25 años de… CAL MCDONALD: Criminal Macabre, de Steve Niles y Ben Templesmith


 

Título original:
Criminal Macabre: A Cal McDonald MisteryTPB

Sello: Dark Horse
Guionista: Steve Niles
Dibujante: Ben Templesmith
Contenido: Criminal Macabre #1-5
Public. USA: May. – Sept. 2003
Public. España: Mayo 2004 (Norma Editorial)
Valoración: 7,5/10

 


Vampiros
, necrófagos, hombres lobo y un detective poco convencional para resolver el entuerto. A grandes rasgos puede parecer la típica historia que hemos visto cientos de veces, pero no así las formas.

El fenómeno de mezclar monstruos de nuestra cultura popular esta más de moda que nunca tras varios productos audiovisuales de calidad cuestionable. La clave del éxito deriva del tipo de relato que se va a contar con esos ingredientes y el cómo se planea narrar. De esta manera, Steve Niles nos presenta ese mundo con el inseparable Ben Templesmith a los lápices. Bienvenidos al día a día de Cal McDonald, bienvenidos a…

CRIMINAL MACABRE
de Steve Niles y Ben Templesmith

El recorrido de Criminal Macabre comenzó en 2003, pero, pese a lo que pueda parecer, el protagonista absoluto de la saga ya existía desde 1990. La primera aparición de Cal McDonald fue en un relato llamado “Big Head” en Daughters of Fly In My Eye, guionizado por el propio Niles. En aquel entonces se nos presentaba un detective fuera de lo común, cuya primera aparición en las viñetas era ya toda una declaración de intenciones. Jeringa en mano y a punto de inyectarse su heroína matutina, era sorprendido en su oficina por la policía para recibir consejo para un caso.

Después de aquella aparición protagonizó una miniserie de cinco números en IDW llamada “Hairball“, en 1996, haciendo acto de presencia en hasta dos ocasiones más, en 2002, en formato novela (“Savage Membrane” y “Guns, Drugs and Monsters“). Pero no fue hasta un año después cuando Steve Niles aprovechó su reciente 30 días de noche para tratar de reintegrar en los cómics a uno de sus primeros personajes, ayudado por el arte oscuro de su nuevo compañero de orgías vampíricas, Ben Templesmith.

Criminal Macabre era una obra algo distinta a las anteriores en las que había participado McDonald. En esta historia el mundo sobrenatural ya se encuentra asentado en la ciudad y Cal, apoyado en sus drogas, se encarga de poner orden cuando las cosas sobrepasan el límite. La influencia más clara que podemos encontrar para el personaje de Cal es Constantine, pero mientras que este último utiliza todo tipo de brujería, el primero combate la maldad con armas de fuego, dando lugar a una acción mucho más directa y visceral.

Pero no todo son tiros y explosiones. Criminal Macabre tiene su ración doble de misterio e investigación. Todo comienza por un acontecimiento extraño, que deriva en una sucesión de situaciones cada vez más intensas que no hacen más que aumentar las dosis de misterio del caso, compaginando, de esta manera, los momentos detectivescos con la acción más desmadrada. En esta aventura, como refuerzo a Cal, se encuentran varios secundarios que, si bien no se profundiza en sus historias, están dotados de una personalidad sólida acorde al tipo de cómic con el que nos encontramos.

Como ya he resaltado, intervienen razas clave como vampiros u hombres lobo, dando como resultado verdaderas amenazas; y necrófagos, que son más pasivos. En este aspecto podemos encontrarnos con variaciones interesantes de las leyendas de estos monstruos, explicándonos cómo con cada infección se degrada el poder del nuevo monstruo al nacer, así como se incrementan sus puntos débiles.

Esto es uno que entra a un bar…

Es fácil llegar a imaginarse las razones por las que Niles le dio una nueva oportunidad al personaje de Cal y una de ellas seguro que es su trabajo junto a Templesmith. Gran parte de la fuerza del universo que crea en esta obra es gracias a este último, pues es bien sabido ya por todos nosotros la sobrecogedora atmósfera que plasma con sus lápices y que favorece, en gran medida, a la narración. Su tono, sus trazos y su paleta de colores es la elección perfecta para estas historias de terror y acción plagadas de los bichos más variopintos. No en vano Niles y Templesmith se han convertido, a día de hoy, en uno de esos dúos que cada cierto tiempo vuelven a unir sus fuerzas para traernos algo nuevo y, todo sea dicho, divertirse con ello.

Pero no nos engañemos, las historias que cuentan ambos autores nunca llegan a ser demasiado pretenciosas o complejas, por lo que, dentro de que es un cómic que no oculta ser mero entretenimiento con buenas ideas, es de lo mejor en su haber y eso ya es decir mucho. Simple pero eficiente.

Por si fuera poco ha pasado el tiempo y Criminal Macabre todavía continúa con muchas más miniseries (aunque ya no interviene Templesmith) y ha tenido crossovers con El Bruto o 30 días de Noche del propio Niles. Cal McDonald ya se encuentra entre nosotros desde hace ya un tiempo y para verlo en problemas de nuevo ya no hay que esperar tanto tiempo como antaño.

Ready to party

En definitiva, una obra interesante y entretenida cuya mayor baza es su atmósfera lúgubre, que recuerda a otras obras de estos mismos autores pero aportando nuevas dinámicas. Si ya eres fan de este tipo de cómic, no dudes en echarle en guante. Solo por el arte ya merece la pena su compra.

Recordad que Cal McDonald todavía tiene guerra que dar en las páginas de Criminal Macabre y, con el 25 aniversario del personaje, no hay mejor momento para echar una ojeada a su (nada corriente) trayectoria. Disfrutad mientras vuestras pesadillas os dejen. Para todo lo demás…

¡Nos vemos en la Zona!

Jorge V

Graduado en Criminología en la Universidad de Alicante. Entre mis gustos de ocio se encuentran el cine, los cómics, los videojuegos y las series de TV. Siempre intento informarme antes para no tener que tragarme ningún bodrio :)

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1 respuesta

  1. arkhamkaveli dice:

    como amante de las historias de John Constantine es imposible no acercarme a este personaje que, pese salvando sus diferencias, veo que tiene mucho en común. Me la apunto para futura lectura porque la reseña no ha parado de gritarme “¡léela, crabronazo! ¡vas a disfrutarla!” :D

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