mi padre, abandono en la adolescencia por invertir el dinero en otras cosas menos saludables pero igual de divertidas, y recuperación en la madurez por nostalgia. Y sí, me encanta HIMYM.

También te podría gustar...

8 Respuestas

  1. Anónimo dice:

    Carlos… una gran reseña para un cómic inclasificable. Enorme, compañero.

    Solo una duda. ¿Del 2008 es la edición de Norma? Yo es que creo que tengo una edición anterior. Lo miro más tarde a ver si es que lo he soñado.

    Este es el único cómic que puedes volver a mirar cien millones de veces y las cien millones de veces vas a ver algo nuevo. :)

    • CarlosPlaybook dice:

      Gracias Anónimo! Me gusta volver a leerte por aquí ;-)
      Después de esta pequeña broma privada aclarar que si, que la primera edición de Norma fue la de 1991-93 que constó de tres números dentro de la serie Made in Usa. Lo que pasa es que para la reseña cogimos la edición del recopilatorio.
      No te digo lo que he flipado al volver a mirar las paginas de este cómic para escribir la reseña. Es una (bendita) locura la cantidad de detalles y de imágenes para el recuerdo que hay desperdigadas por todas partes!
      Me alegro que te haya gustado, gracias por comentar!

    • En “Publicación en España” siempre ponemos la edición más reciente, a ser posible con enlace, porque es la más fácil de conseguir para los lectores.

  2. Anónimo dice:

    Me acerqué a esto por Miller y me explotó un Darrow en la cara, no recuerdo nada más. Donde me dejó completamente noqueado fue en The Shaolin Cowboy, tan demencial que ríete tú del manga extremo.

    • Anónimo dice:

      No firmé: AlbierZot

    • CarlosPlaybook dice:

      Si vuelves a leerlo verás como detrás del impresionante dibujo de Darrow hay una historia muy buena, una fabula futurista que no deja indiferente.
      A Darrow le perdí la pista y ahora tengo pendiente la del Robot y esta del Shaolin
      Gracias por comentar Albierzot!

  3. igverni dice:

    Muchas gracias por la reseña!!

    Ya podíais celebrar algo todas las semanas, los artículos del aniversario están siendo brutales.

    El dibujo me provoca una atracción hipnótica cada vez que lo leo, me puedo pasar ni se sabe el tiempo, atontado por el impacto visual de cada pagina, cada bala, cada detalle…

    En mi caso, el impacto de esta obra para mi mente lectora de comics de superhéroes lo pongo al nivel de Watchmen y Akira. ¡Que pasada de obra!!

    Saludos!!!

    • CarlosPlaybook dice:

      Gracias a ti por tus comentarios Igverni!
      Si celebráramos algo cada semana no llegaríamos al mes, no veas como están las oficinas de ZZ para que salga todo al día aunque vale mucho la pena por ver la respuesta de vosotros, los lectores.
      El dibujo es lo que decimos, es tan bueno y tan rico en matices que no sabe uno cuanto tiempo se pasa admirándolo (porque este dibujo no se mira, se admira) y siempre, siempre, sorprende al encontrar detalles que se han escapado anteriormente…

Deja un comentario, zhéroe